{"id":26234,"date":"2016-05-19T15:48:57","date_gmt":"2016-05-19T20:48:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-antartida-la-ultima-frontera\/"},"modified":"2016-05-19T15:48:57","modified_gmt":"2016-05-19T20:48:57","slug":"la-antartida-la-ultima-frontera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-antartida-la-ultima-frontera\/","title":{"rendered":"La Ant\u00e1rtida, la \u00faltima frontera"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La Ant\u00e1<\/strong><strong>rtida, la \u00faltima frontera<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EN ALGUNAS regiones de la Ant\u00e1rtida puede hacer tanto fr\u00edo que, seg\u00fan un escritor, \u201csi dejamos caer una barra de acero, probablemente estalle como si fuera de vidrio,\u00a0[&#8230;] y si sacamos un pez de un agujero practicado en el hielo, se congela totalmente en cinco segundos\u201d. Dadas sus condiciones extremas y su belleza surrealista, despojada de todo ornamento \u2014complementada a veces por los asombrosos espect\u00e1culos de la aurora austral\u2014, la Ant\u00e1rtida bien pudiera considerarse otro mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Pero ciertamente es parte de este mundo. De hecho, se la ha comparado a un extenso laboratorio natural para el estudio de la Tierra y su atm\u00f3sfera, as\u00ed como de los cambios medioambientales que ocurren en nuestro planeta, incluidos los que se relacionan con las actividades del ser humano. Los estudios realizados a este respecto preocupan cada d\u00eda m\u00e1s a los cient\u00edficos, quienes han observado nuevos fen\u00f3menos inquietantes que indican que no\u00a0todo va bien en las regiones del polo Sur. Pero veamos en primer lugar qu\u00e9 hace tan singular a la Ant\u00e1rtida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Para empezar, este continente \u2014el m\u00e1s aislado del mundo\u2014 est\u00e1 lleno de contradicciones. Es hermos\u00edsimo y puro, pero muy inh\u00f3spito. Pese a ser el lugar m\u00e1s ventoso y fr\u00edo del globo, es sumamente delicado y sensible. Aunque registra menos precipitaciones que los dem\u00e1s continentes, encierra en sus hielos el 70% del agua dulce del planeta. Su capa de hielo (de unos 2.200\u00a0metros de grosor medio) lo convierte en el continente m\u00e1s elevado (su altitud media es de 2.300\u00a0metros sobre el nivel del mar). Por su extensi\u00f3n es el quinto continente, pero no\u00a0tiene ning\u00fan habitante permanente mayor que una mosca sin alas de poco m\u00e1s de un cent\u00edmetro.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>Casi una visita a Marte<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Conforme nos adentramos en la Ant\u00e1rtida, disminuyen las se\u00f1ales de vida, sobre todo al llegar a los valles desprovistos de hielo, o valles secos. Con una extensi\u00f3n de unos 3.000\u00a0kil\u00f3metros cuadrados, estos desiertos polares ocupan en su mayor\u00eda grandes altitudes de las cadenas Transant\u00e1rticas, una serie de macizos que atraviesan el continente y superan en algunos puntos los 4.300\u00a0metros. Los ventarrones helados soplan por estos valles y barren r\u00e1pidamente la nieve que haya podido caer. Para los cient\u00edficos, estos valles son el equivalente terrestre m\u00e1s parecido a la superficie de Marte. Por ello, los consideraron lugares adecuados para probar el equipo espacial de la misi\u00f3n Viking que enviaron a Marte.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">No obstante, hasta estos valles albergan vida. Dentro de las rocas porosas, en peque\u00f1as bolsas de aire, habitan bacterias, algas y hongos excepcionalmente resistentes. Sobreviven con el menor rastro de humedad. Fuera de all\u00ed se halla el mundo surrealista de los ventifactos, rocas peladas cuyas extra\u00f1as formas y aspecto lustroso se deben a siglos y siglos de vientos implacables.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"ss\"><strong>Recibe el nombre antes de ser descubierta<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Las conjeturas sobre la existencia de una enorme masa continental al sur del planeta se remontan a la \u00e9poca de los antiguos fil\u00f3sofos griegos. Arist\u00f3teles, por ejemplo, postul\u00f3 la necesidad de un continente austral que contrapesara las tierras conocidas del hemisferio norte. El libro <em>Antarctica\u2014Great Stories From the Frozen Continent <\/em>(La Ant\u00e1rtida: grandes relatos del continente helado) se\u00f1ala que \u201cen vista de que el hemisferio norte est\u00e1 situado bajo la constelaci\u00f3n de <em>\u00c1rktos <\/em>(la Osa Mayor), Arist\u00f3teles (384-322\u00a0a.C.) razon\u00f3 que el territorio desconocido que existiese al sur deber\u00eda ser <em>Antarktik\u00f3s, <\/em>es decir, lo diametralmente opuesto\u201d, o las ant\u00edpodas. Por consiguiente, la Ant\u00e1rtida goza de la distinci\u00f3n de haber recibido nombre unos dos mil a\u00f1os antes de su descubrimiento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">En 1772, el capit\u00e1n James Cook (explorador brit\u00e1nico) se hizo a la vela rumbo al sur en busca del hasta entonces hipot\u00e9tico continente meridional. Penetr\u00f3 en un mundo de islas azotadas por el viento y de grandes icebergs o, como los llam\u00f3 \u00e9l, \u201c\u00ednsulas de hielo\u201d. \u201cAlgunas \u2014escribi\u00f3\u2014 ten\u00edan un per\u00edmetro de casi tres kil\u00f3metros y una altura de\u00a020\u00a0metros; a pesar de todo, las olas del mar bat\u00edan con tal violencia que lograban sobrepasarlas con mucho.\u201d Lleno de resoluci\u00f3n, Cook continu\u00f3 hacia el sur, y el 17 de enero de 1773, su barco, el <em>Resolution, <\/em>y su acompa\u00f1ante, el <em>Adventure, <\/em>fueron las primeras embarcaciones de las que hay constancia que cruzaron el c\u00edrculo polar ant\u00e1rtico. Con f\u00e9rrea voluntad, Cook se abri\u00f3 camino a trav\u00e9s de la banquisa hasta quedar bloqueado. \u201cNo alcanzaba a ver nada en direcci\u00f3n sur m\u00e1s que hielo\u201d, escribi\u00f3 en su diario de a bordo. De hecho, se hallaba a solo 120\u00a0kil\u00f3metros del suelo ant\u00e1rtico cuando decidi\u00f3 regresar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">As\u00ed pues, \u00bfqui\u00e9n fue el primer ser humano en ver la Ant\u00e1rtida? S\u00ed, \u00bfqui\u00e9n puso pie en ella por primera vez? Hasta el d\u00eda de hoy, nadie lo sabe con certeza. Bien pudieran haber sido balleneros o cazadores de focas, pues cuando Cook regres\u00f3 a casa, los informes que dio acerca de la abundancia de focas, ping\u00fcinos y ballenas propiciaron una ansiosa carrera por llegar a esta regi\u00f3n de la Tierra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"ss\"><strong>Hielo ensangrentado<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Cook \u201cse top\u00f3 con lo que posiblemente fuera la mayor concentraci\u00f3n de fauna del planeta, y fue el primero en anunciar al mundo su existencia\u201d, escribi\u00f3 Alan Moorehead en su obra <em>The Fatal Impact <\/em>(El impacto mort\u00edfero). \u201cPara los animales ant\u00e1rticos \u2014a\u00f1ade Moorehead\u2014, [aquello] supuso todo un holocausto.\u201d El libro <em>Antarctica\u2014Great Stories From the Frozen Continent <\/em>se\u00f1ala: \u201cA finales del siglo\u00a0XVIII, la caza de focas en el hemisferio sur hab\u00eda adquirido las caracter\u00edsticas de la fiebre del oro. La\u00a0insaciable demanda de pieles existente en China y Europa llev\u00f3 enseguida a que se esquilmaran los lugares de caza [hasta entonces] conocidos, dejando a los cazadores con la desesperaci\u00f3n de encontrar nuevos territorios que tuvieran colonias intactas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Una vez que los cazadores de focas arrasaron su fuente de ingresos, vinieron los balleneros a saquear los mares. \u201cNunca sabremos cu\u00e1ntas ballenas y focas mataron en el oc\u00e9ano austral \u2014escribe Moorehead\u2014. \u00bfSer\u00edan diez millones o cincuenta millones? Las cifras pierden sentido, pues la matanza no\u00a0se detuvo hasta que casi desapareci\u00f3 toda posible v\u00edctima.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">En la actualidad, sin embargo, las leyes internacionales protegen en su totalidad la flora y fauna ant\u00e1rticas. Adem\u00e1s, la ausencia de predadores terrestres, unida a la abundancia de alimentos marinos, convierte la costa ant\u00e1rtica en refugio veraniego de la fauna. Pero ya hay se\u00f1ales de un ataque m\u00e1s insidioso, que quiz\u00e1s logre eludir los acuerdos internacionales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sc\"><strong>POLOS OPUESTOS<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sc\">  A pesar de que el polo Norte y su hermano del sur tienen mucho en com\u00fan, son dos \u201cpolos opuestos\u201d, y no\u00a0solo por la situaci\u00f3n geogr\u00e1fica. Examinemos varias diferencias.