{"id":26319,"date":"2016-05-19T15:56:40","date_gmt":"2016-05-19T20:56:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-la-montana-trato-de-unirse-al-mar\/"},"modified":"2016-05-19T15:56:40","modified_gmt":"2016-05-19T20:56:40","slug":"cuando-la-montana-trato-de-unirse-al-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuando-la-montana-trato-de-unirse-al-mar\/","title":{"rendered":"Cuando la monta\u00f1a trat\u00f3 de unirse al mar"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Cuando la monta\u00f1a <\/strong><strong>trat\u00f3 de unirse al mar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">De nuestro corresponsal en Venezuela<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">ENTRE Caracas \u2014la capital de Venezuela\u2014 y el mar hay una monta\u00f1a que mide 2.000\u00a0metros de altura llamada El \u00c1vila. En el lado norte de esta se encuentra una estrecha pero densamente poblada franja de costa. All\u00ed est\u00e1 ubicado el aeropuerto principal de Venezuela y, para desplazarse de este a Caracas, los turistas tienen que viajar por un t\u00fanel que atraviesa la monta\u00f1a.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Despu\u00e9s de las lluvias torrenciales del pasado mes de diciembre, el suelo saturado de El \u00c1vila ya\u00a0no\u00a0pod\u00eda absorber m\u00e1s agua. Parec\u00eda que las laderas se hab\u00edan reventado, pues decenas de miles de metros c\u00fabicos de agua ca\u00edan de la monta\u00f1a en cascada. Una persona dijo que parec\u00eda que la monta\u00f1a trataba de unirse al mar. Los hogares \u2014desde fr\u00e1giles casuchas hasta lujosas viviendas\u2014 quedaron sepultados bajo un alud de agua, lodo, piedras y \u00e1rboles que barri\u00f3 camas, refrigeradores, televisores e incluso a seres humanos. Un hombre de edad dijo que pens\u00f3 que era el fin del mundo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Con el tiempo se detuvo la lluvia y empezaron a bajar las aguas. Se ha calculado que aproximadamente cincuenta mil personas murieron y cuatrocientas mil quedaron sin hogar. Con raz\u00f3n se dice que este ha sido \u201cel peor desastre natural de la historia de Venezuela\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>Escapan por poco<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">El 15 de diciembre, Juan Carlos Lorenzo y su padre quedaron atrapados entre dos r\u00edos crecidos. Abandonaron su veh\u00edculo y se unieron a\u00a035\u00a0personas refugiadas en un edificio. Sin embargo, en poco tiempo,\u00a0el agua empez\u00f3 a entrar en este y a ascender r\u00e1pidamente. Todos lograron subir al techo. Entretanto, rocas y troncos de \u00e1rboles azotaban el edificio. Poco despu\u00e9s se derrumbaron las paredes del primero y el segundo piso; solo quedaron las columnas y el techo. La\u00a0fr\u00e1gil estructura se estremec\u00eda con los golpes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Lleg\u00f3 un helic\u00f3ptero, pero no\u00a0pudo posarse en el endeble edificio. Cuando se march\u00f3, Juan Carlos y su padre se despidieron con l\u00e1grimas en los ojos, convencidos de que morir\u00edan. Pero entonces llegaron dos helic\u00f3pteros que los pilotos h\u00e1bilmente mantuvieron inm\u00f3viles en el aire de modo que una por una, todas las personas que estaban en el techo fueron rescatadas. Tan pronto partieron, el edificio qued\u00f3 reducido a escombros en las furiosas aguas. Escaparon justo a tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Miles de personas fueron evacuadas: en avionetas, en veh\u00edculos terrestres y en barcos para el transporte de tropas dise\u00f1ados para desembarcar en la playa. Largas filas de personas \u2014algunas con ni\u00f1os sobre los hombros\u2014 vadearon las agitadas aguas con la ayuda de sogas hasta llegar a los barcos. Aunque hubo quien pudo salvar unos cuantos art\u00edculos personales, muchos se fueron \u00fanicamente con la ropa que llevaban puesta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Labores de socorro<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Tan pronto como la sucursal de los testigos de Jehov\u00e1 de Venezuela se enter\u00f3 del desastre, se organizaron las labores de socorro. Lamentablemente, las carreteras hab\u00edan quedado intransitables por los escombros o literalmente