{"id":26085,"date":"2016-05-19T15:39:50","date_gmt":"2016-05-19T20:39:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-quetzal-resplandeciente-ave\/"},"modified":"2016-05-19T15:39:50","modified_gmt":"2016-05-19T20:39:50","slug":"el-quetzal-resplandeciente-ave","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-quetzal-resplandeciente-ave\/","title":{"rendered":"El quetzal: resplandeciente ave"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>El quetzal: resplandeciente ave<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">De nuestro corresponsal en Costa Rica<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">COSTA RICA ocupa menos del 0,03% de la superficie de la Tierra; sin embargo, se han identificado en esta naci\u00f3n 875 especies de aves. Una fuente indica que esta cifra supera al total de las que se hallan en Canad\u00e1 y Estados Unidos juntos. No\u00a0es de extra\u00f1ar, entonces, que Costa Rica se haya convertido en uno de los pa\u00edses que m\u00e1s frecuentan los observadores de aves. Acomp\u00e1\u00f1enos en una excursi\u00f3n para ver una de ellas: el resplandeciente quetzal.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Cuando el conquistador espa\u00f1ol Hern\u00e1n Cort\u00e9s lleg\u00f3 a M\u00e9xico, a principios del siglo\u00a0XVI, los aztecas le regalaron un tocado de plumas de quetzal. \u00danicamente la realeza azteca ten\u00eda el privilegio de llevar tan estimados adornos. Es probable que su plumaje de color verde jade se considerara m\u00e1s valioso que el oro.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">En la actualidad, el h\u00e1bitat de esta hermos\u00edsima ave es un vasto territorio que se extiende desde M\u00e9xico hasta Panam\u00e1. Vive en las selvas nebulosas, a una altitud de entre 1.200 y 3.000\u00a0metros. Las nubes selv\u00e1ticas se producen al enfriarse con rapidez el aire c\u00e1lido ascendente. Como consecuencia de este clima, todo el a\u00f1o hay vegetaci\u00f3n exuberante de m\u00faltiples tonos verdes y enormes \u00e1rboles que llegan a elevarse m\u00e1s de 30\u00a0metros entre la niebla.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">A unos 200\u00a0kil\u00f3metros al norte de San Jos\u00e9 se encuentra la Reserva Bosque Nuboso de Santa Elena, ubicaci\u00f3n id\u00f3nea para observar al quetzal en su entorno natural. Con la ayuda de un gu\u00eda, emprendemos la b\u00fasqueda de la resplandeciente ave. Es dif\u00edcil verla porque su color verde jade le proporciona un eficaz camuflaje en el bosque. Nuestro gu\u00eda empieza a imitar su llamada suave y melodiosa, que recuerda los gemidos de un perrito. Tanto es as\u00ed, que al o\u00edr la respuesta del quetzal, una se\u00f1ora del grupo cree que hay un perro perdido en el bosque.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Enseguida, a unos 15\u00a0metros de altura, un quetzal macho se asoma t\u00edmidamente desde una rama para investigar qu\u00e9 ocurre. Al verlo a trav\u00e9s de los binoculares, su radiante colorido parece a\u00fan m\u00e1s espectacular de lo que nos hab\u00edamos imaginado. Su pecho carmes\u00ed intenso se destaca entre el plumaje verde jade. Realzan su imponente esplendor las plumas blancas de la cola, que contrastan con las otras dos, iridiscentes de color verde, de unos 60\u00a0cent\u00edmetros de largo. Contemplar al quetzal posado en una rama y ver sus dos largas plumas verdes meci\u00e9ndose suavemente en la brisa es una escena de serena belleza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Avistar un quetzal no\u00a0es nada com\u00fan. De hecho, el gu\u00eda dijo que muchas veces es necesario realizar m\u00e1s de un viaje al bosque a fin de ver un solo ejemplar. El mejor tiempo para observarlo es durante el per\u00edodo de cr\u00eda, de marzo a junio. Durante estos meses puede que tengan dos nidadas de un par de huevos cada una.