{"id":26071,"date":"2016-05-19T15:39:02","date_gmt":"2016-05-19T20:39:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cartografia-celeste-ayer-y-hoy\/"},"modified":"2016-05-19T15:39:02","modified_gmt":"2016-05-19T20:39:02","slug":"la-cartografia-celeste-ayer-y-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cartografia-celeste-ayer-y-hoy\/","title":{"rendered":"La cartograf\u00eda celeste ayer y hoy"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La cartograf\u00eda celeste ayer y hoy<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">De nuestro corresponsal en los Pa\u00edses Bajos<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">LA CONTEMPLACI\u00d3N de un cielo nocturno tachonado de estrellas ha producido muchas veces una sensaci\u00f3n de reverencia en el hombre, y a lo largo de la historia lo ha motivado a expresar su admiraci\u00f3n por el Creador de tal hermosura. Hace mucho tiempo, un poeta exclam\u00f3: \u201cLos cielos est\u00e1n declarando la gloria de Dios; y de la obra de sus manos la expansi\u00f3n est\u00e1 informando\u201d (Salmo 19:1). No\u00a0obstante, al observar el cielo nocturno, los antiguos ve\u00edan algo m\u00e1s que belleza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>Encontraron figuras en el cielo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Los astr\u00f3nomos del pasado percibieron que las estrellas parec\u00edan moverse ordenadamente como un todo. Aunque cruzaban el firmamento de este a oeste, no\u00a0cambiaban de posici\u00f3n con respecto a las dem\u00e1s.* En\u00a0otras palabras, cada noche se ve\u00edan los mismos conjuntos de estrellas. Queriendo establecer un cierto orden en aquellos incontables puntos de luz, empezaron a agruparlos en constelaciones, las cuales, con un poco de imaginaci\u00f3n, les recordaban una figura determinada: un animal, una persona o un objeto inanimado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Algunas de las constelaciones que conocemos en la actualidad se dibujaron originalmente en la antigua Babilonia. Entre ellas se cuentan las doce que representan los signos del zodiaco. Estas desempe\u00f1aron, y a\u00fan desempe\u00f1an, un papel importante en la astrolog\u00eda, rama de la adivinaci\u00f3n que se relaciona con la supuesta influencia de los astros en los asuntos humanos. La Biblia, no\u00a0obstante, condena la b\u00fasqueda de ag\u00fceros (Deuteronomio 18:10-12), lo que no\u00a0significa que los adoradores de Jehov\u00e1 Dios desconocieran la existencia de las constelaciones. El libro b\u00edblico de Job, por ejemplo, dice que Jehov\u00e1 hizo \u201cla constelaci\u00f3n Ash, la constelaci\u00f3n Kesil, y la constelaci\u00f3n Kim\u00e1\u201d (Job 9:9).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Los nombres de muchas de las constelaciones que conocemos hoy proceden de la mitolog\u00eda griega. De ah\u00ed que en mapas estelares modernos todav\u00eda consten nombres como Cefeo, Casiopea, Andr\u00f3meda y H\u00e9rcules.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"ss\"><strong>Mapas estelares de ayer<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Alrededor del a\u00f1o 150 de nuestra\u00a0era,\u00a0el astr\u00f3nomo griego Tolomeo compuso el <em>Almagesto, <\/em>tratado que resume los conocimientos astron\u00f3micos de la \u00e9poca. Contiene una lista de 48\u00a0constelaciones, las mismas que siguieron apareciendo sin variaci\u00f3n en los mapas y atlas celestes que se fueron trazando hasta alrededor del siglo\u00a0XVI.* Con el tiempo se introdujeron otras\u00a040, y en 1922, la Uni\u00f3n Astron\u00f3mica Internacional adopt\u00f3 oficialmente la lista de las 88\u00a0constelaciones.