{"id":26307,"date":"2016-05-19T15:56:00","date_gmt":"2016-05-19T20:56:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-mayor-preocupacion-es-permanecer-leal\/"},"modified":"2016-05-19T15:56:00","modified_gmt":"2016-05-19T20:56:00","slug":"mi-mayor-preocupacion-es-permanecer-leal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-mayor-preocupacion-es-permanecer-leal\/","title":{"rendered":"Mi mayor preocupaci\u00f3n es permanecer leal"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Mi mayor preocupaci\u00f3n es permanecer leal<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">RELATADO POR ALEXEI\u00a0DAVIDJUK<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">Una noche de 1947, a pocos kil\u00f3metros de nuestro pueblo, Laskiv (Ucrania), cerca de los l\u00edmites con Polonia, un guardia fronterizo persigui\u00f3 y dispar\u00f3 a mi amigo Stepan, mayor que yo. Stepan serv\u00eda de correo, es decir, pasaba publicaciones b\u00edblicas clandestinamente de Polonia a Ucrania. Su muerte tendr\u00eda, doce a\u00f1os despu\u00e9s, una profunda repercusi\u00f3n en mi vida, como relatar\u00e9 m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">NAC\u00cd en Laskiv en 1932. Para aquel entonces hab\u00eda en el pueblo diez familias de Estudiantes de la Biblia, como se llamaba en aquel tiempo a los testigos de Jehov\u00e1. Entre ellas se encontraban mis padres, quienes dieron un magn\u00edfico ejemplo de lealtad a Jehov\u00e1 hasta su muerte a mediados de los a\u00f1os setenta. As\u00ed mismo, mi principal preocupaci\u00f3n ha sido siempre ser leal a Dios (Salmo 18:25).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">En 1939, a\u00f1o en que comenz\u00f3 la segunda guerra mundial, la zona donde viv\u00edamos, en el este de Polonia, pas\u00f3 a formar parte de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y estuvo bajo su dominio hasta junio de 1941, cuando los alemanes invadieron y ocuparon la regi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Durante la guerra afront\u00e9 problemas en la escuela, pues en ella se ense\u00f1aban canciones nacionalistas y se daba adiestramiento militar a los ni\u00f1os. De hecho, parte de la instrucci\u00f3n consist\u00eda en aprender a arrojar granadas. Pero yo me negu\u00e9 a cantar y a participar en aquellas maniobras. De modo que desde temprana edad tuve que defender mis convicciones basadas en la Biblia, lo cual me ayud\u00f3 a permanecer leal a Dios en a\u00f1os posteriores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">En el territorio de nuestra congregaci\u00f3n hab\u00eda tantas personas interesadas en la verdad b\u00edblica, que asignaron a la zona a dos precursores \u2014nombre que reciben los evangelizadores de tiempo completo de los testigos de Jehov\u00e1\u2014 a fin de atenderlas. Uno de ellos, Ilja Fedorovitsch, tambi\u00e9n me dio a m\u00ed clases de la Biblia y me ense\u00f1\u00f3 a predicar. Durante la ocupaci\u00f3n alemana deportaron a Ilja a un campo de concentraci\u00f3n nazi, donde muri\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"ss\"><strong>La lucha de mi padre por mantenerse neutral<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">En 1941, las autoridades sovi\u00e9ticas intentaron que mi padre firmara un documento en el que promet\u00eda colaborar en la financiaci\u00f3n de la guerra. \u00c9l les dijo que no\u00a0pod\u00eda apoyar ning\u00fan bando del conflicto porque, como siervo del Dios verdadero, deb\u00eda mantenerse neutral. Por consiguiente, lo consideraron un enemigo y lo condenaron a cuatro a\u00f1os de c\u00e1rcel. Pero solo cumpli\u00f3 cuatro d\u00edas. \u00bfPor qu\u00e9? Porque justo el domingo que sigui\u00f3 a su encarcelamiento, el ej\u00e9rcito alem\u00e1n ocup\u00f3 el territorio donde viv\u00edamos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Al