{"id":26331,"date":"2016-05-19T15:57:22","date_gmt":"2016-05-19T20:57:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-pone-a-prueba-la-fe-en-polonia\/"},"modified":"2016-05-19T15:57:22","modified_gmt":"2016-05-19T20:57:22","slug":"se-pone-a-prueba-la-fe-en-polonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-pone-a-prueba-la-fe-en-polonia\/","title":{"rendered":"Se pone a prueba la fe en Polonia"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Se pone a prueba la fe en Polonia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">Relatado por Jan Ferenc<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">CUANDO la II Guerra Mundial se hallaba en su apogeo, yo era solo un muchacho. Recuerdo muy bien a uno de mis t\u00edos, testigo de Jehov\u00e1, que nos le\u00eda pasajes b\u00edblicos durante sus frecuentes visitas. Aunque mis padres no\u00a0ten\u00edan inter\u00e9s en aquel mensaje, mi hermano J\u00f3zef, mi hermana Janina y yo s\u00ed, de modo que no\u00a0tardamos en bautizarnos en s\u00edmbolo de nuestra dedicaci\u00f3n a Jehov\u00e1. Para aquel entonces, yo contaba 14 a\u00f1os.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Mis padres se hicieron m\u00e1s receptivos al observar los buenos efectos que ten\u00eda el estudio de la Biblia en nuestra vida. Cuando pap\u00e1 se percat\u00f3 de que las Escrituras condenan la idolatr\u00eda, dijo: \u201cSi esto es lo que ense\u00f1a la Palabra de Dios, los curas nos han mantenido en la ignorancia. Hijo, quita las im\u00e1genes de las paredes y \u00e9chalas a la basura\u201d. Mis padres se bautizaron unos dos a\u00f1os despu\u00e9s y sirvieron a Jehov\u00e1 con fidelidad hasta su muerte.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Afrontamos dificultades<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Los testigos de Jehov\u00e1 afrontamos muchas dificultades en la posguerra. Por ejemplo, el Departamento de Seguridad efectu\u00f3 una redada en la sucursal de Lodz y detuvo a sus trabajadores. En el este de Polonia, las guerrillas de las Fuerzas Armadas Nacionales, influidas por el clero cat\u00f3lico, nos atacaban sin piedad.*<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Tambi\u00e9n por aquellas fechas, el gobierno comunista cancel\u00f3 el permiso que nos hab\u00eda otorgado para celebrar nuestras asambleas y procur\u00f3 disolver las que ya estaban en marcha. Pero la creciente oposici\u00f3n no\u00a0hizo m\u00e1s que fortalecer nuestra determinaci\u00f3n de seguir predicando el Reino de Dios. En 1949 superamos con creces la cifra de 14.000\u00a0Testigos en Polonia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Poco despu\u00e9s me hice precursor (evangelizador de tiempo completo de los testigos de Jehov\u00e1). Mi primera asignaci\u00f3n estaba a 500\u00a0kil\u00f3metros de casa, pero m\u00e1s tarde me nombraron superintendente viajante de una regi\u00f3n al este de Lublin, no\u00a0muy lejos de donde viv\u00edan mis padres.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"ss\"><strong>Detenido y perseguido<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">En junio de 1950, los comunistas me detuvieron, me acusaron de espionaje en favor de Estados Unidos y me arrojaron a una mazmorra h\u00fameda. Por la noche, un agente me sac\u00f3 para interrogarme y me dijo: \u201cLa organizaci\u00f3n religiosa a la que pertenece es una secta enemiga del Estado. La sucursal colabora con el servicio de inteligencia norteamericano. \u00a1Podemos probarlo! Sus hermanos ya han confesado que recorr\u00edan todo el pa\u00eds en busca de datos sobre las instalaciones militares y las f\u00e1bricas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Huelga decir que eran acusaciones totalmente falsas. Sin embargo, el funcionario me aconsej\u00f3 que firmara una renuncia a la que \u00e9l llamaba \u201cvergonzosa organizaci\u00f3n\u201d. Una y otra vez intent\u00f3 hacerme firmar. Incluso trat\u00f3 de obligarme a escribir los nombres y direcciones de los Testigos que conoc\u00eda y los centros de distribuci\u00f3n de nuestras publicaciones. Pero su empe\u00f1o fue in\u00fatil.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Acto seguido, los agentes me dieron garrotazos hasta dejarme sin sentido. Luego me echaron agua para reanimarme y continuar con el interrogatorio. A la noche siguiente me golpearon cruelmente los talones. Le implor\u00e9 a Dios en voz alta que me impartiera fortaleza para aguantar y estoy seguro de que me la dio. Durante casi un a\u00f1o, los interrogatorios nocturnos fueron la norma.