{"id":2559,"date":"2015-12-01T00:49:27","date_gmt":"2015-12-01T05:49:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santidad-en-tiempos-de-injusticias\/"},"modified":"2015-12-01T00:49:27","modified_gmt":"2015-12-01T05:49:27","slug":"santidad-en-tiempos-de-injusticias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/santidad-en-tiempos-de-injusticias\/","title":{"rendered":"Santidad en tiempos de injusticias"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Gary Preston<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando se instala en su coraz\u00f3n el deseo de venganza, de revancha, tambi\u00e9n se abre el camino del perd\u00f3n y la restauracion. Este es  el testimonio de un pastor de c\u00f3mo gozando la gracia divina pudo descubrir el gozo de perdonar a los que fueron injustos con \u00e9l&#8230;<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Ten\u00eda en mis manos una dur\u00edsima carta de un matrimonio que criticaba la situaci\u00f3n del grupo de j\u00f3venes. El contenido era carnal y no demostraba verdadera comprensi\u00f3n de todos los contenidos de la situaci\u00f3n, pero a\u00fan no hab\u00eda hallado, como pastor, el tiempo para encontrarme con ellos y escucharlos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando me puse de pie para predicar, el siguiente domingo, sent\u00eda una notable ausencia de gracia en mi coraz\u00f3n. Peque\u00f1os destellos de resentimiento punzaban mi esp\u00edritu. Hice algunos comentarios leves en la introducci\u00f3n que provocaron sonrisas en todos los presentes todos, excepto el matrimonio que hab\u00eda enviado la carta. Mientras la congregaci\u00f3n se re\u00eda, ellos estaban sentados en una de las primeras filas, de brazos cruzados y rostro duro, con los ojos llenos de reprobaci\u00f3n. Cuando hube terminado el serm\u00f3n, me sent\u00eda f\u00edsicamente deteriorado y espiritualmente desgastado. Mi falta de perd\u00f3n r\u00e1pidamente se estaba convirtiendo en amargura y rencor.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mi tendencia a no perdonar cuando otros me han hecho alg\u00fan mal me ha obligado a pensar cuidadosamente en los pasos que debo tomar para restaurar mi relaci\u00f3n con Dios y con mis ofensores.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Debo reconocer mis puntos d\u00e9biles<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>La mayor\u00eda de las personas tiende a adquirir cierta sensibilidad cuando ha sido golpeada varias veces. En este caso, la carta que recib\u00ed de esta familia era solamente una de las muchas maneras en que me hab\u00edan criticado. Su actitud en esta oportunidad, tan falta de gracia, fue la gota que colm\u00f3 el vaso. Sent\u00eda que ellos no ten\u00edan ning\u00fan inter\u00e9s en demostrar siquiera una m\u00ednima cuota de comprensi\u00f3n hacia los dem\u00e1s.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Como algunos de los peores conflictos en el ministerio justamente los he experimentado con personas que yo consideraba carentes de gracia y comprensi\u00f3n, mi tendencia ante este tipo de situaciones es reaccionar con ira. R\u00e1pidamente me siento provocado por personas cuya mejor habilidad es la de se\u00f1alar los errores en los dem\u00e1s.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Sin embargo, en la medida en que he aprendido a reconocer mis propias debilidades tambi\u00e9n he encontrado que puedo controlar mejor el tipo de respuesta que tengo en estas situaciones. Entonces, el desaf\u00edo, para m\u00ed, es recibir del Esp\u00edritu Santo gracia y perd\u00f3n para estos santos, en lugar de contraatacar con ira, resentimiento y amargura.<\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>Debo resistirme a mi primer impulso<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Cuando leo sobre las vidas de personas que esconden en el saco una pistola para vengarse de un jefe que fue injusto con ellos, o de alguien que coloca una bomba en un edificio lleno de personas inocentes, a menudo me pregunto: \u00ab\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda alguien hacer semejante acci\u00f3n? Las personas normales no se comportan de esa manera.