{"id":2591,"date":"2015-12-01T00:50:10","date_gmt":"2015-12-01T05:50:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mayor-necesidad-de-quien-sirve-al-senor\/"},"modified":"2015-12-01T00:50:10","modified_gmt":"2015-12-01T05:50:10","slug":"la-mayor-necesidad-de-quien-sirve-al-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-mayor-necesidad-de-quien-sirve-al-senor\/","title":{"rendered":"La mayor necesidad de quien sirve al Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Alberto Barrientos P.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">La obediencia o la desobediencia a las \u00f3rdenes divinas producen efectos decisivos, ya sea para bien o para mal. El autor recomienda trabajar en cinco factores para desarrollar un esp\u00edritu obediente en el siervo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=center>Las cuestiones m\u00e1s importantes en el ministerio se definen por las actitudes que hemos desarrollado en nuestro coraz\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Alguien me pregunt\u00f3 una vez cu\u00e1l era la mayor necesidad de un servidor de Dios. Cruzaron por mi mente varios asuntos: la integridad moral, la transparencia financiera, el correcto empleo del poder, el cuidado del hogar, la vida devocional y otros b\u00e1sicos. Sin embargo, la respuesta es otra. Quiz\u00e1 por mi edad \u0097sesenta y ocho a\u00f1os, de los cuales cuarenta y nueve han sido dedicados sin descanso al servicio de mi Se\u00f1or y Salvador Jesucristo\u0097, en los \u00faltimos a\u00f1os me he interesado mucho por investigar la vida de personajes b\u00edblicos. Al mismo tiempo, he observado las vidas de tantos pastores, evangelistas, misioneros y otras personas, e incluso la m\u00eda misma, y he notado sorprendentes semejanzas con aquellos, tanto en sus \u00e1reas favorables y ejemplares, como en las lamentables, dolorosas y poco edificantes.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>DOS PARADIGMAS: JOSU\u00c9 Y SA\u00daL<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Entre las demandas que el Se\u00f1or le hizo<B> <\/B>a Josu\u00e9 al asumir su funci\u00f3n como caudillo, estaba la de \u00abobrar conforme a toda la ley &#8230; no te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda&#8230;\u00bb (Jos 1.7), es decir que la demanda suprema fue la obediencia al Se\u00f1or y a Su Palabra. Se puede observar este asunto a lo largo del libro de Josu\u00e9 como un <B>factor decisivo<\/B> para la conquista de la Tierra Prometida. El pecado de Ac\u00e1n, as\u00ed como el lamentable error cometido con los gabaonitas, evidenciaron los efectos tanto de la desobediencia como del descuido a la hora de buscar la voluntad del Se\u00f1or. El relato testifica adem\u00e1s un esquema de la vida de Josu\u00e9 casi en la misma forma en que lo hace del Se\u00f1or. De Josu\u00e9 afirma: \u00abY <B>as\u00ed lo hizo Josu\u00e9, sin quitar una palabra de lo que Jehov\u00e1 hab\u00eda mandado a Mois\u00e9s<\/B>\u00bb<B> <\/B>(Jos 11.15). Del Se\u00f1or afirma: \u00ab<B>No falt\u00f3 ni una palabra<\/B> de todas las buenas promesas que Jehov\u00e1 hab\u00eda hecho a la casa de Israel.\u00bb (21.45). As\u00ed se conjugaron la fidelidad del Se\u00f1or y la obediencia completa de Josu\u00e9 y el resultado fue claro: \u00abDe esta manera <B>dio Jehov\u00e1 a Israel toda la tierra<\/B> que hab\u00eda jurado dar a sus padres &#8230; Jehov\u00e1 les <B>dio paz<\/B> a su alrededor\u0085\u00bb (21.43\u009644).<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Sa\u00fal,<\/B> por otra parte, fue elegido por el Se\u00f1or como el primer rey de Israel. Fue ungido, experiment\u00f3 el bautismo en el Esp\u00edritu, fue \u00abmudado en otro hombre\u00bb, profetiz\u00f3 (1 Sa 10.6) y empez\u00f3 su funci\u00f3n real con \u00e9xito: \u00abDonde quiera que iba, sal\u00eda vencedor.