{"id":25642,"date":"2016-05-19T13:15:00","date_gmt":"2016-05-19T18:15:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-toque-del-maestro\/"},"modified":"2016-05-19T13:15:00","modified_gmt":"2016-05-19T18:15:00","slug":"el-toque-del-maestro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-toque-del-maestro\/","title":{"rendered":"El toque del Maestro"},"content":{"rendered":"<p class=\"MsoNormal\">En cierta ciudad americana se estaba realizando un remate popular en que figuraban una gran variedad de objetos. Entre ellos hab\u00eda un viejo viol\u00edn que el martillero apenas pensaba que valiese la pena de ofrecer, de tan deteriorado que estaba. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Pero, de todos modos, lo levanto, y, sacudiendo el polvo, anunci\u00f3 con una sonrisa: &#8220;aqu\u00ed tienen Se\u00f1ores su oportunidad, \u00bfqui\u00e9n iniciar\u00e1 la postura? &#8230; \u00bfCu\u00e1nto me ofrecen por el viol\u00edn?&#8221;<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">\n<p class=\"MsoNormal\">Una voz respondi\u00f3: &#8220;Un d\u00f3lar.&#8221; &#8220;\u00bfUn d\u00f3lar, no m\u00e1s?&#8221; pregunt\u00f3 el martillero; &#8220;\u00bfqui\u00e9n me ofrece dos?&#8221;. Tras una pausa, otro ofreci\u00f3 dos d\u00f3lares; y finalmente un tercero ofreci\u00f3 tres, pero era evidente que no hab\u00eda m\u00e1s inter\u00e9s.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Estaba el martillero en el acto de levantar su martillo para rematar el viol\u00edn en tres d\u00f3lares, cuando divis\u00f3 a un anciano de canas que venia avanzando hacia \u00e9l. y se detuvo. El martillo no descendi\u00f3. En cambio, el anciano pidi\u00f3 permiso para tocar el instrumento, permiso que le fue concedido.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Toda la concurrencia entonces le observ\u00f3 mientras ajustaba las cuerdas y colocaba el viol\u00edn en la posici\u00f3n correcta para tocarlo. Y luego, tomando el arco, el viejo violinista comenz\u00f3 a tocar la m\u00e1s maravillosa melod\u00eda que o\u00eddos humanos jam\u00e1s hubiesen o\u00eddo. Con singular maestr\u00eda continu\u00f3 tocando mientras su audiencia conten\u00eda su aliento, fascinada y extasiada. Les parec\u00eda que estaban escuchando un coro celestial; y algunos, conmovidos, lloraban.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Entonces, en medio del silencio y expectaci\u00f3n de todos, el martillero, con voz suave y casi reverente, volvi\u00f3 a hablar.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&#8220;Se\u00f1ores, \u00bfqu\u00e9 me dicen AHORA? &#8230; Cu\u00e1nto me ofrecen AHORA por el viejo viol\u00edn?&#8221;. Para espanto de algunos y admiraci\u00f3n de otros, resuena una voz que dice: &#8220;\u00a1Mil d\u00f3lares!&#8221; Otro postor ofrece dos mil; un tercero tres mil; y en ese precio fue vendido.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Entre otras voces se o\u00eda una que preguntaba: &#8220;\u00bfC\u00f3mo pudo el viol\u00edn cambiar de valor tan fenomenalmente en tan poco tiempo?&#8221;. Y la respuesta dada fue muy acertada: &#8220;Fue el toque de la mano del maestro&#8221;.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Amado lector \u00bfNo ves t\u00fa en este sencillo relato una par\u00e1bola que puede tener su aplicaci\u00f3n para muchas vidas humanas? \u00a1Cu\u00e1ntas vidas han sido arruinadas por el pecado, y se parecen a aquel viejo viol\u00edn! No producen ninguna m\u00fasica para el o\u00eddo de Dios. Sus almas esclavizadas no vibran con notas de gratitud y alabanza al Creador; pero tales almas pueden experimentar el gran milagro que resulta del toque del Maestro. <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Ese Maestro es Jes\u00fas, el Salvador, quien vino al mundo precisamente para salvar a los pecadores. Y el testimonio de las Santas Escrituras es que todos somos pecadores, y todos necesitados\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 salvaci\u00f3n\u00a0\u00a0 que\u00a0\u00a0 s\u00f3lo Cristo puede proporcionarnos. Mediante el mensaje divino del evangelio \u00e9l toca nuestros corazones y nuestras vidas, y todo se cambia. Dice la Escritura que &#8220;si alguno est\u00e1 en Cristo, nueva criatura es: las cosas viejas pasaron; he aqu\u00ed todas son hechas nuevas.&#8221; (2 Corintios 5:17.)<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Tal vez t\u00fa tambi\u00e9n necesitas que Cristo te d\u00e9 vida nueva, y que ponga un nuevo c\u00e1ntico en tu boca. (Salmo 40:1-3.) Millones de personas pueden testificar que mediante el milagro de la conversi\u00f3n han experimentado la maravillosa transformaci\u00f3n que Cristo promete a todos los que creen en El. y que El llama el nuevo nacimiento. (Juan cap. 3.) El toque del Maestro tambi\u00e9n puede cambiarte a ti radicalmente si crees en El.\u00a0 \u2014A.S.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><em>Mensajes de Esperanza<\/em><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cierta ciudad americana se estaba realizando un remate popular en que figuraban una gran variedad de objetos. Entre ellos hab\u00eda un viejo viol\u00edn que el martillero apenas pensaba que valiese la pena de ofrecer, de tan deteriorado que estaba. Pero, de todos modos, lo levanto, y, sacudiendo el polvo, anunci\u00f3 con una sonrisa: &#8220;aqu\u00ed &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-toque-del-maestro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl toque del Maestro\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25642","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25642"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25642\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}