{"id":26427,"date":"2016-05-19T16:12:38","date_gmt":"2016-05-19T21:12:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-guerra-no-detuvo-nuestra-predicacion\/"},"modified":"2016-05-19T16:12:38","modified_gmt":"2016-05-19T21:12:38","slug":"la-guerra-no-detuvo-nuestra-predicacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-guerra-no-detuvo-nuestra-predicacion\/","title":{"rendered":"La guerra no detuvo nuestra predicaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La guerra no\u00a0detuvo nuestra predicaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">Relatado por Leodegario Barlaan<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">En 1942, durante la segunda guerra mundial, Jap\u00f3n y Estados Unidos luchaban por las Filipinas, mi tierra natal. Me encontraba prisionero en Tabonan, un pueblo de las monta\u00f1as adonde me hab\u00edan llevado los guerrilleros que combat\u00edan contra los japoneses. Me golpearon, me acusaron de espionaje y amenazaron con ejecutarme. Perm\u00edtanme relatarles c\u00f3mo llegu\u00e9 a estar en esa situaci\u00f3n y c\u00f3mo sobreviv\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">NAC\u00cd el 24 de enero de 1914, en la localidad de San Carlos (Pangasin\u00e1n). En\u00a0los a\u00f1os treinta, mi padre me envi\u00f3 a la universidad para estudiar agronom\u00eda. Los domingos asist\u00eda a misa, y como el p\u00e1rroco hablaba de los Evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, sent\u00ed ganas de leerlos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Un d\u00eda fui al convento a comprarlos con el dinero que hab\u00eda conseguido vendiendo verduras, pero en vez de los Evangelios me dieron un folleto titulado <em>The Way to Heaven <\/em>(El camino al cielo). \u00a1Qu\u00e9 desilusi\u00f3n! M\u00e1s tarde, a fin de conseguirlos viaj\u00e9 a Manila, donde mi t\u00edo, que era testigo de Jehov\u00e1, me entreg\u00f3 la Biblia completa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">En la capital conoc\u00ed a varios Testigos, que\u00a0me respondieron muchas preguntas de forma convincente y cuya habilidad para citar las Escrituras me dej\u00f3 impresionado. Finalmente, mi t\u00edo, Ricardo Uson, acab\u00f3 llev\u00e1ndome a una reuni\u00f3n en la sucursal de los testigos de Jehov\u00e1. Al ir acerc\u00e1ndonos, encend\u00ed un cigarrillo. \u201cTira eso \u2014dijo \u00e9l\u2014. Los testigos de Jehov\u00e1 no\u00a0fuman.\u201d De modo que lo tir\u00e9 y jam\u00e1s volv\u00ed a fumar. All\u00ed me presentaron a Joseph Dos Santos, el superintendente de la sucursal, as\u00ed como a otros Testigos. Todav\u00eda hoy, d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, recuerdo a esos magn\u00edficos hermanos cristianos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>Mi deseo de servir a Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Para octubre de 1937, mientras estudiaba en la Escuela de Agronom\u00eda de Los Ba\u00f1os, ya no\u00a0asist\u00eda a misa, sino que le\u00eda la Biblia y las publicaciones que me hab\u00eda dado mi t\u00edo. Un grupo de testigos de Jehov\u00e1 visit\u00f3 el campus universitario, y a ra\u00edz de las conversaciones que mantuve con Elvira Alinsod, una de ellos, se fortaleci\u00f3 mi deseo de servir a Jehov\u00e1 Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Cuando les comuniqu\u00e9 a mis profesores que pensaba abandonar los estudios, me preguntaron: \u201c\u00bfQui\u00e9n te va a mantener?