\u00bb No obstante, yo tambi\u00e9n he tenido toda clase de pensamientos malignos hacia las personas que me han hecho mal. Creo que esto revela cu\u00e1l es el pr\u00f3ximo paso en el proceso de perd\u00f3n: reconocer que, si las circunstancias se dieran, yo podr\u00eda ser el autor de un acto de violenta retribuci\u00f3n contra los que me han hecho mal. De hecho, si no perdono a una persona comienzo a tener fantas\u00edas en mi mente con las maneras en que puedo castigarla.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Luego de una devastadora confrontaci\u00f3n con una familia de la iglesia, donde me hab\u00edan resistido en pr\u00e1cticamente todos los temas relacionados al ministerio, comenc\u00e9 a pensar: \u00abSi Dios no visita sobre ellos una pronta retribuci\u00f3n, yo voy a acelerar los tiempos.\u00bb Pens\u00e9 en la posibilidad de denunciarlos frente al organismo de recaudaci\u00f3n impositiva por pr\u00e1cticas deshonestas que conoc\u00eda en ellos. Imaginaba que los atormentaba pasando por las madrugadas por delante de su casa en mi carro, con la radio a todo volumen, la mano sobre la bocina y los faros dirigidos hacia sus dormitorios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando compart\u00ed estos viles secretos con un amigo, me mir\u00f3 at\u00f3nito y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfRealmente te animar\u00edas a hacer esa clase de cosas?\u00bb \u00abSeguro \u0097le repliqu\u00e9\u0097, como probablemente lo har\u00eda cualquier persona que cede frente a la tentaci\u00f3n de vengarse, en lugar de asumir el desaf\u00edo de perdonar.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Me acuerdo de la observaci\u00f3n que hizo Jaime Broderick del Papa Paulo VI: \u00abJam\u00e1s olvidaba una ofensa y esa era una de sus debilidades m\u00e1s agudas. Quiz\u00e1s lograba enterrar, por un tiempo, la experiencia vivida. Uno siempre ten\u00eda la impresi\u00f3n, sin embargo, de que hab\u00eda marcado cuidadosamente el lugar donde hab\u00eda realizado el entierro.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>La \u00fanica manera con que evito este tipo de actitudes es frenando cualquier fantas\u00eda de venganza que pueda cruzarse por mi mente.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Debo reconocer que soy propenso al pecado<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>En Deuteronomio 32.35 Dios instruye al pueblo, por medio de Mois\u00e9s: \u00abM\u00eda es la venganza y la retribuci\u00f3n; a su tiempo el pie de ellos resbalar\u00e1, porque el d\u00eda de su calamidad est\u00e1 cerca, ya se apresura lo que les est\u00e1 preparado.\u00bb Mi obsesi\u00f3n con la venganza revela un intento de mi parte de tener voz y voto en el juicio de Dios. Esto solamente agrava el conflicto, irrita el recuerdo de lo acontecido y produce mayor dolor. Es como si se le permitiera a uno de los involucrados en una disputa legal que participe en el juicio y la sentencia de la otra persona. No se puede hacer justicia cuando uno de los culpables intenta juzgar al otro. Es necesario que yo reconozca mi culpabilidad, pues mi comportamiento no siempre se ha revestido de santidad. Esto puede ser duro para m\u00ed, pero es la verdad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una vez utilic\u00e9 una carta para ilustrar lo incorrecto que es criticar cuando uno no conoce todos los detalles de un asunto. Durante el serm\u00f3n le\u00ed porciones del texto, el cual elevaba acusaciones y realizaba afirmaciones basadas en un informe incorrecto. Luego aclar\u00e9 a la congregaci\u00f3n los verdaderos detalles de la situaci\u00f3n y por supuesto, los hechos demostraban claramente c\u00f3mo los que me hab\u00edan criticado estaban errados en sus conclusiones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En ese momento sent\u00ed que la congregaci\u00f3n se pon\u00eda de mi lado, pues ve\u00edan que el cr\u00edtico era solo una persona insensible y negativa. De un solo tiro hab\u00eda podido ilustrar un principio b\u00edblico y