{"id":25015,"date":"2016-05-19T12:55:24","date_gmt":"2016-05-19T17:55:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-usted-la-esposa-de-dios\/"},"modified":"2016-05-19T12:55:24","modified_gmt":"2016-05-19T17:55:24","slug":"es-usted-la-esposa-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-usted-la-esposa-de-dios\/","title":{"rendered":"\u00bfEs usted la esposa de Dios?"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-caption-text\">No hay duda que cuando somos compasivos nos parecemos a Dios, porque Dios es Compasivo. <\/p>\n<p align=\"justify\">Es un fr\u00edo d\u00eda de diciembre en la ciudad de Nueva York. Un jovencito de unos 10 a\u00f1os estaba parado, descalzo, ante una tienda de zapatos en Broadway, asom\u00e1ndose al escaparate, y temblando de fr\u00edo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Una dama se acerc\u00f3 al muchacho y le dijo: &#8220;Mi jovencito, \u00bfqu\u00e9 es lo que miras con tanta insistencia en el escaparate? &#8220;Le estaba pidiendo a Dios que me diese un par de zapatos&#8221;, fue la respuesta del muchacho.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">La dama lo tom\u00f3 de la mano y entraron a la tienda, le pidi\u00f3 al vendedor que trajese una media docena de calcetines para el muchacho. Entonces, le pregunt\u00f3 si pod\u00eda conseguirle una vasija con agua y una toalla.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00c9l se las trajo r\u00e1pidamente. Ella se llev\u00f3 al muchacho a la parte trasera de la tienda y, quit\u00e1ndose sus guantes, se arrodill\u00f3, lav\u00f3 sus piecitos y los sec\u00f3 con la toalla.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para entonces, el vendedor hab\u00eda regresado con los calcetines.<\/p>\n<p align=\"justify\">Colocando un par en los pies del muchacho, entonces ella le compr\u00f3 un par de zapatos, y atando el resto de los pares de calcetines, se los entreg\u00f3. Le dio una palmadita en la cabeza y le dijo: &#8220;No hay duda, mi amiguito, te sentir\u00e1s m\u00e1s c\u00f3modo ahora&#8221;.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al salir, el asombrado muchacho le tom\u00f3 la mano y, mir\u00e1ndola al rostro, con l\u00e1grimas en sus ojos, le contest\u00f3 con estas palabras: &#8220;\u00bfEs usted la esposa de Dios?&#8221;<\/p>\n<p align=\"justify\">No hay duda que cuando somos compasivos nos parecemos a Dios, porque Dios es Compasivo. Extendemos nuestra mano amiga y tierna no s\u00f2lo en Diciembre, sino todo el a\u00f1o.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>As\u00ed brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos.<\/em><br \/>\n<strong>Mateo 5:16.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su compasi\u00f3n, como est\u00e1 escrito: &#8220;Por eso te alabar\u00e9 entre las naciones; cantar\u00e9 himnos a tu nombre.&#8221; <\/em><strong>Romanos 15:9<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hay duda que cuando somos compasivos nos parecemos a Dios, porque Dios es Compasivo. Es un fr\u00edo d\u00eda de diciembre en la ciudad de Nueva York. Un jovencito de unos 10 a\u00f1os estaba parado, descalzo, ante una tienda de zapatos en Broadway, asom\u00e1ndose al escaparate, y temblando de fr\u00edo. Una dama se acerc\u00f3 al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/es-usted-la-esposa-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfEs usted la esposa de Dios?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25015","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25015"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25015\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}