{"id":26153,"date":"2016-05-19T15:43:47","date_gmt":"2016-05-19T20:43:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-batalla-no-es-de-ustedes-sino-de-dios\/"},"modified":"2016-05-19T15:43:47","modified_gmt":"2016-05-19T20:43:47","slug":"la-batalla-no-es-de-ustedes-sino-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-batalla-no-es-de-ustedes-sino-de-dios\/","title":{"rendered":"\u201cLa batalla no es de ustedes, sino de Dios\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>\u201cLa batalla no\u00a0es de ustedes, sino de Dios\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">Relatado por W.\u00a0Glen How<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">Durante las \u00faltimas seis d\u00e9cadas, los testigos de Jehov\u00e1 han peleado una gran cantidad de batallas legales en Canad\u00e1. Sus victorias no\u00a0han pasado inadvertidas a la comunidad jur\u00eddica. En\u00a0reconocimiento de mi intervenci\u00f3n en algunas de esas luchas, el Colegio Norteamericano de Abogados me otorg\u00f3 recientemente el Premio por Abogac\u00eda Valerosa. Durante la ceremonia se dijo que los casos relacionados con los testigos de Jehov\u00e1 \u201cerigieron importantes baluartes contra los excesos del gobierno\u00a0[&#8230;], pues crearon una carta de derechos aceptada de forma impl\u00edcita en el \u00e1mbito jur\u00eddico, que reconoc\u00eda y proteg\u00eda las libertades de todos los canadienses\u201d. Perm\u00edtame detallar algunos de esos procesos judiciales y explicarle c\u00f3mo me relacion\u00e9 con los asuntos legales y con los testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">EN 1924, George Rix, un Estudiante de la Biblia (as\u00ed se conoc\u00eda entonces a los testigos de Jehov\u00e1), visit\u00f3 a mis padres en Toronto (Canad\u00e1). Mi madre, Bessie How, una mujer de peque\u00f1a estatura, lo invit\u00f3 a pasar y conversar. Yo ten\u00eda cinco a\u00f1os, y mi hermano Joe, tres.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Mam\u00e1 pronto comenz\u00f3 a asistir a las reuniones de los Estudiantes de la Biblia en Toronto. En 1929 se hizo precursora, es decir, ministra de tiempo completo, y continu\u00f3 en dicha actividad hasta 1969, cuando termin\u00f3 su carrera terrestre. Su determinaci\u00f3n e incansable ministerio fueron un excelente ejemplo para nosotros, y contribuy\u00f3 a que muchas personas aprendieran la verdad b\u00edblica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Mi padre, Frank How, era un hombre callado que al principio se opuso a las actividades religiosas de mi madre. Pero ella tuvo la prudencia de invitar a ministros viajantes, como a George Young, para que lo visitaran y hablaran con \u00e9l. Con el tiempo, su actitud se suaviz\u00f3 y, al observar el efecto ben\u00e9fico de la verdad b\u00edblica en su familia, cooper\u00f3 mucho con nosotros, a pesar de que nunca lleg\u00f3 a ser Testigo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>Tomo la decisi\u00f3n de servir a Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">En 1936 me gradu\u00e9 de la escuela intermedia. Durante la adolescencia no\u00a0me interesaban mucho los asuntos espirituales. Era la \u00e9poca de la Gran Depresi\u00f3n, y las perspectivas de conseguir empleo no\u00a0eran buenas, as\u00ed que me fui a la Universidad de Toronto. En 1940 tom\u00e9 la decisi\u00f3n de inscribirme en la Facultad de Derecho, decisi\u00f3n que no\u00a0tom\u00f3 por sorpresa a mi madre. Muchas veces, cuando yo era peque\u00f1o, la o\u00ed decir exasperada: \u201c\u00a1Ese peque\u00f1o p\u00edcaro discute por todo! \u00a1Seguramente va a ser abogado!\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">El 4 de julio de 1940, justo antes del inicio de curso en la Facultad de Derecho, el gobierno canadiense proscribi\u00f3 sin advertencia a los testigos de Jehov\u00e1. Ese fue el momento decisivo de mi vida. Cuando toda la fuerza del gobierno se dirigi\u00f3 contra aquella peque\u00f1a organizaci\u00f3n de personas inocentes y humildes, qued\u00e9 convencido de que los testigos de Jehov\u00e1 eran los verdaderos seguidores de Jes\u00fas. Tal como \u00e9l hab\u00eda profetizado, eran \u201cobjeto de odio de parte de todas las naciones por causa de [Su] nombre\u201d (Mateo 24:9). Me decid\u00ed a servir al Poder Divino que estaba detr\u00e1s de esa organizaci\u00f3n. El\u00a010\u00a0de febrero de 1941 simbolic\u00e9 mi dedicaci\u00f3n a Jehov\u00e1 Dios por bautismo en agua.