{"id":26183,"date":"2016-05-19T15:46:05","date_gmt":"2016-05-19T20:46:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-anaconda-esta-revelando-algunos-de-sus-secretos\/"},"modified":"2016-05-19T15:46:05","modified_gmt":"2016-05-19T20:46:05","slug":"la-anaconda-esta-revelando-algunos-de-sus-secretos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-anaconda-esta-revelando-algunos-de-sus-secretos\/","title":{"rendered":"La anaconda: \u00bfest\u00e1 revelando algunos de sus secretos?"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La anaconda<\/strong>: <strong>\u00bfest\u00e1 revelando algunos de sus secretos?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">De uno de nuestros reporteros<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">NO S\u00c9 si a usted le pasa lo mismo, pero a m\u00ed las grandes serpientes me atraen como pocos animales. Y cuando digo grandes serpientes me refiero a la anaconda, de la familia de los boidos. Es curioso que, a pesar de sus enormes proporciones, no\u00a0se haya sabido mucho sobre su comportamiento, es decir, hasta hace poco tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">En 1992, el bi\u00f3logo Jes\u00fas A.\u00a0Rivas y algunos investigadores de la Wildlife Conservation Society de Nueva York, organismo dedicado a la protecci\u00f3n de la fauna silvestre (WCS por sus siglas en ingl\u00e9s), empezaron a estudiar a estos gigantes por vez primera en su h\u00e1bitat\u00a0natural.* Cuando le\u00ed que la investigaci\u00f3n de seis a\u00f1os en una regi\u00f3n pantanosa de Venezuela hab\u00eda revelado hechos nuevos, quise saber cu\u00e1les eran. Hoy tratar\u00e9 de descubrirlos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Sobre nombres y especies<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Salgo de mi oficina de Brooklyn (Nueva York) una tarde soleada y me dirijo a la oficina central de la WCS, ubicada en el parque zool\u00f3gico del Bronx de Nueva York. Para entonces ya hab\u00eda investigado lo suficiente como para estar al tanto de algunos detalles relacionados con las anacondas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Es extra\u00f1o que el nombre <em>anaconda <\/em>tal vez se haya originado muy lejos del hogar sudamericano de este animal. Hay quienes opinan que viene de las palabras tamiles <em>anai, <\/em>que significa \u201celefante\u201d, y <em>kolra, <\/em>\u201casesino\u201d. Otros creen que se deriva de la palabra cingalesa <em>henakanday\u0101, <\/em>(<em>hena, <\/em>\u201crel\u00e1mpago\u201d, y <em>kanda, <\/em>\u201ctallo\u201d). Parece ser que esta palabra \u2014que originalmente se empleaba para designar a la pit\u00f3n de Sri Lanka\u2014 la importaron los comerciantes portugueses de Asia a Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Y hablando de nombres err\u00f3neos, ni\u00a0siquiera el nombre oficial de la anaconda, <em>Eunectes murinus, <\/em>es precisamente el acertado. <em>Eunectes <\/em>significa \u201cbuena nadadora\u201d, y s\u00ed que lo es; pero <em>murinus <\/em>significa \u201ccolor de rat\u00f3n\u201d. Para una serpiente cuyo color de piel es verde oliva, ese nombre \u201cno parece muy adecuado\u201d, se\u00f1ala una obra de consulta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Hay otra cosa que mencionar respecto a los nombres y las divisiones cient\u00edficas de este animal. Las obras que tratan sobre las anacondas por lo general hablan de la existencia de dos especies. Una es el objeto del presente art\u00edculo: la anaconda verde, o culebra de agua, que se desliza principalmente en los pantanos de las cuencas del Amazonas y el Orinoco, as\u00ed como en las Guayanas. La otra es la anaconda amarilla m\u00e1s peque\u00f1a <em>(E. notaeus), <\/em>moradora del Paraguay, el sur de Brasil y el norte de la Argentina.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Conozcamos al experto<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Me encuentro ahora en el parque zool\u00f3gico del Bronx. Este parque silvestre, que abarca 107 hect\u00e1reas de bosque, sirve de hogar a m\u00e1s de cuatro mil animales, entre ellos unas doce anacondas. A la entrada del zool\u00f3gico me recibe, vestido de color caqui, William Holmstrom, del Departamento de Herpetolog\u00eda (tratado de los reptiles) de la WCS. El se\u00f1or Holmstrom \u2014sonriente neoyorquino de 51 a\u00f1os de edad, con gafas y bigote\u2014 es el director de la colecci\u00f3n del departamento de reptiles del zool\u00f3gico, y ha trabajado en el estudio de Venezuela. Me informa de que los cient\u00edficos ahora reconocen la existencia de una tercera especie de anaconda <em>(E. deschauenseei) <\/em>que habita el noreste de Brasil y la costa de la Guayana Francesa.