{"id":26398,"date":"2016-05-19T16:10:58","date_gmt":"2016-05-19T21:10:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-desafio-de-ser-padres-en-el-reino-animal\/"},"modified":"2016-05-19T16:10:58","modified_gmt":"2016-05-19T21:10:58","slug":"el-desafio-de-ser-padres-en-el-reino-animal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-desafio-de-ser-padres-en-el-reino-animal\/","title":{"rendered":"El desaf\u00edo de ser padres en el reino animal"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>El desaf\u00edo de ser padres en el reino animal<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN KENIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EN LA vasta y herbosa llanura africana, un nuevo ser acaba de nacer. Al rayar las primeras luces del alba, cae al suelo con un sonido sordo. Cuidadosamente, la madre alza al h\u00famedo y brillante reci\u00e9n nacido y lo hace erguirse sobre sus temblorosas patas. Otras hembras y las hermanas del peque\u00f1o se acercan corriendo para verlo mejor, tocarlo y olerlo. Con solo 120\u00a0kilos y menos de 90\u00a0cent\u00edmetros de altura, la cr\u00eda de elefante despierta gran entusiasmo en la manada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">A miles de kil\u00f3metros de distancia, en el continente americano, un nido en miniatura del tama\u00f1o de un dedal se aferra a la rama de un \u00e1rbol. En \u00e9l, una pareja de colibr\u00edes abeja, no\u00a0mucho m\u00e1s grandes que un par de insectos con alas, atienden a dos polluelos. Volando a incre\u00edble velocidad, estos coloridos y valientes p\u00e1jaros intentar\u00e1n ahuyentar a los animales de gran tama\u00f1o e incluso a los seres humanos que se acerquen a su diminuta nidada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">A todos nos atraen las cr\u00edas de los animales. A los ni\u00f1os les encantan los cachorros. \u00bfA qui\u00e9n no\u00a0le divierten las travesuras juguetonas de un gatito, la adorable apariencia de un peque\u00f1o mono asido del pelaje de su madre, o una cr\u00eda de b\u00faho que, con ojos como platos, observa lo que sucede a su alrededor desde la seguridad de su nido?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Las cr\u00edas de animales no\u00a0se hallan siempre tan indefensas como los beb\u00e9s humanos. Algunas nacen con la capacidad de correr poco despu\u00e9s de que sus min\u00fasculas patas tocan el suelo. Otras dependen exclusivamente de s\u00ed mismas para protegerse y sobrevivir. No\u00a0obstante, muchas cr\u00edas, incluso en el mundo de los insectos, sobreviven gracias al cuidado, la protecci\u00f3n, la alimentaci\u00f3n, la instrucci\u00f3n y la atenci\u00f3n que les dispensan sus padres a causa del estrecho v\u00ednculo que los une.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>Casos ins\u00f3litos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">La mayor\u00eda de los insectos, los peces, los anfibios y los reptiles no\u00a0se preocupan mucho por el bienestar de su descendencia. Existen, sin embargo, notables excepciones. Uno de los casos m\u00e1s ins\u00f3litos es el del temible cocodrilo del Nilo. Este reptil de sangre fr\u00eda muestra un sorprendente inter\u00e9s en sus cr\u00edas. Una vez depositados los huevos en la tibia arena, los padres permanecen cerca de ellos a fin de proteger a su futura prole. Cuando los peque\u00f1os cocodrilos est\u00e1n a punto de salir del cascar\u00f3n, empiezan a gru\u00f1ir, lo que le indica a la madre que ha de desenterrar los huevos. M\u00e1s tarde, con sus poderosas mand\u00edbulas re\u00fane tiernamente a los reci\u00e9n nacidos y los lleva a la orilla para limpiarles la arena. Tambi\u00e9n se ha visto realizar esta labor al macho adulto. Durante unos cuantos d\u00edas, las cr\u00edas se quedan cerca de la madre, en el agua, y la siguen en fila como hacen los patitos. De esa manera se benefician de su formidable poder protector.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Aunque parezca sorprendente, algunos peces tambi\u00e9n encajan en lo que considerar\u00edamos buenos padres. La mayor\u00eda de las tilapias, que son peces de agua dulce, ponen sus huevos y los guardan en la boca para protegerlos. Cuando estos eclosionan, los diminutos pececillos nadan libremente, aunque cerca de sus padres. Si surge alg\u00fan peligro, el pez abre su amplia boca y las cr\u00edas entran como una flecha y se esconden dentro. Cuando pasa el peligro, salen y vuelven a la normalidad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Las hormigas, las abejas y las termitas tambi\u00e9n muestran una extraordinaria inclinaci\u00f3n a cuidar y proteger a sus cr\u00edas. Se les conoce como insectos sociales, pues viven en colonias, construyen refugios para los huevos y proporcionan alimento a las larvas. La abeja mel\u00edfera es un famoso ejemplo. Miles de industriosas abejas colaboran en cuidar a los ejemplares j\u00f3venes de la colmena. Gracias a su sabidur\u00eda instintiva, pueden construir, restaurar y limpiar las celdillas donde se encuentran las larvas, e incluso controlar la temperatura y la humedad.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>Padres alados<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">La mayor\u00eda de las aves son muy buenos padres. Invierten much\u00edsimo tiempo y esfuerzo en seleccionar el lugar donde situar\u00e1n el nido, y luego en construirlo y criar a sus polluelos. En un caso, se vio a un abnegado c\u00e1lao africano macho visitar el nido m\u00e1s de mil seiscientas veces para llevar a su pareja unos veinticuatro mil frutos durante los ciento veinte d\u00edas que dur\u00f3 la crianza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">El albatros viajero es asimismo un padre digno de confianza. El macho vuela literalmente miles de kil\u00f3metros para buscar comida, mientras su fiel compa\u00f1era le espera con paciencia en el nido.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">En las zonas des\u00e9rticas, algunas aves emplean un m\u00e9todo eficaz para saciar la sed de sus cr\u00edas. Buscan alg\u00fan charco, empapan las plumas del pecho y regresan al nido, donde los pollitos beben el agua que estas portan.