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Quer\u00eda empezar de inmediato la obra de precursor, pero Jack Nathan, quien entonces llevaba la delantera en la obra de predicaci\u00f3n en Canad\u00e1, me anim\u00f3 a terminar la carrera de Leyes. As\u00ed lo hice, y me gradu\u00e9 en mayo de\u00a01943, despu\u00e9s de lo cual inici\u00e9 el precursorado. En\u00a0agosto me invitaron a servir en la sucursal de la Sociedad Watch Tower de Toronto para ayudarles a resolver los problemas legales que afrontaban los testigos de Jehov\u00e1. Al mes siguiente entr\u00e9 en el Colegio de Abogados de Ontario (Canad\u00e1).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>Defendemos legalmente las buenas nuevas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">La segunda guerra mundial estaba en su apogeo, y los Testigos segu\u00edan proscritos en Canad\u00e1. Se enviaba a prisi\u00f3n a hombres y mujeres por el simple hecho de ser testigos de Jehov\u00e1. A los ni\u00f1os se les expulsaba de las escuelas, e incluso a algunos se los llevaron a hogares de crianza. La raz\u00f3n era que se negaban a participar en formas de adoraci\u00f3n nacionalistas, como saludar la bandera o cantar el himno nacional. El profesor William Kaplan, autor del libro titulado <em>State and Salvation: The Jehovah\u2019s Witnesses and Their Fight for Civil Rights <\/em>(El Estado y la salvaci\u00f3n. Los Testigos de Jehov\u00e1 y su lucha por los derechos civiles), dijo que a los \u201cTestigos se les injuri\u00f3 en p\u00fablico, y fueron objeto tanto de intervenci\u00f3n estatal como de ataques personales por parte de un gobierno intolerante y una comunidad francamente hostil cautivada por las pasiones y el patriotismo de la guerra\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Los Testigos hab\u00edan intentado sin \u00e9xito que se levantara la proscripci\u00f3n; de pronto, el 14\u00a0de octubre de 1943, esta termin\u00f3. Con todo, segu\u00edan encarcelados y en campos de trabajos forzados, a los ni\u00f1os se les segu\u00eda negando el acceso a la educaci\u00f3n p\u00fablica, y segu\u00eda vigente la proscripci\u00f3n de la Sociedad Watch Tower Bible and Tract y de la Asociaci\u00f3n Internacional de Estudiantes de la Biblia, corporaci\u00f3n que pose\u00eda el t\u00edtulo de nuestra propiedad de Toronto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">A finales de 1943 viaj\u00e9 a Nueva York con Percy Chapman, el siervo de sucursal de Canad\u00e1, para entrevistarnos con Nathan Knorr, el entonces presidente de la Sociedad Watch Tower, y Hayden Covington, vicepresidente y consejero legal de la Sociedad. La experiencia del hermano Covington en el campo legal era inmensa; \u00e9l gan\u00f3 la impresionante cifra de treinta y seis de las cuarenta y cinco apelaciones que llev\u00f3 ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">El alivio lleg\u00f3 poco a poco para los Testigos de Canad\u00e1. En 1944 se restituy\u00f3 la propiedad de la sucursal en Toronto, y pudieron regresar los hermanos que hab\u00edan trabajado all\u00ed antes de la proscripci\u00f3n. En 1945, el tribunal superior de la provincia de Ontario decret\u00f3 que no\u00a0se pod\u00eda obligar a los ni\u00f1os a participar en ejercicios contrarios a su conciencia, y orden\u00f3 que se admitiera de nuevo a los peque\u00f1os de edad escolar que hab\u00edan sido expulsados. Finalmente, en 1946, el gobierno canadiense liber\u00f3 a todos los Testigos de los campos de trabajos forzados. Con la orientaci\u00f3n del hermano Covington, aprend\u00ed a litigar esos procesos con valor y determinaci\u00f3n, pero, sobre todo, con confianza en Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>La batalla de Quebec<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">A pesar de que casi todo Canad\u00e1 respetaba ya la libertad religiosa de los testigos de Jehov\u00e1, hab\u00eda una excepci\u00f3n: la provincia cat\u00f3lica francesa de Quebec, dominada directamente por la Iglesia Cat\u00f3lica Romana durante m\u00e1s de trescientos a\u00f1os. Las escuelas, los hospitales y la mayor\u00eda de los servicios p\u00fablicos pertenec\u00edan al clero o estaban bajo su control. El cardenal cat\u00f3lico incluso ten\u00eda un trono junto a la silla del presidente de la C\u00e1mara Legislativa de Quebec.