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Sal\u00ed de la c\u00e1rcel en abril de 1951, pero\u00a0muchos Testigos permanecieron recluidos. Me\u00a0dirig\u00ed a un Testigo que llevaba la delantera en la obra y le ped\u00ed una nueva asignaci\u00f3n. \u201c\u00bfNo\u00a0temes que te vuelvan a detener?\u201d, me pregunt\u00f3. \u201cEstoy m\u00e1s resuelto que nunca a trabajar donde haya mayor necesidad\u201d, le contest\u00e9. Reanud\u00e9 el servicio de superintendente viajante, y m\u00e1s tarde, se me invit\u00f3 a organizar la impresi\u00f3n y distribuci\u00f3n de las publicaciones en Polonia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">En aquella \u00e9poca emple\u00e1bamos multicopistas antiguas y clich\u00e9s para reproducir <em>La Atalaya. <\/em>La calidad de la impresi\u00f3n era mala, y dada la escasez de papel, lo pag\u00e1bamos a precios exorbitantes. Efectu\u00e1bamos el trabajo en lugares aislados, como establos, s\u00f3tanos y desvanes. Se castigaba con la c\u00e1rcel a quien se descubr\u00eda haci\u00e9ndolo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Recuerdo que utiliz\u00e1bamos un pozo seco, en cuya pared hab\u00eda una trampilla a unos 10\u00a0metros bajo tierra que conduc\u00eda a una peque\u00f1a c\u00e1mara donde copi\u00e1bamos las revistas. Para acceder a ella, nos ten\u00edan que bajar con una soga. En\u00a0una ocasi\u00f3n, mientras descend\u00eda por el pozo dentro de un enorme cubo de madera, la cuerda se rompi\u00f3 de pronto. Ca\u00ed al fondo y me fractur\u00e9 una pierna. Pas\u00e9 unos d\u00edas en el hospital y volv\u00ed a trabajar con la multicopista.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Por aquel entonces conoc\u00ed a una precursora entusiasta llamada Danuta. En 1956 nos casamos, y durante los siguientes cuatro a\u00f1os trabajamos juntos en el ministerio en el centro del pa\u00eds. En 1960 ya ten\u00edamos dos hijos y decidimos que Danuta interrumpiera el servicio de tiempo completo para atenderlos. Poco despu\u00e9s me volvieron a detener y esta vez me confinaron en una celda infestada de ratas. Al\u00a0cabo de siete meses me sentenciaron a dos a\u00f1os de c\u00e1rcel.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"ss\"><strong>Dentro y fuera del presidio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">\u00c9ramos m\u00e1s de trescientos reclusos en la prisi\u00f3n de Bydgoszcz, por lo que le rogu\u00e9 a Jehov\u00e1 que me permitiera divulgar el mensaje del Reino entre los de coraz\u00f3n sincero. Habl\u00e9 con el director y le suger\u00ed que me utilizara de\u00a0barbero y, para mi sorpresa, acept\u00f3. No\u00a0tard\u00e9 mucho en empezar a afeitar a los presos, a cortarles el pelo y a dar testimonio a quienes parec\u00edan tener buena disposici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">El prisionero que trabajaba conmigo de barbero respondi\u00f3 bien a las conversaciones. Incluso se puso a hablar a los dem\u00e1s de lo que aprend\u00eda de la Biblia. Al poco tiempo, el director nos orden\u00f3 que dej\u00e1ramos de difundir lo que denomin\u00f3 \u201cpropaganda subversiva\u201d. Mi\u00a0compa\u00f1ero le respondi\u00f3 sin vacilaci\u00f3n: \u201cAntes yo robaba, pero ya no. Era adicto a la nicotina, pero dej\u00e9 el tabaco. He encontrado sentido a mi vida y deseo ser testigo de Jehov\u00e1\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Cuando sal\u00ed en libertad, me asignaron a supervisar una \u201cpanader\u00eda\u201d (as\u00ed llam\u00e1bamos a las imprentas clandestinas) de Poznan. Al final de la d\u00e9cada de los cincuenta, la calidad de la impresi\u00f3n hab\u00eda mejorado much\u00edsimo. Aprendimos la t\u00e9cnica de la reducci\u00f3n fotogr\u00e1fica de las p\u00e1ginas \u2014un hito para nosotros\u2014 y el manejo de prensas offset (marca Rotaprint). En 1960, adem\u00e1s, iniciamos la impresi\u00f3n y encuadernaci\u00f3n de libros.