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sc\">  La regi\u00f3n inmediata al polo Norte est\u00e1 constituida \u00edntegramente por hielo y agua marina, mientras que el polo Sur se halla cerca del centro de un continente que es el quinto en extensi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\">  El polo Norte est\u00e1 rodeado por las tierras habitadas de Asia, Europa y Norteam\u00e9rica, mientras que a la Ant\u00e1rtida la circunda un vasto oc\u00e9ano, el m\u00e1s tempestuoso del planeta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\">  En el c\u00edrculo polar \u00e1rtico viven decenas de miles de familias y millares de plantas y animales, pero a la Ant\u00e1rtida ni\u00a0un solo ser humano la considera su hogar, y sus \u00fanicas criaturas aut\u00f3ctonas son algas, bacterias, musgos, l\u00edquenes, dos especies de plantas florales y varias de insectos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">  \u201cA la Ant\u00e1rtida se la ha llamado el continente oscilante \u2014se\u00f1ala la <em>Encyclop\u00e6dia Britannica<\/em>\u2014 porque cada a\u00f1o crecen y luego se repliegan sus hielos costeros.\u201d En su punto m\u00e1ximo, la banquisa se adentra en el mar hasta 1.600\u00a0kil\u00f3metros. Esta expansi\u00f3n y contracci\u00f3n es seis\u00a0veces m\u00e1s acusada que en la banquisa \u00e1rtica, lo que\u00a0implica una mayor influencia de la Ant\u00e1rtida en el clima mundial.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"se\"><strong>[Mapa de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\"><em>OC\u00c9ANO ATL\u00c1NTICO<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\"><em>Paso de\u00a0Drake<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">Isla de James Ross<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\"><em>OC\u00c9ANO \u00cdNDICO<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">Plataforma de hielo de Larsen<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">PEN\u00cdNSULA ANT\u00c1RTICA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">Plataforma de hielo de Ronne<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">Monte Vinson (la monta\u00f1a m\u00e1s alta, con 4.897\u00a0metros)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\">Plataforma de hielo de Ross<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">Monte Erebus (volc\u00e1n activo)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">Polo Sur<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">CADENAS TRANSANT\u00c1RTICAS<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\"><em>OC\u00c9ANO PAC\u00cdFICO<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">La temperatura m\u00e1s baja registrada en la Tierra se midi\u00f3 en la Ant\u00e1rtida: -89,2 \u00b0C<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\">0     500\u00a0km     500 millas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">U.S. Geological Survey<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 16 y 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sc\">Unos ping\u00fcinos de cara marcada se re\u00fanen sobre un iceberg azul poco com\u00fan<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\">\u00a9 2000 Mark J.\u00a0Thomas\/Dembinsky Photo Assoc., Inc.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"sc\">Ballena jorobada<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sc\">Elefantes marinos meridionales<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sc\">En el polo Sur<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" data-pid=\"54\" class=\"sc\">Foto: Commander John Bortniak, NOAA Corps<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p55\" data-pid=\"55\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p56\" data-pid=\"56\" class=\"sc\">Plataforma de hielo de Ross<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p57\" data-pid=\"57\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p58\" data-pid=\"58\" class=\"sc\">Michael Van Woert, NOAA NESDIS, ORA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p59\" data-pid=\"59\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Ant\u00e1rtida, la \u00faltima frontera DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA EN ALGUNAS regiones de la Ant\u00e1rtida puede hacer tanto fr\u00edo que, seg\u00fan un escritor, \u201csi dejamos caer una barra de acero, probablemente estalle como si fuera de vidrio,\u00a0[&#8230;] y si sacamos un pez de un agujero practicado en el hielo, se congela totalmente en cinco &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-antartida-la-ultima-frontera\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa Ant\u00e1rtida, la \u00faltima frontera\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26234","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26234","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26234"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26234\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}