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">El primer ministro y fiscal general de Quebec, Maurice Duplessis, era un dictador que, en palabras del historiador de Quebec, G\u00e9rard Pelletier, someti\u00f3 a la provincia a \u201cun reinado de veinte a\u00f1os de mentiras, injusticias y corrupci\u00f3n, el abuso sistem\u00e1tico del poder, la manipulaci\u00f3n de mentes cerradas y el triunfo de la estupidez\u201d. Duplessis consolid\u00f3 su poder pol\u00edtico trabajando de la mano del cardenal cat\u00f3lico Villeneuve.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">A principios de la d\u00e9cada de los cuarenta hab\u00eda trescientos Testigos en Quebec. Muchos de ellos, incluido mi hermano Joe, eran precursores procedentes de otras regiones de Canad\u00e1. Cuando la obra de predicar aument\u00f3 en Quebec, el clero presion\u00f3 a la polic\u00eda y esta lanz\u00f3 un contraataque, hostigando a los Testigos con repetidos arrestos y aplicando incorrectamente\u00a0reglamentos comerciales a nuestras actividades religiosas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Mis viajes de Toronto a Quebec eran tan frecuentes que finalmente se decidi\u00f3 que residiera en Quebec a fin de cooperar con los abogados no\u00a0Testigos que representaban a nuestros hermanos cristianos. Mi primera obligaci\u00f3n cada d\u00eda era determinar a cu\u00e1ntos se hab\u00eda arrestado el d\u00eda anterior y acudir sin demora al tribunal local para acordar la fianza. Felizmente cont\u00e1bamos con Frank Roncarelli, un Testigo acaudalado que en muchas ocasiones facilit\u00f3 el dinero para la fianza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">De 1944 a 1946, la cantidad de procesos judiciales por supuestas infracciones a los reglamentos se dispararon, de cuarenta a ochocientos. A los Testigos no\u00a0solo los deten\u00edan y acosaban las autoridades, sino que tambi\u00e9n los atacaban chusmas descontroladas, incitadas por el clero cat\u00f3lico.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Los d\u00edas 2 y 3 de noviembre de 1946 se celebr\u00f3 en Montreal una reuni\u00f3n especial para afrontar la crisis. El hermano Knorr pronunci\u00f3 el \u00faltimo discurso, titulado \u201c\u00bfQu\u00e9 vamos a hacer?\u201d. A todos los concurrentes les agrad\u00f3 escuchar su respuesta: la lectura en voz alta del documento, ahora hist\u00f3rico, <em>Quebec\u2019s Burning Hate for God and Christ and Freedom Is the Shame of All Canada <\/em>(El odio ardiente de Quebec a Dios, Cristo y la libertad es la verg\u00fcenza de todo Canad\u00e1). Se trataba de un candente impreso de cuatro p\u00e1ginas, una denuncia detallada con nombres, fechas y lugares de disturbios instigados por el clero, brutalidad polic\u00edaca, detenciones y violencia de chusmas contra los testigos de Jehov\u00e1 de Quebec. Su distribuci\u00f3n por todo Canad\u00e1 comenz\u00f3 solo doce d\u00edas despu\u00e9s.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">A los pocos d\u00edas, Duplessis declar\u00f3 en p\u00fablico una \u201cguerra sin cuartel\u201d contra los testigos de Jehov\u00e1. Pero, sin saberlo, nos hizo un bien. \u00bfDe qu\u00e9 manera? Al dictar que cualquier persona que distribuyera el impreso <em>Quebec\u2019s Burning Hate <\/em>ser\u00eda culpable de sedici\u00f3n, un delito bastante grave que nos llevar\u00eda al Tribunal Supremo de Canad\u00e1, por encima de los tribunales de Quebec. En su arrebato de c\u00f3lera, Duplessis imprudentemente pas\u00f3 por alto esa consecuencia. Despu\u00e9s, \u00e9l mismo