{"id":25220,"date":"2016-05-19T13:01:58","date_gmt":"2016-05-19T18:01:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecados-privados-2\/"},"modified":"2016-05-19T13:01:58","modified_gmt":"2016-05-19T18:01:58","slug":"pecados-privados-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecados-privados-2\/","title":{"rendered":"\u00bfPecados privados?"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">La manera particular en que se dio la toma de Jeric\u00f3 dej\u00f3 un poderoso testimonio acerca del futuro que esperaba al pueblo si caminaba de la mano del Se\u00f1or.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo, sin embargo, vemos a Israel derrotada y humillada por un adversario insignificante.<\/p>\n<p align=\"justify\">El pasaje de hoy, tomado del cap\u00edtulo que relata la totalidad del lamentable episodio, nos ofrece la explicaci\u00f3n por esta derrota: hab\u00eda pecado en el pueblo, y esto cort\u00f3 en forma absoluta el obrar de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Lo incre\u00edble de esta situaci\u00f3n es que era solamente un hombre el que hab\u00eda pecado. Ac\u00e1n, de la tribu de Benjam\u00edn, vio entre los despojos de Jeric\u00f3 un manto babil\u00f3nico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codici\u00f3 y tom\u00f3 (21). Dios, sin embargo, hab\u00eda dado espec\u00edficas instrucciones acerca de la ciudad: Y ser\u00e1 la ciudad anatema a Jehov\u00e1, con todas las cosas que est\u00e1n en ella\u2026 pero vosotros guardaos del anatema; ni toqu\u00e9is, ni tom\u00e9is alguna cosa del anatema, no sea que hag\u00e1is anatema el campamento de Israel, y lo turb\u00e9is (6. 17, 18).<\/p>\n<p align=\"justify\">Lo que nos llama la atenci\u00f3n es que todo el pueblo sufriera las consecuencias de la falta de un solo hombre. Nuestro asombro revela cuan convencidos estamos de que el pecado es un asunto muy personal, algo entre nosotros y Dios. Esta historia nos presenta la m\u00e1s dram\u00e1tica y contundente evidencia de que no existe tal cosa como el \u201cpecado privado.\u201d Todo pecado es una ofensa contra Dios y su pueblo, y tiene consecuencias m\u00e1s all\u00e1 de nuestra propia vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">El ser parte del pueblo de Dios implica la existencia de v\u00ednculos espirituales que no dependen de nosotros. No existimos en forma aislada,, tengamos o no una relaci\u00f3n flu\u00edda con los dem\u00e1s. Cuando alguno de nosotros pecamos, no pecamos solamente contra Dios, sino que tambi\u00e9n da\u00f1amos la relaci\u00f3n con nuestros hermanos, pues se interrumpe el accionar de Dios en nuestro medio, no solamente en mi vida. El pecado secreto es un asunto serio, porque afecta la vida de todas las personas que est\u00e1n relacionados con esa persona, de la misma manera que el alcoh\u00f3lico trae miseria a todos los que conviven con \u00e9l o ella. Aunque no veamos las consecuencias, los resultados de nuestras acciones no pueden ser detenidos.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Para pensar:<\/strong><br \/>\nSeguramente a esta realidad se refer\u00eda Pablo, cuando dec\u00eda que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con \u00e9 (1 Cor 12. 26). El concepto no es que debemos dolernos con el otro, sino que el dolor de uno afecta a todo el cuerpo, aunque escogemos ignorarlo. De la misma manera, el pecado tiene consecuencias comunitarias! Saber esto le da un peso adicional al llamado a vivir en Santidad.<br \/>\n<em><br \/>\nAutor: Christopher Shaw.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La manera particular en que se dio la toma de Jeric\u00f3 dej\u00f3 un poderoso testimonio acerca del futuro que esperaba al pueblo si caminaba de la mano del Se\u00f1or. En el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo, sin embargo, vemos a Israel derrotada y humillada por un adversario insignificante. El pasaje de hoy, tomado del cap\u00edtulo que relata la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pecados-privados-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfPecados privados?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25220","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25220"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25220\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}