{"id":26265,"date":"2016-05-19T15:51:26","date_gmt":"2016-05-19T20:51:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-asunto-de-conciencia\/"},"modified":"2016-05-19T15:51:26","modified_gmt":"2016-05-19T20:51:26","slug":"un-asunto-de-conciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/un-asunto-de-conciencia\/","title":{"rendered":"Un asunto de conciencia"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Un asunto de conciencia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">UN CL\u00c1SICO del cine, <em>Ars\u00e9nico por compasi\u00f3n <\/em>(1944), relata el r\u00e1pido fallecimiento de varios ancianos despu\u00e9s de beber vino de bayas de sa\u00faco mezclado con ars\u00e9nico. La pel\u00edcula tipifica lo que generalmente se piensa del ars\u00e9nico, a saber, que es un veneno fulminante. Ahora bien, las muertes repentinas que aparecen en la pel\u00edcula no\u00a0se deben al ars\u00e9nico, sino a la estricnina y al cianuro que tambi\u00e9n se a\u00f1aden a la mezcla.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">\u201cLos s\u00edntomas del envenenamiento por ars\u00e9nico no\u00a0suelen ser agudos\u201d, escribe el doctor Robert E.\u00a0Gallagher en <em>The New England Journal of Medicine. <\/em>Aun as\u00ed a\u00f1ade que \u201cel envenenamiento por ars\u00e9nico a consecuencia de ingerir agua contaminada y desechos industriales constituye una seria amenaza para la salud p\u00fablica en muchas partes del mundo, pues predispone a la gente a una gran variedad de enfermedades, tales como el c\u00e1ncer de piel, vejiga, pulm\u00f3n e h\u00edgado\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">As\u00ed pues, es comprensible que los m\u00e9dicos, por lo general, no\u00a0lo prescriban. No\u00a0obstante, lea atentamente esta experiencia de Canad\u00e1 en la que se narra el choque de conciencias que se produjo entre una paciente llamada Darlene y los m\u00e9dicos, las enfermeras y el farmac\u00e9utico que la atend\u00edan, cuando se le propuso una transfusi\u00f3n de sangre y posteriormente ars\u00e9nico como tratamiento. Darlene cuenta personalmente lo que sucedi\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">\u201cEn mayo de 1996 comenc\u00e9 a presentar graves hematomas, sangrado anormal de las enc\u00edas y otras hemorragias. Mi hemat\u00f3logo, el doctor John Matthews, de Kingston (Ontario), me diagnostic\u00f3 un tipo de c\u00e1ncer poco com\u00fan denominado leucemia promieloc\u00edtica aguda. Despu\u00e9s de una serie de pruebas, incluido un estudio de la m\u00e9dula \u00f3sea, el doctor Matthews me explic\u00f3 con mucha amabilidad en qu\u00e9 consiste esta enfermedad y cu\u00e1l suele ser su tratamiento: la sustituci\u00f3n parcial o total de la sangre del paciente acompa\u00f1ada de quimioterapia. Sin embargo, mi conciencia educada por la Biblia no\u00a0me permite aceptar transfusiones de sangre.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">\u201dEn vez de perder un tiempo valioso intentando hacerme cambiar de opini\u00f3n, los m\u00e9dicos sabiamente buscaron otro tratamiento, que consist\u00eda en el uso de un derivado de la vitamina A junto con quimioterapia de moderada intensidad. La leucemia remiti\u00f3 durante tres meses, pero regres\u00f3 con mucha m\u00e1s fuerza. Los dolores de cabeza que me ocasionaba la inflamaci\u00f3n del cerebro eran insoportables. Y por si fuera poco hab\u00eda desarrollado resistencia al tratamiento. Fue entonces cuando el m\u00e9dico nos inform\u00f3 de que la \u00fanica soluci\u00f3n era ponerme transfusiones de sangre y que, de no\u00a0hacerlo, me quedaban menos de dos semanas de vida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">\u201dLos siguientes d\u00edas fueron terribles: m\u00e1s an\u00e1lisis de sangre, visitas al abogado relativas a mi testamento y los preparativos para el funeral. Entretanto, el doctor Matthews nos dijo que en China se hab\u00eda empleado, con buenos resultados, una terapia poco com\u00fan para tratar el tipo de leucemia que yo padezco, seg\u00fan hab\u00edan informado algunas publicaciones cient\u00edficas respetadas, tales como <em>Blood <\/em>y <em>Proceedings of the National Academy of Sciences. <\/em>Mientras buscaban m\u00e1s informaci\u00f3n, el doctor y un colega suyo leyeron en una revista m\u00e9dica que \u2018a muchos probablemente les sorprender\u00eda saber que se ha utilizado con \u00e9xito tri\u00f3xido de ars\u00e9nico en forma intravenosa, con una toxicidad m\u00ednima, para tratar la leucemia promieloc\u00edtica aguda\u2019.