{"id":25906,"date":"2016-05-19T13:23:07","date_gmt":"2016-05-19T18:23:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amortiguacion-automatica\/"},"modified":"2016-05-19T13:23:07","modified_gmt":"2016-05-19T18:23:07","slug":"amortiguacion-automatica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amortiguacion-automatica\/","title":{"rendered":"Amortiguaci\u00f3n autom\u00e1tica"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Ingrid Checha, de apenas dos a\u00f1os de edad, estaba jugando en su domicilio. Ella viv\u00eda con sus padres en el piso decimocuarto de un edificio de departamentos en Caracas, Venezuela.<\/p>\n<p align=\"justify\">En cierto momento la ni\u00f1ita, ilusionada con lo que ve\u00eda afuera, trat\u00f3 de abrir la ventana. \u00c9sta cedi\u00f3 repentinamente, y la peque\u00f1a se precipit\u00f3 al vac\u00edo.<br \/>\nCay\u00f3 desde una altura de sesenta metros, pegando contra el techo de zinc de un estacionamiento de veh\u00edculos que hab\u00eda abajo, y rebotando sobre el techo de un autom\u00f3vil. Cuando corrieron a recogerla, dieron por sentado que la chiquita tuvo que haberse destrozado, pero la encontraron llorando, con s\u00f3lo algunos raspones y magulladuras. \u00ab\u00a1Un milagro!\u00bb, exclamaba la gente, y ciertamente lo era.<\/p>\n<p align=\"justify\">Llevaron a la ni\u00f1a al hospital y la sometieron a un per\u00edodo de observaci\u00f3n, pero los m\u00e9dicos afirmaron que hab\u00eda quedado en estado incre\u00edblemente magn\u00edfico.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfQu\u00e9 hab\u00eda pasado? Este es uno de los milagros de la naturaleza humana. Los que saben de esto dicen que los infantes reaccionan instintivamente al peligro y en eso tienen una gran ventaja en las ca\u00eddas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando un adulto se siente caer, pone r\u00edgidos todos sus m\u00fasculos, con el resultado de que al golpear contra el suelo parece como si fuera de vidrio, y se quiebra, se rasga, se parte y se corta. Pero el infante instintivamente afloja todo su cuerpo, que parece hacerse de goma, y amortigua entonces el choque.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como que hay, en esto, una lecci\u00f3n grand\u00edsima para la vida del hombre. Los golpes que recibe nuestra alma son m\u00e1s fuertes, m\u00e1s complejos, m\u00e1s problem\u00e1ticos y m\u00e1s permanentes que los golpes del cuerpo. El diario vivir nos enfrenta con frustraciones s\u00fabitas, con desastres azarosos, con p\u00e9rdidas inesperadas. El resultado es la frustraci\u00f3n, la angustia, la agon\u00eda y el dolor.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si ante estos golpes endurecemos el coraz\u00f3n, nos ponemos r\u00edgidos y obstinadamente decimos que con nuestra propia fuerza saldremos adelante, corremos el peligro de hacernos pedazos. Eso le ha ocurrido a muchos.<\/p>\n<p align=\"justify\">En cambio, si nos ablandamos en humildad, enterramos nuestra obstinaci\u00f3n y sacrificamos nuestro orgullo, podremos rebotar de lo que ser\u00eda un desastre. Solos no podemos resistir los golpes de la vida, pero si nos humillamos ante Dios, \u00c9l nos dar\u00e1 su mano de ayuda. S\u00f3lo tenemos que rendirnos en sumisi\u00f3n y entregarle d\u00f3cilmente nuestra alma a Cristo. Confiemos en su divino amor.<br \/>\n<em><br \/>\nHermano Pablo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ingrid Checha, de apenas dos a\u00f1os de edad, estaba jugando en su domicilio. Ella viv\u00eda con sus padres en el piso decimocuarto de un edificio de departamentos en Caracas, Venezuela. 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