{"id":26414,"date":"2016-05-19T16:11:54","date_gmt":"2016-05-19T21:11:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/rumbo-a-botany-bay\/"},"modified":"2016-05-19T16:11:54","modified_gmt":"2016-05-19T21:11:54","slug":"rumbo-a-botany-bay","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/rumbo-a-botany-bay\/","title":{"rendered":"Rumbo a Botany Bay"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Rumbo a Botany Bay<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">\u201cLO ENCONTR\u00c9 en el suelo\u201d, alegaba Job. Este muchacho pecoso de 19\u00a0a\u00f1os fue detenido al cruzar una calle londinense, acusado de robar un libro. \u00bfCu\u00e1nto val\u00eda? \u00a1Ochenta centavos! El juez, impasible ante sus alegaciones, lo sentenci\u00f3 a siete a\u00f1os de reclusi\u00f3n en una colonia penitenciaria.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Al otro lado del mundo, en lo que hoy se conoce como Quebec (Canad\u00e1), las autoridades aprehendieron a un caballero llamado Fran\u00e7ois-Maurice Lepailleur por haber participado en un levantamiento fallido contra el gobierno brit\u00e1nico. Si bien fue condenado a muerte, el tribunal decidi\u00f3 conmutarle el castigo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Los dos j\u00f3venes no\u00a0ten\u00edan en com\u00fan \u00fanicamente el hecho de haber sido sancionados por la ley brit\u00e1nica. Ambos terminaron a bordo de un barco rumbo a Botany Bay, colonia penal situada en un lugar llamado Australia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">\u00bfC\u00f3mo era la vida de los penados en Australia? \u00bfCu\u00e1ntos presos se enviaron all\u00ed? Y \u00bfpor qu\u00e9 terminaron esos dos j\u00f3venes tan lejos de su pa\u00eds?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 Australia?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">En 1718, el gobierno brit\u00e1nico decidi\u00f3 reducir su creciente poblaci\u00f3n carcelaria obligando a los penados a abandonar su patria. Para 1770 deportaba unos mil al a\u00f1o, mayormente a las colonias de Maryland y Virginia. En 1783, cuando finaliz\u00f3 la guerra de la Independencia de Estados Unidos, Gran Breta\u00f1a perdi\u00f3 aquellas colonias y con ello la posibilidad de enviar all\u00ed a los delincuentes, aunque para esa fecha ya hab\u00eda deportado a Norteam\u00e9rica a m\u00e1s de cincuenta mil.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">La alternativa que les quedaba era una tierra \u00e1rida situada en el lado opuesto del globo. Trece a\u00f1os antes, el capit\u00e1n James Cook hab\u00eda cartografiado y reclamado para Gran Breta\u00f1a la costa oriental de aquella regi\u00f3n. Joseph Banks, miembro de la expedici\u00f3n, indic\u00f3 que aquel ser\u00eda un destino ideal para los s\u00fabditos indeseables del Imperio brit\u00e1nico. Seg\u00fan su recomendaci\u00f3n, en mayo de 1787 zarp\u00f3 la primera flota de once peque\u00f1os barcos rumbo a un lugar llamado Botany Bay, a 26.000\u00a0kil\u00f3metros de distancia. Durante los siguientes ochenta a\u00f1os, hasta 1868, se deportaron a Australia 158.829 personas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Un \u00e9pico viaje mar\u00edtimo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">En 1833, el joven Job y sus 300 compa\u00f1eros de a bordo llegaron a Sydney Cove (Port Jackson). Si\u00a0bien la colonia recibi\u00f3 el nombre de\u00a0Botany Bay, el monumento que lleva ese nombre\u00a0se encuentra en realidad a unos kil\u00f3metros al sur de\u00a0donde finalmente se estableci\u00f3 el campamento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Para algunos, el propio viaje ya constituy\u00f3 un severo castigo. El siguiente pasaje del diario de Fran\u00e7ois Lepailleur nos da una idea de c\u00f3mo era la vida en aquellos barcos: \u201cEn 1840 bordeamos el cabo de Buena Esperanza [Sud\u00e1frica] en la bodega del <em>Buffalo, <\/em>la nave m\u00e1s horrible por la constante oscuridad, las estrictas reglas que hab\u00eda que obedecer, las sabandijas que continuamente nos picaban, el calor y, para colmo de desgracias, el hambre\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Por ir\u00f3nico que parezca, los barcos de penados contaban con uno de los