\u00bb (1 Sa 14.47). Lamentablemente se acostumbr\u00f3 al sabor del triunfo y comenz\u00f3 a creer que esto le daba derecho a manejar a su gente como quisiera. En la batalla contra Amalec recibi\u00f3 instrucciones espec\u00edficas del Se\u00f1or y aun as\u00ed, tuvo el atrevimiento de salvarle la vida al rey Agag y de otorgarle ciertas concesiones al pueblo de Israel. Despu\u00e9s de todo (supongo que habr\u00e1 pensado) Agag no era responsable directo de lo que hab\u00eda disgustado a Dios y los animales engordados ninguna relaci\u00f3n ten\u00edan con el asunto. Adem\u00e1s, qu\u00e9 mejor idea que conservar el ganado para convertirlo en un sacrificio para el mismo Jehov\u00e1. Las acciones de Sa\u00fal ten\u00edan cierta l\u00f3gica, e incluso hasta una cuota de misericordia (1 Sa 15.1\u00969, 20\u009621). \u00bfNo eran mejores estas medidas que las instrucciones dadas por el Se\u00f1or?<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pero las mieles del triunfo se trocaron en hiel de amargura. El profeta le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9, pues, no has o\u00eddo la voz de Jehov\u00e1?\u00bb Entonces vinieron las palabras que a m\u00ed me han hecho meditar, temblar y temer desde que las comprend\u00ed bien; tal fue el impacto que me produjeron que las escrib\u00ed con mi propia mano y en grandes caracteres en la primera p\u00e1gina blanca de mi Biblia: \u00ab\u00bfAcaso <B>se complace<\/B> Jehov\u00e1 tanto en holocaustos y sacrificios como en la <B>obediencia a las palabras de Jehov\u00e1? Mejor es obedecer<\/B> que sacrificar; <B>prestar atenci\u00f3n<\/B> es mejor que la grasa de los carneros. Como pecado de adivinaci\u00f3n es la rebeli\u00f3n, como \u00eddolos e idolatr\u00eda la obstinaci\u00f3n. Por cuanto <B>rechazaste la palabra de Jehov\u00e1, <\/B>tambi\u00e9n \u00e9l te ha rechazado para que no seas rey.\u00bb (1 Sa 15.22 y 23)<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>EL ASUNTO CAPITAL <\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Los ejemplos citados nos ubican en el punto exacto de lo que es nuestra suprema necesidad como simples creyentes y seguidores de Jesucristo, aun m\u00e1s, como sus servidores \u0097o como tanto nos gusta decirlo, como sus ministros\u0097. Se trata de la <B>obediencia al Se\u00f1or y a su Palabra<\/B>. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Es correcta nuestra afirmaci\u00f3n de que cada d\u00eda un torrente de gracia y misericordia fluye del Se\u00f1or hacia nosotros. Igualmente es correcto reconocer que la sangre preciosa de Jes\u00fas \u00abnos limpia de todo pecado\u00bb y que si no fuera por esto, no podr\u00edamos siquiera seguir a nuestro Maestro. Pero en medio de estas necesarias creencias, tendemos a olvidar a menudo que el Se\u00f1or requiere nuestra <B>obediencia<\/B> a \u00e9l y a su Palabra, y que, como con Josu\u00e9 y Sa\u00fal, la obediencia o la desobediencia a las \u00f3rdenes divinas, producen <B>efectos decisivos<\/B>, ya sea para bien o para mal. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00bfNo se confirma dicha verdad continuamente en nuestra vida? \u00bfCu\u00e1ntos de nosotros hemos tenido que llorar derrotas, fracasos, p\u00e9rdidas o verg\u00fcenzas por causa de la desobediencia, aunque la ocultemos a los ojos de los dem\u00e1s? \u00bfNo han estado presentes ante nuestros ojos casos de compa\u00f1eros del servicio al Se\u00f1or, quienes han rodado cuesta abajo por tolerar alguna falta o volverse desobedientes a \u00c9l? Y no nos dejemos enga\u00f1ar por algunos que tienen sonados triunfos y se les ve tener \u00e9xito en el ministerio. De estos, algunos encubren su pecado y desobediencia y otros los viven, a la vista y paciencia de los dem\u00e1s. Sa\u00fal vivi\u00f3 y rein\u00f3 en estado de rebeli\u00f3n bastantes a\u00f1os despu\u00e9s de que Dios lo hab\u00eda desechado y lo mismo sucedi\u00f3 con otros l\u00edderes del pueblo de Dios. Pero tarde o temprano, la desobediencia (o la obediencia) produce sus frutos verdaderos. