{"id":25640,"date":"2016-05-19T13:14:55","date_gmt":"2016-05-19T18:14:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/puedes-indicarme-el-camino-al-cielo\/"},"modified":"2016-05-19T13:14:55","modified_gmt":"2016-05-19T18:14:55","slug":"puedes-indicarme-el-camino-al-cielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/puedes-indicarme-el-camino-al-cielo\/","title":{"rendered":"\u00bfPuedes indicarme el camino al cielo?"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\">Durante la guerra est\u00e1bamos defendiendo la trinchera transversal, cuando estall\u00f3 una bomba muy cerca de nosotros. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Zumbaron diversos fragmentos sobre nuestras cabezas y de pronto cay\u00f3 Alberto muy mal herido. Jaimito y otro compa\u00f1ero, saltaron al pozo para auxiliarlo, pero por la magnitud de las heridas, se dieron cuenta que ya no ten\u00eda esperanza de vida.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Era imposible conseguir atenci\u00f3n m\u00e9dica, as\u00ed que se limitaron a poner al pobre Alberto en una posici\u00f3n m\u00e1s confortable para que llegara su fin, acost\u00e1ndole sobre unos costales y un saco viejo en el fondo de la trinchera.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">En los estertores de su agon\u00eda Alberto prorrumpi\u00f3: &#8220;\u00bfMe puedes indicar el camino al cielo?&#8221;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\"> Jaimito se acerc\u00f3 dici\u00e9ndole, &#8220;\u00bfEl camino al cielo? &#8230; lo siento mucho, pero no lo conozco, no obstante, para tu consolaci\u00f3n, le preguntar\u00e9 a los dem\u00e1s soldados&#8221;.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Se encamin\u00f3 Jaimito por la trinchera explicando la angustiosa solicitud del moribundo de conocer el camino al cielo. \u00a1Diecis\u00e9is soldados no pudieron contestar la pregunta!<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Tal vez en tiempo de paz se pueda dar una respuesta a tal pregunta de c\u00f3mo llegar al cielo o qu\u00e9 hay despu\u00e9s de la muerte. Pero en la trinchera con la muerte acechando a cada instante, cuando uno de los compa\u00f1eros \u00edntimos est\u00e1 muriendo lejos de su patria, sin tener a quien pedir consejo, y que urge el saber, el asunto es diferente. Ya no sirve nuestro propio pensamiento o la religi\u00f3n de otros, o la de nuestros padres, solamente se espera una respuesta verdadera con convicci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">La ansiosa pregunta de Alberto encontr\u00f3 eco cuando lleg\u00f3 al decimos\u00e9ptimo soldado quien estaba vigilando solitario. Una ancha sonrisa y una cara iluminada acompa\u00f1\u00f3 sus palabras: &#8220;S\u00ed, yo s\u00e9 el camino al cielo&#8221;. Pero, agreg\u00f3, &#8220;Estoy de guardia en la trinchera y no puedo dejar el puesto&#8221;. Sin embargo, afanosamente busc\u00f3 en sus pantalones un Nuevo Testamento de bolsillo y lo entreg\u00f3 abierto al soldado, diciendo: &#8220;Aqu\u00ed, en Juan 3:16, est\u00e1 subrayado cu\u00e1l es el camino al cielo. Pon tu dedo en este vers\u00edculo y dile que \u00e9se es el camino&#8221;.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Jaimito lleg\u00f3 corriendo e inclin\u00e1ndose, toc\u00f3 suavemente al moribundo y le dijo: &#8220;Alberto, aqui tengo la respuesta, \u00e9ste es el camino al cielo&#8221;. Lentamente el herido abri\u00f3 sus ojos mientras Jaimito ley\u00f3 despacio el vers\u00edculo salvador: &#8220;Porque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna&#8221;. Los ojos de Alberto estaban completamente abiertos y meditaba sobre lo que acababa de escuchar. Jaimito tambi\u00e9n con l\u00e1grimas corriendo por sus mejillas volvi\u00f3 a leer las bellas palabras de vida. Una gran paz vino sobre el semblante p\u00e1lido de Alberto mientras repet\u00eda boqueando: &#8220;todo aquel . . .&#8221;. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Medit\u00f3 profundamente en las mismas palabras y se recost\u00f3 satisfecho. Despu\u00e9s de unos minutos con toda la energ\u00eda que le quedaba levant\u00f3 sus brazos hacia arriba exclamando, &#8220;todo aquel. \u00a1YO!&#8221; y luego le abandonaron las fuerzas y descans\u00f3 en paz. \u00a1Qu\u00e9 cambio! De pleno campo de batalla el alma de Alberto pas\u00f3 a estar con Cristo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Queridos amigos, yo tambi\u00e9n era un soldado sin Dios, pero encontr\u00e9 el camino, y quiero asegurarles que es la verdad: Jes\u00fas es el verdadero Salvador, El dijo, &#8220;Yo soy el camino, y la verdad, y la vida&#8221;. &#8220;Yo soy la puerta, el que por Mi entrare, ser\u00e1 salvo&#8221; (Juan 14:6, 10:9).<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Jesucristo el que muri\u00f3 por los injustos para llevarnos a Dios es El mismo quien est\u00e1 sentado a la diestra de Dios coronado de gloria y honra. El es el \u00fanico Salvador y el \u00fanico camino hacia el cielo. Su preciosa sangre nos limpia de nuestros pecados.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">No es suficiente saber que existe un camino al cielo, sino que usted por su propia cuenta tiene que tomar ese camino, tiene que entrar por la puerta, la cual es Cristo.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em>&#8220;En ning\u00fan otro hay salvaci\u00f3n; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos&#8221;<\/em><strong> (Hech. 4:12).<\/strong><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em>&#8220;Todos los que en El creyeren, recibir\u00e1n perd\u00f3n de pecados por su Nombre&#8221; <\/em><strong>(Hech. 10:43).<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante la guerra est\u00e1bamos defendiendo la trinchera transversal, cuando estall\u00f3 una bomba muy cerca de nosotros. Zumbaron diversos fragmentos sobre nuestras cabezas y de pronto cay\u00f3 Alberto muy mal herido. Jaimito y otro compa\u00f1ero, saltaron al pozo para auxiliarlo, pero por la magnitud de las heridas, se dieron cuenta que ya no ten\u00eda esperanza de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/puedes-indicarme-el-camino-al-cielo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfPuedes indicarme el camino al cielo?\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25640","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25640"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25640\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}