enterarse los guardias de la prisi\u00f3n de que las tropas de Hitler estaban cerca, abrieron las puertas del recinto y huyeron. Los soldados sovi\u00e9ticos dispararon a la mayor\u00eda de los reclusos que salieron. Mi padre no\u00a0abandon\u00f3 el lugar inmediatamente, pero m\u00e1s tarde escap\u00f3 y se refugi\u00f3 en casa de unos amigos. Desde all\u00ed mand\u00f3 a decir a mi madre que le llevase sus documentos, los cuales demostraban que lo hab\u00edan encarcelado por no\u00a0apoyar a los sovi\u00e9ticos en la guerra. Cuando se los ense\u00f1\u00f3 a las autoridades nazis, le perdonaron la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Los alemanes quer\u00edan saber los nombres de todos aquellos que hab\u00edan cooperado con los sovi\u00e9ticos, por lo que presionaron a mi padre para que los denunciara. No\u00a0obstante, \u00e9l se neg\u00f3 a hacerlo y les explic\u00f3 su postura neutral. Si los hubiera delatado, los habr\u00edan fusilado. De modo que su integridad tambi\u00e9n salv\u00f3 la vida de otras personas, hombres y mujeres, quienes le estuvieron sumamente agradecidos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>En la clandestinidad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Los sovi\u00e9ticos recuperaron Ucrania en agosto de 1944, y en mayo de 1945 ces\u00f3 la guerra en Europa. Despu\u00e9s, la llamada Cortina de Hierro, o Tel\u00f3n de Acero, nos sumi\u00f3 a todos los que viv\u00edamos en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica en un completo aislamiento. Era dif\u00edcil incluso mantener contacto con los testigos de Jehov\u00e1 polacos, al otro lado de la frontera, aunque algunos valientes Testigos la cruzaban sigilosamente y regresaban con unos cuantos valiosos ejemplares de la revista <em>La Atalaya. <\/em>Dado que el l\u00edmite fronterizo quedaba a tan solo ocho kil\u00f3metros de Laskiv, o\u00eda hablar acerca de los peligros que afrontaban aquellos correos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Por ejemplo, un Testigo llamado Silvester logr\u00f3 cruzar dos veces y regresar sin incidentes. Pero la tercera vez que lo intent\u00f3, lo descubri\u00f3 la patrulla fronteriza con sus perros guardianes. Los soldados le ordenaron que se detuviera, pero \u00e9l ech\u00f3 a correr para salvar la vida. A fin de eludir a los perros, no\u00a0tuvo m\u00e1s remedio que meterse en un lago cercano. Pas\u00f3 toda la noche con el agua hasta el cuello, escondido entre los altos juncos. Cuando, por fin, la patrulla abandon\u00f3 la b\u00fasqueda, Silvester regres\u00f3 a casa tambale\u00e1ndose de agotamiento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Como relat\u00e9 al principio, Stepan \u2014sobrino de Silvester\u2014 fue asesinado mientras intentaba cruzar. Aun as\u00ed, era importante que mantuvi\u00e9semos la comunicaci\u00f3n con el pueblo de Jehov\u00e1. Gracias al empe\u00f1o de estos valientes hermanos que hac\u00edan de correos, pudimos recibir alimento espiritual y gu\u00eda pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">En 1948, un a\u00f1o despu\u00e9s del fallecimiento de Stepan, me bautic\u00e9 de noche en un peque\u00f1o lago que hab\u00eda cerca de casa. Los que iban a bautizarse se encontraron en nuestro hogar, pero yo no\u00a0supe qui\u00e9nes eran debido a la oscuridad y el sigilo con que se hizo todo. De hecho, no\u00a0hablamos entre nosotros. No\u00a0s\u00e9 qui\u00e9n pronunci\u00f3 el discurso ni\u00a0qui\u00e9n me hizo las preguntas de bautismo cuando est\u00e1bamos de pie a la orilla del lago, ni\u00a0qui\u00e9n me sumergi\u00f3 en el agua. A\u00f1os m\u00e1s tarde, mientras convers\u00e1bamos, un buen amigo m\u00edo y yo descubrimos que nos hab\u00edamos bautizado juntos aquella noche.