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">No hab\u00eda pasado mucho tiempo cuando un vecino nos delat\u00f3, y volvieron a meterme en la c\u00e1rcel. Tras mi liberaci\u00f3n, en 1962, me asignaron a servir en Szczecin junto con varios hermanos. Pero antes de partir, recibimos instrucciones \u2014procedentes, seg\u00fan nos pareci\u00f3, de cristianos leales\u2014 de dirigirnos a Kielce. Sin embargo, al llegar a dicha localidad, nos detuvieron, y a m\u00ed me condenaron a otro a\u00f1o y medio de c\u00e1rcel. Nos hab\u00edan traicionado ciertos infiltrados, a los que m\u00e1s tarde se identific\u00f3 y destituy\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Cuando por fin sal\u00ed de la c\u00e1rcel, se me comision\u00f3 para supervisar la impresi\u00f3n en Polonia. Durante diez a\u00f1os logr\u00e9 que no\u00a0me capturaran, pero en 1974 me siguieron y me apresaron en Opole. Poco despu\u00e9s me enviaron a la prisi\u00f3n de Zabrze. \u201cSus funciones de obispo se han acabado \u2014me dijo el director de la penitenciar\u00eda\u2014. Si persiste en divulgar esa propaganda, lo mandaremos a una celda de aislamiento.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"ss\"><strong>Predico encarcelado<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Estaba claro que mis labores de ministro no\u00a0hab\u00edan terminado, ni\u00a0mucho menos. De\u00a0hecho, comenc\u00e9 un estudio b\u00edblico con dos reclusos, quienes progresaron hasta el punto de que yo mismo les bautic\u00e9 en una gran ba\u00f1era de la prisi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Hubo tambi\u00e9n otros presos que respondieron bien a la predicaci\u00f3n, de manera que en abril de 1977 nos reunimos para conmemorar la muerte de Cristo (Lucas 22:19). Dos meses despu\u00e9s, en junio de ese a\u00f1o, me dejaron libre y ya no\u00a0volvieron a detenerme.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Para aquel entonces, el gobierno se hab\u00eda vuelto m\u00e1s tolerante con nuestra obra. Seguramente, las visitas de algunos miembros del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehov\u00e1 hab\u00edan sido muy \u00fatiles. En 1977, tres de ellos se entrevistaron con los superintendentes, precursores y Testigos veteranos de varias ciudades. Al a\u00f1o siguiente, otros dos efectuaron una visita de cumplido a la Secretar\u00eda de Asuntos Religiosos. Aun as\u00ed, la proscripci\u00f3n a nuestra obra no\u00a0se levant\u00f3 hasta 1989. En la actualidad somos 124.000\u00a0Testigos activos en Polonia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">Danuta no\u00a0ha podido acompa\u00f1arme durante los \u00faltimos a\u00f1os debido a su mala salud, pero me anima y desea que siga visitando las congregaciones. Siempre le agradecer\u00e9 que me apoyara y fortaleciera durante todos los encarcelamientos que sufr\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">Sin duda alguna, la decisi\u00f3n que tom\u00e9 de servir a Jehov\u00e1 hace cincuenta a\u00f1os ha sido la correcta. He disfrutado mucho de servirle con entusiasmo. Tanto mi esposa como yo hemos constatado la veracidad de las palabras de Isa\u00edas 40:29: \u201c[Jehov\u00e1] est\u00e1 dando poder al cansado; y hace que abunde en plena potencia el que se halla sin energ\u00eda din\u00e1mica\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sf\"><strong>[Nota]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\">V\u00e9ase el <em>Anuario de los testigos de Jehov\u00e1 1994, <\/em>p\u00e1gs.\u00a0213-222.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\">Utilizamos una multicopista y posteriormente una prensa offset (marca Rotaprint) para imprimir las publicaciones<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\">Mi esposa, Danuta, y yo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se pone a prueba la fe en Polonia Relatado por Jan Ferenc CUANDO la II Guerra Mundial se hallaba en su apogeo, yo era solo un muchacho. Recuerdo muy bien a uno de mis t\u00edos, testigo de Jehov\u00e1, que nos le\u00eda pasajes b\u00edblicos durante sus frecuentes visitas. Aunque mis padres no\u00a0ten\u00edan inter\u00e9s en aquel mensaje, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-pone-a-prueba-la-fe-en-polonia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSe pone a prueba la fe en Polonia\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26331","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26331"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26331\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}