mejores registros de la \u00e9poca en cuanto a salud y seguridad en los viajes mar\u00edtimos. Gracias a los incentivos que ofrec\u00eda el gobierno brit\u00e1nico, el \u00edndice de mortalidad entre\u00a01788 y 1868 fue inferior al 1,8%. En\u00a0cambio, de\u00a01712 a 1777, entre el 3 y el 36% de los\u00a0desafortunados pasajeros de los barcos de esclavos perecieron en el trayecto, y hasta las naves que transportaban emigrantes libres de Europa a Am\u00e9rica superaban en mortalidad a los barcos de penados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"ss\"><strong>Un grupo heterog\u00e9neo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Una de las principales razones para que el \u00edndice de supervivencia fuese tan elevado era la juventud de los reos. Fran\u00e7ois, que ten\u00eda alrededor de 35 a\u00f1os, era un preso relativamente mayor. La edad de la mayor\u00eda oscilaba entre los 16 y los 25\u00a0a\u00f1os, y hab\u00eda algunos de tan solo 11 a\u00f1os. La\u00a0proporci\u00f3n entre ambos sexos era de m\u00e1s de seis hombres por cada mujer.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">La mayor\u00eda de los reclusos proced\u00edan del Reino Unido. M\u00e1s de la mitad eran ingleses; una tercera parte, irlandeses, y unos cuantos miles, escoceses. Algunos, como Fran\u00e7ois, proced\u00edan de regiones del Imperio brit\u00e1nico muy distantes, entre ellas las que hoy corresponden a Canad\u00e1, India, Malaysia, Sri Lanka, e incluso de la peque\u00f1a isla de Malta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Estos inmigrantes involuntarios pose\u00edan una impresionante gama de talentos y habilidades. Entre ellos hab\u00eda caldereros, carniceros, carpinteros, cocineros, fundidores de lat\u00f3n, sastres, sombrereros y tejedores. En los registros oficiales constan nada menos que mil ocupaciones, toda una muestra representativa de la poblaci\u00f3n activa brit\u00e1nica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Seg\u00fan parece, la mayor\u00eda de aquellos penados eran m\u00e1s instruidos que la clase obrera que permanec\u00eda en el pa\u00eds. Tres cuartas partes de los que llegaron a Nueva Gales del Sur sab\u00edan leer y escribir. En cambio, poco m\u00e1s de la mitad de la poblaci\u00f3n de Gran Breta\u00f1a era capaz de firmar el certificado de matrimonio.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">El secuestro, el asesinato y la sedici\u00f3n pod\u00edan castigarse con la deportaci\u00f3n a Botany Bay, aunque dicha sentencia no\u00a0se limitaba a tales delitos. El mero hecho de abrir un establecimiento recreativo en domingo, robar un pa\u00f1uelo o debatir sobre las Santas Escrituras pod\u00eda recibir el mismo castigo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"ss\"><strong>La vida en la nueva tierra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Fuertes palizas, crueldades constantes y condiciones infrahumanas son las im\u00e1genes m\u00e1s conocidas de la situaci\u00f3n de los primeros reclusos en Australia. Aunque as\u00ed fue en el caso de algunos, muchos terminaron mejor de lo que estaban en su pa\u00eds de origen.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">El sistema penitenciario lleg\u00f3 a ofrecer a los reos la oportunidad de trabajar para los colonos libres y las autoridades, o incluso para s\u00ed mismos. De modo que, en lugar de construir carreteras encadenados a una cuadrilla de presos durante toda la condena, pod\u00edan desempe\u00f1ar su oficio o aprender otro. Por ejemplo, Job recibi\u00f3 la asignaci\u00f3n de trabajar para un terrateniente rico y bondadoso, y aprendi\u00f3 la ocupaci\u00f3n de ganadero en una de las fincas que este pose\u00eda a las afueras de Sydney.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">Los penados trabajaban cinco d\u00edas y medio \u2014cincuenta y seis horas\u2014 a la semana. Curiosamente, menos tiempo que la mayor\u00eda de los obreros de las f\u00e1bricas brit\u00e1nicas de la \u00e9poca, los cuales trabajaban de sol a sol todos los d\u00edas. Los presos pod\u00edan cobrar por las labores que efectuaran despu\u00e9s de la jornada estipulada, y muchos de ellos ten\u00edan peque\u00f1os negocios como el de cortar hierba y venderla para forraje.