orden\u00f3 que se cancelara la licencia para la venta de licor de Frank Roncarelli, quien hab\u00eda sido nuestro principal apoyo para el pago de fianzas. Al no\u00a0contar con vino, el buen restaurante que el hermano Roncarelli ten\u00eda en Montreal se cerr\u00f3 en cuesti\u00f3n de meses, y el hermano se arruin\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Las detenciones se multiplicaron. En vez de ochocientos procesos, pronto tuvimos 1.600. Muchos abogados y jueces se quejaron de que todos esos juicios de testigos de Jehov\u00e1 estaban atascando los tribunales de Quebec. En\u00a0respuesta, les propusimos un remedio sencillo: que la polic\u00eda detuviera a los delincuentes en lugar de a los cristianos, lo cual resolver\u00eda el problema.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Dos valerosos abogados de origen jud\u00edo, A.\u00a0L.\u00a0Stein, de Montreal, y Sam S.\u00a0Bard, de la ciudad de Quebec, nos dieron su apoyo al representarnos en muchos litigios, sobre todo antes de que yo fuera admitido en el Colegio de Abogados de Quebec en 1949. Pierre Elliott Trudeau, posterior primer ministro de Canad\u00e1, escribi\u00f3 que los testigos de Jehov\u00e1 de Quebec hab\u00edan \u201csido ridiculizados, perseguidos y odiados por toda nuestra sociedad; pero se las han arreglado por medios legales para luchar contra la Iglesia, el gobierno, la naci\u00f3n, la polic\u00eda y la opini\u00f3n p\u00fablica\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Se dej\u00f3 ver la postura de los tribunales de Quebec por la forma en que trataron a mi hermano, Joe, acusado de perturbar la paz. El juez municipal Jean Mercier le dio la pena m\u00e1xima de sesenta d\u00edas de c\u00e1rcel. Entonces perdi\u00f3 el control por completo y grit\u00f3 desde el estrado que le hubiera gustado encarcelarlo de por vida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">Un peri\u00f3dico dijo que Mercier hab\u00eda ordenado a la polic\u00eda de Quebec \u201cdetener en el acto a cualquier Testigo declarado o de quien se sospechara que lo fuera\u201d. Tal conducta solo demostr\u00f3 la veracidad de las denuncias de nuestro tratado <em>Quebec\u2019s Burning Hate. <\/em>En los diarios canadienses fuera de Quebec eran t\u00edpicos los titulares como: \u201cVuelve el oscurantismo a Quebec\u201d <em>(The Toronto Star), <\/em>\u201cResurge la Inquisici\u00f3n\u201d (<em>The Globe and Mail, <\/em>de Toronto), \u201cApesta a fascismo\u201d (<em>The Gazette, <\/em>de Glace Bay, Nueva Escocia).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"ss\"><strong>Se litiga el cargo de sedici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">En 1947 fui el asistente del se\u00f1or Stein para nuestro primer litigio por cargo de sedici\u00f3n, el de Aim\u00e9 Boucher. Aim\u00e9 hab\u00eda distribuido algunos tratados cerca de su hogar. En el proceso demostramos que el impreso <em>Quebec\u2019s Burning Hate <\/em>no\u00a0conten\u00eda falsedades, sino que solo empleaba lenguaje fuerte de protesta por las atrocidades cometidas contra los testigos de Jehov\u00e1. Se\u00f1alamos que no\u00a0se hab\u00eda presentado ning\u00fan cargo contra quienes las hab\u00edan perpetrado. Aim\u00e9 solo les hab\u00eda dado publicidad. La\u00a0postura de la fiscal\u00eda era, en otras palabras, que decir la verdad se hab\u00eda convertido en delito.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">Los tribunales de Quebec se hab\u00edan basado en una vaga definici\u00f3n de \u201csedici\u00f3n\u201d de trescientos cincuenta a\u00f1os de antig\u00fcedad, de la que se deduc\u00eda que cualquier persona que criticara al gobierno ser\u00eda incriminada. Duplessis hab\u00eda recurrido igualmente a dicha definici\u00f3n para reprimir las cr\u00edticas contra su r\u00e9gimen. Pero en 1950, el Tribunal Supremo de Canad\u00e1 acept\u00f3 nuestro argumento de que, en una democracia moderna, la \u201csedici\u00f3n\u201d implica incitar a la violencia o provocar una insurrecci\u00f3n contra el gobierno. El impreso <em>Quebec\u2019s Burning Hate <\/em>no\u00a0conten\u00eda ninguno de tales elementos, por lo que constitu\u00eda un instrumento l\u00edcito de libertad de expresi\u00f3n. Con esa trascendental decisi\u00f3n quedaron anulados los 123\u00a0juicios por sedici\u00f3n. Pude ver con mis propios ojos c\u00f3mo Jehov\u00e1 conced\u00eda la victoria.