{"id":25385,"date":"2016-05-19T13:07:10","date_gmt":"2016-05-19T18:07:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ni-arrepentimiendo-ni-remordimiento\/"},"modified":"2016-05-19T13:07:10","modified_gmt":"2016-05-19T18:07:10","slug":"ni-arrepentimiendo-ni-remordimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ni-arrepentimiendo-ni-remordimiento\/","title":{"rendered":"Ni arrepentimiendo, ni remordimiento"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Lentas, solemnes, llenas de unci\u00f3n religiosa, se elevaron las bellas notas del Avemar\u00eda. La inmortal melod\u00eda de Franz Schubert, bien cantada, brotaba de los labios de Robert Solimine, joven de diecisiete a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Con los ojos cerrados, aquel joven elevaba su alma a Dios cuando, de repente, la melod\u00eda se interrumpi\u00f3. Una cuerda delgada pero fuerte detuvo el canto. Con esa cuerda James Wanger, otro joven de diecinueve a\u00f1os de edad, estrangul\u00f3 a Robert, extinguiendo su voz junto con el Avemar\u00eda. Y s\u00f3lo porque no pod\u00eda soportar la oraci\u00f3n de Solimine.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">He aqu\u00ed un caso extra\u00f1o. Robert Solimine, la v\u00edctima, era una persona de profunda convicci\u00f3n religiosa. Trataba de hacer ver a sus amigos los resultados destructivos de una vida de drogas y de licor. Un d\u00eda se le ocurri\u00f3 cantarles el Avemar\u00eda. El resultado fue ira, amenaza y estrangulaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">El juez le dijo a James Wanger, el asesino: \u00abNo puedo ver lo que hay dentro de ti; pero s\u00ed veo que no hay ni arrepentimiento ni remordimiento.\u00bb Y lo conden\u00f3 a cadena perpetua, con la posibilidad de solicitar la libertad condicional cuando cumpliera cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es dif\u00edcil comprender c\u00f3mo puede haber personas que en esas circunstancias no manifiestan, seg\u00fan lo expres\u00f3 aquel juez, ni arrepentimiento ni remordimiento. Tienen la conciencia encallecida, los sentimientos muertos y un coraz\u00f3n de piedra, tan endurecido que no sienten nada. Respiran, viven y act\u00faan, pero no saben lo que es sentir culpa ni pedir perd\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si bien el juez no pod\u00eda ver el interior de James Wanger, Dios s\u00ed pod\u00eda verlo. Porque Dios ve el coraz\u00f3n, la conciencia y los pensamientos de todos los seres humanos. \u00c9l nos ve al trasluz porque es Dios y sabe todo lo que estamos imaginando.<\/p>\n<p align=\"justify\">El ap\u00f3stol Juan, viendo c\u00f3mo las multitudes se acercaban a Jesucristo debido a sus milagros, escribe: \u00abJes\u00fas no les cre\u00eda porque los conoc\u00eda a todos; no necesitaba que nadie le informara nada acerca de los dem\u00e1s, pues \u00e9l conoc\u00eda el interior del ser humano\u00bb (Juan\u00a02:24,25).<\/p>\n<p align=\"justify\"> Cristo sabe lo que hay dentro de nosotros. \u00c9l sabe todo lo que pensamos y sentimos, y hasta sabe si nuestros pecados nos duelen. Sin embargo, si nos arrepentimos de todo coraz\u00f3n, \u00c9l corresponder\u00e1 a ese arrepentimiento sincero. Es m\u00e1s, antes que lo expresemos con los labios, \u00c9l ya nos estar\u00e1 perdonando. Pero conste que tiene que ser un arrepentimiento genuino. Que la emoci\u00f3n del Cristo crucificado invada nuestro ser, de modo que podamos decir sinceramente: \u00ab\u00a1Perd\u00f3name, Se\u00f1or, todos mis pecados!\u00bb<br class=\"clear\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano Pablo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lentas, solemnes, llenas de unci\u00f3n religiosa, se elevaron las bellas notas del Avemar\u00eda. La inmortal melod\u00eda de Franz Schubert, bien cantada, brotaba de los labios de Robert Solimine, joven de diecisiete a\u00f1os de edad. Con los ojos cerrados, aquel joven elevaba su alma a Dios cuando, de repente, la melod\u00eda se interrumpi\u00f3. Una cuerda delgada &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ni-arrepentimiendo-ni-remordimiento\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNi arrepentimiendo, ni remordimiento\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}