{"id":2605,"date":"2015-12-01T00:50:34","date_gmt":"2015-12-01T05:50:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-miguel-llego-a-la-iglesia\/"},"modified":"2015-12-01T00:50:34","modified_gmt":"2015-12-01T05:50:34","slug":"cuando-miguel-llego-a-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-miguel-llego-a-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Cuando Miguel lleg\u00f3 a la iglesia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Mayo Mathers<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Cuando ya se ha recorrido camino largo en la vida cristiana, a la mayor\u00eda de los creyentes les sucede que pierden su fascinaci\u00f3n por la Palabra, se olvidan del poder de Dios que puede fluir a trav\u00e9s de ellos y el sentimiento de dedicarse \u00edntegramente a Dios. El autor de este art\u00edculo fue consciente de lo que hab\u00eda dejado de gozar cuando lleg\u00f3 a su vida y a la de su iglesia un hombe que le comunig\u00f3 de nuevo este gozo. Una experiencia reveladora y transformadora que puede desafiar su vida tambi\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Recuerdo cuando vi por primera vez a Miguel. Estaba solo, sentado en uno de los \u00faltimos asientos de la iglesia. Llevaba una remera de motociclista, y tatuajes le adornaban ambos brazos. Con solo treinta y seis a\u00f1os, estaba m\u00e1s gastado que sus jeans, con ojos cansados y sin vida. Parec\u00eda confundido, como si no estuviese seguro de lo que suceder\u00eda en esta peque\u00f1a iglesia bautista. Mir\u00e1ndolo, yo tampoco lo sab\u00eda. Nuestro pastor hab\u00eda conocido a Miguel en el lavadero de autos. Miguel, tambale\u00e1ndose en la calle y con gestos exagerados, t\u00edpicos del ebrio, hab\u00eda iniciado una conversaci\u00f3n. Su borrachera no era una condici\u00f3n inusual para \u00e9l. Por a\u00f1os, hab\u00eda luchado contra el alcoholismo sin \u00e9xito.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tambi\u00e9n era drogadicto y ex-convicto. Desde su primer matrimonio, a los quince a\u00f1os, su vida se hab\u00eda desbarrancado constantemente. Hab\u00eda probado todo lo que el mundo le ofrec\u00eda, pero nada le dio felicidad. Ahora, el pastor Juan le ped\u00eda que intentara algo m\u00e1s. Quer\u00eda que Miguel conociera a Jes\u00fas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Para mi sorpresa, Miguel regres\u00f3 a la iglesia la siguiente semana, y la siguiente. Pero no era f\u00e1cil el trato con \u00e9l. Se quedaba quieto y apartado, sinti\u00e9ndose fuera de lugar. Yo crec\u00ed en la iglesia y viv\u00ed una vida protegida; era dif\u00edcil conversar con \u00e9l teniendo formas de vida tan opuestas. Oraba por Miguel, esperanzado, aunque no cre\u00eda que los obst\u00e1culos entre \u00e9l y Dios pudieran ser superados. Me hab\u00eda olvidado de las maravillosas circunstancias que rodean la salvaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tres semanas despu\u00e9s de que hab\u00eda hecho contacto con Miguel, lleg\u00f3 ebrio al trabajo y lo echaron. Para \u00e9l esto fue lo \u00faltimo, no vio m\u00e1s opci\u00f3n que terminar con su vida. Mi familia estaba partiendo hacia un concierto cristiano cuando recibimos la llamada de Miguel para participar su decisi\u00f3n de suicidarse. El pastor Juan lo aconsejaba desesperadamente, nosotros comenzamos a orar.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mientras viaj\u00e1bamos hacia el concierto continuamos orando, y nos mantuvimos en oraci\u00f3n hasta que comenz\u00f3 el concierto. De pronto, para mi alivio, entraron el pastor Juan y Miguel y se sentaron en los asientos libres a nuestro lado.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El olor a alcohol nos invadi\u00f3, y yo me preguntaba si algo del mensaje penetrar\u00eda por entre la neblina de la borrachera de Miguel. La muerte se ve\u00eda en sus ojos; yo me estremec\u00eda ante la desesperanza que emanaba de \u00e9l.