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"ss\"><strong>Lucha contra la censura<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">La ciudad de Quebec ten\u00eda un reglamento que prohib\u00eda la distribuci\u00f3n de obras impresas sin el permiso del jefe de la polic\u00eda. Eso constitu\u00eda censura directa y, por consiguiente, una violaci\u00f3n de la libertad religiosa. Laurier Saumur, que en ese entonces era superintendente viajante, hab\u00eda pasado tres meses en la c\u00e1rcel por la aplicaci\u00f3n del reglamento y se le imputaban otros cargos relacionados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">En 1947 se entabl\u00f3 una demanda civil a favor del hermano Saumur en la que se ped\u00eda que se prohibiera a la ciudad de Quebec emplear su reglamento contra los testigos de Jehov\u00e1. Los tribunales de Quebec fallaron en nuestra contra, y apelamos de nuevo al Tribunal Supremo de Canad\u00e1. En octubre de 1953, despu\u00e9s de siete d\u00edas de audiencia ante los nueve jueces del Tribunal, se aprob\u00f3 nuestra petici\u00f3n de un interdicto. El\u00a0Tribunal reconoci\u00f3 que la distribuci\u00f3n p\u00fablica de sermones b\u00edblicos impresos constituye una parte fundamental de la adoraci\u00f3n cristiana de los testigos de Jehov\u00e1 y, en consecuencia, se halla protegida por la Constituci\u00f3n contra la censura.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">De este modo, en el caso <em>Boucher <\/em>se decidi\u00f3 que <em>lo que <\/em>los testigos de Jehov\u00e1 dec\u00edan era legal, mientras que la decisi\u00f3n en el caso <em>Saumur <\/em>estableci\u00f3 <em>c\u00f3mo <\/em>y <em>d\u00f3nde <\/em>pod\u00edan decirlo. La victoria en el caso <em>Saumur <\/em>condujo a que se desestimaran m\u00e1s de mil cien demandas por asuntos reglamentarios en Quebec; en Montreal tambi\u00e9n fueron retiradas m\u00e1s de quinientas acusaciones por total falta de pruebas. Pronto nuestro historial estuvo limpio, no\u00a0qued\u00f3 ning\u00fan juicio pendiente en Quebec.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"ss\"><strong>El ataque final de Duplessis<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sb\">A principios de enero de 1954, cuando se le acabaron las leyes que pod\u00eda usar en contra de los testigos de Jehov\u00e1, Duplessis pas\u00f3 a la asamblea legislativa un nuevo proyecto de ley, la Ley n\u00famero 38, descrita por los medios noticiosos como la \u201cley antitestigos de Jehov\u00e1\u201d, la cual decretaba que cualquier persona que <em>sospechara <\/em>de que alguien <em>intentaba <\/em>hacer una declaraci\u00f3n \u201cgrosera o insultante\u201d pod\u00eda presentar una demanda sin la necesidad de suministrar ninguna prueba. Como fiscal general, Duplessis podr\u00eda entonces conseguir un interdicto para prohibirle al acusado cualquier declaraci\u00f3n en p\u00fablico. Una vez impuesta la prohibici\u00f3n a un individuo, todos los miembros de su iglesia quedar\u00edan igualmente incapacitados para expresarse. Adem\u00e1s, se confiscar\u00edan\u00a0y\u00a0destruir\u00edan las\u00a0Biblias y publicaciones religiosas que fueran propiedad de dicha iglesia, y se cerrar\u00edan sus lugares de culto hasta que se emitiera un fallo sobre el caso, lo cual podr\u00eda tomar a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sb\">La Ley n\u00famero 38 era copia de una ley concebida en el siglo\u00a0XV durante la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola bajo Torquemada. En aquel entonces, el acusado y sus colaboradores perd\u00edan todos sus derechos civiles aunque no\u00a0existieran pruebas del delito. Con respecto a la Ley n\u00famero\u00a038, la prensa difundi\u00f3 la noticia de que la polic\u00eda provincial hab\u00eda recibido \u00f3rdenes de cerrar los Salones del Reino de los Testigos de\u00a0Jehov\u00e1 