* Esta tarde el se\u00f1or Holmstrom ser\u00e1 mi gu\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">No me toma mucho tiempo percibir que mi gu\u00eda siente tanto afecto por las serpientes como otras personas por los caniches o los periquitos. Me cuenta que, desde su infancia, en casa de sus padres hab\u00eda salamandras, ranas y cosas por el estilo. \u201cA pap\u00e1 le gustaban; mam\u00e1 las toleraba.\u201d Est\u00e1 de m\u00e1s decir que el se\u00f1or Holmstrom sigui\u00f3 los pasos de su padre.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>Dimensiones impresionantes y marcadas diferencias<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">En el interior del serpentario, de cien a\u00f1os de antig\u00fcedad, nos detenemos frente a un recinto donde se encuentra una anaconda. A pesar de que esperaba encontrarme con el animal que estoy mirando, no\u00a0puedo contener mi asombro. Me maravillan su gran tama\u00f1o y las proporciones poco comunes. La cabeza de nariz achatada, m\u00e1s grande que la mano de un hombre, empeque\u00f1ece al lado del voluminoso cuerpo. Mi\u00a0gu\u00eda me indica que el impresionante reptil es una hembra de cinco metros de largo que pesa unos 80\u00a0kilos. A pesar de que su cuerpo es casi del mismo grueso que un poste de tel\u00e9fono, se me indica que es de la \u201cliga infantil\u201d si se compara con la ganadora mundial: una gordita capturada en 1960 que, seg\u00fan se calcul\u00f3, pesaba cerca de 227\u00a0kilos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Ning\u00fan macho de anaconda puede so\u00f1ar siquiera con alcanzar tan impresionantes dimensiones. Aunque los herpet\u00f3logos sab\u00edan que los machos eran de menor tama\u00f1o, en el estudio sobre el terreno se descubri\u00f3 que son tan peque\u00f1os que parecen versiones en miniatura de las hembras. De hecho, la investigaci\u00f3n revel\u00f3 que las hembras son, por lo regular, casi cinco veces m\u00e1s grandes que los machos. Esa diferencia tan radical entre los sexos puede llevar a conclusiones equivocadas, como descubri\u00f3 el bi\u00f3logo Jes\u00fas Rivas. \u00c9l ten\u00eda de mascota a una anaconda supuestamente reci\u00e9n nacida, pero siempre se preguntaba por qu\u00e9 la peque\u00f1a serpiente lo mord\u00eda una y otra vez. Fue durante el estudio de campo que comprendi\u00f3 que hab\u00eda estado acariciando a un irritado macho adulto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>\u00a1Se busca! La recompensa espera<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Aunque el volumen de la anaconda es su principal atractivo, su longitud es igual de imponente. Es cierto que estas serpientes no\u00a0son tan descomunales como Hollywood las representa \u2014en una pel\u00edcula apareci\u00f3 una de 12\u00a0metros\u2014, pero el m\u00e1ximo de unos nueve metros de largo impresiona a cualquiera.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Los ejemplares de tales dimensiones son escasos. Las hembras de mayor longitud capturadas en el transcurso del estudio pesaban 90\u00a0kilos y med\u00edan unos cinco metros. De hecho, es tan dif\u00edcil encontrar anacondas m\u00e1s largas que esas, que todav\u00eda no\u00a0se ha cobrado la recompensa de 1.000 d\u00f3lares que ofreci\u00f3 hace unos noventa a\u00f1os la Asociaci\u00f3n de Zool\u00f3gicos de Nueva York (la predecesora de la WCS) a cambio de un ejemplar vivo que midiera m\u00e1s de 9,2\u00a0metros. \u201cRecibimos dos o tres llamadas al a\u00f1o desde Sudam\u00e9rica de personas que reclaman la recompensa \u2014explica el se\u00f1or Holmstrom\u2014, pero cuando les pedimos que env\u00eden pruebas de la captura a fin de justificar el viaje para verificar el hallazgo, las pruebas jam\u00e1s llegan.\u201d Por cierto, la recompensa por un ejemplar de m\u00e1s de 9,2\u00a0metros asciende ahora a 50.000 d\u00f3lares.