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Cuando la nidada es grande y la tarea de alimentarla se convierte en una carga demasiado pesada, algunas especies reciben ayuda de otros p\u00e1jaros. Normalmente, recurren a ejemplares adultos de su propia prole, los cuales se muestran dispuestos a cooperar en la alimentaci\u00f3n y protecci\u00f3n de sus hermanos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>Padres protectores<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">La protecci\u00f3n de los polluelos exige total dedicaci\u00f3n. A menudo, cuando cae un aguacero, los padres los cubren con las alas extendidas, a fin de mantenerlos calientes y secos. Los estorninos son magn\u00edficos amos de casa. Para proteger el nido de los piojos y las pulgas, estos ingeniosos p\u00e1jaros recogen trocitos de ciertas plantas t\u00f3xicas y los depositan dentro y alrededor de \u00e9l, lo que act\u00faa como un insecticida que mata o repele a los da\u00f1inos par\u00e1sitos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">La becada hembra cuenta con numerosos recursos para proteger a su prole. Cuando se ve amenazada, con las patas sujeta firmemente a sus polluelos contra el cuerpo, abre las alas y se marcha volando sin m\u00e1s, llev\u00e1ndose su valiosa carga a un lugar m\u00e1s seguro. Algunas valientes becadas fingen estar heridas para distraer a los depredadores y evitar que se acerquen a las cr\u00edas. La madre bate las alas en el suelo como si estuviera malherida, atrayendo as\u00ed al depredador y alej\u00e1ndolo del nido, y no\u00a0pone fin a su representaci\u00f3n hasta que pasa el peligro y puede volar a un sitio seguro. Las aves que anidan en el suelo pueden recurrir a trucos sonoros con tal de espantar a los animales que suponen una amenaza. El mochuelo excavador de Am\u00e9rica del Norte silba como una serpiente cuando alg\u00fan animal curiosea en su madriguera. Los pioneros que colonizaron el Oeste estaban seguros de que los peque\u00f1os mochuelos compart\u00edan su hogar con las serpientes de cascabel, por lo que se manten\u00edan alejados de sus nidos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"ss\"><strong>Los maternales mam\u00edferos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">De todo el reino animal, las hembras de los mam\u00edferos son las m\u00e1s maternales. Las elefantas son madres devotas, pues les une un estrecho v\u00ednculo con sus cr\u00edas que pudiera durar cincuenta a\u00f1os. El peque\u00f1o depende mucho de su madre. Ella lo protege del ardiente sol con su enorme cuerpo, lo amamanta cuidadosamente y le permite que, con su trompa en miniatura, le arrebate porciones de follaje de la boca. Adem\u00e1s, lo lava con regularidad roci\u00e1ndole la espalda con agua y restreg\u00e1ndola con la trompa. La crianza es un asunto que concierne a toda la familia, ya que otras hembras desempe\u00f1an un importante papel en la alimentaci\u00f3n, instrucci\u00f3n y protecci\u00f3n de las cr\u00edas de la manada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">La hembra del hipop\u00f3tamo, otro de los grandes mam\u00edferos, puede parir debajo del agua. Las cr\u00edas son capaces de mamar completamente sumergidas, salir a la superficie para tomar aire y despu\u00e9s zambullirse de nuevo para seguir aliment\u00e1ndose. Las hembras son sumamente protectoras con los reci\u00e9n nacidos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Las monas rabilargas tambi\u00e9n son buenas madres. Despu\u00e9s del parto, se aseguran de sostener bien a su cr\u00eda durante las primeras horas de vida, rode\u00e1ndole el cuello o los hombros con al menos uno de los brazos. Durante la primera semana, el peque\u00f1o pasa casi todo el tiempo colgado de su madre, a cuyo pelaje se aferra instintivamente. Tal vez esta permita que otras hembras sostengan y acaricien al encantador reci\u00e9n llegado, que lo aseen, lo abracen y jueguen un rato con \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">Como hemos visto, muchas criaturas son \u201cinstintivamente sabias\u201d y demuestran una incre\u00edble capacidad para cuidar de sus cr\u00edas (Proverbios 30:24-28). La habilidad de dichos animales para percibir las necesidades de los m\u00e1s j\u00f3venes, as\u00ed como para evaluar una situaci\u00f3n y reaccionar con inteligencia, jam\u00e1s pudiera deberse a la casualidad ciega. M\u00e1s bien, responde al dise\u00f1o inteligente de un ser inteligente: el Creador de todas las cosas, Jehov\u00e1 Dios (Salmo 104:24).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">Cr\u00edas de mochuelo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">Las tilapias guardan sus\u00a0huevos en\u00a0la\u00a0boca<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">Cortes\u00eda de LSU Agricultural Center<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">Los cocodrilos transportan a\u00a0sus cr\u00edas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">\u00a9 Adam Britton, http:\/\/crocodilian.com<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">Un albatros con su polluelo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">C\u00e1lao africano<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">Estornino<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\">Becada<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sc\">La hembra del hipop\u00f3tamo es sumamente protectora<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sc\">\u00a9 Joe McDonald<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"sc\">Las madres babuinas asean a sus cr\u00edas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"sc\">Monas rabilargas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"sc\">\u00a9 Joe McDonald<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El desaf\u00edo de ser padres en el reino animal DE NUESTRO CORRESPONSAL EN KENIA EN LA vasta y herbosa llanura africana, un nuevo ser acaba de nacer. 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