y de confiscar sus Biblias y dem\u00e1s publicaciones para destruirlas. Ante tan monstruosa amenaza, los testigos de Jehov\u00e1 retiraron de la provincia todas sus publicaciones religiosas. No\u00a0obstante, siguieron adelante con la predicaci\u00f3n p\u00fablica llevando tan solo su ejemplar personal de la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sb\">El proyecto se convirti\u00f3 en ley el 28 de enero de 1954. A las nueve de la ma\u00f1ana del 29\u00a0de enero, ya estaba yo a las puertas del tribunal para presentar una demanda, en representaci\u00f3n de todos los testigos de Jehov\u00e1 de la provincia de Quebec, en la que se solicitaba la anulaci\u00f3n permanente de esa ley antes de que Duplessis siquiera pudiera usarla. El juez no\u00a0acept\u00f3 un interdicto temporal debido a que la Ley n\u00famero\u00a038 no\u00a0se hab\u00eda empleado a\u00fan, pero dijo que si el gobierno intentaba aplicarla, yo pod\u00eda acudir de nuevo a \u00e9l para conseguir protecci\u00f3n. La actuaci\u00f3n del juez equival\u00eda a una anulaci\u00f3n temporal, pues se frenar\u00eda a Duplessis en cuanto intentara siquiera emplear la susodicha ley.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sb\">Esperamos esa semana para ver si la polic\u00eda actuar\u00eda al amparo del nuevo estatuto. No\u00a0ocurri\u00f3 nada. Para descubrir la raz\u00f3n, prepar\u00e9 una prueba. Dos precursoras, Victoria Dougaluk (m\u00e1s tarde Steele) y Helen Dougaluk (m\u00e1s tarde Simcox), fueron de casa en casa con <em>publicaciones <\/em>en Trois-Rivi\u00e8res, la ciudad donde Duplessis viv\u00eda. Tampoco hubo ninguna reacci\u00f3n. Mientras las hermanas segu\u00edan predicando, ped\u00ed a Laurier Saumur que telefoneara a la polic\u00eda provincial. Sin identificarse, se quej\u00f3 de que los testigos de Jehov\u00e1 estaban predicando y que la polic\u00eda no\u00a0hac\u00eda valer la nueva legislaci\u00f3n de Duplessis.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sb\">T\u00edmidamente, el agente que estaba al cargo dijo: \u201cS\u00ed, sabemos que se aprob\u00f3 la ley; pero al siguiente d\u00eda los testigos de Jehov\u00e1 consiguieron una orden de juicio de amparo, as\u00ed que no\u00a0podemos hacer nada\u201d. De inmediato llevamos de regreso nuestras publicaciones a la provincia, y durante los diez a\u00f1os que el proceso tom\u00f3 en los tribunales, nuestra obra de predicaci\u00f3n sigui\u00f3 adelante con buenos resultados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sb\">Adem\u00e1s de conseguir la orden de juicio de amparo, tambi\u00e9n pretend\u00edamos que se declarara inconstitucional la Ley n\u00famero 38. Para demostrar que estaba dirigida concretamente contra los testigos de Jehov\u00e1, decidimos dar un paso arriesgado: enviar al mismo Duplessis un citatorio para que declarara en el juicio. Lo interrogu\u00e9 durante dos horas y media. En repetidas ocasiones, lo confront\u00e9 con sus declaraciones p\u00fablicas de \u201cguerra sin cuartel contra los testigos de Jehov\u00e1\u201d y su afirmaci\u00f3n de que la Ley n\u00famero 38 ser\u00eda el fin de ellos en Quebec. Enfurecido, me lanz\u00f3 un ataque personal: \u201c\u00a1Es usted muy impertinente, jovencito!\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sb\">\u201cSe\u00f1or Duplessis \u2014respond\u00ed\u2014, si estuvi\u00e9ramos examinando personalidades, yo podr\u00eda hacer tambi\u00e9n unas cuantas observaciones. Pero como tenemos asuntos que atender, \u00bfquisiera, por favor, explicarle al tribunal por qu\u00e9 no\u00a0contest\u00f3 a la \u00faltima pregunta?