{"id":25069,"date":"2016-05-19T12:57:10","date_gmt":"2016-05-19T17:57:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mansion-de-mi-tia-eva\/"},"modified":"2016-05-19T12:57:10","modified_gmt":"2016-05-19T17:57:10","slug":"la-mansion-de-mi-tia-eva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mansion-de-mi-tia-eva\/","title":{"rendered":"La mansi\u00f3n de mi t\u00eda Eva"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-caption-text\">La mansi\u00f3n de mi t\u00eda Eva<\/p>\n<p align=\"justify\">Sucedi\u00f3 en el a\u00f1o 1951, y la impresi\u00f3n que me dej\u00f3 nunca la he podido olvidar. Mi esposa y yo est\u00e1bamos de visita en casa de un t\u00edo m\u00edo a quien no hab\u00edamos visto por a\u00f1os. Su esposa, mi t\u00eda Eva, estaba enferma con una de las m\u00e1s temibles de las enfermedades: c\u00e1ncer. Ella ya hab\u00eda sufrido una operaci\u00f3n, pero debido a su condici\u00f3n avanzada, no hab\u00edan podido detener la enfermedad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Durante mi visita, que dur\u00f3 una semana, ella nunca dio indicios de dolor. Al contrario, se re\u00eda con frecuencia y hac\u00eda sus quehaceres con alegr\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un d\u00eda le pregunt\u00e9 a mi t\u00edo c\u00f3mo pod\u00eda ella mostrar tanta conformidad con una enfermedad as\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Parece, Pablo \u2014me contest\u00f3\u2014, que ella vive en otro mundo. Est\u00e1 muy grave, y tiene dolor constante, pero nunca se queja, ni cuando estamos solos. Es m\u00e1s bien una muy viva y genuina esperanza lo que ella tiene.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ante eso, le pregunt\u00e9:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00bfAcaso cree ella que se va a sanar?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00a1Oh, no! \u2014me contest\u00f3\u2014. Al contrario, ella sabe que va a morir. Su esperanza consiste en la otra vida. Tiene una especie de ansia de morir: como quien va de vacaciones y no se aguanta, porque est\u00e1 llegando la hora de partir.<\/p>\n<p align=\"justify\">Eso me dej\u00f3 hasta d\u00e9bil. Yo sab\u00eda a qu\u00e9 esperanza se refer\u00eda \u00e9l, pero nunca la hab\u00eda sentido tan de primera mano, especialmente en mi propia familia.<\/p>\n<p align=\"justify\">El d\u00eda que partimos, ellos estaban en la puerta, d\u00e1ndonos el \u00faltimo adi\u00f3s. De repente, mi t\u00eda dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Pablo, quisiera cantarles algo antes de que se vayan.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ella no ten\u00eda voz de cantante, pero ten\u00eda un canto en el coraz\u00f3n, as\u00ed que comenz\u00f3 a entonar esta canci\u00f3n: \u00abYo tengo mi mansi\u00f3n, al otro lado del r\u00edo. \/ Mi Cristo me espera con anhelo. \/ Por eso no estoy triste, aunque sigo sufriendo. \/ Porque yo s\u00e9 que pronto tendr\u00e9 mi recompensa.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando ella termin\u00f3 de cantar, yo ten\u00eda un gran nudo en la garganta. Sent\u00ed que ese adi\u00f3s era de veras el \u00faltimo. Di la vuelta para ocultar la emoci\u00f3n que me embargaba, abordamos nuestro veh\u00edculo y partimos. A los seis meses, mi t\u00eda Eva muri\u00f3, es decir, parti\u00f3. Porque para una persona con una fe tan viva, no hay muerte; s\u00f3lo traslado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Dios nos cre\u00f3 a todos para ser eternos, y desea que pasemos la eternidad con \u00c9l. Esa esperanza puede ser tambi\u00e9n nuestra. Jesucristo les dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abEn el hogar de mi Padre hay muchas viviendas&#8230;. Voy a prepararles un lugar. Y si me voy y se lo preparo, vendr\u00e9 para llev\u00e1rmelos conmigo. As\u00ed ustedes estar\u00e1n donde yo est\u00e9\u00bb (Juan 14:2,3). Por eso el ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3: \u00abPorque para m\u00ed el vivir es Cristo y el morir es ganancia\u00bb (Filipenses 3:21).<\/p>\n<p align=\"justify\">Aceptemos esta fuente de esperanza. Cristo nos ofrece a todos la vida eterna.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano Pablo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mansi\u00f3n de mi t\u00eda Eva Sucedi\u00f3 en el a\u00f1o 1951, y la impresi\u00f3n que me dej\u00f3 nunca la he podido olvidar. 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