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">\u201dTen\u00edamos dos opciones: violar mi conciencia y aceptar una transfusi\u00f3n de sangre o seguir un tratamiento con ars\u00e9nico del que se sab\u00eda muy poco. Opt\u00e9 por lo segundo.* No\u00a0me pod\u00eda imaginar el efecto que esto tendr\u00eda en la conciencia de los m\u00e9dicos, las enfermeras, el farmac\u00e9utico e incluso los administradores del hospital.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">\u201dPosteriormente, el hospital consult\u00f3 con las autoridades si se pod\u00eda administrar tri\u00f3xido de ars\u00e9nico. Solo entonces fue posible iniciar el tratamiento. Al principio, el farmac\u00e9utico no\u00a0quer\u00eda cooperar, pues sinceramente dudaba de que fuera seguro. Los dos m\u00e9dicos que me atend\u00edan, el doctor Matthews y el doctor Galbraith, tuvieron que defender esta opci\u00f3n terap\u00e9utica de forma convincente. Por fin, despu\u00e9s de presentar suficientes pruebas m\u00e9dicas, la administraci\u00f3n del hospital y el farmac\u00e9utico estuvieron dispuestos a cooperar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">\u201dEl farmac\u00e9utico accedi\u00f3 a preparar el ars\u00e9nico y esterilizarlo a fin de inyect\u00e1rmelo inmediatamente. Pero entonces las enfermeras se negaron a transfundirme la pol\u00e9mica sustancia por razones de conciencia. Se quedaron de pie, a mi lado, suplic\u00e1ndome que aceptara la sangre, mientras los m\u00e9dicos mismos colgaban varias bolsas con la soluci\u00f3n intravenosa. Las enfermeras estaban seguras de que morir\u00eda, as\u00ed que apel\u00e9 a su profesionalidad y les ped\u00ed que respetaran mi seria negativa a\u00a0las transfusiones sangu\u00edneas. Les di las gracias, las rode\u00e9 con el brazo y les solicit\u00e9 que dejaran a un margen sus sentimientos. Ten\u00edamos una buena relaci\u00f3n. Despu\u00e9s de ponerme tri\u00f3xido de ars\u00e9nico durante seis meses, estaba bastante repuesta, de modo que los m\u00e9dicos me dijeron que pod\u00eda terminar el tratamiento en casa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">\u201dSe lleg\u00f3 a un acuerdo para que las enfermeras de la Victoria Order of Nurses, organizaci\u00f3n que presta sus servicios a domicilio, vinieran a cuidarme a casa. Pero ellas tambi\u00e9n se mostraron reacias a administrarme el medicamento por motivos de conciencia. No\u00a0obstante, con varias reuniones, cartas y ciertos art\u00edculos de prestigiosas revistas m\u00e9dicas, cambiaron de opini\u00f3n y accedieron. En septiembre de 1997 termin\u00e9 con la medicaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">\u201dS\u00e9 que este tipo de c\u00e1ncer puede regresar. El m\u00e9dico dice que es como una bomba de relojer\u00eda. Por ello he aprendido a disfrutar de cada d\u00eda. No\u00a0falto nunca al lugar de culto y me mantengo ocupada llevando a otras personas la esperanza b\u00edblica de un futuro en el que \u2018ning\u00fan residente dir\u00e1: \u201cEstoy enfermo\u201d\u2019 (Isa\u00edas 33:24).\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Los profesionales de la medicina tienen la gran responsabilidad de dispensar atenci\u00f3n m\u00e9dica de calidad. Normalmente se toman su trabajo en serio y hacen lo sumo posible de acuerdo con su habilidad y el conocimiento de que se dispone en la actualidad. Como muestra esta experiencia, los m\u00e9dicos, las enfermeras y otros profesionales de la salud pueden lograr mucho si son flexibles y tienen en cuenta la conciencia del paciente adulto informado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\">Aunque recoge la experiencia, <em>\u00a1Despertad! <\/em>no\u00a0apoya ning\u00fan tipo de medicaci\u00f3n o tratamiento en particular.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sc\">Darlene Sheppard<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un asunto de conciencia UN CL\u00c1SICO del cine, Ars\u00e9nico por compasi\u00f3n (1944), relata el r\u00e1pido fallecimiento de varios ancianos despu\u00e9s de beber vino de bayas de sa\u00faco mezclado con ars\u00e9nico. 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