corregir a quien se me opon\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A la semana siguiente recib\u00ed una segunda carta de este hombre, en la cual me informaba de que \u00e9l y su familia se retiraban de la congregaci\u00f3n. Me ped\u00eda que no los llamara, ni que tuviera contacto alguno con ellos. Aun cuando me hab\u00eda tomado todos los recaudos para no revelar, durante el serm\u00f3n, la identidad de la persona que me hab\u00eda escrito la carta, ellos sab\u00edan a quien me refer\u00eda. Yo, por mi parte, no les hab\u00eda dejado ninguna otra opci\u00f3n que la salida de la congregaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ante todo esto, tengo ahora muy claro que no importa cu\u00e1n profundamente me sienta atacado, ni cu\u00e1n tentado me sienta de enfrentar a mis oponentes, el p\u00falpito no es el lugar para hacerlo, pues me ofrece una desequilibrada ventaja, la cual con frecuencia acaba en una presentaci\u00f3n subjetiva de mi perspectiva de la realidad, sin darle la oportunidad a los otros de expresar su respuesta a mis comentarios. Por tanto, he encontrado que la mejor manera de resistirme a esta tentaci\u00f3n es ofreciendo perd\u00f3n en privado.<\/P><B><\/p>\n<p><P align=justify>Debo perdonar uno a la vez<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Me encantar\u00eda poder decir que he encontrado la f\u00f3rmula para perdonar efectivamente cada vez que me ofenden, pero no es as\u00ed. El perd\u00f3n no es algo que pueda hacerse de una sola vez. La duraci\u00f3n del proceso de perd\u00f3n normalmente es proporcional a la profundidad del dolor que he experimentado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El perd\u00f3n es m\u00e1s como escribir un libro que una carta. Cuando escribo una carta, vuelco mis pensamientos sobre una hoja, la coloco en un sobre, lo sello y lo env\u00edo. Escribir un libro, en cambio, es m\u00e1s parecido a un interminable ciclo de escribir y volver a escribir.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando los conflictos son menores, normalmente los puedo manejar seg\u00fan el esp\u00edritu de 1 Pedro 4.8: \u00abSobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados.\u00bb Cuando la ofensa es severa, sin embargo, el proceso de perd\u00f3n tambi\u00e9n puede ser igual de severo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La experiencia m\u00e1s dif\u00edcil que he tenido en el ministerio \u0097me despidieron de una congregaci\u00f3n\u0097 \u00a1me ense\u00f1\u00f3 m\u00e1s acerca del perd\u00f3n de lo que yo estaba interesado en saber! Ese proceso completo tard\u00f3 m\u00e1s de dos a\u00f1os.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En esa oportunidad, me pareci\u00f3 que el proceso en cuesti\u00f3n estaba completo apenas unos meses despu\u00e9s del incidente. Entonces llev\u00e9 el asunto al Se\u00f1or en oraci\u00f3n y le dije que quer\u00eda perdonar a aquellos que sent\u00eda eran responsables por mi despido. Hasta elabor\u00e9 una lista con sus nombres. El perd\u00f3n parec\u00eda traerle a mi vida la libertad que buscaba.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una semanas m\u00e1s tarde, sin embargo, me top\u00e9 con uno de mis opositores en un restaurante de la ciudad. Luego de terminar el desayuno que compart\u00eda con un amigo, nos acercamos a la mesa de esta persona para intercambiar un breve pero c\u00e1lido saludo. Cuando salimos del lugar, mi amigo me dijo: \u00abRealmente te vi relajado al hablar con Esteban. Supongo que has podido superar todo lo que viviste en la iglesia con \u00e9l.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00ab\u00a1S\u00ed! \u0097respond\u00ed confiado\u0097. Todo aquello est\u00e1 superado. Es hora de avanzar hacia cosas nuevas.\u00bb Durante el resto del d\u00eda, no obstante, a cada instante volv\u00eda a mi mente el nombre, el rostro y las acciones de Esteban. No encontraba la forma de deshacerme de estos pensamientos. El viejo resentimiento era tan fuerte y real como siempre, y esto golpe\u00f3 duramente mi sentido de equilibrio espiritual.