{"id":25556,"date":"2016-05-19T13:12:21","date_gmt":"2016-05-19T18:12:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-rueda-loca\/"},"modified":"2016-05-19T13:12:21","modified_gmt":"2016-05-19T18:12:21","slug":"la-rueda-loca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-rueda-loca\/","title":{"rendered":"La rueda loca"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">El circo daba su funci\u00f3n en Buenos Aires, Argentina. Estaba repleto de gente que, entusiasmada, esperaba cada actuaci\u00f3n con gritos y aplausos. Los payasos hac\u00edan desternillarse de risa a chicos y a grandes. Entre ellos se destacaba Peporrete, que con sus saltos y piruetas acaparaba la atenci\u00f3n de todos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Su acto final, cada noche, era tomarse de los tobillos, formar una rueda con el cuerpo y rodar as\u00ed por toda la pista. La gente aplaud\u00eda a rabiar.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Esa noche Peporrete hizo lo mismo. Pero al rodar en la rueda loca, se le clav\u00f3 en el pecho la punta de un tornillo que estaba oculto bajo la lona. El hombre sinti\u00f3 la punzada, pero sigui\u00f3 como si nada hubiera ocurrido. Sin embargo, la contusi\u00f3n interior, igual que la quebradura de un cristal que se raja, fue avanzando poco a poco. Una semana despu\u00e9s, en plena actuaci\u00f3n, Peporrete muri\u00f3 de un aneurisma.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1A qu\u00e9 extremos llega un artista, exponiendo su arte, para traer felicidad al p\u00fablico! He aqu\u00ed un hombre que vivi\u00f3 para hacer re\u00edr. Ten\u00eda una facultad inimitable. Su acto final, \u00abLa rueda loca\u00bb, acto que \u00e9l mismo hab\u00eda creado, lo ejecutaba con entusiasmo y dedicaci\u00f3n. Pero esa dedicaci\u00f3n le cost\u00f3 la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Esto nos lleva a hacer dos reflexiones. La primera es que lo que no se hace con entusiasmo no merece hacerse. \u00a1Son tantas las personas que llevan una vida muerta, que no tienen pasi\u00f3n! Esa no es la vida que nuestro Creador quiso que tuvi\u00e9ramos. \u00c9l nos cre\u00f3 para vivir con entusiasmo, con arrebato. \u00c9l quiere vernos alegres y optimistas. Peporrete muri\u00f3, pero la vida que llev\u00f3 la vivi\u00f3 al m\u00e1ximo.<\/p>\n<p align=\"justify\">La otra reflexi\u00f3n es m\u00e1s emocional y sensible. Peporrete no es el \u00fanico hombre que haya llevado una herida en el coraz\u00f3n. Y no es tampoco el \u00fanico que haya muerto lentamente por esa herida.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Cu\u00e1nta mujer, cu\u00e1nta esposa fiel y buena, ha sido enga\u00f1ada por su marido, lastimando su coraz\u00f3n para siempre! \u00a1Y cu\u00e1nto hombre hay, tambi\u00e9n fiel y bueno, a quien su esposa le fall\u00f3, y aunque hubo reconciliaci\u00f3n, la herida ha quedado, mucho m\u00e1s dolorosa que cualquier herida del cuerpo!<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfHay alguna cura para las heridas del alma? S\u00ed, la hay. El gran M\u00e9dico divino, Jesucristo, sana por completo las heridas del coraz\u00f3n. \u00c9l alienta a los afligidos, devuelve la paz a los atribulados y consuela a los enlutados. Los que sufren no tienen que hacer m\u00e1s que acudir a \u00c9l, buscarlo de todo coraz\u00f3n y clamar desde el fondo de su angustia. Cristo, el Amante Pastor, viene entonces para consolar y curar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Entregu\u00e9mosle nuestro dolor a Cristo. \u00c9l transformar\u00e1 nuestras l\u00e1grimas en gozo.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano Pablo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El circo daba su funci\u00f3n en Buenos Aires, Argentina. Estaba repleto de gente que, entusiasmada, esperaba cada actuaci\u00f3n con gritos y aplausos. Los payasos hac\u00edan desternillarse de risa a chicos y a grandes. Entre ellos se destacaba Peporrete, que con sus saltos y piruetas acaparaba la atenci\u00f3n de todos. 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