{"id":26537,"date":"2016-05-19T16:18:47","date_gmt":"2016-05-19T21:18:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/abandonada-por-mis-padres-amparada-por-el-amor-de-dios\/"},"modified":"2016-05-19T16:18:47","modified_gmt":"2016-05-19T21:18:47","slug":"abandonada-por-mis-padres-amparada-por-el-amor-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/abandonada-por-mis-padres-amparada-por-el-amor-de-dios\/","title":{"rendered":"Abandonada por mis padres, amparada por el amor de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Abandonada por mis padres, amparada por el\u00a0amor de Dios<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">Relatado por Bernadette Finn<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">Me dejaron en un convento junto con tres hermanas mayores cuando a\u00fan no\u00a0ten\u00eda 4 a\u00f1os; Bridie ten\u00eda 12, Phyllis, 8, y Annamay, 7. Ellas se acuerdan de que pas\u00e9 varias semanas llamando a gritos a mis padres. \u00bfPor qu\u00e9 nos abandonaron en aquel lugar?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">NAC\u00cd en el seno de una familia cat\u00f3lica muy numerosa el 28 de mayo de 1936. Viv\u00edamos todos en una casita de Duncormick, en el condado de Wexford (Irlanda). Yo era la octava de los hijos, y compart\u00eda una cama grande con los siete mayores. Dos hermanitos que nacieron poco despu\u00e9s de m\u00ed dorm\u00edan en los cajones de un tocador.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Nuestro padre era un laborioso campesino que ganaba muy poco dinero, as\u00ed que no\u00a0ten\u00edamos mucho que comer. En raras ocasiones mi madre consegu\u00eda darles a mis hermanos mayores un peque\u00f1o almuerzo para llevar a la escuela. Nuestra situaci\u00f3n era resultado directo de la pobreza general de Irlanda y del despiadado dominio que ejerc\u00eda la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Asist\u00edamos siempre a misa, aunque mam\u00e1 no\u00a0estaba muy interesada en los asuntos espirituales. Sin embargo, mis hermanas recuerdan haberla visto sentada frente a la chimenea, leyendo libros religiosos y tratando de explicarnos algo de lo que le\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>\u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi mam\u00e1?\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Nunca olvidar\u00e9 el d\u00eda que me llevaron al convento. Mis padres estaban de pie en el corredor, hablando con una monja en tono serio; yo me puse a jugar con otras ni\u00f1as, completamente ajena a la conversaci\u00f3n. De pronto mir\u00e9 a mi alrededor y, para mi consternaci\u00f3n, no\u00a0vi a mis padres por ning\u00fan lado. \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi mam\u00e1?\u201d, grit\u00e9 con todas mis fuerzas y, como dije al principio, continu\u00e9 haci\u00e9ndolo por varias semanas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">La presencia de mis tres hermanas mayores al menos me proporcionaba cierto consuelo, pero no\u00a0ten\u00eda mucho contacto con ellas, pues estaban en otra secci\u00f3n del convento. Se acostaban dos horas m\u00e1s tarde que nosotras, las m\u00e1s peque\u00f1as, as\u00ed que me quedaba despierta hasta que se iban a dormir. Bajaba de la cama sin hacer ruido y me asomaba al final de las escaleras para que mis hermanas me dijeran adi\u00f3s con la mano. Todos los d\u00edas viv\u00eda anhelando ese momento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">En el convento no\u00a0parec\u00eda fomentarse la relaci\u00f3n con los padres, de modo que no\u00a0vimos a los nuestros m\u00e1s que en contadas ocasiones. Ese aislamiento me afect\u00f3 enormemente. De hecho, en la \u00fanica visita que recuerdo que hicieron, ni\u00a0me acerqu\u00e9 yo a ellos ni\u00a0ellos a m\u00ed. Sin embargo, mis hermanas mayores s\u00ed tienen presentes otras visitas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Termin\u00e9 haciendo del convento mi familia, mi hogar y mi mundo. En los doce a\u00f1os que permanec\u00ed internada, solo me atrev\u00ed a salir dos veces. Aquellas salidas al campo fueron muy emocionantes, pues vimos \u00e1rboles y animales. Aparte de esas ocasiones, no\u00a0ve\u00edamos autom\u00f3viles, autobuses ni\u00a0tiendas, y por supuesto, a casi ning\u00fan hombre, con la excepci\u00f3n del sacerdote.