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La agon\u00eda por la que atravesaba era evidente al retorcer continuamente los m\u00fasculos de su cuello y hombros como tratando de sacar su tormento interior. Cuatro veces sali\u00f3 del concierto, y cada una de ellas mi respiraci\u00f3n se cort\u00f3 por miedo a que no volviera.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El concierto de aquella noche pareci\u00f3 planificado especialmente para \u00e9l. Cada palabra que sali\u00f3 de la boca del predicador se dirig\u00eda a Miguel. Yo oraba que algo del mensaje penetrara en su desesperaci\u00f3n. As\u00ed fue. El orador apenas hab\u00eda comenzado con la invitaci\u00f3n cuando Miguel salt\u00f3 de su asiento y se adelant\u00f3 por el largo pasillo del auditorio. El pastor Juan tuvo que correr para acompa\u00f1arlo, as\u00ed de desesperado estaba por Cristo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfHay algo m\u00e1s hermoso que ver la transformaci\u00f3n de un pecador en santo?<\/P><br \/>\n<P align=justify>Miguel re\u00eda, lloraba y resplandec\u00eda. \u00ab\u00a1Alabado sea Dios, alabado sea Dios!\u00bb, dec\u00eda repetidamente. Sin palabras y con l\u00e1grimas de alegr\u00eda, yo solo pod\u00eda afirmar con mi cabeza. Volv\u00ed a casa bailando. Si bien hab\u00eda servido a Dios durante toda mi vida, hab\u00eda crecido acostumbrado a Su magnificencia. Miguel pronto cambiar\u00eda eso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Comenz\u00f3 su nueva vida con asombrosa pasi\u00f3n. \u00ab\u00a1Quiero todo lo que Dios tiene para m\u00ed!\u00bb dec\u00eda, y se bautiz\u00f3 esa misma semana. Miguel sali\u00f3 de las aguas ri\u00e9ndose de gozo. Yo me maravillaba de su alegr\u00eda, hab\u00eda olvidado lo intensa que pod\u00eda ser.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Miguel devor\u00f3 su Biblia, deseando consumir su riqueza en sabidur\u00eda e informaci\u00f3n. Quedaba fascinado con cada cosa que le\u00eda. Cuando compart\u00eda conmigo su lectura, me parec\u00eda como si yo escuchaba todo por primera vez. Hab\u00eda olvidado la fascinaci\u00f3n por la Palabra de Dios.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El d\u00eda despu\u00e9s de su bautismo, Miguel asisti\u00f3 a un seminario que duraba una semana completa junto con un grupo de la iglesia. El primer d\u00eda luch\u00f3 fuertemente con las demandas de su cuerpo por alcohol. \u00abPienso constantemente en tomar\u00bb, nos dec\u00eda mientras nosotros observ\u00e1bamos el temblor de sus manos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>El segundo d\u00eda la batalla estaba m\u00e1s equiparada, y para el tercer d\u00eda nos anunci\u00f3: \u00ab\u00a1Estoy completamente desintoxicado!\u00bb El poder de Dios flu\u00eda a trav\u00e9s de Miguel. Sentado a su lado, yo pod\u00eda percibirlo y era maravilloso. Yo hab\u00eda olvidado tal poder.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Miguel viv\u00eda en una peque\u00f1a casa rodante en los fondos de la casa de sus padres. Su mayor posesi\u00f3n era una motocicleta. Era su pasi\u00f3n, con ella pod\u00eda escapar cuando el mundo se cerraba ante \u00e9l.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Pero cuando el orador del seminario nos desafi\u00f3 a dar nuestras posesiones a Dios, Miguel lo tom\u00f3 literalmente. \u00abLe dar\u00e9 mi moto a Dios\u00bb, dijo excitadamente. \u00ab\u00a1Espero que \u00e9l consiga un buen precio!\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Medit\u00e9 en su palabras, mientas pensaba en mi c\u00e1lido hogar lleno de hermosas posesiones. Hab\u00eda olvidado el sentimiento de tal dedicaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Luego lleg\u00f3 el desaf\u00edo de limpiar nuestras vidas de cada cosa que interfiriera con un coraz\u00f3n puro ante Dios. El orador sugiri\u00f3 el tener una hoguera como en Hechos 19 cuando volvi\u00e9ramos a nuestros hogares. Pens\u00e9 defensivamente en mi colecci\u00f3n de libros de autores renombrados: no desagradables, pero ciertamente no beneficiosos para mantener mi coraz\u00f3n puro.