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">En 1949, los hermanos de Brooklyn aconsejaron a los Testigos ucranianos que solicitaran a Mosc\u00fa la legalizaci\u00f3n de la obra de predicar en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Atendiendo a esta recomendaci\u00f3n, se envi\u00f3 una solicitud mediante el ministro del Interior al Presidium del Soviet Supremo de la URSS. Con el tiempo, Mosc\u00fa convoc\u00f3 a Mykola Pyatokha e Ilya Babijchuk para que recibieran personalmente la respuesta del gobierno. Ellos accedieron, y aquel verano se desplazaron hasta all\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">El funcionario que los atendi\u00f3 dej\u00f3 que le explicaran las razones b\u00edblicas por las que efectuamos nuestra obra y que esta se lleva a cabo en cumplimiento de lo que predijo Jes\u00fas, a saber: \u201cEstas buenas nuevas del reino se predicar\u00e1n en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones\u201d (Mateo 24:14). Sin embargo, el funcionario les contest\u00f3 que el Estado nunca nos legalizar\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Los hermanos regresaron a Ucrania y se dirigieron a su capital, Kiev, para solicitar el reconocimiento legal de la obra en la rep\u00fablica ucraniana. Pero las autoridades denegaron nuevamente su petici\u00f3n y les dijeron que solo\u00a0dejar\u00edan tranquilos a los testigos de Jehov\u00e1 si apoyaban al Estado, lo que inclu\u00eda servir en las fuerzas armadas y participar en las elecciones. Una vez m\u00e1s, los hermanos Pyatokha y Babijchuk se\u00f1alaron que la neutralidad se debe a que, al igual que nuestro Amo, Jesucristo, no\u00a0debemos ser parte del mundo (Juan 17:14-16).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Poco despu\u00e9s, los arrestaron, los sometieron a juicio y los sentenciaron a veinticinco a\u00f1os de c\u00e1rcel. Por aquel entonces \u2014corr\u00eda el a\u00f1o\u00a01950\u2014, se apres\u00f3 a muchos Testigos. Entre ellos se encontraba mi padre, que recibi\u00f3 una sentencia de veinticinco a\u00f1os de prisi\u00f3n y fue deportado a Khabarovsk, en el extremo oriental de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, a casi 7.000\u00a0kil\u00f3metros de distancia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"ss\"><strong>Exiliado en Siberia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">M\u00e1s tarde, en abril de 1951, el Estado organiz\u00f3 una campa\u00f1a contra los Testigos de las rep\u00fablicas del oeste que hoy se conocen como Letonia, Estonia, Lituania, Moldova, Belar\u00fas y Ucrania. Aquel mes, el gobierno desterr\u00f3 a Siberia a unos siete mil siervos de Jehov\u00e1, y mi madre y yo corrimos la misma suerte. Sin previo aviso, unos soldados irrumpieron en casa de noche y nos llevaron a la estaci\u00f3n de tren, donde nos encerraron en vagones de ganado \u2014alrededor de cincuenta personas por vag\u00f3n\u2014. M\u00e1s de dos semanas despu\u00e9s, nos dejaron en un lugar llamado Zalari, cerca del lago Baikal, en el distrito de Irkutsk.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">De pie sobre la nieve, paralizado por un viento g\u00e9lido y rodeado de militares armados, me preguntaba qu\u00e9 ser\u00eda de nosotros. \u00bfC\u00f3mo lograr\u00eda permanecer leal a Jehov\u00e1 en aquel paraje? A fin de olvidarnos del fr\u00edo, comenzamos a entonar c\u00e1nticos del Reino. Entonces llegaron los administradores de las empresas estatales de la localidad. Algunos de ellos necesitaban hombres para efectuar el trabajo f\u00edsico pesado, y otros quer\u00edan mujeres para que cuidaran de los animales o realizaran tareas similares. A mi madre y a m\u00ed nos llevaron al lugar donde estaban construyendo la central hidroel\u00e9ctrica de Tagninskaya.