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"ss\"><strong>Aproximaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Voy siguiendo a mi gu\u00eda, quien me conduce al segundo piso del serpentario, que se usa como reclusorio y zona de apareamiento. Aqu\u00ed el ambiente es c\u00e1lido y h\u00famedo. A fin de facilitarme una vista sin obstrucciones del objeto de mi inter\u00e9s, el se\u00f1or Holmstrom abre la puerta de un recinto en el que se halla una enorme anaconda hembra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">En este punto, unos dos metros \u2014y nada m\u00e1s\u2014 nos separan del animal. Entonces, la cabeza de la serpiente se levanta con movimiento lento pero seguro hacia nosotros. Ahora solo nos separa como un metro de su cabeza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">\u201cMejor nos vamos \u2014dice sin rodeos el se\u00f1or Holmstrom\u2014, puede que est\u00e9 buscando alimento.\u201d Concuerdo sin protestar. \u00c9l cierra la puerta del recinto y la cabeza de la anaconda regresa pausadamente hasta reposar cerca del centro de su enrollado cuerpo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">Si logramos no\u00a0tomar en cuenta la mirada de aspecto mal\u00e9volo de la serpiente y observamos con cuidado la cabeza con rayas rojas, notaremos rasgos sobresalientes. Por ejemplo, los ojos y la nariz constituyen los puntos m\u00e1s elevados de la cabeza. Esto le permite sumergirse dejando los ojos y la nariz justo por encima de la superficie del agua, de manera muy parecida a como lo hacen los cocodrilos. Eso explica c\u00f3mo puede acechar a su presa y al mismo tiempo permanecer oculta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"ss\"><strong>Fuertes anillos y mand\u00edbulas sueltas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">La anaconda no\u00a0es venenosa. Mata a su presa por constricci\u00f3n, es decir, se enrosca en ella y la aprieta con fuerza. Pero no\u00a0la tritura, m\u00e1s bien, cada vez que expulsa el aire, la serpiente la oprime m\u00e1s hasta que la indefensa v\u00edctima se asfixia. Casi cualquier animal es una buena presa, desde patos hasta venados. Con todo, es poco frecuente recibir informes fidedignos de que se haya comido a un ser humano.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Puesto que las serpientes no\u00a0pueden masticar ni\u00a0desgarrar su alimento, la anaconda no\u00a0tiene otra opci\u00f3n que engullir entera su presa muerta, aun si es considerablemente m\u00e1s grande que ella misma. De hecho, si una persona pudiera ingerir el alimento como la anaconda, le ser\u00eda posible acomodar los labios alrededor de un coco y engullirlo entero con la misma facilidad con que se come un man\u00ed. \u00bfC\u00f3mo lo logra la serpiente?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">\u201cDesliza la cabeza sobre la presa\u201d, dice el se\u00f1or Holmstrom, y me explica que las mand\u00edbulas pueden desarticularse de la cabeza. Antes de clavar los dientes en una v\u00edctima grande, la mand\u00edbula inferior puede desencajarse y extenderse. Entonces, la anaconda empuja un lado de la mand\u00edbula inferior hacia el frente, hunde los dientes curvados hacia dentro en la presa y tira de ella con ese lado de la mand\u00edbula hacia el interior de la boca. A continuaci\u00f3n hace lo mismo con la otra mitad de la mand\u00edbula inferior. La mand\u00edbula superior puede hacer algo parecido hasta cierto grado. As\u00ed, con este movimiento alternado de avance, las mand\u00edbulas dan la impresi\u00f3n de estar caminando sobre la v\u00edctima. Una vez que ha engullido la comida, lo cual puede tomar varias horas, la serpiente bosteza unas cuantas veces y las diferentes partes de la flexible cabeza vuelven a su sitio.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">\u00bfQu\u00e9 impide que se ahogue? La presencia de una tr\u00e1quea extensible localizada en la parte inferior de la boca. Mientras engulle su alimento, el animal empuja la tr\u00e1quea hacia fuera, a la parte delantera de la boca; de este modo, a semejanza de un tubo de respiraci\u00f3n, dicho \u00f3rgano permite la entrada del aire al tiempo que la serpiente come.