{"id":26292,"date":"2016-05-19T15:55:03","date_gmt":"2016-05-19T20:55:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-jirafa-alta-elegante-y-de-largas-extremidades\/"},"modified":"2016-05-19T15:55:03","modified_gmt":"2016-05-19T20:55:03","slug":"la-jirafa-alta-elegante-y-de-largas-extremidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-jirafa-alta-elegante-y-de-largas-extremidades\/","title":{"rendered":"La jirafa: alta, elegante y de largas extremidades"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La jirafa: alta, elegante y de largas extremidades<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN KENIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">RAYABA el alba, y las grises pe\u00f1as gran\u00edticas estaban fr\u00edas y h\u00famedas. Con una taza de t\u00e9 caliente en la mano nos apostamos entre aquellas grandes rocas para observar la estepa africana.* Vimos premiada nuestra paciencia cuando, a la tenue luz de la aurora, divisamos una manada de jirafas \u2014altas, elegantes y de largas extremidades\u2014 que cruzaron amblando la llanura. Parec\u00edan marchar a c\u00e1mara lenta, con gr\u00e1ciles zancadas y balanceando sus grandes y curvos cuellos como m\u00e1stiles al viento. Aquel hermos\u00edsimo espect\u00e1culo nos dej\u00f3 casi sin aliento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Indiferentes ante nuestra presencia, se encaminaron en tropel a una arboleda de lozanas acacias y dirigieron el cuello hacia sus altas y espinosas ramas. Con su larga lengua, los mansos gigantes arrancaron delicadamente peque\u00f1as hojas verdes. All\u00ed, lejos del suelo, metieron la cabeza entre los nidos de una colonia de tejedores y empezaron a comer con tranquilidad. La intrusi\u00f3n de aquellos cuellilargos suscit\u00f3 acaloradas protestas de parte de las aves. Sobresaltado por la ruidosa reprimenda, el reba\u00f1o se mud\u00f3 a otros \u00e1rboles en silencio y sin perder la dignidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Gr\u00e1cil y veloz<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">A quien haya visto una de estas criaturas asomando el cuello por encima del recinto de un zool\u00f3gico pudiera resultarle dif\u00edcil imaginar la belleza y la gracia que tiene cuando corre libre en su h\u00e1bitat: la llanura africana. Sus movimientos son gr\u00e1ciles y ondulantes. Cuando galopa por los extensos pastizales, ofrece un aspecto delicado, casi fr\u00e1gil, y da la impresi\u00f3n de ir a tropezar con el menor obst\u00e1culo y caerse. Pero no\u00a0es as\u00ed, pues corre \u00e1gilmente (el macho, que alcanza los\u00a01.300\u00a0kilos, lo hace a casi 60\u00a0kil\u00f3metros por hora) y con toda estabilidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Este fascinante animal vive tan solo en \u00c1frica. Da gusto contemplarlo por su naturaleza mansa y apacible. Cabr\u00eda decir que, con sus orejas largas y estrechas y sus dos cuernecillos rematados con borlas aterciopeladas de pelo negro, tiene un rostro original, s\u00ed, lleno de encanto. Largas pesta\u00f1as rizadas resguardan sus ojazos negros y, cuando mira a la distancia desde su altura privilegiada, su cara transmite una imagen de inocencia y curiosidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">En la antig\u00fcedad se estimaba a este rumiante por su belleza y su car\u00e1cter t\u00edmido, callado y pac\u00edfico. Era com\u00fan regalar ejemplares j\u00f3venes a gobernantes y reyes como s\u00edmbolo de paz y buena voluntad entre naciones. En \u00c1frica a\u00fan se ve dibujado en descoloridas pinturas rupestres.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"ss\"><strong>Extraordinaria altura<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">La jirafa es el m\u00e1s alto de los animales. De las pezu\u00f1as a los cuernos, los machos llegan a medir m\u00e1s de cinco metros y medio. En los antiguos jerogl\u00edficos egipcios se representaba con este mam\u00edfero el verbo \u201cpredecir\u201d o \u201cpronosticar\u201d, en alusi\u00f3n a su formidable altura y a su agudeza visual.