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">El <em>Almagesto <\/em>contiene tambi\u00e9n un cat\u00e1logo de m\u00e1s de mil estrellas e informaci\u00f3n sobre su brillo y posici\u00f3n en el firmamento. Tolomeo no\u00a0se limita a indicar la posici\u00f3n de un astro especificando la longitud y la latitud, sino que aporta otros detalles. Por ejemplo, se refiere a una estrella de la <em>Ursa Maior <\/em>\u2014Osa Mayor\u2014 como \u201cla estrella situada al comienzo de la cola\u201d y ubica un cometa \u201ca la izquierda de la rodilla derecha de Andr\u00f3meda\u201d. De ah\u00ed que cierta obra especializada diga que \u201ctodo buen astr\u00f3nomo ten\u00eda que conocer su anatom\u00eda celeste\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Ahora bien, \u00bfpor qu\u00e9 la mayor\u00eda de\u00a0las constelaciones antiguas se encuentran en\u00a0el cielo septentrional? Seg\u00fan explica un uran\u00f3grafo (cart\u00f3grafo celeste), se debe a que la idea de agrupar las estrellas en constelaciones se origin\u00f3 en la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea, en el hemisferio norte, y ese era el \u00fanico cielo que ve\u00edan. No\u00a0se identificaron nuevas constelaciones hasta que el hombre empez\u00f3 a explorar el cielo meridional. Algunas de estas \u00faltimas recibieron nombres como Horno Qu\u00edmico, Reloj de\u00a0P\u00e9ndulo, Microscopio y Telescopio.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>\u201cEl cielo estrellado cristiano\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">En 1627, el erudito alem\u00e1n Julius Schiller public\u00f3 un atlas estelar titulado <em>Coelum Stellatum Christianum <\/em>(El cielo estrellado cristiano). Su prop\u00f3sito era reemplazar las figuras paganas del firmamento con figuras de la Biblia, pues opinaba que ya iba siendo hora de despaganizar los cielos. El libro de cartograf\u00eda celeste <em>The Mapping of the Heavens <\/em>explica que asign\u00f3 \u201clos cielos septentrionales al Nuevo Testamento, y los meridionales al Antiguo Testamento\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cEl\u00a0hemisferio sur de Schiller se transform\u00f3 en un desfile de personajes del Antiguo Testamento: Job toma el lugar del Indio y el Pavo Real, y\u00a0Centauro se convierte en Abrah\u00e1n e Isaac\u201d. En el hemisferio norte, \u201cCasiopea se convierte en Mar\u00eda Magdalena, Perseo en san Pablo, y los doce signos del zodiaco son sustituidos\u00a0convenientemente por los doce ap\u00f3stoles\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Solo la peque\u00f1a constelaci\u00f3n de <em>Columba <\/em>(Paloma) sobrevivi\u00f3 a esta limpieza, porque supuestamente representaba a la paloma que No\u00e9 envi\u00f3 en busca de tierra seca.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"ss\"><strong>Mapas en transici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">El aspecto de las cartas estelares fue cambiando. En el siglo\u00a0XVII, tras la invenci\u00f3n del telescopio, surgi\u00f3 la necesidad de mapas que indicaran con m\u00e1s exactitud la posici\u00f3n de las estrellas. Adem\u00e1s, la profusa decoraci\u00f3n que atestaba las cartas primitivas fue reduci\u00e9ndose y, finalmente, desapareci\u00f3. Hoy, en la mayor\u00eda de los atlas estelares solo figuran estrellas, c\u00famulos, nebulosas, galaxias y otros objetos de inter\u00e9s para el observador del cielo nocturno.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">A mediados del siglo\u00a0XIX empezaron a confeccionarse cat\u00e1logos m\u00e1s exhaustivos. Uno de los precursores en este campo fue el astr\u00f3nomo alem\u00e1n Friedrich Wilhelm Argelander, quien, con la colaboraci\u00f3n de varios ayudantes, emprendi\u00f3 la inmensa tarea de catalogar las estrellas del cielo septentrional. Con la ayuda de un telescopio, localizaron unas trescientas veinticinco mil estrellas y midieron la posici\u00f3n y el grado de brillo de cada una. Dado que el observatorio en el que trabajaban se encontraba en la ciudad alemana de Bonn, el cat\u00e1logo lleg\u00f3 a conocerse por el nombre de <em>Bonner Durchmusterung <\/em>(Medici\u00f3n general de Bonn). Se public\u00f3 en 1863. Tras la muerte de Argelander, uno de sus ayudantes prosigui\u00f3 con la tarea de cartografiar las estrellas del cielo meridional, y public\u00f3 su obra con el t\u00edtulo de <em>S\u00fcdliche Bonner Durchmusterung <\/em>(Medici\u00f3n general meridional de Bonn). La \u00faltima medici\u00f3n se edit\u00f3 en 1930, en C\u00f3rdoba (Argentina). El valor de estos cat\u00e1logos contin\u00faa vigente hasta el d\u00eda de\u00a0hoy.