\u201d. Les respond\u00ed que estaba seguro de que Dios me proporcionar\u00eda lo necesario si le serv\u00eda. Despu\u00e9s de dejar la universidad, acud\u00ed a la oficina de la Sociedad Watch Tower y me present\u00e9 como voluntario diciendo: \u201cHe le\u00eddo las publicaciones <em>Loyalty <\/em>(Lealtad), <em>Riquezas <\/em>y <em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los muertos?, <\/em>y quiero servir a Jehov\u00e1 a tiempo completo\u201d. Me pidieron que fuese a la provincia de Ceb\u00fa y que me uniera a tres precursores, evangelizadores de tiempo completo de los testigos de Jehov\u00e1, que se encontraban all\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Comienza mi predicaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">El 15 de julio de 1938, Salvador Liwag fue a buscarme al muelle donde desembarqu\u00e9 en la isla de Ceb\u00fa. Al d\u00eda siguiente me puse a predicar de casa en casa. Nadie me ense\u00f1\u00f3 a hacerlo. Sencillamente me presentaba en los hogares con una tarjeta de testimonio que hablaba de la labor que efectu\u00e1bamos, pues, de hecho, solo sab\u00eda dos palabras en cebuano, el idioma insular. As\u00ed comenz\u00f3 mi primer d\u00eda en el ministerio.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Cuando lleg\u00e1bamos a una nueva localidad, sol\u00edamos ir primero al ayuntamiento, donde el hermano Liwag predicaba al alcalde; Pablo Bautista, al jefe de polic\u00eda; Conrado Daclan, al juez, y yo, al jefe de la oficina de correos. Despu\u00e9s d\u00e1bamos testimonio en la terminal de autobuses, los cuarteles de la polic\u00eda, las tiendas y las escuelas, adem\u00e1s de visitar a la gente en su hogar. Ofrec\u00edamos el manual para estudiar la Biblia titulado <em>Enemigos. <\/em>Como imitaba el modo en que mis compa\u00f1eros daban testimonio, poco a poco aprend\u00ed a hablar cebuano, y empec\u00e9 a distribuir libros. En tres meses abarcamos los 54 pueblos de la provincia de Ceb\u00fa. Despu\u00e9s le pregunt\u00e9 al hermano Liwag: \u201c\u00bfPuedo bautizarme ya?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">\u201cTodav\u00eda no\u201d, contest\u00f3. As\u00ed que nos trasladamos a Bohol, otra isla, donde permanecimos un mes y medio difundiendo la verdad en sus 36 localidades. Cuando volv\u00ed a pedir que se me bautizara, la respuesta fue: \u201cTodav\u00eda no, hermano Barlaan\u201d. De modo que, una vez concluida nuestra labor en Bohol y en la isla de Camiguin, partimos hacia la gran Mindanao, donde dimos testimonio en la ciudad de Cagay\u00e1n de Oro.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Para aquel entonces se uni\u00f3 al grupo Virginio Cruz, quien hab\u00eda dejado su puesto de maestro de ense\u00f1anza secundaria para ser precursor. Nos fuimos mudando a otros pueblos hasta que finalmente llegamos al lago Lanao, donde pregunt\u00e9 otra vez si pod\u00eda bautizarme. Por fin, el 28 de diciembre de 1938, al cabo de unos seis meses de precursorado, el hermano Cruz me bautiz\u00f3 en las aguas del lago Lanao, en las inmediaciones de Lumbatan.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"ss\"><strong>Se recompensa nuestra confianza en Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s me un\u00ed a tres precursores de la provincia de Negros Occidental. Sus nombres eran Fulgencio de Jes\u00fas, Esperanza de Jes\u00fas y Natividad Santos, a quien llam\u00e1bamos Nati. Predicamos juntos en muchas localidades de la zona. Lo cierto es que ten\u00edamos que confiar plenamente en Jehov\u00e1, pues, a veces, nuestra situaci\u00f3n econ\u00f3mica era precaria. En una ocasi\u00f3n en que dese\u00e1bamos comer pescado con el arroz, encontr\u00e9 a un se\u00f1or en la playa y le dije que quer\u00eda comprarle algunos peces, pero ya hab\u00eda llevado todo su cargamento al mercado. No\u00a0obstante, me ofreci\u00f3 uno que hab\u00eda reservado para \u00e9l. Cuando le pregunt\u00e9 cu\u00e1nto costaba, me respondi\u00f3: \u201cNo\u00a0se preocupe, qu\u00e9deselo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Le di las gracias por ello. Ahora bien, mientras me marchaba, me di cuenta de que con un pescado no\u00a0habr\u00eda suficiente para los cuatro. Entonces, al cruzar un peque\u00f1o riachuelo, observ\u00e9, para mi sorpresa, que hab\u00eda un pez todav\u00eda h\u00famedo sobre una piedra. \u201cPosiblemente est\u00e9 muerto\u201d, pens\u00e9. Pero cuando fui a recogerlo, result\u00f3 que estaba vivo. Lo agarr\u00e9 y lo sujet\u00e9 con fuerza, a la vez que recordaba la promesa de Jes\u00fas: \u201cSigan, pues, buscando primero el reino y la justicia de Dios, y todas estas otras cosas les ser\u00e1n a\u00f1adidas\u201d (Mateo 6:33).