{"id":2619,"date":"2015-12-01T00:50:56","date_gmt":"2015-12-01T05:50:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desterremos-la-fatiga\/"},"modified":"2015-12-01T00:50:56","modified_gmt":"2015-12-01T05:50:56","slug":"desterremos-la-fatiga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/desterremos-la-fatiga\/","title":{"rendered":"\u00a1Desterremos la fatiga!"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Pablo Tournier<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Corrientemente usamos el t\u00e9rmino cansancio para referirnos al agotamiento cotidiano, producto de nuestro trabajo f\u00edsico y mental. Pero cuando hablamos de fatiga incluimos el desfallecimiento interno, el cansancio psicol\u00f3gico, \u0085o espiritual.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Si aspiramos a vivir mejor debemos ser cada vez m\u00e1s pr\u00e1cticos. Esto no significa dejar la Biblia de lado sino, como dice Marc Boegner \u0097conocido escritor y predicador protestante franc\u00e9s\u0097 debemos \u00abescudri\u00f1ar las Escrituras\u00bb, pero tambi\u00e9n dejarnos escudri\u00f1ar a nosotros mismos; dejarnos escudri\u00f1ar por Dios en la realidad pr\u00e1ctica de nuestra vida.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>LA FATIGA ENTRE NOSOTROS<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>La vida moderna somos nosotros, no s\u00f3lo los otros. Recientemente me visit\u00f3 un enfermo al que ya hab\u00eda visto cuatro o cinco veces en el curso de los dos \u00faltimos a\u00f1os. Es uno de esos hombres que presentan una fatiga que sobrepasa toda medida, que sufren de una neurosis cuyo s\u00edntoma principal es la astenia. Trabaja como mayordomo en un gran internado, lo que significa que est\u00e1 muy ocupado. Esa instituci\u00f3n es dirigida por un hombre eminente, un gran pedagogo, que es a la vez un hombre de gran valor moral. Como muchos hombres de gran valor moral, es un jefe muy dif\u00edcil, muy duro consigo mismo y muy exigente con todos los que dependen de \u00e9l.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Mi paciente me hab\u00eda dicho que todos sus predecesores hab\u00edan tenido innumerables conflictos con ese gran jefe, mientras que \u00e9l ten\u00eda la suerte de entenderse muy bien con \u00e9l, porque en todas las cosas acataba su voluntad sin replicar. Entonces, al cabo de cierto tiempo, empec\u00e9 a preguntarle t\u00edmidamente si tal vez esa gran abnegaci\u00f3n, que \u00e9l consideraba como una virtud cristiana y que le aseguraba la pac\u00edfica convivencia con su director, no era tambi\u00e9n una capitulaci\u00f3n culpable. Desde luego, proced\u00ed muy cautelosamente. A nadie le gusta que le insin\u00faen que sus virtudes pueden ser culpables. Sin embargo, la idea se abri\u00f3 camino. Al d\u00eda siguiente, justamente, lleg\u00f3 la crisis. Y, lo que es m\u00e1s lo tom\u00f3 totalmente de sorpresa. Cuando su director le impuso una nueva exigencia, apel\u00f3 a la fuga. Sin decir palabra se fue a ver a un amigo. \u00abT\u00fa mismo te haces mal\u00bb, le dijo este. \u00abLo que debes hacer es volver a tu Instituto y tener el coraje de poner las cosas en claro con tu director\u00bb. Eso es lo que hizo. Con gran sorpresa de su parte, fue muy bien acogido por su jefe, que expres\u00f3 su estima por \u00e9l. Por todo, el director manifest\u00f3 su sorpresa: \u00ab\u00bfQu\u00e9 pasa?\u00bb, dijo: \u00abYo cre\u00eda que entre usted y yo todo iba como sobre ruedas\u00bb.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Lamentablemente, esta clase de malentendidos son m\u00e1s frecuentes de lo que se cree. Mi paciente hab\u00eda tenido que desenga\u00f1ar a su director: \u00abLas cosas no andan tan bien como usted cree, y no solamente para m\u00ed; pero nadie se atreve a enfrentarlo a usted para decirle qu\u00e9 es lo que no marcha en el establecimiento\u00bb. Sali\u00f3 a la luz la historia de cierta cocinera que gozaba de los favores del director y hac\u00eda lo que se le antojaba, inclusive obtener ganancias personales, sin que nadie se atreviera a decir nada. Estaba el quintero que se emborrachaba continuamente y con el cual mi paciente perd\u00eda mucho tiempo in\u00fatilmente. En resumen, hab\u00eda una cantidad de fuentes de fatiga a las cuales era necesario buscarles