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"ss\"><strong>\u00bfQui\u00e9n es qui\u00e9n?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">Mi gu\u00eda ahora quita la tapa de un terrario, y observamos a dos j\u00f3venes anacondas. Su apariencia id\u00e9ntica hace que me pregunte c\u00f3mo es que los investigadores pudieron diferenciar a los cientos de espec\u00edmenes silvestres que estudiaron durante el programa venezolano.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">El se\u00f1or Holmstrom me explica que intentaron resolver el problema de la identificaci\u00f3n fabricando con clips peque\u00f1os hierros de marcar. Calentaron los \u201chierros\u201d y grabaron n\u00fameros peque\u00f1os en la cabeza de los animales. El m\u00e9todo funcion\u00f3 bien hasta que las serpientes mudaron de piel, y con ella se fueron los numeritos. Pero entonces los investigadores notaron que las anacondas tienen su propia marca de identificaci\u00f3n: un dise\u00f1o de manchas negras en la parte inferior amarillenta de la cola, tan peculiar como las huellas digitales de los seres humanos. \u201cTodo lo que tuvimos que hacer fue esquematizar el dise\u00f1o de una secci\u00f3n de piel de quince escamas de largo, y obtuvimos suficientes variaciones para diferenciar unas de otras a las ochocientas serpientes que estudiamos.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"ss\"><strong>\u00bfEl m\u00e1s r\u00e1pido, el m\u00e1s apto o el m\u00e1s fuerte?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">Cuando la entrevista estaba por concluir en la oficina del se\u00f1or Holmstrom, \u00e9l me mostr\u00f3 una fotograf\u00eda, que tom\u00f3 en Venezuela, de machos de anaconda enrollados entre s\u00ed. Es una escena fascinante. Me explic\u00f3 que este nudo de cuerpos enmara\u00f1ados forma la llamada bola de apareamiento (v\u00e9ase la fotograf\u00eda en la p\u00e1g.\u00a026). \u201cEn alg\u00fan sitio dentro de esta bola se encuentra una hembra. Una vez encontramos una con trece machos enroscados alrededor de ella; todo un r\u00e9cord.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">\u00bfEst\u00e1n peleando los machos? Bueno, parece m\u00e1s bien una lucha en c\u00e1mara lenta. Cada uno de los competidores intenta desplazar a los dem\u00e1s y acomodarse en la posici\u00f3n de apareamiento con la hembra. La lucha puede prolongarse de dos a cuatro semanas. \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 el ganador? \u00bfEl m\u00e1s r\u00e1pido (el que llegue primero a la hembra), el m\u00e1s apto (el que produzca m\u00e1s esperma) o el m\u00e1s fuerte (el que venza en la competencia)? Los investigadores esperan hallar pronto la respuesta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sb\">Al final de la tarde, le agradezco a mi gu\u00eda el cautivante recorrido. En el trayecto de regreso a mi oficina reflexiono sobre lo que he aprendido. Si bien no\u00a0comparto todav\u00eda los sentimientos del bi\u00f3logo Jes\u00fas Rivas de que \u201clas anacondas son divertidas\u201d, debo admitir que sin duda captaron mi atenci\u00f3n. A medida que los investigadores contin\u00faen rastreando a las anacondas en su h\u00e1bitat natural, ser\u00e1 interesante saber si estas serpientes gigantes estar\u00e1n dispuestas a revelar m\u00e1s de sus fascinantes secretos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sf\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\">El Ministerio del Ambiente venezolano y firmantes de la Convenci\u00f3n sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestre ayudaron a financiar el estudio.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\"><em>Journal of Herpetology <\/em>(Revista de herpetolog\u00eda), editada por la Society for the Study of Amphibians and Reptiles (Asociaci\u00f3n para el estudio de anfibios y reptiles), N\u00fam. 4, 1997, p\u00e1gs. 607-609.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\">El estudio de campo realizado en Venezuela<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">William Holmstrom<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sc\">Una bola de apareamiento de\u00a0anacondas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La anaconda: \u00bfest\u00e1 revelando algunos de sus secretos? 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