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Descart\u00e9 la idea pues me parec\u00eda muy radical. Pero no le sucedi\u00f3 lo mismo a Miguel. \u00abVoy a hacer una hoguera cuando llegue a casa\u00bb, nos dijo d\u00e1ndolo por hecho. No hab\u00eda rastro de pesar en su voz. Nada se iba a interponer entre \u00e9l y su nuevo amigo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Yo me quedaba fascinado ante Miguel. Se ve\u00eda como un hombre nuevo. Su piel irradiaba salud, sus ojos brillaban. Yo hab\u00eda olvidado tal pasi\u00f3n. Ahora era yo quien parec\u00eda marchito.<\/P><br \/>\n<P align=justify>De pronto, yo quise estar en su hoguera. Quer\u00eda renovar mi pasi\u00f3n y dedicaci\u00f3n. Quer\u00eda experimentar nuevamente el poder de Dios y tener el gozo de mi salvaci\u00f3n restaurado, el gozo que hab\u00eda perdido en el pasar de los a\u00f1os. Una vez m\u00e1s quer\u00eda abrazar a Dios y no simplemente estar cerca de \u00e9l.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Miguel acept\u00f3 en compartir su hoguera, y antes que nosotros nos di\u00e9ramos cuenta, toda la iglesia estaba involucrada. El cambio de Miguel nos estaba tocando a todos nosotros. Cada uno pas\u00f3 el d\u00eda orando a Dios para que este nos mostrara qu\u00e9 estorbaba en el camino hacia su servicio y nos reunimos por la tarde. Se hab\u00eda preparado el fuego, y uno por uno dejamos all\u00ed objetos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Miguel lanz\u00f3 sus revistas pornogr\u00e1ficas. Otro miembro quem\u00f3 su colecci\u00f3n de rock pesado. Yo fui por mi casa buscando cr\u00edticamente libros. Muchos ten\u00edan tramas violentas y de sexo. Yo sab\u00eda que si decisi\u00f3n de tener un coraz\u00f3n puro era, ellos ten\u00edan que desaparecer. Muchos otros quemaron peque\u00f1os papeles en los que hab\u00edan escrito palabras como ira, orgullo, celos, amargura, y pensamientos negativos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mientras el calor de las llamas calentaba nuestros cuerpos, el Esp\u00edritu de Dios inflamaba nuestros corazones llen\u00e1ndonos con Su paz. Despu\u00e9s que las llamas se apagaron, nos abrazamos unos a otros, con l\u00e1grimas en los ojos y alegres en la refrescante presencia de Dios. Este hab\u00eda sido un hecho fascinante para un grupo de bautistas moderados que no eran dados a mostrar sus emociones.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mir\u00e9 a Miguel y le di gracias a Dios por este hombre, quien hac\u00eda tan solo un mes atr\u00e1s, era un desconocido. As\u00ed como \u00e9l hab\u00eda sido transformado, yo tambi\u00e9n lo hab\u00eda sido. Pero los cambios s\u00f3lo estaban comenzando.<\/P><br \/>\n<P align=justify>A\u00f1os atr\u00e1s nuestra iglesia hab\u00eda pasado por una divisi\u00f3n. Exteriormente ten\u00edamos la apariencia de habernos recobrado, pero la amargura a\u00fan permanec\u00eda en muchos corazones. La noche de la hoguera fue una noche de perd\u00f3n, \u00bfpero durar\u00eda? la divisi\u00f3n era muy profunda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>La respuesta lleg\u00f3 muchas semanas despu\u00e9s cuando Miguel no asisti\u00f3 a la iglesia un domingo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Ten\u00eda un mal presentimiento. Era la primera vez que Miguel no asist\u00eda a un culto desde que hab\u00eda llegado a nuestras vidas. Mis temores se confirmaron cuando habl\u00e9 con el pastor Juan.