remedio. La instalaci\u00f3n de un tel\u00e9fono interno tambi\u00e9n le ahorrar\u00eda al mayordomo el tener que descender tres pisos cada vez que se le ped\u00eda alguna informaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Por supuesto, el director estaba asombrado: \u00a1De modo que hab\u00eda tantas cosas que cambiar! Pero lo m\u00e1s importante, tal vez, era que ahora se hab\u00eda establecido una relaci\u00f3n totalmente nueva entre \u00e9l y su mayordomo, fundada sobre la franqueza, sobre la honestidad y tambi\u00e9n sobre propuestas constructivas de colaboraci\u00f3n. La cocinera fue despedida; el quintero fue despedido; las cosas cuestan menos que antes, y se va a instalar el tel\u00e9fono interno. Y de golpe, mi enfermo se siente menos fatigado, pues lo que m\u00e1s nos fatiga no siempre es el trabajo normal, sino lo que le agrega el comportamiento de los dem\u00e1s.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>S\u00ed, a menudo hay causas de fatiga que obedecen a una mala organizaci\u00f3n. Y a veces, en una empresa, los empleados tienen ideas muy buenas para mejorar la organizaci\u00f3n, ideas en las que los jefes no piensan y de las cuales nadie osa hablar.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>LA FATIGA A NUESTRO ALREDEDOR<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Como m\u00e9dico he asistido a un buen n\u00famero de enfermeras y asistentes sociales que estaban literalmente aplastadas. Quisiera decir con toda franqueza a mis colegas que dirigen cl\u00ednicas o sanatorios (y esto es extensivo, fuera del mundo m\u00e9dico, para cuantos est\u00e1n al frente de establecimientos y empresas), que, cuando algo no anda, a menudo la culpa es de los jefes. Entonces no basta con dar una licencia para descansar al colaborador con problemas. Lo que hay que hacer es ver si se pueden cambiar las condiciones de trabajo. Aqu\u00ed no debemos hablar solamente de nuestra fatiga, sino de la fatiga que imponemos a otros. No s\u00f3lo he visto abrumadas a enfermeras, sino tambi\u00e9n a esposas de m\u00e9dicos. He atendido a muchas, y puedo decir a mis colegas que aunque sean muy generosos, aunque atiendan con dedicaci\u00f3n a muchos enfermos de surmenaje, puede resultar que no vean las fatigas extremas que imponen a sus colaboradores inmediatos y tal vez tambi\u00e9n a su esposa\u0085 Tal vez su esposa y las enfermeras, podr\u00edan darle excelentes consejos para mejorar la organizaci\u00f3n a fin de ahorrar fatigas.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Pero los m\u00e9dicos no est\u00e1n muy acostumbrados a prestar atenci\u00f3n a su esposa o a sus enfermeras. Ellos son reyes; todo el mundo les obedece con diligencia; la aureola de su dedicaci\u00f3n los pone al abrigo de toda cr\u00edtica, puesto que ellos mismos se sobrecargan de trabajo. Y, como el director del instituto a que he hecho referencia, se imaginan f\u00e1cilmente que todo anda sobre ruedas. Bueno, a veces Dios puede hablarnos por medio de nuestra esposa o de una enfermera \u0097\u00a1no siempre, por cierto! \u0097. Pero a veces dar o\u00eddos a Dios es dar o\u00eddos a todo lo que \u00e9l puede decirnos por medio de nuestros colaboradores y preocuparnos por sus personas en lugar de utilizarlos solamente como instrumentos para una noble tarea. Hay muchas esposas de m\u00e9dicos cuya vida es muy dura y pesada.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Una sola vez en mi vida tuve el puesto de jefe de cl\u00ednica en una instituci\u00f3n privada. Un colega me hab\u00eda pedido que lo reemplazara durante sus vacaciones. Desde que llegu\u00e9 a aquella casa pude apreciar un conflicto permanente entre el personal dom\u00e9stico (la cocinera y las mucamas) y las enfermeras. Estas \u00faltimas formaban una especie de are\u00f3pago m\u00e1s cercano a los m\u00e9dicos. Aquello era una fuente de tensi\u00f3n y fatiga para todos. Esos dos departamentos llevaban entre ellos una guerra fr\u00eda; las enfermeras menospreciaban a la cocinera y se quejaban de ella; esta \u00faltima, crey\u00e9ndose menos apreciada y escuchada por el m\u00e9dico, segu\u00eda mal las instrucciones acerca de reg\u00edmenes. Tuve que pasar casi toda mi primera semana en la cocina; en aquella cl\u00ednica para nerviosos se cuidaba a los enfermos pero no a la cocinera. Y la verdad es que algo as\u00ed es un tremendo desprop\u00f3sito porque si la cocinera va mejor, todos los enfermos van mejor. As\u00ed lo descubr\u00ed inmediatamente por experiencia.