{"id":25915,"date":"2016-05-19T13:23:25","date_gmt":"2016-05-19T18:23:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lombrices-a-la-obra\/"},"modified":"2016-05-19T13:23:25","modified_gmt":"2016-05-19T18:23:25","slug":"lombrices-a-la-obra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lombrices-a-la-obra\/","title":{"rendered":"\u00a1Lombrices a la obra!"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Eran nada menos que un mill\u00f3n. Un mill\u00f3n de obreros especializados. Un mill\u00f3n de obreros que sab\u00edan hacer bien su trabajo. Nadie lo hac\u00eda mejor que ellos, con tanta eficiencia y econom\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Eran todos de la Rep\u00fablica Federal Alemana. Su trabajo consist\u00eda en limpiar la basura de la ciudad de Colonia. Y no s\u00f3lo limpiarla, sino transformarla en abono \u00fatil para los campos.<\/p>\n<p align=\"justify\">No eran obreros comunistas ni eran obreros democr\u00e1ticos. No eran rusos ni eran alemanes.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Este mill\u00f3n de obreros \u00fatiles contratados por la ciudad de Colonia, y que se desempe\u00f1aban a las mil maravillas, eran lombrices. Lombrices que sab\u00edan transformar la basura en abono, prest\u00e1ndole al hombre un magn\u00edfico servicio.<\/p>\n<p align=\"justify\">La naturaleza misma nos ense\u00f1a que los seres m\u00e1s humildes y despreciados en esta vida suelen ser los m\u00e1s \u00fatiles. \u00bfQui\u00e9n aprecia a las lombrices de tierra? S\u00f3lo los pescadores que las usan de carnada. Parecen los seres m\u00e1s atrasados e inferiores del reino animal.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, las lombrices son una bendici\u00f3n para los jardines y los prados. Con su incansable comer y digerir tierra, van transformando los suelos de pobres en ricos; van cavando galer\u00edas por donde circula el aire y llega el calor del sol. No hay duda de que estos animalitos ciegos, sin ojos, sin patas, sin manos, sin cerebro, son inmensamente \u00fatiles.<\/p>\n<p align=\"justify\">Miremos a nuestro alrededor, a los seres humanos que nos rodean. Tal vez haya muchos que son despreciados. Son pobres. Son iletrados. Carecen de modales y de cultura, seg\u00fan el pensar de la sociedad. Carecen de fuerza econ\u00f3mica y pol\u00edtica. Son parias, al entender de muchos, en una sociedad que dice no tener castas, pero que s\u00ed las tiene.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sin embargo, ese ser humano tan humilde \u2014esa empleada dom\u00e9stica, ese pe\u00f3n de campo, ese ind\u00edgena vendedor de fruta, ese obrero de la inmensa f\u00e1brica\u2014 tiene valor. Tiene el valor humano que Dios le da a cada una de sus criaturas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Aunque a muchos les parezca que no sirven para nada por considerarse las lombrices de la sociedad, pueden servir para algo grande: ser morada de Dios, que es Esp\u00edritu.<\/p>\n<p align=\"justify\">Porque cualquier persona, sea grande o peque\u00f1a, rica o pobre, que abre su coraz\u00f3n a Cristo, pasa a ser un templo espiritual, una morada divina. S\u00f3lo Cristo le concede al ser humano la suprema dignidad.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano Pablo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eran nada menos que un mill\u00f3n. Un mill\u00f3n de obreros especializados. Un mill\u00f3n de obreros que sab\u00edan hacer bien su trabajo. Nadie lo hac\u00eda mejor que ellos, con tanta eficiencia y econom\u00eda. Eran todos de la Rep\u00fablica Federal Alemana. Su trabajo consist\u00eda en limpiar la basura de la ciudad de Colonia. 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