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Cuando llegamos, vimos filas de barracones de madera: era el alojamiento de los exiliados. Me pusieron a trabajar de conductor de tractores y de electricista, y a mi madre la emplearon en una granja. Oficialmente se nos consideraba deportados, no\u00a0prisioneros. Por tanto, pod\u00edamos movernos con cierta libertad por los alrededores de la central, aunque ten\u00edamos prohibido visitar el siguiente asentamiento, que se encontraba a unos 50\u00a0kil\u00f3metros. Las autoridades nos presionaron para que firm\u00e1semos una declaraci\u00f3n en la que nos compromet\u00edamos a permanecer en la zona para siempre. Pero aquello me parec\u00eda much\u00edsimo tiempo \u2014yo solo contaba 19 a\u00f1os\u2014, de modo que me negu\u00e9. Aun as\u00ed pasamos all\u00ed quince a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Ya no\u00a0est\u00e1bamos a ocho kil\u00f3metros de la frontera polaca, sino a m\u00e1s de 6.000. Los Testigos hicimos todo lo que pudimos para organizarnos de nuevo en congregaciones, y se nombraron hermanos que llevaran la delantera. Al principio no\u00a0ten\u00edamos m\u00e1s que unas cuantas publicaciones que algunos Testigos lograron llevarse de Ucrania, as\u00ed que las copiamos a mano y nos las pasamos unos a otros.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Enseguida empezamos a celebrar las reuniones. Dado que muchos de nosotros viv\u00edamos en barracones, nos junt\u00e1bamos casi todas las noches. Nuestra congregaci\u00f3n constaba de unas cincuenta personas, y yo estaba a cargo de la Escuela del Ministerio Teocr\u00e1tico. Como cont\u00e1bamos con muy pocos varones, tambi\u00e9n realizaban presentaciones estudiantiles las mujeres, norma que no\u00a0se instituy\u00f3 en el resto de las congregaciones de los testigos de Jehov\u00e1 sino hasta\u00a01958. Todos tomaban en serio sus asignaciones, pues ve\u00edan la escuela como una forma de alabar a Jehov\u00e1 y de animar a los hermanos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"ss\"><strong>Se bendice nuestro ministerio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">Puesto que compart\u00edamos los barracones con personas que no\u00a0eran Testigos, raramente pasaba un d\u00eda sin que habl\u00e1semos con alguien acerca de nuestra fe, a pesar de que estaba terminantemente prohibido. La situaci\u00f3n mejor\u00f3 tras la muerte del estadista sovi\u00e9tico Josif Stalin, en\u00a01953. Desde entonces se nos permiti\u00f3 conversar con otras personas m\u00e1s abiertamente sobre nuestras creencias basadas en la Biblia. Mediante la correspondencia que manten\u00edamos con algunos amigos de Ucrania, supimos d\u00f3nde se hallaban otros Testigos de la zona y nos pusimos en contacto con ellos, lo que nos permiti\u00f3 organizar las congregaciones en circuitos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">En 1954 me cas\u00e9 con Olga, a quien tambi\u00e9n hab\u00edan deportado desde Ucrania. Ella me apoy\u00f3 much\u00edsimo en mi servicio a Jehov\u00e1 a lo largo de los a\u00f1os. Fue su hermano, Stepan, a quien asesinaron en la frontera de Ucrania con Polonia en\u00a01947. Con el tiempo tuvimos una hija, Valentina.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">Olga y yo disfrutamos de muchas bendiciones mientras efectuamos nuestro ministerio cristiano en Siberia. Por ejemplo, encontramos a George, l\u00edder de un grupo bautista. Lo visitamos con regularidad y estudiamos con \u00e9l los ejemplares de <em>La Atalaya <\/em>que consegu\u00edamos. Enseguida se dio cuenta de que el mensaje b\u00edblico que predican los siervos de Jehov\u00e1 es la verdad. Algunos de sus amigos bautistas tambi\u00e9n comenzaron a estudiar con nosotros. Fue emocionante ver a George y a varios de sus amigos bautizarse y convertirse en nuestros hermanos