{"id":26266,"date":"2016-05-19T15:51:39","date_gmt":"2016-05-19T20:51:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-visita-a-la-ciudad-mas-antigua-de-rusia\/"},"modified":"2016-05-19T15:51:39","modified_gmt":"2016-05-19T20:51:39","slug":"una-visita-a-la-ciudad-mas-antigua-de-rusia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-visita-a-la-ciudad-mas-antigua-de-rusia\/","title":{"rendered":"Una visita a \u201cla ciudad m\u00e1s antigua de Rusia\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Una visita a \u201cla ciudad m\u00e1s antigua de Rusia\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">MI ESPOSA, Linda, y yo fuimos a Mosc\u00fa en julio de 1998 por cuestiones de trabajo. Era la primera vez que visit\u00e1bamos Rusia, y est\u00e1bamos ansiosos de conocer el pa\u00eds, su idioma y su gente.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">A poco de llegar me di cuenta del interesante grabado que aparece en el reverso de los billetes verdes de 5 rublos, en el que se ve un edificio semejante a una fortaleza de ladrillos del siglo\u00a0XIV o XV dominando un r\u00edo, con una isla y un lago de fondo. En la esquina estaba el nombre de la ciudad: Novgorod.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Pregunt\u00e9 a algunos moscovitas sobre la ciudad, y todos hab\u00edan o\u00eddo de ella, pero solo uno la hab\u00eda visitado. Me dijeron que estaba a menos de 550\u00a0kil\u00f3metros de Mosc\u00fa, lo que equivale a una noche en tren en direcci\u00f3n a San Petersburgo. As\u00ed que decidimos ir.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>El viaje a Novgorod<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Puesto que ya hab\u00eda comprado pasajes para San Petersburgo, sab\u00eda d\u00f3nde obtener estos otros. El n\u00famero de vag\u00f3n y de compartimiento ven\u00eda impreso en los boletos. Llegamos a la estaci\u00f3n de ferrocarril poco despu\u00e9s de las nueve una noche del pasado mes\u00a0de septiembre, y nos instalamos en nuestro compartimiento reservado del coche 5.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Tras un crujido y a continuaci\u00f3n una sacudida, el tren empez\u00f3 a avanzar dando tumbos, lo cual se convirti\u00f3 en una constante durante toda la noche, ya que paraba en cada estaci\u00f3n. Nos deten\u00edamos y, a los pocos minutos, o\u00edamos el estruendo de otro tren que pasaba de largo. Permanec\u00edamos unos minutos m\u00e1s en la v\u00eda muerta en el silencio de la noche; luego soltaban los frenos. Protestando con toda clase de ruidos, finalmente nuestro vag\u00f3n segu\u00eda al resto del tren. Entonces, volv\u00eda a dormirme.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">La encargada del vag\u00f3n llam\u00f3 a nuestra puerta poco antes de llegar a Novgorod. La\u00a0estaci\u00f3n estaba muy concurrida, y eso que eran las siete de la ma\u00f1ana. Encontramos un mapa de la ciudad en un puesto de peri\u00f3dicos y preguntamos al dependiente cu\u00e1nto nos costar\u00eda un taxi hasta el hotel. Por 20 rublos (unos 70\u00a0centavos de d\u00f3lar), el taxista nos llev\u00f3 en su Lada (marca de autom\u00f3vil fabricado en Rusia) al hotel, situado en el lado opuesto del r\u00edo Volchov, el del grabado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">El conductor nos cont\u00f3 que no\u00a0era ruso, pero su mujer s\u00ed, raz\u00f3n por la que viv\u00eda en Rusia. La recepcionista del hotel nos dio la bienvenida y hasta permiti\u00f3 que nos registr\u00e1ramos, a pesar de que solo eran las siete y media de la ma\u00f1ana. Nos sugiri\u00f3 algunos lugares para visitar. Caminamos por la margen del r\u00edo y desayunamos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Vimos un parque con el c\u00e9sped muy bien cortado y los \u00e1rboles podados. El paseo a lo largo del r\u00edo era precioso, adornado con macizos de flores. Aunque hab\u00eda visitantes (a veces aparec\u00eda un autob\u00fas de fabricaci\u00f3n coreana con turistas), Novgorod no\u00a0es un centro tur\u00edstico. La\u00a0mayor\u00eda de la gente que vimos era rusa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Muchos habitantes de Novgorod nos dijeron que es la ciudad m\u00e1s antigua de Rusia. Se\u00a0calcula que tiene m\u00e1s de mil cien a\u00f1os. Las numerosas iglesias centenarias de la localidad son prueba fehaciente de su legado religioso. En el mapa, Linda cont\u00f3 veinticinco, tan solo en el barrio donde estaba el hotel.