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Las condiciones del mundo actual, denominado posmoderno, tienden a relajar la moral, a llevarnos a confiar en las experiencias espirituales y m\u00edsticas e incluso a relativizar, o sea, a no reconocer la veracidad y seriedad a la Palabra de Dios como nuestra norma de fe y conducta. Ese mismo movimiento posmodernista tiende a hacernos valorar demasiado nuestra propia opini\u00f3n de los acontecimientos y a volvernos igual que Sa\u00fal: querer adaptar directrices de Dios a nuestra interpretaci\u00f3n, gusto u ocasi\u00f3n, sin valorar seriamente tanto el esp\u00edritu como la letra de la Palabra dada por el Esp\u00edritu Santo en la Biblia. De esta \u00abhermen\u00e9utica\u00bb es que algunos l\u00edderes creen que pueden hacer su propio c\u00f3digo de conducta, sea en lo sexual, lo econ\u00f3mico, lo familiar, en el trato pastoral a la gente o en el desempe\u00f1o cotidiano del ministerio. Y lamentablemente, lo malo siempre es pegajoso. Lo bueno cuesta hacerlo crecer.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Hay que tener siempre presente que Dios busca llevar cautivo nuestro pensamiento a la obediencia a Cristo (2 Co 10.5). No olvidemos que parte de la finalidad del Nuevo Pacto, ahora cristalizado en la experiencia diaria del hijo de Dios, es poner \u00abmis leyes en la mente de ellos, y sobre su coraz\u00f3n las escribir\u00e9\u0085\u00bb (He 8.10; 10.16). \u00bfPara qu\u00e9 hace esto? Para que lo obedezcamos. Esto de ninguna manera implica una vuelta a la ley de Mois\u00e9s. El Esp\u00edritu Santo que nos posee act\u00faa para capacitarnos a fin de que hagamos la voluntad de nuestro Padre como asunto de primera importancia. As\u00ed que, conociendo lo que Dios desea para nuestra vida \u0097plasmado tanto en la vida de Jes\u00fas como en la \u00e9tica del reino de Dios expuesta en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a y todo el Nuevo Testamento\u0097 y teniendo el poder del Esp\u00edritu Santo para capacitarnos a hacerlo, debemos asumir la obediencia como elemento primordial de nuestra fe y servicio a Dios.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>ANDEMOS POR LA V\u00cdA CORRECTA<\/P><\/B><br \/>\n<P align=justify>Debemos tener presentes varios factores para desarrollar un esp\u00edritu obediente.<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nRecordar de d\u00f3nde nos sac\u00f3 Dios y hacia d\u00f3nde nos dirige. Antes \u00e9ramos hijos de desobediencia, ahora somos conocidos como hijos obedientes (Ef 2.2; 1 Pe 1.14). La desobediencia no solo nos trae fracaso, sino que es la ruta para regresar a aquello de lo cual Dios nos liber\u00f3: el orgullo y la rebeli\u00f3n. Adem\u00e1s, de la desobediencia depende que el pecado se desencadene de nuevo en la vida del ministro.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNuestro modelo ahora es Jesucristo, quien fue \u00abobediente hasta la muerte\u00bb y quien \u00abaunque era Hijo, por lo que padeci\u00f3 aprendi\u00f3 la obediencia\u00bb (Fi 2.8; He 5.8). Esta es la cima a la cual estamos llamados a llegar. <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nNuestra relaci\u00f3n con el Se\u00f1or debe ser con la mente, el coraz\u00f3n y la voluntad. Para esto debemos llenarnos de la Palabra de Dios, aprender a buscarla \u0097al igual que lo hacemos con la comida\u0097 amarla y obedecerla cada d\u00eda. Isa\u00edas escribi\u00f3 del Se\u00f1or estas palabras: \u00abPero mirar\u00e9 a aquel que es pobre y humilde de esp\u00edritu, y que tiembla a mi palabra.\u00bb (Is 66.2). Cuando en nuestra vida aparezcan pensamientos o sentimientos, o vengan palabras de profec\u00eda, o aun cuando un plan nos parezca razonable o correcto, recurramos a la Palabra y a la oraci\u00f3n para ver si en aquello est\u00e1 la voluntad divina. <\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEl salmista experiment\u00f3 y ense\u00f1\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 entender sus propios errores? L\u00edbrame de los que me son ocultos. Preserva tambi\u00e9n a tu siervo de las soberbias; que no se ense\u00f1oreen de m\u00ed.\u00bb (Sal 19.12\u009613). Jerem\u00edas, el gran profeta recomend\u00f3: \u00abEscudri\u00f1emos nuestros caminos, y busquemos, y volv\u00e1monos a Jehov\u00e1.