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo pens\u00e9 que ya hab\u00eda realizado el proceso de perdonar a aquellos que eran responsables de mi desastre. \u00bfPor qu\u00e9 estaba volviendo a reaccionar de esta manera? \u00abSe\u00f1or, \u00bfno es suficiente con tomar el asunto y envolverlo fuerte en un paquete, escribiendo por fuera PERDONADO?\u00bb. Evidentemente esto no era suficiente, a\u00fan deb\u00eda perdonar a los ocho individuos que hab\u00edan sido parte de aquel conflicto. Yo hab\u00eda pensado que ser\u00eda posible perdonarlos en conjunto, mas descubr\u00ed que deb\u00eda perdonarlos uno por uno.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El proceso dur\u00f3 muchos meses. Cada vez que fantaseaba con alguna de las personas, identificaba claramente mis sentimientos en mi mente hacia ella. Algunas veces requer\u00eda de varios d\u00edas para identificar claramente los sentimientos en juego. Finalmente, sin embargo, pod\u00eda describir no solamente las impresiones sino tambi\u00e9n las razones por las cuales las experimentaba. Descubr\u00ed que en el sencillo acto de orar por alguien, aun cuando lo sent\u00eda vac\u00edo y artificial, se abr\u00eda mi coraz\u00f3n hacia la otra persona.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En otra oportunidad, Dios fue creativo en la manera que utiliz\u00f3 para mostrarme la pr\u00f3xima persona que deb\u00eda perdonar. Estaba yo en un mercado, buscando pasta dent\u00edfrica y crema de afeitar, cuando vi, de reojo, otra de las parejas que hab\u00edan participado en mi despido. Mi primera reacci\u00f3n fue a esconderme detr\u00e1s de algunos estantes. \u00a1No fui lo suficientemente veloz, sin embargo! Ya me hab\u00edan visto y me estaban saludando. Luego de un breve intercambio de palabras seguimos cada uno por su camino.<\/P><br \/>\n<P align=justify>De inmediato supe qui\u00e9nes eran las pr\u00f3ximas personas que necesitaba perdonar.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Debo hablarle a otros de la persona<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>En ese proceso de perdonar, mucho me ayud\u00f3 hablar con otros acerca de quienes me agraviaron. Recuerdo c\u00f3mo conversaba con un amigo sobre una persona que me hab\u00eda resistido y de esta manera me ve\u00eda obligado a hablar bien del otro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Lo que descubr\u00ed es que realmente no importaba si la otra persona conoc\u00eda o no a la persona que deb\u00eda perdonar. Al hablar positivamente del otro me sent\u00eda impulsado hacia la reconciliaci\u00f3n; las buenas palabras que pronunciaban mis labios comenzaban a afectar las actitudes de mi coraz\u00f3n. La facilidad con la que me expresaba tambi\u00e9n se convirtieron en un medidor de mi perd\u00f3n. Cu\u00e1nto m\u00e1s f\u00e1cil me era hablar bien del otro, m\u00e1s avanzado ve\u00eda que estaba en el proceso de perdonar.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Debo acudir al Se\u00f1or en oraci\u00f3n<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>El paso final que me ayud\u00f3 a perdonar, fue reunir mis sentimientos y pensamientos para presentarlos al Se\u00f1or en oraci\u00f3n. En ocasiones los escrib\u00eda en un papel y luego se los le\u00eda al Se\u00f1or y en otras, le hablada directamente a Dios de lo que hab\u00eda identificado en mi mente. En todo caso, confesar mis pensamientos y sentimientos negativos me permit\u00eda pedirle al Se\u00f1or que me perdonara por mi propio pecado. Luego, con su ayuda, pude avanzar y extender ese perd\u00f3n a otros.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debo destacar que esta prolongada experiencia con el perd\u00f3n me permiti\u00f3 entender cu\u00e1n profundamente afecta mi habilidad de perdonar a otros el que yo haya experimentado el perd\u00f3n de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Una historia cuenta de un viajante que, con la ayuda de un gu\u00eda, atravesaba las junglas de Malasia. Llegaron a un r\u00edo ancho, pero no muy profundo. Se sumergieron en el agua y lo atravesaron a pie. Cuando salieron del otro lado, el viajante descubri\u00f3 que unas cuantas sanguijuelas se hab\u00eda adherido a su cuerpo. Su primera reacci\u00f3n fue el de arranc\u00e1rselas pero el gu\u00eda lo detuvo, advirti\u00e9ndole que solamente conseguir\u00eda dejar parte de las sanguijuelas en su cuerpo y que casi con seguridad obtendr\u00eda una infecci\u00f3n. La mejor manera de quitarlas, explicaba el gu\u00eda, ser\u00eda un ba\u00f1o de inmersi\u00f3n en un b\u00e1lsamo tibio. El l\u00edquido har\u00eda que las sanguijuelas soltaran solas el cuerpo del hombre.