{"id":25031,"date":"2016-05-19T12:55:55","date_gmt":"2016-05-19T17:55:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cordero-me-libero-de-egipto\/"},"modified":"2016-05-19T12:55:55","modified_gmt":"2016-05-19T17:55:55","slug":"el-cordero-me-libero-de-egipto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cordero-me-libero-de-egipto\/","title":{"rendered":"El Cordero me liber\u00f3 de Egipto"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-caption-text\">\u201cMas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo a\u00fan pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros.\u201d Romanos 5:8  <\/p>\n<p align=\"justify\">El fin de semana pasado tuve la oportunidad de celebrar la cena del Se\u00f1or en la c\u00e9lula de oraci\u00f3n con algunos amigos y familiares; y fue glorioso. Tuve el honor de preparar el tema, y al hacerlo Dios me permiti\u00f3 ver su grandeza; pero sobre todo, su favor a los que hoy somos sus hijos. Y hoy te lo quiero compartir.<\/p>\n<p align=\"justify\">Al igual que los hijos de Israel, nosotros tambi\u00e9n estuvimos en Egipto siendo esclavos. Y al igual que los hijos de Israel, fuimos liberados con brazo fuerte.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Antes de conocer al Se\u00f1or tratamos de encontrar la anhelada libertad con innumerables m\u00e9todos: en otras personas, en otras religiones, con psic\u00f3logos, en \u00eddolos, en pastillas, en libros, en grupos de autoayuda; m\u00e1s sin embargo, esto no nos pudo liberar. Sino solamente el brazo fuerte de nuestro Redentor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tal vez no ten\u00edamos grilletes, pero nuestras almas estaban atadas al temor. Tal vez no ten\u00edamos cadenas, pero nuestras almas estaban m\u00e1s que esclavizadas. No pod\u00edamos sentir, no pod\u00edamos re\u00edr, no pod\u00edamos decir \u201cte quiero\u201d, y mucho menos conoc\u00edamos el gozo.\u00a0 Tal vez no ten\u00edamos m\u00e1s de 400 a\u00f1os en esclavitud, pero despertarnos cada d\u00eda era un tormento eterno.<br \/>\nAl igual que los hijos de Israel, nosotros \u00e9ramos oprimidos por el enemigo d\u00eda tras d\u00eda. Y cada vez\u00a0 que le cre\u00edamos a Dios que solo \u00c9l nos podr\u00eda liberar, el enemigo aumentaba nuestra carga; d\u00e1ndonos m\u00e1s noches sin dormir e infundiendo m\u00e1s temor a nuestros corazones. Llegando al grado de no creer m\u00e1s en la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero al igual que con los hijos de Israel, Dios se aferr\u00f3 a nosotros para darnos libertad por medio del cordero. Solamente la sangre redentora y libertadora de nuestro Se\u00f1or, nos permiti\u00f3 ser libres de aquello que nos ten\u00eda muertos en vida.<br \/>\nSolamente hasta que los hijos de Israel comieron al cordero y celebraron la Pascua de Jehov\u00e1, fue que ellos fueron libres. Cuando ellos cubrieron sus hogares con la sangre del cordero, la muerte no les pudo tocar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u201cY tomar\u00e1n de la sangre, y la pondr\u00e1n en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. Y aquella noche comer\u00e1n la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comer\u00e1n.\u201d\u00a0 \u00c9xodo 12:7-8\u00a0 (Reina-Valera)<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfY no fue eso, lo que hizo nuestro Salvador? Como cordero, fue sacrificado para darnos libertad. Y al igual que con los hijos de Israel, \u00c9l derram\u00f3 su sangre en nuestras casas. Para que una vez que hemos sido salvos, la muerte no nos pueda tocar.<br \/>\nEl Santo Cordero, el m\u00e1s grande Guerrero estuvo dispuesto a ser maldito para hacernos libres de nuestra iniquidad. Solamente \u00c9l estuvo dispuesto a derramar hasta su \u00faltima gota de sangre, para detener la maldici\u00f3n de nuestros pecados. Por su sacrificio fuimos finalmente libres, y por eso hoy le damos gloria.<br \/>\n<em>\u201cMas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo a\u00fan pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros.\u201d<\/em> <strong>Romanos 5:8<\/strong> <em>(Reina-Valera) <\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Querido hermano, mi invitaci\u00f3n el d\u00eda de hoy es a recordar de d\u00f3nde Jes\u00fas te ha liberado, y qu\u00e9 le des gloria. Dale gloria porque ya no dependes de una botella, de una jeringa, de un cigarro, del sexo, de la pornograf\u00eda, de pastillas. Dale gloria porque d\u00f3nde antes hab\u00eda solamente muerte y vac\u00edo, hoy hay vida y amor. Dale gloria porque tuvo misericordia y se aferr\u00f3 a salvarte a pesar de que en muchas ocasiones dejaste de creer. Dale gloria porque esa herida de muerte que ten\u00eda tu alma, ya ha sido sanada.<br \/>\n\u201cHoy dale gloria, porque \u00c9l ha prometido que a Egipto, jam\u00e1s t\u00fa volver\u00e1s\u201d<br \/>\n<em><br \/>\nRichy Esparza<br \/>\nhttp:\/\/devocionalesderichy.com\/<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo a\u00fan pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros.\u201d Romanos 5:8 El fin de semana pasado tuve la oportunidad de celebrar la cena del Se\u00f1or en la c\u00e9lula de oraci\u00f3n con algunos amigos y familiares; y fue glorioso. Tuve el honor de preparar el tema, y al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cordero-me-libero-de-egipto\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Cordero me liber\u00f3 de Egipto\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25031","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25031","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25031"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25031\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}