{"id":25959,"date":"2016-05-19T13:24:50","date_gmt":"2016-05-19T18:24:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/separaciones-necesarias\/"},"modified":"2016-05-19T13:24:50","modified_gmt":"2016-05-19T18:24:50","slug":"separaciones-necesarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/separaciones-necesarias\/","title":{"rendered":"Separaci\u00f3nes  necesarias"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Desde antes que nacieran, ya eran la alegr\u00eda de la familia. Hasta los cinco hijos en el hogar esperaban el arribo con entusiasmo. Pero cuando Clara y Altagracia nacieron, all\u00ed comenz\u00f3 la gran preocupaci\u00f3n. Eran dos preciosas y saludables ni\u00f1as que ven\u00edan a engrosar la familia Rodr\u00edguez, pero eran siamesas. Sus cuerpecitos estaban unidos por el abdomen y la cintura.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando las ni\u00f1as cumplieron trece meses de edad, las llevaron a la ciudad de Filadelfia, Pennsylvania, en los Estado Unidos. All\u00ed un equipo de veintitr\u00e9s cirujanos, dirigidos por el Dr. Everett Koop, trabajaron para separarlas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Cada una de ellas ten\u00eda sus propios \u00f3rganos internos, aunque estaban entrelazados. Separarlos fue toda una haza\u00f1a de la cirug\u00eda. Al terminar la operaci\u00f3n, el Dr. Koop anunci\u00f3: \u00abLas ni\u00f1as crecer\u00e1n sanas y normales. Hasta podr\u00e1n tener hijos normales cuando sean grandes y se casen.\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Qu\u00e9 estupendas son las proezas de la medicina! El h\u00e1bil bistur\u00ed sabe penetrar hasta lo m\u00e1s profundo de la carne humana, y dividir tejidos, vasos, \u00f3rganos y nervios. Y despu\u00e9s de hacer esas operaciones formidables en que se extirpan tumores, se cosen arterias, se injertan retinas y se trasplantan \u00f3rganos, la persona operada queda sana y normal, viviendo y trabajando como si nada. As\u00ed fue el caso de las mellizas Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p align=\"justify\">Si pudi\u00e9ramos contemplar nuestro fuero interno con un aparato especial, capaz de penetrar alma y esp\u00edritu, ver\u00edamos que cada uno de nosotros lleva pegado, tambi\u00e9n, un hermano siam\u00e9s. Me refiero a ese \u00abotro yo\u00bb, esa segunda naturaleza que cada uno lleva y que se comporta muy diferente de la otra. Tal parece que somos dos personas juntas, pero no al modo de las lindas criaturas Clara y Altagracia.<\/p>\n<p align=\"justify\">En nuestro caso, una es buena y otra mala. Una tiene elevados sentimientos morales, y la otra, instintos de bestia. Una es capaz de grandes virtudes; la otra vive ligada a vicios y pasiones. Una eleva; la otra destruye. Es probable que alguno de nosotros se haya preguntado: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 soy yo as\u00ed?\u00bb<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00bfHabr\u00e1 quien pueda separar esos hermanos siameses que somos nosotros mismos? S\u00ed, es Jesucristo, el gran M\u00e9dico divino. Al aplicar su bendita gracia, \u00c9l puede quitar de nosotros la parte mala y dejar s\u00f3lo la buena. Tenemos que desearlo y pedirlo, pero \u00c9l puede realizar esa operaci\u00f3n espiritual. Jesucristo la llama \u00abel nuevo nacimiento\u00bb. D\u00e9mosle la oportunidad. \u00c9l quiere ser nuestro M\u00e9dico divino.<\/p>\n<p align=\"justify\"><em>Hermano Pablo<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde antes que nacieran, ya eran la alegr\u00eda de la familia. Hasta los cinco hijos en el hogar esperaban el arribo con entusiasmo. Pero cuando Clara y Altagracia nacieron, all\u00ed comenz\u00f3 la gran preocupaci\u00f3n. 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