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cuando yo me siento profundamente herido por otra persona, no puedo simplemente arrancar la herida de mi alma, esperando que la amargura, la malicia y el rencor desaparezcan, pues el resentimiento quedar\u00e1 incrustado en mi coraz\u00f3n. La \u00fanica manera en que verdaderamente puedo librarme de la ofensa y perdonar a los dem\u00e1s es tomando un ba\u00f1o de inmersi\u00f3n en el b\u00e1lsamo del perd\u00f3n de Dios hacia mi persona. Cuando finalmente llego a entender cu\u00e1n profundo es el amor de Dios en Cristo Jes\u00fas, el perdonar a otros fluye libremente.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Tomado de Leadership, abril 1998. Usado y traducido con permiso.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Ideas b\u00e1sicas de este art\u00edculo<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>Reconocer las debilidades propias permite controlar mejor el tipo de respuesta frente a situaciones de injusticia.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa mejor manera de evitar la venganza es frenar cualquier tipo de fantas\u00eda que al respecto pueda cruzarse por la mente.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nSe debe perdonar una persona a la vez, identificando claramente los sentimientos en juego y las razones por las cuales se experimentan. Esto lleva su tiempo, mas la duraci\u00f3n del proceso de perd\u00f3n es proporcional a la profundidad del dolor que se ha experimentado.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa mejor manera de resistir la tentaci\u00f3n de usar el p\u00falpito para hacerle frente a los que nos critican es ofreciendo perd\u00f3n en privado.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl proceso de perd\u00f3n avanza cuando se habla bien a otros de la persona ofensora. Hablar positivamente de ella afecta las actitudes de nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nConfesar y pedir perd\u00f3n a Dios por los pensamientos y sentimientos negativos que han surgido en uno, permite que experimentemos Su gracia, y ella nos habilita significativamente para perdonar a otros. <\/LI><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Preguntas para pensar y dialogar<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>\u00bfC\u00f3mo reconoce que en su coraz\u00f3n se ha instalado el deseo de venganza?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfCu\u00e1l es su mayor desaf\u00edo cuando tiene que enfrentar situaciones de injusticia?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfCu\u00e1les son sus primeros impulsos ante esa clase injusticias?, \u00bfqu\u00e9 debe hacer para no dejarse dominar por ellos?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn este tipo de situaciones, \u00bfc\u00f3mo se defiende de su propia carnalidad para no buscar venganza p\u00fablica?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nRevise en su interior si hay alguna persona hacia la cual guarda sentimientos y pensamientos negativos: \u00bfqu\u00e9 de bueno puede hablar de ella?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfC\u00f3mo puede verdaderamente perdonar a quien ha sido injusto con usted?<\/LI><br \/>\n<P align=justify>\u00a9 Apuntes Pastorales, Volumen XXI \u0096 N\u00famero 2, todos los derechos reservados.\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Gary Preston Cuando se instala en su coraz\u00f3n el deseo de venganza, de revancha, tambi\u00e9n se abre el camino del perd\u00f3n y la restauracion. 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