\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sb\">En 1964 llev\u00e9 el caso de la Ley n\u00famero 38 ante el Tribunal Supremo de Canad\u00e1, pero este opt\u00f3 por no\u00a0juzgar su constitucionalidad debido a que nunca se hab\u00eda aplicado. Para entonces Duplessis hab\u00eda muerto, y a nadie le interesaba ya esa ley. Nunca se utiliz\u00f3, ni\u00a0contra los testigos de Jehov\u00e1 ni\u00a0contra nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sb\">Poco antes de que Duplessis muriera en 1959, el Tribunal Supremo de Canad\u00e1 le impuso pago por da\u00f1os al hermano Roncarelli debido a la cancelaci\u00f3n ilegal de su licencia para la venta de licor. A partir de entonces, muchas personas de Quebec se hicieron muy amigables. La cantidad de Testigos en la regi\u00f3n ha aumentado de trescientos en 1943, a m\u00e1s de treinta y tres mil en la actualidad, seg\u00fan un censo del gobierno. Hoy d\u00eda se considera a los testigos de Jehov\u00e1 la cuarta agrupaci\u00f3n religiosa m\u00e1s numerosa de la provincia. No\u00a0le atribuyo a ning\u00fan ser humano el m\u00e9rito por estas victorias legales ni\u00a0por el \u00e9xito del ministerio de los testigos de Jehov\u00e1. M\u00e1s bien, para m\u00ed es patente que Jehov\u00e1 da la victoria, pues la batalla es suya, y no\u00a0nuestra (2\u00a0Cr\u00f3nicas 20:15).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"ss\"><strong>Cambio de circunstancias<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sb\">En 1954 me cas\u00e9 con una encantadora precursora de Inglaterra, Margaret Biegel, y juntos nos hicimos precursores. Al mismo tiempo, segu\u00eda actuando en los tribunales a favor de los testigos de Jehov\u00e1 de Canad\u00e1 y de Estados Unidos, y tambi\u00e9n serv\u00eda de asesor para algunos litigios en Europa y Australia. Margaret era mi secretaria, y fue\u00a0un valioso apoyo durante muchos a\u00f1os. En 1984 ella y yo regresamos a la sucursal de Canad\u00e1, donde ayud\u00e9 a establecer de nuevo el Departamento Legal. Lamentablemente, Margaret muri\u00f3 de c\u00e1ncer en 1987.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"sb\">Despu\u00e9s del fallecimiento de mi madre en\u00a01969, mi hermano Joe y su esposa Elsie, que se hab\u00edan preparado para ser misioneros en la novena clase de la Escuela B\u00edblica de Galaad de la Watchtower, llevaron a mi padre a su hogar y lo atendieron hasta su muerte diecis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s. La abnegaci\u00f3n de ambos me permiti\u00f3 permanecer en el servicio de tiempo completo, y les estar\u00e9 siempre agradecido por ello.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"ss\"><strong>Batallas continuas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"sb\">Las batallas legales que libraron los testigos de Jehov\u00e1 cambiaron con el paso de los a\u00f1os. Muchos casos implicaban conseguir propiedades y permisos para Salones del Reino y Salones de Asambleas. Otros eran disputas por la custodia de menores, en las que padres no\u00a0Testigos se val\u00edan del fanatismo religioso para obtener la custodia total o para impedir que el padre Testigo hablara a sus propios hijos de sus sanas creencias y pr\u00e1cticas religiosas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sb\">Una abogada estadounidense, Linda Manning, vino a la sucursal de Canad\u00e1 en 1989 para dar asesor\u00eda legal por un tiempo. En noviembre de ese a\u00f1o nos casamos, y desde entonces hemos disfrutado de servir juntos aqu\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"sb\">En la d\u00e9cada de los noventa, John Burns (otro abogado de la sucursal de Canad\u00e1) y yo viajamos a Jap\u00f3n para ayudar a nuestros hermanos a ganar un juicio constitucional relacionado con la libertad de un estudiante de negarse a participar en las clases de artes marciales que exig\u00eda su escuela. Tambi\u00e9n logramos la victoria en un caso relacionado con el derecho de un adulto a rehusar recibir una transfusi\u00f3n de sangre.