\u00bb (Lm 3.40). Debemos evaluarnos a diario a nosotros mismos, situarnos con honestidad y sinceridad ante el Se\u00f1or, para que la luz de su Palabra y de su Esp\u00edritu alumbre nuestra conciencia, a fin de extirpar decididamente aquello que huela a podrido aunque tenga linda apariencia. La obediencia generalmente se va generando en actitudes y acciones muy sencillas, peque\u00f1as y constantes, y en la medida en que estas se van sumando, van formando un alma dispuesta a postrarse ante la voluntad divina. \u00abEl que es fiel en lo muy poco, tambi\u00e9n en lo m\u00e1s es fiel\u00bb (Lc 16.10). Hemos de recordar hasta el fin que \u00ab\u0085el que piensa estar firme, mire que no caiga\u00bb (1 Co 10.12).<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nDe un modo u otro la obediencia va paralela al temor al Se\u00f1or. No se trata de miedo, sino de perfeccionar \u00abla santidad en el temor de Dios\u00bb y de servir \u00aba Dios agrad\u00e1ndole con temor y reverencia\u00bb (2 Co 7.1; He 12.28). En los p\u00falpitos muy poco se habla del temor a Dios. \u00bfSer\u00e1 que nuestros sermones reflejan nuestra realidad personal? <\/LI><\/UL><\/p>\n<p><P align=justify>Dios jam\u00e1s ha desvalorizado su Palabra. No acepta nuestra ignorancia y mucho menos la desobediencia. Por tanto, en el centro mismo de nuestra fe, vida diaria y ministerio debe estar la sencilla pero contundente raz\u00f3n con que cierra el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a: <\/P><\/p>\n<p><P align=center>Cualquiera, pues que me<\/P><B><br \/>\n<P align=center>oye estas palabras, y las hace,<\/P><\/B><br \/>\n<P align=center>le comparar\u00e9 a un hombre prudente que<\/P><B><br \/>\n<P align=center>edific\u00f3 su casa sobre la roca<\/B>.<\/P><br \/>\n<P align=center>Mateo 7.24<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Ideas b\u00e1sicas de este art\u00edculo<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>Josu\u00e9 y Sa\u00fal son paradigmas de que la obediencia a Dios y a sus palabras es el punto exacto de la suprema necesidad de los servidores de Dios.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa obediencia o la desobediencia a las \u00f3rdenes divinas producen efectos decisivos, ya sea para bien o para mal.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLos siguientes cinco factores son necesarios para desarrollar un esp\u00edritu obediente: (A) Reconocer que \u00e9ramos hijos de desobediencia. (B) Tener como meta a Jesucristo, modelo de obediencia. (C) Buscar la direcci\u00f3n de la Palabra de Dios en toda decisi\u00f3n. (C) Realizar una evaluaci\u00f3n honesta de uno mismo ante el Se\u00f1or permitiendo que su Palabra y Esp\u00edritu alumbren nuestra conciencia. (E) Y crecer en el temor al Se\u00f1or.<\/LI><B><\/p>\n<p><P align=justify>Preguntas para pensar y dialogar<\/P><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>\u00bfQu\u00e9 llev\u00f3 a Sa\u00fal a desobedecer las \u00f3rdenes de Dios?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfPuede recordar alguna experiencia personal de desobediencia? \u00bfCu\u00e1les fueron los resultados decisivos?, \u00bfqu\u00e9 aprendi\u00f3?<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n\u00bfHay en su fe, vida diaria o ministerio alguna se\u00f1al de alerta de que usted est\u00e9 dando lugar a la desobediencia? Especifique.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nD\u00e9 una definici\u00f3n del temor de Dios. Explique c\u00f3mo debe vivir en el temor de Dios de tal forma que produzca en usted un esp\u00edritu obediente.<\/LI><\/p>\n<p><P align=justify>\u00a9 Apuntes Pastorales,  Volumen 21 \u0096 N\u00famero 3.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Alberto Barrientos P. La obediencia o la desobediencia a las \u00f3rdenes divinas producen efectos decisivos, ya sea para bien o para mal. El autor recomienda trabajar en cinco factores para desarrollar un esp\u00edritu obediente en el siervo del Se\u00f1or. 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