{"id":2648,"date":"2015-12-01T00:51:40","date_gmt":"2015-12-01T05:51:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano-y-la-masturbacion\/"},"modified":"2015-12-01T00:51:40","modified_gmt":"2015-12-01T05:51:40","slug":"el-cristiano-y-la-masturbacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano-y-la-masturbacion\/","title":{"rendered":"El cristiano y la masturbaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Eugenio Ongaro<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os, la literatura cristiana evang\u00e9lica de consejer\u00eda ha comenzado a ocuparse del tema de la masturbaci\u00f3n. Lamentablemente, por tratar de romper las barreras en el di\u00e1logo, se ha ca\u00eddo en conceptos imprecisos y permisiones t\u00e1citas. En el esfuerzo por entender al que se masturba y hacerle saber que deseamos comprenderlo pero con la verdad, el autor ofrece un esbozo de los principios que rigen para entender la masturbaci\u00f3n tanto en los solteros como en los casados.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>La masturbaci\u00f3n (mal llamada onanismo) es de los temas m\u00e1s generalizados en relaci\u00f3n a la problem\u00e1tica sexual. En los \u00faltimos a\u00f1os, la literatura cristiana evang\u00e9lica de consejer\u00eda ha comenzado a ocuparse del tema, tratando de romper las barreras en el di\u00e1logo. La verg\u00fcenza y la culpa han impedido que los masturbadores se abran a la charla pastoral, lo que ha hecho necesario redoblar los esfuerzos para poder ayudarlos.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Es curioso, sin embargo, c\u00f3mo los tratamientos actuales al problema hayan abundado, en busca de allanar el camino, en conceptos imprecisos y permisiones t\u00e1citas sobre la pr\u00e1ctica de la masturbaci\u00f3n. Solo se apuntan como nocivos los excesos o complicaciones, dici\u00e9ndose muy poco referente a una pr\u00e1ctica moderada. Esta omisi\u00f3n, que demuestra una loable intenci\u00f3n comprensiva, al final de cuentas termina legitimando todo, ya que la vaguedad deja en el practicante la regulaci\u00f3n de la normalidad. Dar\u00eda la impresi\u00f3n de que por hacer f\u00e1cil el di\u00e1logo se ha minado la teolog\u00eda. Es como decir: \u00abLo importante es que vea que lo comprendo. Despu\u00e9s se dar\u00e1 cuenta m\u00e1s adelante\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Existe un acuerdo generalizado en la concepci\u00f3n de los excesos, pero debemos reconocer que la pr\u00e1ctica moderada, si no queremos tildarla de \u00abpecado\u00bb es, al menos, una gran debilidad, y eso tambi\u00e9n debe ser pastoreado.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>EN EL SOLTERO<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La complicaci\u00f3n mayor que la masturbaci\u00f3n trae al \u00e1rea espiritual de la persona, aparte de crear y fortalecer semejante h\u00e1bito, es que es imposible masturbarse sin \u00abfantas\u00edas\u00bb (imaginar mentalmente). Al final de cuentas, esto no es otra cosa que la fornicaci\u00f3n o el adulterio mental del que habla el Se\u00f1or Jesucristo en Mateo 5.28. \u00bfPuede una persona masturbarse sin codiciar mentalmente a otra? Este es el punto m\u00e1s d\u00e9bil que puede encontrarse (o directamente faltar) en la mayor\u00eda de los escritos contempor\u00e1neos sobre el tema. Lo m\u00e1s probable es que la otra persona no se entere de dicha fornicaci\u00f3n; sin embargo, da\u00f1a espiritualmente el coraz\u00f3n de quien lo practica (Pr 6.32, con Mt 5.28).