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Aunque los latigazos eran bastante comunes, un estudio indica que el 66% de los reclusos de Nueva Gales del Sur no\u00a0los recibieron nunca, o a lo sumo en una ocasi\u00f3n. Esto significa que tal castigo no\u00a0era m\u00e1s frecuente que en el ej\u00e9rcito o la marina brit\u00e1nicos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Estos factores, unidos a la perspectiva de adquirir terrenos propios al concluir la condena,\u00a0contribuyeron a que algunos vieran la deportaci\u00f3n como algo deseable. En 1835, W.\u00a0Cope, director de la infame prisi\u00f3n londinense de Newgate, dijo lo siguiente respecto a los reclusos amenazados con dicha pena: \u201cDiecinueve de cada veinte se alegrar\u00edan de ir\u201d. Y el encargado de otra prisi\u00f3n se\u00f1al\u00f3 tocante a sus reclusos: \u201cEl noventa y nueve por ciento de ellos est\u00e1n muy deseosos de ir\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"ss\"><strong>El lado negativo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">En cambio, para quienes segu\u00edan infringiendo la ley, la vida pod\u00eda ser terrible. Seg\u00fan cierto informe, \u201cla deportaci\u00f3n no\u00a0es un simple castigo, sino una serie de castigos que engloban todos los niveles de sufrimiento humano\u201d. Una de las penas que se les impon\u00edan era la rueda de andar. Fran\u00e7ois la describe de la siguiente manera: \u201cEs un molino de grano, y lo mueven los reclusos. Dieciocho hombres suben continuamente por la rueda y la hacen girar con su peso, lo que mantiene el molino en marcha. Estos suelen llevar en los pies un par de grilletes, y a veces hasta tres o cuatro pares, pero aun as\u00ed tienen que trabajar como los dem\u00e1s o, de lo contrario, se les azota sin piedad\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">A las reclusas que se comportaban mal las obligaban a llevar un collar de hierro del que sobresal\u00edan dos piezas de por lo menos 30\u00a0cent\u00edmetros de longitud. Estos pesados instrumentos de tortura se consideraban el \u00fanico medio para controlar a las mujeres.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">En instituciones penales como Port Arthur, al este de Hobart, en Tasmania, se impon\u00edan severos castigos a los reincidentes. Tan dura era la vida en aquellos lugares que, seg\u00fan un informe oficial, \u201calgunos\u00a0[&#8230;] prefer\u00edan morir antes que seguir presos y comet\u00edan delitos para que se les ejecutara\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">Para algunos de los desterrados, lo peor era verse separados de los suyos. Fran\u00e7ois escribi\u00f3: \u201cMi querida familia a la que tanto amo: \u00bfMe mantendr\u00e1 el exilio separado de vosotros, de todo lo que amo, por mucho tiempo m\u00e1s? \u00a1Qu\u00e9 triste y dolorosa es la separaci\u00f3n! Verme separado de mi tierna esposa y de mis hijos peque\u00f1os que no\u00a0han llegado a conocer el cari\u00f1o de su padre. Querida familia, cu\u00e1ntas veces elevo el esp\u00edritu y el coraz\u00f3n al cielo e imploro a Dios que rompa las cadenas que me atan a este lugar y ponga fin a mi exilio para que pueda regresar junto a mi querida familia, junto a todo lo que mi coraz\u00f3n desea\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"ss\"><strong>La contribuci\u00f3n de los reclusos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">En 1837, sir Richard Bourke, gobernador de Nueva Gales del Sur, dijo: \u201cEn cincuenta a\u00f1os, gracias al trabajo de los presos, los industriosos y habilidosos colonos de Nueva Gales del Sur han convertido el desierto en una magn\u00edfica y floreciente colonia\u201d. Para aquel entonces, m\u00e1s de dos terceras partes de la poblaci\u00f3n activa masculina eran reclusos o ex\u00a0reclusos, y estos ayudaron al resto de la poblaci\u00f3n, los inmigrantes libres, a realizar aquella extraordinaria tarea. Al terminar su condena, m\u00e1s del noventa por ciento de los penados se afincaron en Australia por decisi\u00f3n propia o por diversas circunstancias.