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"ss\"><strong>Predicamos en tiempo de guerra<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Cuando nuestro grupo de precursores aument\u00f3 a nueve miembros, nos dividimos en dos. A nosotros nos asignaron a Ceb\u00fa. Corr\u00eda el mes de diciembre de 1941, y la segunda guerra mundial segu\u00eda su curso en las Filipinas. Mientras est\u00e1bamos en la localidad de Tubur\u00e1n, un teniente filipino entr\u00f3 en nuestra habitaci\u00f3n a medianoche y nos dijo: \u201cHijos, despierten. Los soldados los est\u00e1n buscando\u201d. Sospechaban que \u00e9ramos esp\u00edas de los japoneses, de modo que nos interrogaron hasta el amanecer.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Despu\u00e9s nos encerraron en la c\u00e1rcel municipal. El ej\u00e9rcito estadounidense de la ciudad de Ceb\u00fa nos pidi\u00f3 que le entreg\u00e1ramos algunos ejemplares de todos nuestros libros a fin de determinar si \u00e9ramos esp\u00edas. Muchas personas de la zona nos visitaron en la prisi\u00f3n; ten\u00edan curiosidad por ver c\u00f3mo eran los presuntos agentes japoneses. Algunas nos hicieron preguntas, y nosotros les hablamos del Reino de Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Al cabo de cinco d\u00edas, el jefe de polic\u00eda recibi\u00f3 un telegrama del cuartel general estadounidense en el que se ordenaba la puesta en libertad de los testigos de Jehov\u00e1. Sin embargo, nos prohibi\u00f3 seguir predicando, pues est\u00e1bamos en tiempo de guerra. Nosotros alegamos que no\u00a0pod\u00edamos dejar de hacerlo porque Dios nos hab\u00eda comisionado para llevar a cabo su obra (Hechos 5:28,\u00a029); pero \u00e9l se enfad\u00f3 y nos dijo: \u201cSi contin\u00faan predicando, dejar\u00e9 que la gente los mate\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">En los d\u00edas sucesivos, el jefe de polic\u00eda intent\u00f3 encontrar motivos para apresarnos. Finalmente, un pelot\u00f3n nos detuvo, y un teniente llamado Soriano le pregunt\u00f3 a la hermana Santos:<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">\u2014\u00bfVa a dejar de predicar?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">\u2014No \u2014contest\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">\u2014\u00bfY si la ponemos delante del pelot\u00f3n de fusilamiento?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">\u2014Eso no\u00a0cambiar\u00eda nuestra decisi\u00f3n \u2014repuso ella.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">Ante aquello, nos metieron en un cami\u00f3n de carga y nos llevaron a la ciudad de Ceb\u00fa, donde comparecimos ante el coronel Edmund. El teniente Soriano nos present\u00f3 diciendo: \u201cEstos son testigos de Jehov\u00e1. Esp\u00edas japoneses\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">El coronel inquiri\u00f3: \u201c\u00bfTestigos de Jehov\u00e1? Conozco muy bien a los testigos de\u00a0Jehov\u00e1 norteamericanos, y no\u00a0son esp\u00edas. Se mantienen neutrales\u201d. Entonces nos mir\u00f3 y dijo: \u201cComo son neutrales, no\u00a0los dejar\u00e9 marchar\u201d. M\u00e1s tarde, despu\u00e9s de que permanecimos alg\u00fan tiempo en un almac\u00e9n, el coronel Edmund volvi\u00f3 a hablar con nosotros y nos pregunt\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">\u2014\u00bfSiguen siendo neutrales?