<\/P><br \/>\n<P align=justify>En segundo lugar (y si lo primero no fuera suficiente), si una pr\u00e1ctica moderada de la masturbaci\u00f3n en alguna etapa de la vida no fuera problem\u00e1tica \u0097como varios dejan trascender\u0097 \u00bfse puede hacer en la presencia de Dios? Si esta es una actividad no pecaminosa como otras, \u00bfes posible que una persona se masturbe en comuni\u00f3n con el Se\u00f1or, as\u00ed como es posible trabajar, caminar o contemplar y estar orando al mismo tiempo? \u00bfForma parte de las posibilidades de \u00abentregar vuestros miembros como instrumentos de justicia\u00bb (Ro 6.13). La comprensi\u00f3n y la cautela deben ser parte inherente de la obra pastoral, pero la excelencia de la vida espiritual no debe ceder el precioso terreno de la santidad. Seremos amorosos en la ayuda, pero veraces en la ense\u00f1anza.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>EN EL CASADO<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>La persona casada se encuentra ante situaciones en que el deseo sexual no puede ser satisfecho mediante el coito (embarazos, menstruaciones, ciertas enfermedades o situaciones particulares). \u00bfQu\u00e9 hace el hombre o la mujer en este caso? Una salida es la masturbaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Debemos reconocer que la masturbaci\u00f3n es la m\u00e1s r\u00e1pida y f\u00e1cil de las salidas. En pocos minutos la tensi\u00f3n decrece, pero \u00bfqu\u00e9 ha pasado? Esa persona se ha ejercitado en algo que, m\u00e1s que darle una soluci\u00f3n, la aleja de su c\u00f3nyuge. La \u00absoluci\u00f3n solitaria\u00bb fortalece el h\u00e1bito de que los problemas matrimoniales (este es uno) no se resuelvan en pareja.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Si existen situaciones que impiden el coito y la espera se hace insostenible, mejor que la masturbaci\u00f3n solitaria es hablar francamente en pareja y, \u00abantes que andarse quemando\u00bb, desarrollar el est\u00edmulo mutuo en lo que ser\u00eda una \u00abmasturbaci\u00f3n en pareja\u00bb. La tradici\u00f3n cat\u00f3lica ha influido de tal forma que torna como \u00absucio\u00bb todo lo relacionado a la b\u00fasqueda del placer sexual en s\u00ed mismo, aun dentro del matrimonio. En esa corriente teol\u00f3gica solo se acepta como v\u00e1lida la pr\u00e1ctica que busca la procreaci\u00f3n. Pero por la Palabra de Dios hemos entendido que no es tan limitada la forma en que Dios concibi\u00f3 la actividad sexual de sus hijos. Si el matrimonio logra enfrentar en conjunto los problemas de este tipo, estar\u00e1n solucionando juntos algo muy dif\u00edcil, ayudando al c\u00f3nyuge a no escapar hacia lo \u00abprohibido y secreto\u00bb. Muchos c\u00f3nyuges se preguntan c\u00f3mo har\u00e1 su pareja con los deseos en estos tiempos de \u00abveda\u00bb. Otros se dan cuenta de que el otro se masturba y, por no avergonzarlo, no lo descubren, no buscan el di\u00e1logo. Esto favorece el doloroso aislamiento dentro del matrimonio y facilita el menosprecio de uno hacia el otro.<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>LA AYUDA PASTORAL PARA AVANZAR<\/P><\/B><\/p>\n<p><P align=justify>El esfuerzo por entender al que se masturba y hacerle saber que deseamos comprenderlo son avances en la pastoral cristiana evang\u00e9lica. Condenar no soluciona nada, pero el minimizar nos impide enfrentar el problema desde la ra\u00edz. Tal vez debamos hablar con m\u00e1s frecuencia acerca del tema, sin esperar a que nos lo pidan; su verg\u00fcenza se los impedir\u00e1 siempre. Pero la masturbaci\u00f3n es una pr\u00e1ctica generalizada entre mucha gente, y el ayudarlos a librarse de ella ser\u00e1 un gran aporte hacia la madurez espiritual de nuestras congregaciones. <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00a9 Apuntes Pastorales, 1988. Los Temas de Apuntes Pastorales, volumen 1, n\u00famero 1<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Eugenio Ongaro En los \u00faltimos a\u00f1os, la literatura cristiana evang\u00e9lica de consejer\u00eda ha comenzado a ocuparse del tema de la masturbaci\u00f3n. Lamentablemente, por tratar de romper las barreras en el di\u00e1logo, se ha ca\u00eddo en conceptos imprecisos y permisiones t\u00e1citas. 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