{"id":26050,"date":"2016-05-19T15:37:49","date_gmt":"2016-05-19T20:37:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-larga-y-polemica-historia-de-las-transfusiones-de-sangre\/"},"modified":"2016-05-19T15:37:49","modified_gmt":"2016-05-19T20:37:49","slug":"la-larga-y-polemica-historia-de-las-transfusiones-de-sangre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-larga-y-polemica-historia-de-las-transfusiones-de-sangre\/","title":{"rendered":"La larga y pol\u00e9mica historia de las transfusiones de sangre"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La larga y pol\u00e9mica historia de las transfusiones de sangre<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">\u201cSi los gl\u00f3bulos rojos se presentaran hoy como un nuevo f\u00e1rmaco, dif\u00edcilmente se aprobar\u00eda su\u00a0uso.\u201d\u2014Doctor Jeffrey McCullough.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EN EL invierno de 1667 llevaron a un lun\u00e1tico agresivo, llamado Antoine Mauroy, ante Jean-Baptiste Denis, insigne m\u00e9dico del rey Luis\u00a0XIV de Francia. El facultativo dispon\u00eda del \u201cremedio\u201d ideal para la locura: una transfusi\u00f3n de sangre de ternero, con la que esperaba calmar al paciente. Pero a Mauroy no\u00a0le fue muy bien. Aunque mejor\u00f3 al realiz\u00e1rsele una segunda transfusi\u00f3n, la demencia no\u00a0tard\u00f3 en volver a dominarlo, y muri\u00f3 poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Pese a descubrirse m\u00e1s tarde que Antoine Mauroy hab\u00eda fallecido por envenenamiento con ars\u00e9nico, los experimentos del doctor Denis con sangre de animales suscitaron vivas discusiones en Francia. Finalmente se vedaron dichas pr\u00e1cticas en 1670, prohibici\u00f3n que fue secundada posteriormente por el Parlamento ingl\u00e9s e incluso el papado. Las transfusiones se dejaron a un lado por los siguientes ciento cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Los primeros peligros<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">En el siglo\u00a0XIX resurgi\u00f3 la transfusi\u00f3n, defendida principalmente por el obstetra ingl\u00e9s James Blundell, quien resucit\u00f3 el inter\u00e9s por dicho m\u00e9todo al mejorar las t\u00e9cnicas, utilizar instrumental m\u00e1s avanzado e insistir en el uso exclusivo de sangre <em>humana.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Pero en 1873, el m\u00e9dico polaco F.\u00a0Gesellius fren\u00f3 el reavivamiento de las transfusiones al publicar un inquietante descubrimiento: hab\u00edan ocasionado la muerte a m\u00e1s de la mitad de sus receptores. Al conocerse estos datos, el procedimiento fue blanco de las cr\u00edticas de eminentes galenos, de modo que volvi\u00f3 a decaer su popularidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">En 1878, un doctor franc\u00e9s, Georges Hayem, perfeccion\u00f3 una soluci\u00f3n salina que en su opini\u00f3n podr\u00eda utilizarse como suced\u00e1neo de la sangre y que, a diferencia de esta, no\u00a0acarreaba efectos secundarios, no\u00a0se coagulaba y era f\u00e1cil de transportar. Como es l\u00f3gico, la soluci\u00f3n salina de Hayem lleg\u00f3 a utilizarse extensamente. Pero, por sorprendente que parezca, la opini\u00f3n volvi\u00f3 a decantarse por la sangre. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">En 1900, el pat\u00f3logo austriaco Karl Landsteiner descubri\u00f3 la existencia de los tipos de sangre, y constat\u00f3 que estos no\u00a0son siempre compatibles entre s\u00ed. No\u00a0era de extra\u00f1ar que tantas transfusiones hubieran acabado en tragedia. Pero a partir de aquel momento era posible evitarlo con solo asegurarse de que los tipos del donante y el receptor fuesen compatibles. Con este conocimiento, los m\u00e9dicos recuperaron la confianza en las transfusiones, justo a tiempo para la I\u00a0Guerra Mundial.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Las transfusiones y la guerra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Durante la I\u00a0Guerra Mundial se practicaron muchas transfusiones a los soldados heridos. Antes hab\u00eda sido imposible llevar el fluido vital a los campos de batalla, pues se coagulaba con rapidez. Pero a comienzos del siglo\u00a0XX el doctor Richard Lewisohn, del hospital neoyorquino Mount Sinai, prob\u00f3 con \u00e9xito un anticoagulante: el citrato de sodio. Para muchos m\u00e9dicos, aquella emocionante innovaci\u00f3n constituy\u00f3 todo un milagro. \u201cFue casi como si se hubiera logrado detener el sol\u201d, escribi\u00f3 el doctor Bertram M.\u00a0Bernheim, eminente m\u00e9dico del momento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">La II\u00a0Guerra Mundial registr\u00f3 un aumento en la demanda de sangre. El p\u00fablico se vio sometido a un bombardeo de carteles con lemas tales como \u201cDona sangre ahora\u201d, \u201cTu sangre puede salvarlo\u201d y \u201c\u00c9l dio su sangre. \u00bfLa dar\u00e1s t\u00fa?\u201d. Tales peticiones tuvieron gran acogida. Seg\u00fan c\u00e1lculos, durante la II\u00a0Guerra Mundial se donaron en Estados Unidos unos trece millones de unidades, al tiempo que solo en Londres se recogieron y distribuyeron m\u00e1s de 260.000\u00a0litros. Por supuesto, las transfusiones conllevaban diversos riesgos sanitarios, como no\u00a0tardar\u00eda en constatarse.