{"id":25183,"date":"2016-05-19T13:00:48","date_gmt":"2016-05-19T18:00:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-no-se-miden-las-consecuencias\/"},"modified":"2016-05-19T13:00:48","modified_gmt":"2016-05-19T18:00:48","slug":"cuando-no-se-miden-las-consecuencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-no-se-miden-las-consecuencias\/","title":{"rendered":"Cuando no se miden las consecuencias"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Fue una haza\u00f1a singular. En un lapso de tres meses Alejo Alberti, de dieciocho a\u00f1os de edad, construy\u00f3 una casa. La hizo con sus propias manos y enteramente de trozos de \u00e1rboles. Primero tal\u00f3 los \u00e1rboles.<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s cort\u00f3 los trozos, todos del mismo tama\u00f1o. Y luego fue colocando trozo sobre trozo, ensamblados unos con otros hasta formar su casa de dos cuartos, cocina y ba\u00f1o. Todo esto ocurri\u00f3 en las monta\u00f1as de Catskill del estado de Nueva York en los Estados Unidos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero Alejo no cont\u00f3 con el invierno.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Y \u00e9ste fue tan duro que no pudo aguantar el fr\u00edo. Tuvo entonces que ir desarmando trozo tras trozo, hasta desmantelar una parte de la casa para, con el fuego de los trozos, poder calentar la otra parte. Cuando le quedaba s\u00f3lo media casa, regres\u00f3 a la ciudad.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 fue lo que le pas\u00f3 a Alejo Alberti? No midi\u00f3 las consecuencias. Y cuando llegaron los malos tiempos, Alejo no estaba preparado. Es incre\u00edble c\u00f3mo algunos pasan por esta vida sin prever las consecuencias y, cuando el mundo se les viene encima, se extra\u00f1an de que todo les vaya mal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay quienes edifican una posici\u00f3n importante en la vida, luchando con paciencia y pericia durante muchos a\u00f1os. Logran seguir una carrera, fundar una empresa, ganar mucho dinero, comprarse varias casas. Se casan, cr\u00edan hijos, los educan y, tras unos cuarenta a\u00f1os de lucha, obtienen el prestigio social que sus a\u00f1os de trabajo les han deparado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfY qu\u00e9 ocurre entonces? Comienzan, por una loca aventura de amor, a derribar todo lo que pacientemente construyeron. Una mujer joven los cautiva con sus encantos, y cuarenta a\u00f1os de vida provechosa y fruct\u00edfera quedan, en un momento, hechos cenizas en el fuego de una pasi\u00f3n oto\u00f1al.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cada nada o\u00edmos de historias como \u00e9stas, que ocurren en los que se han ganado alg\u00fan prestigio en esta vida. La pantalla grande y la chica han recogido m\u00e1s de una vez la historia de un hombre que, por ceder al fuego oto\u00f1al, que puede ser m\u00e1s destructivo que el juvenil, se hunde en el fracaso y en la degradaci\u00f3n social.<\/p>\n<p align=\"justify\">M\u00e1s vale que midamos las consecuencias. No nos lancemos al vac\u00edo s\u00f3lo por una ilusi\u00f3n. La vida nos ha costado demasiado para hacerla cenizas en un instante. Pid\u00e1mosle a Dios que nos ayude en esos momentos cuando una buena situaci\u00f3n econ\u00f3mica y social nos hace creer que podemos darnos cualquier gusto. Hagamos de Cristo el Se\u00f1or de nuestra vida, antes que se destruya todo lo que hemos edificado.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano Pablo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue una haza\u00f1a singular. En un lapso de tres meses Alejo Alberti, de dieciocho a\u00f1os de edad, construy\u00f3 una casa. La hizo con sus propias manos y enteramente de trozos de \u00e1rboles. 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