{"id":26222,"date":"2016-05-19T15:48:20","date_gmt":"2016-05-19T20:48:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-veraneo-de-las-vacas\/"},"modified":"2016-05-19T15:48:20","modified_gmt":"2016-05-19T20:48:20","slug":"el-veraneo-de-las-vacas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-veraneo-de-las-vacas\/","title":{"rendered":"El veraneo de las vacas"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>El veraneo de las vacas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN SUIZA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">\u00bfSAB\u00cdA usted que en Suiza todos los a\u00f1os se van de vacaciones miles de reses? Tendr\u00eda que ver lo bien que\u00a0lo pasan.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Durante los fr\u00edos y nevosos inviernos suizos, las vacas lecheras permanecen encerradas en los establos. El retorno de la primavera representa todo un alivio, pues les permite salir a pastar en verdes prados, salpicados de flores amarillas llamadas dientes de le\u00f3n. La alegr\u00eda que sienten ante el cambio de lugar y de estaci\u00f3n parece traslucirse en los brincos que dan de vez en cuando.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">A m\u00e1s tardar para mayo o principios de junio, la nieve se deshiela en las zonas m\u00e1s altas, dejando al descubierto nuevas zonas herbosas. Ha llegado el momento de que el ganado veranee en las monta\u00f1as.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>Tierra de lozanos pastos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">En Suiza hay unos diez mil pastizales situados a gran altura, que ocupan unos 10.000\u00a0kil\u00f3metros cuadrados o, lo que es lo mismo, la cuarta parte del territorio nacional. Como se trata de un valioso recurso, se cuidan con mimo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Para mantener los altos prados limpios de broza y matorrales, colaboran el hombre y la bestia. Medio mill\u00f3n de cabezas quedan al cuidado de manaderos profesionales. Las vacas lecheras y las novillas se transportan en camiones y trenes hasta las monta\u00f1as donde pasar\u00e1n la \u00e9poca estival pastando.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Dado que los ferrocarriles y carreteras no\u00a0siempre alcanzan los puntos m\u00e1s altos, la \u00faltima etapa debe realizarse a pie. A medida que avanza el verano, las manadas prosiguen el ascenso. Ya en los pastizales, situados a veces a 2.000 y 2.200\u00a0metros sobre el nivel del mar, se dan un banquete de hierba alpina y hermosas flores multicolores. No\u00a0pasar\u00e1n sed, pues abundan los manantiales de monta\u00f1a.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">La exquisita leche que producen se baja a veces de los montes para el consumo o el procesado. Pero en la mayor\u00eda de los casos se transforma en mantequilla o queso all\u00ed mismo, en las caba\u00f1as de las laderas. Al\u00a0irse acortando los d\u00edas, los hatos son conducidos a pastizales m\u00e1s bajos. Por fin, se acerca el momento de regresar a la zona de invernada, generalmente a finales de septiembre, aunque depende del tiempo que haga. S\u00ed,\u00a0pronto terminar\u00e1n las vacaciones estivales. Pero\u00a0antes habr\u00e1 que hacer un desfile especial.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>El gran d\u00eda<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">De acuerdo con los registros, se adorna a las vacas que hayan dado m\u00e1s leche. La\u00a0mejor guiar\u00e1 la manada de camino a casa. Las reses lucen en la cabeza coloridos ornamentos: flores de papel, lazos y ramas de peque\u00f1os abetos. No\u00a0es raro que les cuelgue del cuello un cencerro de metal, que anuncia desde lejos su visita.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Los vaqueros se arreglan para la ocasi\u00f3n con camisas blancas y chaquetas de terciopelo negro bordado. Mientras tanto, los granjeros de los valles se agolpan a lo largo del camino para ovacionar de pie a la procesi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Al regresar a las tierras bajas, se entregan las vacadas a sus respectivos due\u00f1os para que vuelvan a pasar el invierno. Pero no\u00a0tardar\u00e1 en llegar el d\u00eda de reemprender el veraneo en las monta\u00f1as. \u00a1Menuda vida!<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n a toda plana de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El veraneo de las vacas DE NUESTRO CORRESPONSAL EN SUIZA \u00bfSAB\u00cdA usted que en Suiza todos los a\u00f1os se van de vacaciones miles de reses? Tendr\u00eda que ver lo bien que\u00a0lo pasan. Durante los fr\u00edos y nevosos inviernos suizos, las vacas lecheras permanecen encerradas en los establos. El retorno de la primavera representa todo un &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-veraneo-de-las-vacas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl veraneo de las vacas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26222","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26222"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26222\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}