arrasadas. Al cabo de unos d\u00edas, se abri\u00f3 un carril de la autopista principal para el tr\u00e1nsito de emergencia y se permiti\u00f3 que pasaran por all\u00ed los veh\u00edculos de los Testigos que llevaban equipo m\u00e9dico y personal capacitado. Un funcionario dijo m\u00e1s tarde: \u201cEl gobierno es muy consciente de que los testigos de Jehov\u00e1 estuvieron entre los primeros que llegaron para ofrecer asistencia y sacar a la gente de la zona del desastre\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Los Testigos se organizaron para buscar a quienes necesitaran ayuda. Se llev\u00f3 a los evacuados a Caracas, donde muchos llegaron sin nada. Se establecieron centros de almacenamiento en la ciudad a fin de distribuir alimento, ropa y medicinas a los necesitados. Pero la mayor\u00eda de ellos precisaban m\u00e1s que alimento y ropa. Necesitaban urgentemente un lugar donde vivir. Sus hermanos cristianos los acogieron con gusto en sus hogares.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Mucho tiempo despu\u00e9s del desastre, a\u00fan hab\u00eda personas que hospedaban a amigos y parientes. Joel y Elsa, Testigos de Puerto Cabello, viven en un apartamento peque\u00f1o. Un mes despu\u00e9s de la tormenta, todav\u00eda compart\u00edan su techo con diecis\u00e9is personas. Muchas de ellas no\u00a0solo hab\u00edan perdido su hogar, sino tambi\u00e9n su empleo. Su lugar de trabajo ni\u00a0siquiera existe ya.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Lamentablemente, las bulliciosas ciudades tur\u00edsticas y portuarias casi ni\u00a0se pod\u00edan reconocer. Se ve\u00eda parte de algunos veh\u00edculos entre el lodo, mientras que otros se hab\u00edan estrellado contra las paredes, o estaban enrollados en los postes o atascados en puertas o ventanas. Una capa de lodo endurecido \u2014de hasta tres metros de grosor en algunos lugares\u2014 hizo que los niveles de las calles se elevaran tanto que cuando las personas caminaban por ellas, los pisos superiores y los techos de los edificios les quedaban a la altura de los ojos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Algunos venezolanos dijeron que el desastre les ense\u00f1\u00f3 una valiosa lecci\u00f3n: no\u00a0depositar su confianza en las posesiones materiales (Lucas 12:29-31). Llegaron a comprender el consejo de Jesucristo: \u201cDejen de acumular para s\u00ed tesoros sobre la tierra, donde la polilla y el moho consumen, y donde ladrones entran por fuerza y hurtan. M\u00e1s bien, acumulen para s\u00ed tesoros en el cielo, donde ni\u00a0polilla ni\u00a0moho consumen, y donde ladrones no\u00a0entran por fuerza y hurtan. Porque donde est\u00e1 tu tesoro, all\u00ed tambi\u00e9n estar\u00e1 tu coraz\u00f3n\u201d (Mateo 6:19-21).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones y mapa de las p\u00e1ginas 16 y 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sc\">VENEZUELA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sc\">Caracas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sc\">Zona de\u00a0desastre<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\">COLOMBIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">Rub\u00e9n Serrano junto a los restos de su casa<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">1. Los voluntarios reunieron los suministros de socorro en Caracas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">2,\u00a03. La Congregaci\u00f3n Maiquet\u00eda elimin\u00f3 una capa de barro endurecido de dos metros de\u00a0espesor que se hab\u00eda acumulado en el\u00a0Sal\u00f3n del Reino.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">4. Estos Testigos perdieron su hogar y luego se ofrecieron para construir nuevos hogares para s\u00ed mismos y otras personas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">5. Uno de los hogares casi terminados de San Sebasti\u00e1n de los Reyes<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando la monta\u00f1a trat\u00f3 de unirse al mar De nuestro corresponsal en Venezuela ENTRE Caracas \u2014la capital de Venezuela\u2014 y el mar hay una monta\u00f1a que mide 2.000\u00a0metros de altura llamada El \u00c1vila. En el lado norte de esta se encuentra una estrecha pero densamente poblada franja de costa. 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