espirituales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">En 1956 me nombraron superintendente viajante, por lo que visitaba una congregaci\u00f3n de la zona cada semana. Trabajaba todo el d\u00eda y luego, por la tarde, sal\u00eda con mi motocicleta. Temprano a la ma\u00f1ana siguiente regresaba y acud\u00eda al trabajo. Mykhailo Serdinsky, a quien asignaron para que me ayudara en la obra viajante, falleci\u00f3 en un accidente de tr\u00e1fico en 1958. Muri\u00f3 un mi\u00e9rcoles, pero retrasamos el funeral hasta el domingo para que el mayor n\u00famero posible de Testigos tuviera la oportunidad de asistir.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">Cuando muchos de nosotros comenzamos a caminar en grupo hacia el cementerio, nos siguieron algunos agentes de la Seguridad del Estado. Yo corr\u00eda el riesgo de ser encarcelado si daba un discurso sobre la esperanza b\u00edblica de la resurrecci\u00f3n, pero me sent\u00ed impelido a hablar de Mykhailo y su maravilloso porvenir. A pesar de que utilic\u00e9 la Biblia, no\u00a0me detuvieron. Quiz\u00e1 pensaron que no\u00a0ganar\u00edan nada haci\u00e9ndolo. Adem\u00e1s, me conoc\u00edan muy bien, pues a menudo me \u201cinvitaban\u201d a sus dependencias para interrogarme.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"ss\"><strong>La traici\u00f3n de un delator<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">En 1959, la Seguridad del Estado arrest\u00f3 a doce Testigos que encabezaban la predicaci\u00f3n. Tambi\u00e9n cit\u00f3 a otros hermanos para someterlos a un interrogatorio, y yo me encontraba entre los convocados. Cuando lleg\u00f3 mi turno, me horroriz\u00f3 o\u00edr a los funcionarios mencionar datos confidenciales sobre nuestra obra. \u00bfC\u00f3mo pod\u00edan saber todo aquello? Era evidente que hab\u00eda un delator, alguien que nos conoc\u00eda muy bien y que llevaba trabajando alg\u00fan tiempo para el Estado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sb\">Los doce detenidos, que se encontraban en celdas contiguas, acordaron no\u00a0decir ni\u00a0una palabra m\u00e1s a las autoridades. De esa forma, el delator tendr\u00eda que comparecer en el juicio para aportar pruebas contra ellos. Aunque no\u00a0se presentaron cargos contra m\u00ed, acud\u00ed a los tribunales para ver qu\u00e9 suced\u00eda. El juez interrog\u00f3 a los doce acusados, pero ninguno le respondi\u00f3. Entonces, un Testigo llamado Konstantyn Polishchuk, a quien yo conoc\u00eda desde hac\u00eda a\u00f1os, testific\u00f3 contra los hermanos, y algunos de ellos fueron sentenciados a ir a la c\u00e1rcel. Al salir del juzgado, me encontr\u00e9 con Polishchuk.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sb\">\u2014\u00bfPor qu\u00e9 nos has traicionado? \u2014le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sb\">\u2014Porque he dejado de creer \u2014respondi\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sb\">\u2014\u00bfDe creer en qu\u00e9?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sb\">\u2014En la Biblia; simplemente ya no\u00a0me es posible creer en ella.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sb\">Polishchuk pudo haberme traicionado a m\u00ed tambi\u00e9n, pero no\u00a0mencion\u00f3 mi nombre. As\u00ed que le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 no\u00a0lo hab\u00eda hecho.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sb\">\u201cNo quiero que vayas a prisi\u00f3n \u2014me contest\u00f3\u2014. Todav\u00eda me siento culpable por la muerte de Stepan, el hermano de tu mujer. Fui yo quien lo envi\u00f3 a que cruzara la frontera la noche que lo mataron. Lamento much\u00edsimo lo que sucedi\u00f3.