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Encontramos una torre en el kremlin (no\u00a0hay que confundirlo con el Kremlin de Mosc\u00fa; la palabra rusa <em>kremlin <\/em>significa \u201cfortaleza\u201d, o \u201cciudadela\u201d). Se pod\u00eda acceder hasta la parte de arriba. Por 5 rublos (menos de 20\u00a0centavos), subimos por una escalera de caracol hasta lo m\u00e1s alto, y compar\u00e9 la panor\u00e1mica con el grabado de los billetes de 5 rublos. Los \u00e1rboles hab\u00edan crecido, y se hab\u00eda techado el corredor de la muralla del kremlin, pero ah\u00ed estaba el Volchov, el mismo r\u00edo, la misma isla y el mismo lago de fondo. Lo \u00fanico que no\u00a0aparec\u00eda en el grabado era la gr\u00faa que dragaba el r\u00edo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Durante nuestro segundo d\u00eda en Novgorod, nos dimos cuenta de un detalle singular. Pese a tener 250.000 habitantes \u2014los rusos la consideran una ciudad peque\u00f1a\u2014, la gente se acordaba de nosotros y de algunas caracter\u00edsticas nuestras. La camarera del hotel nos record\u00f3 del d\u00eda anterior. No\u00a0se olvid\u00f3 de que nos gustaba el caf\u00e9 y varias veces nos llev\u00f3 m\u00e1s para que repiti\u00e9ramos. Tambi\u00e9n record\u00f3 que no\u00a0quer\u00edamos jugo de frutas, as\u00ed que no\u00a0nos lo pregunt\u00f3 el segundo d\u00eda. Cuando le ped\u00ed la cuenta, Olga \u2014recuerdo su nombre\u2014 sonri\u00f3 y, mir\u00e1ndome a la cara, dijo: \u201cHabitaci\u00f3n 356, \u00bfverdad?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Los domingos, miles de personas inundan el kremlin, el puente peatonal sobre el r\u00edo Volchov, las calles y el paseo. Linda fue a comprar palomitas de ma\u00edz a un vendedor cerca del puente que, en efecto, se acordaba de ella del d\u00eda anterior.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Cuando regresamos para subir a la torre y ver la panor\u00e1mica de nuevo, la muchacha que cobraba la entrada nos sonri\u00f3 y dijo: \u201cUstedes vinieron ayer, \u00bfverdad? Bueno, como ya pagaron ayer, no\u00a0tienen que volver a hacerlo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Nos encontramos con David, un amigo que hab\u00edamos conocido a\u00f1os atr\u00e1s en Nueva York. Se hab\u00eda casado con una rusa, Alyona, y ahora viv\u00edan en Novgorod. Ellos son ministros de los testigos de Jehov\u00e1. Nos vimos delante del restaurante Detinets, construido en la misma muralla de la parte alta del kremlin. All\u00ed nos sirvieron la mejor comida rusa que hemos probado jam\u00e1s. El men\u00fa completo (ensalada, sopa, plato principal, caf\u00e9 y postre) nos pareci\u00f3 muy bien de precio.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Novgorod fue una ciudad de gente amable que se acordaba de nosotros, de buena comida y con suficiente historia y variedad como para hacerla atractiva. Volveremos.\u2014<em>Colaboraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de las p\u00e1ginas 22 y 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sc\">El billete ruso de 5 rublos y una fotograf\u00eda de la misma\u00a0vista de Novgorod<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\">El kremlin, desde el r\u00edo Volchov<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">Cruzando el puente peatonal sobre el Volchov<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">La religi\u00f3n ocup\u00f3 un lugar prominente en\u00a0Novgorod durante siglos<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una visita a \u201cla ciudad m\u00e1s antigua de Rusia\u201d MI ESPOSA, Linda, y yo fuimos a Mosc\u00fa en julio de 1998 por cuestiones de trabajo. 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