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">\u2014S\u00ed, se\u00f1or, lo somos \u2014contestamos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">\u2014Entonces no\u00a0saldr\u00e1n \u2014afirm\u00f3\u2014, porque si los dejo libres, seguir\u00e1n predicando, y los que se conviertan tambi\u00e9n se har\u00e1n neutrales. Y si todo el mundo hace lo mismo, nadie querr\u00e1 luchar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"ss\"><strong>Recuperamos la libertad para predicar<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">Nos trasladaron a la prisi\u00f3n de Ceb\u00fa. El\u00a010\u00a0de abril de 1942, los japoneses invadieron la ciudad. Ca\u00edan bombas por todas partes, y se produjo un gran incendio. El guardia vio a la hermana Santos, cuya celda se encontraba cerca de la entrada principal. \u201c\u00a1Dios m\u00edo, los testigos de Jehov\u00e1 est\u00e1n a\u00fan dentro! \u2014grit\u00f3\u2014. \u00a1Abran la puerta y d\u00e9jenlos salir!\u201d Le dimos las gracias a Jehov\u00e1 por Su protecci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">Enseguida nos encaminamos a las monta\u00f1as en busca de otros Testigos. Hallamos\u00a0a\u00a0uno de ellos en la localidad de Compostela. Anteriormente, este hermano hab\u00eda llevado la delantera en la obra de\u00a0la evangelizaci\u00f3n, pero por aquel entonces hab\u00eda decidido dejar de predicar, mudarse a Ceb\u00fa y dedicarse a la venta. Sin embargo, nosotros est\u00e1bamos resueltos a seguir hablando del Reino de Dios, pasara lo que pasara.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sb\">Ten\u00edamos numerosos folletos <em>Consolad a todos los que lloran, <\/em>e hicimos un gran esfuerzo por distribuirlos. No\u00a0obstante, mucha gente intent\u00f3 asustarnos dici\u00e9ndonos que si nos ve\u00edan los japoneses, nos decapitar\u00edan. Poco despu\u00e9s se organiz\u00f3 un movimiento guerrillero antijapon\u00e9s, y se arrest\u00f3 al hermano que hab\u00eda dejado de predicar y se hab\u00eda mudado para establecer un negocio en Ceb\u00fa. Nos entristeci\u00f3 mucho saber que lo hab\u00edan acusado de espionaje y lo hab\u00edan ejecutado.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"ss\"><strong>Se nos acusa de espionaje<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sb\">Mientras tanto continuamos predicando en las monta\u00f1as. Un d\u00eda nos enteramos de que hab\u00eda una se\u00f1ora interesada que resid\u00eda en el pueblo de Mangabon, pero para visitarla, ten\u00edamos que pasar por varios puestos guerrilleros. Cuando llegamos, nos topamos con un grupo de soldados, que nos preguntaron a gritos: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 han venido?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sb\">\u201cSomos testigos de Jehov\u00e1 \u2014contest\u00e9\u2014. \u00bfDesean escuchar el mensaje que damos mediante el fon\u00f3grafo?\u201d Como respondieron que s\u00ed, puse el disco <em>The Value of Knowledge <\/em>(El valor del conocimiento). M\u00e1s tarde, nos registraron e interrogaron, y nos llevaron al cuartel de la guerrilla, que se encontraba en Tabonan. Le\u00a0pedimos a Jehov\u00e1 que nos protegiese porque se sol\u00eda decir que ejecutaban a casi todos los que llevaban all\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sb\">Nos custodiaron y maltrataron, lo que nos sit\u00faa en el momento que relat\u00e9 al principio, cuando me golpearon y el teniente exclam\u00f3 se\u00f1al\u00e1ndome: \u201c\u00a1Eres un esp\u00eda!