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Cuando se halla en grupos heterog\u00e9neos que incluyen cebras, avestruces, impalas y otros habitantes de las llanuras africanas, la jirafa constituye una aut\u00e9ntica atalaya, pues su altura y penetrante visi\u00f3n le permiten avistar con tiempo los peligros que se avecinan. De ah\u00ed que su elevada presencia infunda cierta seguridad a las dem\u00e1s criaturas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>Prodigioso dise\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Gracias a su soberbia estructura puede ramonear en la parte superior de \u00e1rboles muy altos, muy por encima del punto que alcanzan los dem\u00e1s animales, con la excepci\u00f3n tal vez del elefante. El singular dise\u00f1o de su labio superior prensil y de su lengua flexible hace posible que arranque suavemente las hojas de ramas que est\u00e1n llenas de p\u00faas y espinas muy agudas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Llega a consumir 34\u00a0kilos diarios de vegetaci\u00f3n. Aunque ingiere plantas muy diversas, prefiere las acacias espinosas esparcidas por las planicies africanas. Para obtener comida, estira la lengua, que en el macho llega a los 42\u00a0cent\u00edmetros. La flexibilidad de su cuello le permite girar la cabeza y ladearla en \u00e1ngulos asombrosos cuando maniobra con destreza entre las ramas altas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Sin embargo, beber no\u00a0le resulta tan f\u00e1cil como alcanzar objetos altos. En los abrevaderos tiene que abrir lentamente las patas delanteras, doblar ambas rodillas para llegar al agua y, en esta postura tan desgarbada, alargar el cuello al m\u00e1ximo. Afortunadamente, no\u00a0necesita hacerlo a menudo, pues suele obtener bastante l\u00edquido de las jugosas hojas que consume.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Tiene el cuello y las ijadas adornadas con una hermosa red de finas l\u00edneas blancas entrecruzadas que forman dise\u00f1os de celos\u00eda o dibujos semejantes a hojas. Los colores son muy variados \u2014rubio, casta\u00f1o rojizo e incluso negro\u2014 y se oscurecen con la edad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"ss\"><strong>La vida familiar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">La jirafa es un animal gregario, que anda en manadas de entre 2 y 50 individuos. Tiene una gestaci\u00f3n de entre cuatrocientos veinte y cuatrocientos sesenta y ocho d\u00edas. La cr\u00eda, que mide unos dos metros, literalmente cae de cabeza desde m\u00e1s de dos metros de altura al nacer. Pero no\u00a0se lastima, y en cuesti\u00f3n de quince minutos se incorpora temblorosa y lista para mamar. Al cabo de dos o tres semanas comienza instintivamente a mordisquear brotes tiernos de ramas de acacia y enseguida obtiene la fuerza precisa para ir al paso con las grandes zancadas de su madre.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">La cr\u00eda es una magn\u00edfica r\u00e9plica en miniatura de los padres. Aunque para los suyos sea peque\u00f1a, supera en talla a la mayor\u00eda de las personas. Da gusto verla, despreocupada y llena de curiosidad, bajo la atenta mirada de su imponente madre.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">En la temporada de partos se deja a los menores en grupos de cr\u00eda, donde pasan el d\u00eda entero descansando, jugando y contemplando lo que sucede a su alrededor. Crecen con suma rapidez. En seis meses llegan a aumentar un metro y pueden duplicar su altura en un a\u00f1o. En solo una semana tal vez incrementen su talla en 23\u00a0cent\u00edmetros. Cada madre protege con celo a su cr\u00eda, pues aunque le permite apartarse un poco de ella, se vale de su magn\u00edfica visi\u00f3n para vigilarla.