{"id":25364,"date":"2016-05-19T13:06:32","date_gmt":"2016-05-19T18:06:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esa-no-es-ninguna-solucion\/"},"modified":"2016-05-19T13:06:32","modified_gmt":"2016-05-19T18:06:32","slug":"esa-no-es-ninguna-solucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esa-no-es-ninguna-solucion\/","title":{"rendered":"Esa no es ninguna soluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">El guardia de turno tom\u00f3 la bandeja con el almuerzo. Era, por cierto, un buen almuerzo argentino: sopa, bife, pan franc\u00e9s, ensalada y fruta. Con la bandeja en las manos, camin\u00f3 a lo largo del pasillo de celdas. La comida era para el sargento Alberto Caeta, de cuarenta a\u00f1os de edad, que a pesar de ser polic\u00eda, estaba detenido.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aun antes de llegar, como que ya present\u00eda algo. Cuando el guardia abri\u00f3 la puerta de la celda, s\u00f3lo vio los pies de Caeta. El sargento, arrestado bajo sospecha del secuestro y asesinato de dos eminentes hombres de negocios, se hab\u00eda suicidado.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">El guardia mir\u00f3 un rato el cuerpo colgante del excompa\u00f1ero. No pod\u00eda creer lo que ve\u00eda. S\u00f3lo pod\u00eda decir: \u00ab\u00a1Esa no es ninguna soluci\u00f3n, sargento!\u00bb Sencillo el hecho, pero desgraciadamente muy real.<\/p>\n<p align=\"justify\">El suicidio nunca es soluci\u00f3n. Alberto Caeta, sargento de polic\u00eda en Buenos Aires, Argentina, estaba implicado en el secuestro y la muerte de Osvaldo Sivak y de Benjam\u00edn Neuman. Abrumado por haber sido implicado en el asunto, y queriendo escapar a las sanciones de la ley, se ahorc\u00f3 en su celda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esa no fue ninguna soluci\u00f3n a su problema. Tal vez escap\u00f3 a las sanciones de la justicia. Tal vez evit\u00f3 todos los procedimientos del juicio. Quiz\u00e1 se libr\u00f3 de los interrogatorios, los careos y las dem\u00e1s contingencias del caso. Pero no escap\u00f3, no pod\u00eda escapar, al tribunal de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">El suicidio nunca mejora ni soluciona nada; al contrario, es una confesi\u00f3n de fracaso. Es el \u00faltimo acto de una vida sin fe, y es \u2014cree el suicida\u2014 la \u00fanica salida a un problema que no ha podido resolver. Pero cuando el suicida abandona este mundo, enfrenta de inmediato la justicia de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\">A cada uno Dios nos ha dado un n\u00famero determinado de a\u00f1os de vida. El resuello dentro de nuestro pecho obedece al designio directo de Dios. Y aunque, haciendo uso de nuestra voluntad, podemos interferir en los prop\u00f3sitos de Dios, con eso aseguramos nuestra propia destrucci\u00f3n, tanto la temporal como la eterna.<\/p>\n<p align=\"justify\">Antes que pensar en el suicidio, pensemos en Dios. Busquemos a Cristo. S\u00f3lo \u00c9l tiene el poder para rectificar y resolver el problema que nos agobia y nos parece insoluble.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cristo est\u00e1 al lado de todos los que estemos soportando una pesada carga. \u00c9l quiere quit\u00e1rnosla de encima. Entregu\u00e9mosle esa carga. \u00c9l la llevar\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano Pablo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El guardia de turno tom\u00f3 la bandeja con el almuerzo. Era, por cierto, un buen almuerzo argentino: sopa, bife, pan franc\u00e9s, ensalada y fruta. Con la bandeja en las manos, camin\u00f3 a lo largo del pasillo de celdas. La comida era para el sargento Alberto Caeta, de cuarenta a\u00f1os de edad, que a pesar de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/esa-no-es-ninguna-solucion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEsa no es ninguna soluci\u00f3n\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25364","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25364","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25364"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25364\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25364"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25364"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25364"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}