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Cuando regresamos a la oficina de la reserva, o\u00edmos a otro quetzal. Planea con elegancia, luciendo la estela de sus dos largas plumas verdes. Entonces se posa sobre una rama a menos de cinco metros de donde estamos sentados. El gu\u00eda nos informa que, como uno de los polluelos ha desaparecido del nido, el padre va busc\u00e1ndolo de \u00e1rbol en \u00e1rbol. Nos enteramos de que solo el 25% de los huevos sobreviven. Los dem\u00e1s son alimento de depredadores como ardillas, picos de frasco gargantiblancos, pepes, comadrejas y tairas. Otro factor que dificulta la supervivencia del quetzal tiene que ver con la ubicaci\u00f3n de su nido. A una altura de entre 3 y 20\u00a0metros, esta ave perfora en un viejo tronco podrido un agujero similar al que hace el p\u00e1jaro carpintero, que puede terminar inundado o derruido por las lluvias torrenciales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Tambi\u00e9n aprendemos que la comida favorita de esta ave son los aguacatillos. El quetzal se encarama sobre una rama y observa uno de estos que cuelga de la rama de otro \u00e1rbol. Entonces, batiendo sus alas deprisa, se dirige hacia el fruto, lo arranca con el pico y regresa a su descansadero. Se lo traga entero y en unos veinte o treinta minutos regurgita la voluminosa semilla.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">En su b\u00fasqueda de aguacatillos, realiza migraciones a las distintas vertientes de la divisoria continental. Por ejemplo, de julio a septiembre se encuentra en la del Pac\u00edfico. Luego en octubre viaja a la del Caribe para alimentarse de la nueva cosecha.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Mientras cruzamos un puente colgante situado a 30\u00a0metros del suelo del bosque, un quetzal casi choca contra nosotros. Por lo visto, se dirig\u00eda hacia su almuerzo cuando nos interpusimos en su camino. La hembra est\u00e1 posada justo encima de nosotros y con la mirada nos recrimina la intromisi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">El gu\u00eda tambi\u00e9n nos explica que al quetzal le gusta la zarzamora, fruto que crece en arbustos espinosos. Cuando se lanza para arrancarlo, a veces se le enredan las dos plumas largas de la cola entre los espinos y las pierde. No\u00a0obstante, con el tiempo le vuelven a crecer.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">De esta forma el ave puede seguir haciendo honor a su nombre. <em>Quetzal <\/em>proviene del t\u00e9rmino n\u00e1huatl <em>quetzalli, <\/em>que significa \u201cprecioso\u201d o \u201chermoso\u201d. Lamentablemente, su belleza ha constituido una amenaza a su supervivencia. De hecho, esta ave se halla en la lista de especies en peligro de extinci\u00f3n. La han cazado por su plumaje, que se ha vendido como recuerdo. A algunos ejemplares los capturaban y vend\u00edan para que sirvieran de animales de compa\u00f1\u00eda. Sin embargo, el gu\u00eda nos dijo que el quetzal ahora goza de protecci\u00f3n legal contra dicho saqueo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Otra amenaza a la supervivencia de esta especie es la deforestaci\u00f3n, que destruye su h\u00e1bitat. Alrededor del veintisiete por ciento del territorio costarricense se ha preservado para proteger a esta resplandeciente ave, as\u00ed como otras especies animales y vegetales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Nuestro viaje para observar el quetzal ha valido la pena. Es cierto que en el Museo Brit\u00e1nico de Londres se exhibe el tocado de plumas de quetzal que recibi\u00f3 Hern\u00e1n Cort\u00e9s, pero esas plumas son mucho m\u00e1s interesantes cuando se observan en un ave viva, en plena selva. Al menos por el momento, el quetzal en su medio natural contin\u00faa gozando de libertad y relativa seguridad en las selvas nebulosas de Centroam\u00e9rica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El quetzal: resplandeciente ave De nuestro corresponsal en Costa Rica COSTA RICA ocupa menos del 0,03% de la superficie de la Tierra; sin embargo, se han identificado en esta naci\u00f3n 875 especies de aves. Una fuente indica que esta cifra supera al total de las que se hallan en Canad\u00e1 y Estados Unidos juntos. 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