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"ss\"><strong>Hoy y ma\u00f1ana<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">A los cat\u00e1logos de Argelander y sus sucesores les siguieron otros a\u00fan mejores. No\u00a0obstante, en a\u00f1os m\u00e1s recientes, tras la llegada de los telescopios espaciales, ha sido posible realizar haza\u00f1as cartogr\u00e1ficas sin precedentes. Con la ayuda del telescopio espacial <em>Hubble, <\/em>los astr\u00f3nomos han logrado compilar un cat\u00e1logo que contiene alrededor de quince millones de estrellas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">La cartograf\u00eda celeste ha dado un gran paso adelante al publicar la Agencia Espacial Europea dos nuevos cat\u00e1logos basados en observaciones efectuadas con el telescopio espacial del sat\u00e9lite Hipparcos. Su precisi\u00f3n es, hasta la fecha, incomparable. Tomando como fundamento estos cat\u00e1logos, se han creado nuevos atlas estelares como, por ejemplo, el exhaustivo <em>Millennium Star Atlas <\/em>(Atlas estelar del milenio), editado en tres vol\u00famenes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">A los lectores de la Biblia, este t\u00edtulo tal vez les recuerde el Milenio o pac\u00edfico Reinado de Mil A\u00f1os de Cristo que se menciona en las Escrituras (Revelaci\u00f3n [Apocalipsis] 20:4). En ese tiempo, el hombre sin duda aprender\u00e1 mucho m\u00e1s acerca del imponente universo, del que hasta en los atlas estelares m\u00e1s completos de hoy solo se ha podido cartografiar una parte muy peque\u00f1a.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sf\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\">Los antiguos desconoc\u00edan que el movimiento aparente de las estrellas obedece a la rotaci\u00f3n de la Tierra sobre su eje. Y esta es tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que el Sol da la impresi\u00f3n de salir y ponerse.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\">Las 48 constelaciones originales eran bien conocidas en Mesopotamia, el Mediterr\u00e1neo y Europa. Posteriormente tambi\u00e9n llegaron a conocerse en Norteam\u00e9rica y Australia debido a la inmigraci\u00f3n. No\u00a0obstante, otros pueblos, como los chinos y los indios norteamericanos, empleaban diferentes agrupaciones estelares.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">Carta estelar de Apianus (1540)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">Con permiso de la British Library (Maps C.6.d.5.: Apian\u2019s Star Chart)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">Mapa del hemisferio sur trazado en el siglo\u00a0XIX<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">\u00a9 1998 Visual Language<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 27]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\">Constelaci\u00f3n de Ori\u00f3n tal como aparece en una carta estelar moderna<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">Fondo de las p\u00e1ginas 25-27: gentileza de ROE\/Anglo-Australian Observatory, fotograf\u00eda de David Malin<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cartograf\u00eda celeste ayer y hoy De nuestro corresponsal en los Pa\u00edses Bajos LA CONTEMPLACI\u00d3N de un cielo nocturno tachonado de estrellas ha producido muchas veces una sensaci\u00f3n de reverencia en el hombre, y a lo largo de la historia lo ha motivado a expresar su admiraci\u00f3n por el Creador de tal hermosura. 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