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>La vida en el interior<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">La vida en el convento ten\u00eda diversas caras, algunas positivas y muchas negativas. Una monja muy amable nos explicaba lo mejor que pod\u00eda c\u00f3mo era Dios y nos dec\u00eda que era un padre amoroso. Eso me gust\u00f3 y decid\u00ed que, de ese d\u00eda en adelante, Dios ser\u00eda <em>mi <\/em>padre, pues era m\u00e1s cari\u00f1oso y bueno que mi progenitor. Desde entonces, habl\u00e9 mucho con \u00c9l en mi sencillo lenguaje infantil. Ech\u00e9 de menos a esa monja cuando se fue.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Recib\u00ed una buena educaci\u00f3n b\u00e1sica, y lo agradezco. No\u00a0obstante, recuerdo que se trataba con favoritismo a las alumnas externas cuando acud\u00edan al convento para sus clases. Pertenec\u00edan a familias acomodadas, y nosotras ten\u00edamos que salir del aula cuando ellas llegaban. Las monjas nos repet\u00edan con frecuencia que \u00e9ramos simples hu\u00e9rfanas y que no\u00a0se nos olvidara cu\u00e1l era nuestro lugar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">En el convento hab\u00eda muchas reglas. Algunas ten\u00edan sentido, y pod\u00edamos comprender por qu\u00e9 se necesitaban: eran lecciones \u00fatiles de conducta, modales y as\u00ed por el estilo. Nunca las olvid\u00e9, y me han servido toda la vida. Pero hab\u00eda normas intrascendentes que parec\u00edan injustas, mientras que otras eran confusas y abrumadoras. Por ejemplo, hab\u00eda un castigo por mojar la cama de noche y otro por tener que ir al ba\u00f1o de noche.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Un d\u00eda, mientras sub\u00eda las escaleras, empec\u00e9 a hablar con la ni\u00f1a que iba a mi lado. Una monja me hizo regresar y me castig\u00f3. \u00bfCu\u00e1l fue la sanci\u00f3n? Pas\u00e9 todo el crudo invierno irland\u00e9s con ropa de verano. Yo era una ni\u00f1a enfermiza y ten\u00eda con frecuencia amigdalitis y ataques de asma; me puse grave y contraje tuberculosis, igual que muchas chicas del convento. Aunque nos colocaban en un dormitorio aparte, no\u00a0recib\u00edamos atenci\u00f3n m\u00e9dica, por lo que varias fallecieron, incluida mi mejor amiga.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">A algunas internas nos azotaban con severidad por la menor infracci\u00f3n. Durante una reuni\u00f3n escolar observamos por m\u00e1s de dos horas c\u00f3mo una monja golpeaba a una de las chicas. Todas est\u00e1bamos llorando. Desde luego, para ser justa, debo aclarar que no\u00a0todas las religiosas eran tan inhumanas, pero hasta la fecha no\u00a0logro comprender c\u00f3mo puede ser alguien tan miserablemente cruel con unas ni\u00f1as indefensas; jam\u00e1s podr\u00e9 entenderlo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Tiempo despu\u00e9s, Bridie y Phyllis salieron del convento, Annamay y yo nos quedamos. No\u00a0hab\u00eda en el mundo otra persona m\u00e1s importante para cada una que la otra. Annamay me consolaba cont\u00e1ndome c\u00f3mo, un d\u00eda, nuestros padres vendr\u00edan, nos sacar\u00edan de all\u00ed y nos llevar\u00edan a un lugar donde nunca nos encontrar\u00edan las monjas. Se me parti\u00f3 el coraz\u00f3n cuando Annamay se fue del convento. Yo permanec\u00ed en ese lugar tres a\u00f1os m\u00e1s.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"ss\"><strong>Aprendo a vivir en el exterior<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Salir del internado a la edad de 16 a\u00f1os fue aterrador. No\u00a0conoc\u00eda el mundo m\u00e1s all\u00e1 de las paredes del convento, y en verdad fue algo desconcertante. Al subir a un autob\u00fas, me pidieron el pasaje, pero no\u00a0ten\u00eda ni\u00a0idea de lo que hablaban. Como de todos modos estaba sin dinero, no\u00a0tardaron en hacerme bajar y tuve que ir andando a mi destino. En otra ocasi\u00f3n, fui a tomar el autob\u00fas, pero no\u00a0pasaba ninguno. No\u00a0sab\u00eda que hab\u00eda que esperarlo en una parada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Sin