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Con su tama\u00f1o, agilidad, velocidad y visi\u00f3n, casi no\u00a0tiene m\u00e1s enemigos naturales que los leones. Pero es el hombre quien ha cazado y matado en grandes cantidades a esta bella criatura. A causa de su preciosa piel, su sabrosa carne y los largos pelos negros de su cola, a los que se han atribuido poderes m\u00e1gicos, este pac\u00edfico animal ha sufrido una implacable persecuci\u00f3n que ha puesto en peligro su futuro. Antes medraba en muchas regiones de \u00c1frica, pero ahora solo se encuentra a salvo \u2014relativamente\u2014 en los parques y reservas naturales donde goza de protecci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">En los safaris fotogr\u00e1ficos a\u00fan podemos emocionarnos al observar a este mam\u00edfero de largo cuello mientras corre en libertad por las amplias estepas, ramonea en las acacias espinosas o mira a la distancia con su caracter\u00edstico estilo. Esta espl\u00e9ndida criatura, con su peculiar y hermosa forma y manso temperamento, es sin duda un prodigio del dise\u00f1o, una muestra m\u00e1s del genio creativo y personalidad singular de Jehov\u00e1, el Dios todopoderoso (Salmo 104:24).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\">Los montecillos rocosos habituales en las planicies africanas se denominan <em>kopjes.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n y recuadro de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\"><strong>UNA MARAVILLA DE CUELLO LARGO<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">  Uno no\u00a0puede menos que pensar que la extra\u00f1a forma corporal de la jirafa y su enorme tama\u00f1o deber\u00edan de causarle m\u00e1s de un problema. Dada su altura y la longitud de su cuello, la regulaci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo por todas las partes del cuerpo parece una imposibilidad. Por ejemplo, cabr\u00eda esperar que al bajar la cabeza se le inundara el cerebro ante la avalancha de sangre atra\u00edda por la fuerza de la gravedad, y que al subirla le regresara r\u00e1pidamente al coraz\u00f3n, caus\u00e1ndole un desmayo. Pero no\u00a0sucede as\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">  El sistema circulatorio de la jirafa es un prodigio del dise\u00f1o, adaptado ingeniosamente a las singularidades de su forma y tama\u00f1o. Tiene un coraz\u00f3n formidable que palpita con fuerza, pues ha de bombear sangre al cerebro, situado a veces tres o tres metros y medio m\u00e1s alto. Con unos 170 latidos por minuto, las gruesas paredes del musculoso coraz\u00f3n producen una presi\u00f3n sist\u00f3lica casi tres veces mayor que la del hombre. Para soportar adecuadamente tanta fuerza es preciso que sean grandes tanto la arteria car\u00f3tida, que lleva sangre al cerebro, como la vena yugular, que la devuelve al coraz\u00f3n. Y ambos vasos lo son, pues miden m\u00e1s de dos cent\u00edmetros y medio de di\u00e1metro, y est\u00e1n reforzados con un tejido el\u00e1stico y fuerte que les aporta flexibilidad y resistencia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">  La jirafa dispone de unas v\u00e1lvulas en la yugular que impiden que el cerebro reciba una avalancha de sangre cuando baja la cabeza. Adem\u00e1s, la enorme car\u00f3tida desemboca en la base del cerebro en un mecanismo tan magistral que recibe el nombre de <em>ret\u00edculo admirable. <\/em>All\u00ed el gran caudal de sangre que va al cerebro al bajar la cabeza disminuye su velocidad, pues se encauza por una peculiar red de peque\u00f1os vasos que regulan la presi\u00f3n arterial y evitan que el cerebro reciba una acometida excesiva. El\u00a0ret\u00edculo admirable se expande cuando baja la cabeza y se contrae si esta sube, contrarrestando as\u00ed la reducci\u00f3n significativa de la presi\u00f3n arterial y reduciendo el peligro de desmayarse.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sc\">  El cuello de la jirafa tambi\u00e9n est\u00e1 preparado de forma portentosa. Los cient\u00edficos se sorprendieron al descubrir que, pese a ser tan largo, contiene el mismo n\u00famero de v\u00e9rtebras que el de un rat\u00f3n o el de casi todos los dem\u00e1s mam\u00edferos. Se diferencia, sin embargo, en que estas son alargadas y siguen una disposici\u00f3n especial de bolas insertadas en concavidades, la cual le proporciona gran flexibilidad. As\u00ed, este gigante puede doblar y girar el cuello para acicalar todo su cuerpo o elevarlo con delicadeza para alimentarse de las ramas m\u00e1s altas de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La jirafa: alta, elegante y de largas extremidades DE NUESTRO CORRESPONSAL EN KENIA RAYABA el alba, y las grises pe\u00f1as gran\u00edticas estaban fr\u00edas y h\u00famedas. 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