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">Entre ellos estuvo el joven Job, pues una vez libre, se cas\u00f3, se estableci\u00f3 y lleg\u00f3 a ser antepasado de centenares de habitantes de Australia y Nueva Zelanda. Por otra parte, Fran\u00e7ois fue uno de los pocos que, al ser puestos en libertad, pudieron regresar a su patria y reunirse con su amada familia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">Desde aquellos comienzos siguieron produci\u00e9ndose cambios a pasos agigantados y, en tan solo tres generaciones que coincidieron parcialmente, la \u201cmagn\u00edfica y floreciente colonia\u201d creci\u00f3 hasta convertirse en una naci\u00f3n multicultural. En la actualidad, todos los a\u00f1os visitan Australia, o solicitan residencia all\u00ed, miles de personas procedentes de Asia, Canad\u00e1 y Europa, incluida Gran Breta\u00f1a. Cuando llegan, encuentran alt\u00edsimos edificios de hormig\u00f3n construidos sobre el terreno que los reclusos despejaron y amplias carreteras pavimentadas trazadas sobre los caminos que estos abrieron. No\u00a0obstante, entre el bullicio de las modernas calles australianas todav\u00eda quedan antiguos edificios de piedra que dan testimonio de las labores de aquellos renuentes colonos obligados a zarpar rumbo a Botany Bay.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones y mapa de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">Botany Bay<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\"><strong>[Ilustraciones]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">James Cook<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\">Joseph Banks<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimientos]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\"><strong>Cook: <\/strong>Retrato por John Weber\/<em>Dictionary of American Portraits<\/em>\/Dover; <strong>Banks: <\/strong>Retrato por W.\u00a0Dickinson de Joseph Banks antes de recibir el t\u00edtulo de sir. Rex Nan Kivell Collection; NK10667. Por gentileza de la National Library of Australia; <strong>escena de la bah\u00eda: <\/strong>James Fittler. Sydney (Nueva Gales del Sur), con la entrada de Port Jackson. Por gentileza de la National Library of Australia<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sc\">(Arriba) El distrito comercial del centro de Sydney se ha desarrollado en el lugar de la antigua colonia penal de Botany Bay<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\">Este antiguo hospital de\u00a0Sydney, actualmente Museo Estatal Casa de la\u00a0Moneda, fue construido con\u00a0mano de obra reclusa<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"sc\">Image Library, State Library of New South Wales<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sc\">Hyde Park Barracks, prisi\u00f3n dise\u00f1ada y\u00a0construida por\u00a0penados<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sc\">Hyde Park Barracks Museum (1817). Historic Houses Trust of New South Wales, Sydney, Australia<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" data-pid=\"54\" class=\"sc\">La Great North Road, carretera de\u00a0264\u00a0kil\u00f3metros abierta a mano a trav\u00e9s de colinas de arenisca para conectar Sydney y el valle de Hunter, cerca de\u00a0Newcastle, fue una de las obras de ingenier\u00eda m\u00e1s importantes de la colonia<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p55\" data-pid=\"55\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p56\" data-pid=\"56\" class=\"sc\">Managed by the National Parks and Wildlife Service, N.S.W.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p57\" data-pid=\"57\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rumbo a Botany Bay DE NUESTRO CORRESPONSAL EN AUSTRALIA \u201cLO ENCONTR\u00c9 en el suelo\u201d, alegaba Job. Este muchacho pecoso de 19\u00a0a\u00f1os fue detenido al cruzar una calle londinense, acusado de robar un libro. \u00bfCu\u00e1nto val\u00eda? \u00a1Ochenta centavos! El juez, impasible ante sus alegaciones, lo sentenci\u00f3 a siete a\u00f1os de reclusi\u00f3n en una colonia penitenciaria. Al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/rumbo-a-botany-bay\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abRumbo a Botany Bay\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26414","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26414\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}