{"id":25964,"date":"2016-05-19T13:24:57","date_gmt":"2016-05-19T18:24:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/juegos-de-video-y-cerebro\/"},"modified":"2016-05-19T13:24:57","modified_gmt":"2016-05-19T18:24:57","slug":"juegos-de-video-y-cerebro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/juegos-de-video-y-cerebro\/","title":{"rendered":"Juegos de video y cerebro"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Una investigaci\u00f3n realizada por la Universidad de Aachen, en Alemania, determin\u00f3 que el cerebro de los adolescentes que se recrean con videojuegos violentos percibe esta din\u00e1mica de la misma forma que si se tratara de agresiones reales.<\/p>\n<p align=\"justify\">El hallazgo, que aparece comentado en la revista brit\u00e1nica New Scientist, fue realizado a trav\u00e9s de la comparaci\u00f3n de im\u00e1genes computaciones del cerebro cuando los j\u00f3venes estaban inmersos en un videojuego donde ten\u00edan que matar terroristas y moverse por un campo de acci\u00f3n de estilo militar. Luego, los cient\u00edficos pidieron a los participantes que se imaginaran a s\u00ed mismos siendo violentos y agresivos con otras personas.<\/p>\n<p align=\"justify\">\n<p align=\"justify\">Las reacciones cerebrales eran casi similares, dicen los investigadores: el principal \u00f3rgano del ser humano interpreta lo visto en los t\u00edtulos virtuales como si fuese real, detonando la misma cascada de reacciones, hormonas y sustancias qu\u00edmicas que ante un ataque real.<\/p>\n<p align=\"justify\">Otros expertos afirman que es riesgoso afirmar que existe una relaci\u00f3n directa, ya que imaginar una escena violenta no es lo mismo que vivirla<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay cosas que parecen inofensivas pero que pueden producir efectos no deseados. Es triste encontrar la multitud de jovencitos reunidos en los Ciber Caf\u00e9 jugando embelazados y desconectados de su mundo exterior. Luego podr\u00edamos llevarnos las manos a la cabeza cuando encontremos jovenes luego realizando actos de violencia. Dios nos ha llamado a vivir en Paz y en un ambiente de gozo y tranquilidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todav\u00eda estamos a tiempo para proteger a nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes a pensar en lo bueno y agradable.<\/p>\n<p align=\"justify\">&#8220;T\u00fa guardar\u00e1s en completa paz, a aquel cuyo pensamiento en t\u00ed persevera, porque en t\u00ed ha confiando&#8221; <strong>Isa 26:3<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Por lo dem\u00e1s, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. <strong>Fil 4:8<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n realizada por la Universidad de Aachen, en Alemania, determin\u00f3 que el cerebro de los adolescentes que se recrean con videojuegos violentos percibe esta din\u00e1mica de la misma forma que si se tratara de agresiones reales. El hallazgo, que aparece comentado en la revista brit\u00e1nica New Scientist, fue realizado a trav\u00e9s de la comparaci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/juegos-de-video-y-cerebro\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJuegos de video y cerebro\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-25964","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25964","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25964"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25964\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}