{"id":25554,"date":"2016-05-19T13:12:18","date_gmt":"2016-05-19T18:12:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-joya-que-perdio-el-arabe\/"},"modified":"2016-05-19T13:12:18","modified_gmt":"2016-05-19T18:12:18","slug":"la-joya-que-perdio-el-arabe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-joya-que-perdio-el-arabe\/","title":{"rendered":"La joya que perdi\u00f3 el \u00e1rabe"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"> Se cuenta que, cruzando el desierto, un viajero vio a un n\u00f3mada sentado al pie de una palmera. A poca distancia descansaban sus caballos, pesadamente cargados con objetos de valor.<\/p>\n<p align=\"justify\">El viajero se le acerc\u00f3 y le pregunt\u00f3: \u2014\u00bfPuedo ayudarle en algo? Me parece verlo muy preocupado. \u2014Tiene raz\u00f3n \u2014respondi\u00f3 el \u00e1rabe\u2014. Estoy muy afligido porque acabo de perder la m\u00e1s preciosa de las joyas. Extra\u00f1ado, el viajero pregunt\u00f3: \u2014\u00bfY qu\u00e9 joya era esa?<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">\u2014Era una joya como no volver\u00e1 a hacerse otra. Estaba tallada en un pedazo de piedra de la vida, y hab\u00eda sido hecha en el taller del tiempo. La adornaban veinticuatro brillantes, alrededor de los cuales se agrupaban sesenta joyas m\u00e1s peque\u00f1as. Prenda igual no podr\u00e1 producirse jam\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014Su joya debi\u00f3 haber sido preciosa \u2014repuso el viajero\u2014. \u00bfPero no cree que con suficiente dinero se pueda fabricar otra igual?<\/p>\n<p align=\"justify\">\u2014\u00a1Imposible! \u2014exclam\u00f3 el \u00e1rabe\u2014. Es que la joya perdida era un d\u00eda, y un d\u00eda que se pierde no vuelve a recuperarse jam\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mois\u00e9s, el legislador de Israel, le pide a Dios: \u00abEns\u00e9\u00f1anos a contar bien nuestros d\u00edas, para que nuestro coraz\u00f3n adquiera sabidur\u00eda\u00bb (Salmo 90:12).<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay tres d\u00edas en la vida de todo ser humano: ayer, hoy y ma\u00f1ana. El d\u00eda de ayer no lo volveremos a vivir jam\u00e1s. Una vez que se cumplan las veinticuatro horas del d\u00eda, cae para siempre en el pasado irrecuperable.<\/p>\n<p align=\"justify\">El d\u00eda de ma\u00f1ana no nos pertenece. El futuro pertenece al Autor del tiempo y de la vida. Desperdiciar el d\u00eda de hoy s\u00f3lo porque habr\u00e1 un ma\u00f1ana es no reconocer que ese ma\u00f1ana no es nuestro.<\/p>\n<p align=\"justify\">El \u00fanico d\u00eda que es nuestro es hoy. Hoy es el d\u00eda que podemos aprovechar para construir un ma\u00f1ana feliz, o desperdiciar y as\u00ed echar a perder nuestro futuro. El hoy se nos ha dado con dos prop\u00f3sitos: prepararnos un buen ma\u00f1ana aqu\u00ed en esta tierra, y preparar nuestra alma para toda la eternidad. Si queremos disfrutar de un buen fruto ma\u00f1ana, tenemos que sembrar buena semilla hoy. Y para nuestra alma, como dice la Biblia: \u00abSi ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el coraz\u00f3n\u00bb (Hebreos 3:7,8).<\/p>\n<p align=\"justify\">Este es el d\u00eda m\u00e1s importante de nuestra vida. Tal como el n\u00f3mada de Arabia, reconozcamos el valor de este d\u00eda, que es nuestro. Con Cristo en el coraz\u00f3n, tendremos quien nos ense\u00f1e c\u00f3mo aprovecharlo para vida eterna. Cuidemos esta joya as\u00ed como cuidamos nuestra propia alma.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano pablo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se cuenta que, cruzando el desierto, un viajero vio a un n\u00f3mada sentado al pie de una palmera. A poca distancia descansaban sus caballos, pesadamente cargados con objetos de valor. El viajero se le acerc\u00f3 y le pregunt\u00f3: \u2014\u00bfPuedo ayudarle en algo? Me parece verlo muy preocupado. \u2014Tiene raz\u00f3n \u2014respondi\u00f3 el \u00e1rabe\u2014. Estoy muy afligido &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-joya-que-perdio-el-arabe\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa joya que perdi\u00f3 el \u00e1rabe\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25554","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25554"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25554\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}