{"id":25107,"date":"2016-05-19T12:58:27","date_gmt":"2016-05-19T17:58:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-secretaria-a-millonaria\/"},"modified":"2016-05-19T12:58:27","modified_gmt":"2016-05-19T17:58:27","slug":"de-secretaria-a-millonaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/de-secretaria-a-millonaria\/","title":{"rendered":"De secretaria a millonaria"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">La joven secretaria termin\u00f3 su d\u00eda de trabajo. Se frot\u00f3 los ojos, cansada de escribir todo el d\u00eda. Cerr\u00f3 su m\u00e1quina de escribir y orden\u00f3 sus papeles. Eran las cinco en punto de la tarde.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se levant\u00f3 de su silla, recogi\u00f3 sus pertenencias personales y se dirigi\u00f3 hacia la calle. Era s\u00f3lo una m\u00e1s de las miles de secretarias comerciales que se ganaban la vida en Caracas, Venezuela.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Pero al d\u00eda siguiente, Olimpia Pe\u00f1a, secretaria de veintisiete a\u00f1os de edad, que trabajaba para la compa\u00f1\u00eda Volkswagen de Venezuela, era una mujer muy diferente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora era due\u00f1a de noventa y tres millones de d\u00f3lares. \u00bfQu\u00e9 milagro se hab\u00eda producido? Uno muy sencillo. Hab\u00eda le\u00eddo el testamento que dej\u00f3 su jefe Guido Steinvorth, presidente de la compa\u00f1\u00eda, quien le daba en herencia esa fabulosa suma de dinero.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Qu\u00e9 sorpresa m\u00e1s agradable es recibir una buena herencia! Sobre todo cuando esa herencia es del porte de noventa y tres millones de moneda fuerte, totalmente inesperada. En casos as\u00ed uno cree estar so\u00f1ando, viviendo una fantas\u00eda de telenovela o un cuento de hadas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 permiti\u00f3 que Olimpia Pe\u00f1a pasara instant\u00e1neamente de ser una secretaria excelente con un buen salario, a ser una de las mujeres m\u00e1s ricas del pa\u00eds? Sencillamente, un capital suficiente para pagar tal herencia; la defunci\u00f3n de un benefactor, y un testamento legal, debidamente firmado. M\u00e1s el nombre del heredero, por supuesto, y la firma del testamentario.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con todos esos elementos en regla, ning\u00fan tribunal puede negarle la herencia al heredero. Olimpia era due\u00f1a absoluta de todos esos millones. Pagados los impuestos necesarios y la comisi\u00f3n al abogado, todo lo dem\u00e1s ser\u00eda suyo, perfectamente suyo, hasta el d\u00eda de su muerte.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo mismo sucede con la herencia de la vida eterna, la herencia m\u00e1s grande que podemos recibir. No todos podremos heredar de golpe noventa y tres millones de d\u00f3lares, pero todos podemos recibir esa otra herencia s\u00faper fabulosa. Es una herencia que la Biblia llama \u00abindestructible, incontaminada e inmarchitable\u00bb, que est\u00e1 reservada en el cielo para nosotros <strong>(1 Pedro 1:4).<br \/>\n<\/strong><br \/>\nLa garant\u00eda de pago de esa herencia es la absoluta suficiencia de Dios, un testamento legal, un testador que muri\u00f3 legalmente y una firma perfectamente autorizada, la de Jesucristo. Basta con que nosotros \u2014cada uno de nosotros\u2014 agreguemos nuestro nombre, para que la herencia sea nuestra.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano Pablo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La joven secretaria termin\u00f3 su d\u00eda de trabajo. Se frot\u00f3 los ojos, cansada de escribir todo el d\u00eda. Cerr\u00f3 su m\u00e1quina de escribir y orden\u00f3 sus papeles. Eran las cinco en punto de la tarde. Se levant\u00f3 de su silla, recogi\u00f3 sus pertenencias personales y se dirigi\u00f3 hacia la calle. 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