embargo, me escond\u00ed tras una fachada de valent\u00eda y fortaleza, y fui aprendiendo poco a poco lo que ten\u00eda que hacer. Me las arregl\u00e9 para conseguir un trabajo que no\u00a0requer\u00eda preparaci\u00f3n, pero despu\u00e9s de varios meses decid\u00ed volver a casa para ver a mi madre. All\u00ed conoc\u00ed por primera vez a algunos de mis hermanos menores que, con los dem\u00e1s, ya hac\u00edan un total de catorce. Dado que no\u00a0hab\u00eda espacio para quedarme a vivir con ellos, mis padres resolvieron que me mudara a Gales, con mi hermana Annamay. Aunque mi padre me acompa\u00f1\u00f3 hasta all\u00e1, regres\u00f3 a su casa enseguida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Me encontraba casi en la indigencia y, sin embargo, encontr\u00e9 la manera de sobrevivir. En\u00a01953 me mud\u00e9 a Londres (Inglaterra), donde ingres\u00e9 en la Legi\u00f3n de Mar\u00eda, organizaci\u00f3n ben\u00e9fica de legos cat\u00f3licos. Esperaba encontrar alg\u00fan rasgo de espiritualidad en ese tipo de empleo, mas me llev\u00e9 una gran decepci\u00f3n. A m\u00ed me encantaba hablar de temas espirituales, pero mi trabajo en la Legi\u00f3n de Mar\u00eda se centraba en los aspectos terrenales y, al parecer, nunca hab\u00eda tiempo para ese tipo de conversaciones.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">Durante mi estancia en Londres conoc\u00ed a Patrick, un amigo de mis hermanos. Nos enamoramos, y nos casamos en 1961. En esa misma ciudad nacieron nuestros primeros dos hijos, Angela y Stephen. En 1967 emigramos a Australia, donde naci\u00f3 Andrew, el tercero. Finalmente nos establecimos en la poblaci\u00f3n rural de Bombala (Nueva Gales del Sur).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"ss\"><strong>Por fin, alimento espiritual<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Poco despu\u00e9s de nuestra llegada a Australia nos visit\u00f3 en Bombala un joven llamado Bill Lloyd. Ven\u00eda a hablarnos de la Biblia, y yo estaba content\u00edsima de que respondiera a mis preguntas directamente con la Palabra de Dios. Aunque me di cuenta de que el mensaje que tra\u00eda Bill era la verdad, le discut\u00ed mucho para que no\u00a0se fuera y me siguiera explicando las Santas Escrituras. Me llev\u00f3 m\u00e1s tarde una Biblia y varias revistas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Me encantaron las revistas; no\u00a0obstante, descubr\u00ed con asombro que sus editores no\u00a0cre\u00edan en la Trinidad. Las escond\u00ed por temor a que la fe de Patrick se corrompiera si las le\u00eda y decid\u00ed devolv\u00e9rselas a Bill cuando volviera. Pero la siguiente vez, \u00e9l me demostr\u00f3 que la doctrina de tres personas en un solo Dios contradice de forma directa las ense\u00f1anzas b\u00edblicas. Pronto comprend\u00ed con claridad que Jes\u00fas es el Hijo de Dios, creado por su Padre, Jehov\u00e1 \u2014y por lo tanto tuvo principio\u2014, y que el Padre es mayor que Jes\u00fas (Mateo 16:16; Juan 14:28; Colosenses 1:15; Revelaci\u00f3n [Apocalipsis] 3:14).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">Aprend\u00ed tambi\u00e9n que otras creencias del catolicismo eran err\u00f3neas. Por ejemplo, las Santas Escrituras no\u00a0ense\u00f1an que los seres humanos tengan un alma inmortal ni\u00a0que sean atormentados en un infierno ardiente (Eclesiast\u00e9s 9:5,\u00a010; Ezequiel 18:4). \u00a1Qu\u00e9 maravilloso alivio fue saberlo! Un d\u00eda me puse a bailar de pura alegr\u00eda por toda la cocina porque, al fin, hab\u00eda encontrado al Padre que siempre hab\u00eda amado pero que nunca hab\u00eda conocido. Empezaba a saciarse mi hambre espiritual. Para colmar mi alegr\u00eda, Patrick acept\u00f3 con el mismo entusiasmo estas verdades que acababa de aprender.