\u201d. El maltrato continu\u00f3 por un tiempo, pero en vez de ejecutarnos, nos sentenciaron a trabajos forzados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sb\">Mi hermano Bernab\u00e9 fue otro de los precursores encarcelados en Tabonan. Todas las ma\u00f1anas se obligaba a los presos a cantar <em>God Bless America <\/em>(Dios bendiga Am\u00e9rica) y <em>God Bless the Philippines <\/em>(Dios bendiga las Filipinas). Los Testigos, en cambio, cant\u00e1bamos <em>Who Is on the Lord\u2019s Side? <\/em>(\u00bfQui\u00e9n est\u00e1 de parte del Se\u00f1or?). En una ocasi\u00f3n, el oficial al mando grit\u00f3: \u201c\u00a1Colgar\u00e9 de esa acacia a quien no\u00a0cante <em>God Bless America<\/em>!\u201d. Pero no\u00a0cumpli\u00f3 sus amenazas. Con el tiempo nos transfirieron a otros campos. Finalmente llegaron los documentos, con fecha de julio de 1943, para mi puesta en libertad. Por aquel entonces, llevaba en prisi\u00f3n ocho meses y diez d\u00edas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"ss\"><strong>Predico durante toda mi vida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sb\">Como dese\u00e1bamos visitar a la gente que hab\u00eda mostrado inter\u00e9s, caminamos 60\u00a0kil\u00f3metros hasta la ciudad de Toledo, donde\u00a0comenzaron a celebrarse habitualmente las reuniones y llegaron a bautizarse muchas personas. La guerra termin\u00f3 por fin en\u00a01945. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, casi nueve despu\u00e9s de mi bautismo, pude asistir a mi primera asamblea, celebrada en el Estadio Santa Ana, de Manila. En aquella ocasi\u00f3n, unos cuatro mil doscientos concurrentes escuchamos el discurso p\u00fablico \u201cEl gozo de todos los pueblos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sb\">Antes de que estallara la guerra, hab\u00eda en las Filipinas alrededor de trescientos ochenta Testigos, pero en 1947 hab\u00eda unos dos mil setecientos. Desde entonces, he disfrutado de muchos privilegios relacionados con el servicio a Jehov\u00e1. De 1948 a 1950 fui superintendente de circuito en la zona de Surigao. En 1951 me cas\u00e9 con Natividad Santos, quien hab\u00eda predicado valerosamente con nuestro grupo durante la guerra. Tras contraer matrimonio, servimos en la obra de ministros viajantes por todo Mindanao desde 1954 hasta 1972.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sb\">A fin de vivir cerca de nuestros padres envejecidos y brindarles la ayuda necesaria, emprendimos el precursorado especial en 1972. Hasta el d\u00eda de hoy continuamos siendo precursores aunque ambos sobrepasamos los 80\u00a0a\u00f1os de edad. Entre los dos sumamos m\u00e1s de ciento veinte a\u00f1os en el ministerio de tiempo completo. Ha sido motivo de gran alegr\u00eda, tanto para mi esposa como para m\u00ed, ver que el n\u00famero de publicadores de las buenas nuevas del Reino de Dios ha superado los ciento treinta mil en las Filipinas. Deseamos ayudar a muchas m\u00e1s personas a darse cuenta de que el Reino es la \u00fanica esperanza que tenemos de disfrutar de verdadera paz y felicidad en la Tierra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"se\"><strong>[Comentario de la p\u00e1gina 22]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\">Sospechaban que\u00a0\u00e9ramos esp\u00edas de los\u00a0japoneses, de modo que nos interrogaron hasta el amanecer<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"sc\">En 1963, con nuestros amigos de\u00a0la isla de\u00a0Bohol. Mi\u00a0esposa y\u00a0yo ocupamos el cuarto y\u00a0quinto lugar comenzando por la\u00a0derecha<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sc\">Mi esposa y yo en la actualidad<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sc\">Fondo: U.S. Signal Corps photo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La guerra no\u00a0detuvo nuestra predicaci\u00f3n Relatado por Leodegario Barlaan En 1942, durante la segunda guerra mundial, Jap\u00f3n y Estados Unidos luchaban por las Filipinas, mi tierra natal. 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