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sb\">Sus palabras me dejaron perplejo. \u00a1Hasta qu\u00e9 punto se hab\u00eda insensibilizado su conciencia! Sent\u00eda remordimientos por la muerte de Stepan y, sin embargo, traicionaba a los siervos de Jehov\u00e1. Nunca lo volv\u00ed a ver. Muri\u00f3 unos meses m\u00e1s tarde. En cuanto a m\u00ed, el que alguien en quien hab\u00eda confiado durante a\u00f1os traicionara a nuestros hermanos me hiri\u00f3 en lo m\u00e1s hondo. Pero la experiencia me ense\u00f1\u00f3 una valiosa lecci\u00f3n: <em>Polishchuk fue desleal porque dej\u00f3 de leer la Biblia y de creer en ella.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sb\">Sin duda, siempre debemos tener presente lo siguiente: si deseamos ser leales a Dios, tenemos que estudiar habitualmente las Santas Escrituras. La Biblia nos advierte: \u201cSalvaguarda tu coraz\u00f3n, porque procedentes de \u00e9l son las fuentes de la vida\u201d. Adem\u00e1s, el ap\u00f3stol Pablo aconsej\u00f3 a los cristianos que tuvieran cuidado. \u00bfPor qu\u00e9? \u201cPor temor de que alguna vez se desarrolle en alguno de ustedes un coraz\u00f3n inicuo y falto de fe al alejarse del Dios vivo.\u201d (Proverbios 4:23; Hebreos 3:12.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"ss\"><strong>Regreso a Ucrania<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sb\">Cuando concluy\u00f3 nuestro exilio en Siberia en\u00a01966, Olga y yo regresamos a Ucrania, y nos instalamos en una localidad llamada Sokal, a unos 80\u00a0kil\u00f3metros de L\u2019viv. Ten\u00edamos mucho que hacer, porque solo hab\u00eda treinta y cuatro Testigos entre los de Sokal y las poblaciones vecinas de Cervonograd y Sosnivka. Actualmente hay once congregaciones en la zona.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sb\">Olga muri\u00f3 fiel en 1993. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde me cas\u00e9 con Lidiya, quien ha sido desde entonces un verdadero apoyo para m\u00ed. Mi hija Valentina y su familia, todos ellos siervos celosos de Jehov\u00e1, tambi\u00e9n han sido una fuente de \u00e1nimo. Sin embargo, lo que me produce mayor satisfacci\u00f3n es haber permanecido leal a Jehov\u00e1, el Dios que act\u00faa con lealtad (2\u00a0Samuel 22:26).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"sd\"><em>Alexei Davidjuk muri\u00f3 leal a Jehov\u00e1 el 18 de febrero de 2000, mientras se preparaba la publicaci\u00f3n de este art\u00edculo.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"sc\">La congregaci\u00f3n con la que nos reun\u00edamos en barracones (Siberia oriental, 1952)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"sc\">Nuestra Escuela del Ministerio Teocr\u00e1tico en\u00a01953<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"sc\">El cortejo f\u00fanebre de Mykhailo Serdinsky en 1958<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" data-pid=\"54\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p55\" data-pid=\"55\" class=\"sc\">Con Lidiya, mi esposa<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p56\" data-pid=\"56\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi mayor preocupaci\u00f3n es permanecer leal RELATADO POR ALEXEI\u00a0DAVIDJUK Una noche de 1947, a pocos kil\u00f3metros de nuestro pueblo, Laskiv (Ucrania), cerca de los l\u00edmites con Polonia, un guardia fronterizo persigui\u00f3 y dispar\u00f3 a mi amigo Stepan, mayor que yo. Stepan serv\u00eda de correo, es decir, pasaba publicaciones b\u00edblicas clandestinamente de Polonia a Ucrania. Su &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-mayor-preocupacion-es-permanecer-leal\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMi mayor preocupaci\u00f3n es permanecer leal\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26307","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26307"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26307\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}