{"id":25168,"date":"2016-05-19T13:00:23","date_gmt":"2016-05-19T18:00:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estas-manos-me-salvaron-la-vida\/"},"modified":"2016-05-19T13:00:23","modified_gmt":"2016-05-19T18:00:23","slug":"estas-manos-me-salvaron-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estas-manos-me-salvaron-la-vida\/","title":{"rendered":"Estas manos me salvaron la vida"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Era un viejo edificio de apartamentos en la ciudad de Nueva York. El ascensor era tan viejo como el edificio. Rebeca Rosario, al dejar a sus tres hijitas en su apartamento, les dijo: \u00abVuelvo en seguida. No tengan miedo.\u00bb Y la se\u00f1ora fue hasta el ascensor del piso n\u00famero 14, donde viv\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Abri\u00f3 la puerta y dio un paso hacia adentro. Pero en lugar de entrar en la cabina, cay\u00f3 al vac\u00edo. La puerta no debi\u00f3 haberse abierto, pues la cabina estaba en el primer piso. Pero era un edificio viejo, y era, as\u00ed mismo, un ascensor viejo.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">En su desesperaci\u00f3n, Rebeca atin\u00f3 a agarrarse de los cables mohosos del aparato. Sinti\u00f3 el terrible dolor de la raspadura, como fuego brotando de sus manos, pero aminor\u00f3 la ca\u00edda. Se quebr\u00f3 ambos tobillos, pero no se mat\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el hospital, algunos d\u00edas despu\u00e9s, Rebeca mostr\u00f3 sus manos quemadas casi hasta el hueso, y dijo: \u00abEstas manos me salvaron la vida.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Qu\u00e9 significativa la frase de aquella mujer de treinta a\u00f1os de edad! Al caer por el hueco de un ascensor desde el decimocuarto piso, atina a agarrarse de los cables, y al cabo de su odisea declara: \u00abEstas manos me salvaron la vida.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">Las manos son un instrumento maravilloso, genial dise\u00f1o de Dios. Con ellas se puede empu\u00f1ar un hacha o un bistur\u00ed. Se puede pintar a brochazos un gallinero o, con un delicado pincel, un cuadro como \u00abLa \u00daltima Cena\u00bb.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con las manos se puede proporcionar el pu\u00f1etazo m\u00e1s violento al enemigo, o la caricia m\u00e1s dulce al ser amado. Se puede con ellas robar descaradamente lo ajeno, o con honradez proveer el pan de la familia. Las manos de Rebeca Rosario sirvieron para salvarle la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay en la historia universal otras manos que, sin salvar la vida de quien las extend\u00eda, fueron traspasadas para obtener la salvaci\u00f3n de la humanidad entera. Fueron las manos benditas del divino Redentor, el Se\u00f1or Jesucristo. Sus manos fueron clavadas a la cruz del Calvario a fin de que \u00c9l diera su vida por la de todo ser humano.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora cualquier persona de cualquier raza, pueblo, color o idioma, de cualquier condici\u00f3n econ\u00f3mica, clase social o religi\u00f3n, puede ser eternamente salva con s\u00f3lo creer que Jesucristo es el Hijo de Dios y que dio su vida en la cruz del Calvario como precio de rescate para su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para ser eterna y gratuitamente salvos, basta con que creamos en Jesucristo y lo recibamos como eterno Salvador. Hoy puede ser el d\u00eda de nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano Pablo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era un viejo edificio de apartamentos en la ciudad de Nueva York. El ascensor era tan viejo como el edificio. 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