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>Enfermedades transmitidas por la sangre<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Tras la II\u00a0Guerra Mundial se produjeron grandes avances m\u00e9dicos que posibilitaron intervenciones quir\u00fargicas hasta entonces inconcebibles. As\u00ed surgi\u00f3 una industria que mueve cada a\u00f1o miles de millones de d\u00f3lares y se dedica a proporcionar sangre para las transfusiones, t\u00e9cnica que los m\u00e9dicos comenzaron a aceptar como pr\u00e1ctica quir\u00fargica habitual.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Sin embargo, no\u00a0tard\u00f3 en manifestarse inquietud ante las enfermedades ligadas a este procedimiento. Por ejemplo, durante la guerra de Corea contrajo hepatitis casi un veintid\u00f3s por ciento de los receptores de plasma, proporci\u00f3n que casi triplica la registrada en la II\u00a0Guerra Mundial. En la d\u00e9cada de los setenta, el Centro para el Control de la Enfermedad, de Estados Unidos, calcul\u00f3 que la cantidad de defunciones ocasionadas por hepatitis contra\u00edda mediante transfusiones ascend\u00eda a\u00a03.500 por a\u00f1o, si bien hubo quienes aportaron cifras diez veces mayores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Al mejorar los procesos de detecci\u00f3n del virus y la selecci\u00f3n de donantes, disminuy\u00f3 el n\u00famero de casos de hepatitis\u00a0B.\u00a0Pero luego vino la hepatitis\u00a0C, una nueva forma del virus que a veces es mortal, y que se cobr\u00f3 buen n\u00famero de v\u00edctimas. Se cree que resultaron infectados cuatro millones de estadounidenses, en centenares de miles de casos a trav\u00e9s de las transfusiones. Aunque es cierto que las pruebas m\u00e1s rigurosas han ido reduciendo la prevalencia de la hepatitis\u00a0C, hay quienes temen que aparezcan nuevos riesgos, y que, cuando se comprendan, sea ya demasiado tarde.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"ss\"><strong>Otro esc\u00e1ndalo: la sangre contaminada con el VIH<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">En los a\u00f1os ochenta se descubri\u00f3 que la sangre pod\u00eda contaminarse con el\u00a0VIH, el virus que desencadena el sida. En un principio, los administradores de los bancos de sangre se resistieron a admitir la posibilidad de que sus reservas estuvieran contaminadas. Muchos de ellos analizaron inicialmente con escepticismo el peligro del\u00a0VIH. En palabras del doctor Bruce Evatt, \u201cera como si alguien que hubiese estado vagando por el desierto hubiera salido diciendo: \u2018He visto un extraterrestre\u2019. Escuchaban, pero sin creerlo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">No obstante, en pa\u00eds tras pa\u00eds se han declarado esc\u00e1ndalos que denuncian el empleo de sangre contaminada con el\u00a0VIH. Por ejemplo, se calcula que en Francia resultaron infectados con este virus de\u00a06.000 a\u00a08.000 ciudadanos a consecuencia de transfusiones administradas entre 1982 y\u00a01985. Las transfusiones dan cuenta del\u00a010% de las infecciones del\u00a0VIH en \u00c1frica y del\u00a040% de los casos de sida en Paquist\u00e1n. Hoy, gracias a las mejoras en los sistemas de detecci\u00f3n del virus, la transmisi\u00f3n del\u00a0VIH mediante transfusiones es infrecuente en las naciones desarrolladas, pero sigue siendo un problema en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo que no\u00a0disponen de sistemas de detecci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Es comprensible, por tanto, que en los \u00faltimos a\u00f1os haya aumentado el inter\u00e9s en las t\u00e9cnicas m\u00e9dicas y quir\u00fargicas sin sangre. Pero \u00bfson seguras estas opciones?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 6]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\"><strong>No hay una norma m\u00e9dica absoluta respecto a la sangre<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">  En Estados Unidos se transfunden cada a\u00f1o m\u00e1s de once millones de unidades de gl\u00f3bulos rojos a tres millones de pacientes. Considerando tan elevadas cifras, cabr\u00eda suponer que los m\u00e9dicos se rigen por una norma rigurosa a la hora de administrar sangre. Sin embargo, la revista <em>The New England Journal of Medicine <\/em>se\u00f1ala que existen muy pocos datos \u201cque orienten en la toma de decisiones relativas a las transfusiones\u201d. En efecto, la pr\u00e1ctica var\u00eda considerablemente, no\u00a0solo respecto a qu\u00e9 y cu\u00e1nto se transfunde, sino tambi\u00e9n tocante a si se realiza o no\u00a0una transfusi\u00f3n. \u201cLa transfusi\u00f3n depende del facultativo, no\u00a0del paciente\u201d, afirma la revista m\u00e9dica <em>Acta An\u00e6sthesiologica Belgica. <\/em>En vista de lo anterior, no\u00a0es de extra\u00f1ar que un estudio editado en <em>The New England Journal of Medicine <\/em>haya indicado que \u201cun 66% de las transfusiones se administran indebidamente\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 5]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">La II Guerra Mundial registr\u00f3 un\u00a0aumento en la demanda de sangre<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimientos]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">Imperial War Museum (Londres)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">Fotos de U.S. National Archives<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La larga y pol\u00e9mica historia de las transfusiones de sangre \u201cSi los gl\u00f3bulos rojos se presentaran hoy como un nuevo f\u00e1rmaco, dif\u00edcilmente se aprobar\u00eda su\u00a0uso.\u201d\u2014Doctor Jeffrey McCullough. 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