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En el vehemente deseo de alcanzar a sus antiguos amigos para Jes\u00fas, Miguel hab\u00eda vuelto a una de sus tabernas preferidas para testificarles. La tentaci\u00f3n fue muy fuerte. Muy pronto, Miguel estaba ebrio. Su verg\u00fcenza era tan profunda que no pod\u00eda enfrentarnos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Temiendo por Miguel, no pude concentrarme en el serm\u00f3n. Quer\u00eda que \u00e9l supiera que no nos avergonzaba, que todos los cristianos tenemos ca\u00eddas, y que la belleza de ser parte de la familia de Dios es que nos podemos ayudar unos a otros en los tiempos de debilidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Finalmente, me excus\u00e9 y sal\u00ed hacia la casa de Miguel. Lo encontr\u00e9 tendido en su cama, embebido en su desesperaci\u00f3n. Ni pod\u00eda mirarme.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abTe he defraudado\u00bb, susurr\u00f3. \u00abLo siento mucho.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Al arrodillarme al lado de su cama para orar con \u00e9l, sent\u00ed que golpeaban a la puerta. Otro miembro de la iglesia hab\u00eda dejado el culto para venir. Mientras habl\u00e1bamos otro golpe\u00f3, y otro, hasta que la peque\u00f1a casa rodante estaba llena de gente. Cada familia de la iglesia hab\u00eda venido a verlo.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Mientras nos tomamos de las manos para orar, el pastor Juan aconsej\u00f3 a Miguel sobre la importancia de romper con todas las ligaduras del pasado. Pero hab\u00eda una que Miguel sent\u00eda que no pod\u00eda romper. Se hab\u00eda comprometido a realizar un trabajo en la campi\u00f1a en una gasoliner\u00eda para un antiguo jefe que tambi\u00e9n era vendedor de drogas.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abYo siempre cumplo con mi palabra\u00bb, dijo con dignidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hubo una pausa, y luego el pastor Juan dijo: \u00abBien, entonces comencemos\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Miguel lo mir\u00f3 at\u00f3nito. \u00ab\u00bfQu\u00e9 quiere decir?\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00abLlevemos rastrillos y palas\u00bb, dijo una mujer como si hubi\u00e9ramos discutido antes la situaci\u00f3n. \u00abNosotros te ayudaremos as\u00ed terminas pronto el trabajo con este hombre.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Unos minutos despu\u00e9s llegamos a la gasoliner\u00eda, palas y rastrillos en las manos. Los ni\u00f1os sacaban las malezas mientras las mujeres, vestidas para el culto dominical, rastrillaban las astillas de madera. Los hombres se sacaron sus sacos y comenzaron a palear la suciedad mientras Miguel los dirig\u00eda.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Por primera vez, en meses, nuestra iglesia estaba trabajando codo a codo. Por la risa y la conversaci\u00f3n, yo sab\u00eda que se hab\u00edan derribado las barreras que hab\u00edamos construido durante la divisi\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hoy, nuestra iglesia est\u00e1 creciendo otra vez, no solo f\u00edsica sino espiritualmente, tambi\u00e9n. Miguel contin\u00faa arrancando fuerza de nosotros en su lucha contra el alcoholismo. Y nosotros la extraemos de su exuberancia por Dios. Lo que una vez hicimos por obligaci\u00f3n, ahora lo hacemos por deleite en Dios. La frescura ha reemplazado la anticuada adoraci\u00f3n, por ver a Dios a trav\u00e9s de los ojos de Miguel, nosotros descubrimos nuevamente el gozo, la pasi\u00f3n, la maravilla de nuestra salvaci\u00f3n.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Moody Monthly. Los Temas de Apuntes Pastorales, volumen III, n\u00famero 6.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Mayo Mathers Cuando ya se ha recorrido camino largo en la vida cristiana, a la mayor\u00eda de los creyentes les sucede que pierden su fascinaci\u00f3n por la Palabra, se olvidan del poder de Dios que puede fluir a trav\u00e9s de ellos y el sentimiento de dedicarse \u00edntegramente a Dios. 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