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Me interes\u00e9 por todo \u0097inclusive la cocina\u0097; prob\u00e9 naturalmente todo lo que se cocinaba en las ollas y ped\u00ed las recetas. Durante ese tiempo la cocinera me cont\u00f3 su vida, la que hab\u00eda sido muy dif\u00edcil. Evidentemente era la primera vez que pod\u00eda abrirse as\u00ed, francamente. En el fondo, era una de las enfermas que m\u00e1s necesitaba un m\u00e9dico en aquella casa, pero nadie pensaba en ello. A menudo somos presa del esp\u00edritu profesional: cuidamos a los que vienen a consultarnos como enfermos, sin ver que otros, a nuestro alrededor, tambi\u00e9n tienen necesidad de nosotros, tanto como nuestros clientes.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Una cl\u00ednica es una empresa, y muchos de los problemas del m\u00e9dico son los problemas de un jefe de empresa, de un \u00abpeque\u00f1o industrial apremiado\u00bb, como dec\u00eda Armand Vincent. Puede ser muy ventajoso reflexionar bajo la mirada de Dios en la mejor organizaci\u00f3n del trabajo en la cl\u00ednica. Aquella a la cual me refiero era una instituci\u00f3n cristiana, donde el m\u00e9dico jefe ten\u00eda un culto devocional cada noche con el personal. Durante mi famosa visita a la cocina, le pregunt\u00e9 a la enfermera si ten\u00eda alg\u00fan vers\u00edculo favorito que yo pudiera usar como tema en el culto de esa noche. Precisamente, se la criticaba porque jam\u00e1s iba al culto, sin embargo ella me dijo su vers\u00edculo favorito y yo lo us\u00e9. No es necesario aclarar que ella estuvo all\u00ed y que todo el mundo lo not\u00f3: estaba reintegr\u00e1ndose a la comunidad.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Todo esto tiene que ver con la fatiga, porque si la fatiga obedece a menudo a defectos de organizaci\u00f3n, muy frecuentemente obedece tambi\u00e9n a conflictos, tanto externos como internos. En nuestro propio coraz\u00f3n puede haber conflictos entre \u00abla cocinera y las enfermeras\u00bb: o sea el est\u00f3mago y el cerebro.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>UN MOMENTO DE REFLEXI\u00d3N<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Para volver a encontrar la imaginaci\u00f3n creadora, para ver los problemas que se plantean y a cuyo lado pasamos tantas veces sin verlos \u0097y m\u00e1s aun para resolverlos\u0097 es necesario saber detenerse, tener un momento de recogimiento. Personalmente trato de no separar la simple reflexi\u00f3n al recogimiento religioso; quisiera m\u00e1s bien unirlos: se lo puede hacer en presencia de Dios. \u00a1S\u00ed se puede!, debido a nuestra fe y a que sabemos que Dios est\u00e1 siempre all\u00ed. Cuando hacemos de esa reflexi\u00f3n, poco a poco, un recogimiento, entonces se convierte en algo m\u00e1s fecundo aun.<\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify><\/P><br \/>\n<P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0in 0in 0pt; TEXT-ALIGN: justify\" align=justify>Recogerse es escuchar a Dios \u0097y como dije antes, es escucharlo tambi\u00e9n por la boca de nuestros colaboradores\u0097. Entonces nuestra b\u00fasqueda adquiere una nueva dimensi\u00f3n, porque Dios puede intervenir, inspirarnos las soluciones de todos los conflictos y todos los problemas de organizaci\u00f3n. La parte dedicada a la vida activa y la reservada a la vida meditativa en nuestras jornadas son totalmente desproporcionadas. Tal es el caso en el mundo de hoy y lo es tambi\u00e9n en nuestra propia vida. A este respecto tenemos perpetuamente una carga de conciencia, una culpa permanente, pero esta culpa no sirve de nada si no se trata de resolver el problema.<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Pablo Tournier Corrientemente usamos el t\u00e9rmino cansancio para referirnos al agotamiento cotidiano, producto de nuestro trabajo f\u00edsico y mental. Pero cuando hablamos de fatiga incluimos el desfallecimiento interno, el cansancio psicol\u00f3gico, \u0085o espiritual. Si aspiramos a vivir mejor debemos ser cada vez m\u00e1s pr\u00e1cticos. 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