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sb\">Luego, en 1995 y 1996, Linda y yo tuvimos el privilegio de pasar cinco meses en Singapur, pues en ese pa\u00eds se hab\u00eda proscrito a los testigos de Jehov\u00e1 y hab\u00eda varios procesos judiciales que atender. Defend\u00ed a sesenta y cuatro hombres, mujeres y j\u00f3venes que afrontaban cargos delictivos por asistir a reuniones cristianas y tener en su posesi\u00f3n Biblias y publicaciones b\u00edblicas. No\u00a0ganamos ninguno de esos casos, pero vimos c\u00f3mo Jehov\u00e1 fortaleci\u00f3 a sus siervos fieles para perseverar con integridad y gozo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"ss\"><strong>Agradecido de haber participado<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" data-pid=\"54\" class=\"sb\">A la edad de 80\u00a0a\u00f1os me alegra tener buena salud y poder seguir peleando las batallas legales del pueblo de Jehov\u00e1. Todav\u00eda estoy listo y preparado para ir al tribunal a defender lo que es justo. Es un placer para m\u00ed haber visto crecer la cantidad de Testigos en Canad\u00e1, de 4.000 en\u00a01940 a 111.000 en nuestros d\u00edas. La\u00a0gente y los sucesos vienen y van, pero Jehov\u00e1 contin\u00faa haciendo que Su pueblo avance y le garantiza prosperidad espiritual.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p55\" data-pid=\"55\" class=\"sb\">\u00bfSigue habiendo problemas? S\u00ed, pero la Palabra de Jehov\u00e1 nos tranquiliza: \u201cSea cual sea el arma que se forme contra ti, no\u00a0tendr\u00e1 \u00e9xito\u201d (Isa\u00edas 54:17). Despu\u00e9s de los m\u00e1s de cincuenta y seis a\u00f1os que he dedicado al ministerio de tiempo completo, \u2018defendiendo y estableciendo legalmente las buenas nuevas\u2019, puedo testificar sobre la veracidad de esa profec\u00eda de Isa\u00edas (Filipenses 1:7).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p56\" data-pid=\"56\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p57\" data-pid=\"57\" class=\"sc\">Con mi hermano menor y nuestros padres<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p58\" data-pid=\"58\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p59\" data-pid=\"59\" class=\"sc\">Hayden Covington, consejero legal<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p60\" data-pid=\"60\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p61\" data-pid=\"61\" class=\"sc\">Con Nathan Knorr<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p62\" data-pid=\"62\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p63\" data-pid=\"63\" class=\"sc\">Duplessis arrodill\u00e1ndose frente al cardenal Villeneuve<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p64\" data-pid=\"64\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p65\" data-pid=\"65\" class=\"sc\">Foto de W.\u00a0R.\u00a0Edwards<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p66\" data-pid=\"66\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de las p\u00e1ginas 20 y 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p67\" data-pid=\"67\" class=\"sc\">Frank Roncarelli<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p68\" data-pid=\"68\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p69\" data-pid=\"69\" class=\"sc\">Cortes\u00eda de Canada Wide<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p70\" data-pid=\"70\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p71\" data-pid=\"71\" class=\"sc\">Aim\u00e9 Boucher<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p72\" data-pid=\"72\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p73\" data-pid=\"73\" class=\"sc\">Con John Burns y\u00a0mi esposa Linda, ambos compa\u00f1eros de abogac\u00eda<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p74\" data-pid=\"74\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa batalla no\u00a0es de ustedes, sino de Dios\u201d Relatado por W.\u00a0Glen How Durante las \u00faltimas seis d\u00e9cadas, los testigos de Jehov\u00e1 han peleado una gran cantidad de batallas legales en Canad\u00e1. Sus victorias no\u00a0han pasado inadvertidas a la comunidad jur\u00eddica. En\u00a0reconocimiento de mi intervenci\u00f3n en algunas de esas luchas, el Colegio Norteamericano de Abogados me &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-batalla-no-es-de-ustedes-sino-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u201cLa batalla no es de ustedes, sino de Dios\u201d\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26153","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26153","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26153"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26153\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}