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">Bill nos invit\u00f3 a una asamblea de los testigos de Jehov\u00e1 que se celebrar\u00eda en Temora, otra poblaci\u00f3n rural. Aunque quedaba a muchos kil\u00f3metros de distancia, aceptamos la invitaci\u00f3n con agrado y llegamos all\u00e1 el viernes por la tarde. El s\u00e1bado por la ma\u00f1ana se reunieron varios grupos en el lugar de asamblea para salir a predicar de casa en casa. A Patrick y a m\u00ed nos entusiasmaba la idea de acompa\u00f1arlos, pues era algo que dese\u00e1bamos desde hac\u00eda tiempo. Sin embargo, Bill nos dijo que no\u00a0era posible porque todav\u00eda fum\u00e1bamos. Cuando \u00e9l se march\u00f3, Patrick y yo nos unimos a otros publicadores que, dando por sentado que \u00e9ramos Testigos, nos llevaron con ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">No pas\u00f3 mucho tiempo antes de que nos enter\u00e1ramos de los requisitos b\u00edblicos que deb\u00edamos satisfacer a fin de poder participar en la predicaci\u00f3n de las buenas nuevas (Mateo 24:14). Por fin dejamos el tabaco y, en octubre de 1968, nos bautizamos en s\u00edmbolo de nuestra dedicaci\u00f3n a Jehov\u00e1 Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"ss\"><strong>Se prueba nuestra fe<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">Al aumentar nuestro conocimiento b\u00edblico y fortalecerse nuestra relaci\u00f3n con Jehov\u00e1, se afianz\u00f3 nuestra fe en las promesas divinas. Con el tiempo, Patrick fue nombrado anciano en una congregaci\u00f3n de los testigos de Jehov\u00e1 de Canberra, la capital de Australia. Tambi\u00e9n, hicimos cuanto pudimos para educar a nuestros hijos en la regulaci\u00f3n mental de Jehov\u00e1, con todos los desaf\u00edos que conlleva la crianza de adolescentes (Efesios 6:4).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">Lamentablemente, nuestro hijo Stephen falleci\u00f3 en un accidente automovil\u00edstico, a la edad de 18 a\u00f1os. En medio de nuestro dolor nos ha consolado recordar que era un adorador de Jehov\u00e1. Esperamos ansiosos verlo de nuevo, cuando Dios resucite a los que est\u00e1n en las tumbas conmemorativas (Juan 5:28,\u00a029). En 1983, al a\u00f1o siguiente de su muerte, me un\u00ed a nuestra hija Angela en el ministerio de tiempo completo, en el que contin\u00fao hasta hoy. Hablar con la gente de nuestra esperanza basada en la Biblia me ayuda a conservar una actitud optimista, a la vez que aten\u00faa el dolor que llevo en mi coraz\u00f3n. Sent\u00ed una inmensa alegr\u00eda al enterarme hace poco de que Annamay, que sigue en Gales, comenz\u00f3 a estudiar la Biblia con los testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">Patrick empez\u00f3 a padecer en 1984 lo que parec\u00eda ser una misteriosa enfermedad y que m\u00e1s tarde se diagnostic\u00f3 como s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica. Aunque entonces tuvo que renunciar a un empleo fijo y al privilegio de ser anciano cristiano, felizmente ha logrado una recuperaci\u00f3n parcial, por lo que de nuevo es un siervo nombrado de la congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">En la infancia se me ense\u00f1\u00f3 a ser disciplinada y abnegada, llevar una vida sencilla y contentarme con unas cuantas cosas. Pero siempre me ha desconcertado la pregunta de por qu\u00e9 nos llevaron a un convento a nosotras cuatro, mientras que los otros once hijos permanecieron en casa. Me consuelo pensando que mis padres, fallecidos hace algunos a\u00f1os, hicieron lo que estuvo en su mano dentro de sus circunstancias, que probablemente jam\u00e1s comprender\u00e9 a cabalidad. Eran tiempos dif\u00edciles y hab\u00eda que tomar decisiones dif\u00edciles. A pesar de ese hecho, siento gratitud hacia ellos porque me concedieron el don de la vida y porque me atendieron del modo que les pareci\u00f3 mejor. Pero, sobre todo, le doy gracias a Jehov\u00e1 por su cuidado paternal.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 22]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\">De reci\u00e9n casados<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\">Cuando nuestros hijos eran\u00a0peque\u00f1os<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\">Con Patrick, en la actualidad<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abandonada por mis padres, amparada por el\u00a0amor de Dios Relatado por Bernadette Finn Me dejaron en un convento junto con tres hermanas mayores cuando a\u00fan no\u00a0ten\u00eda 4 a\u00f1os; Bridie ten\u00eda 12, Phyllis, 8, y Annamay, 7. 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