{"id":2656,"date":"2015-12-01T00:51:49","date_gmt":"2015-12-01T05:51:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-las-confunda-pero-tampoco-las-separe\/"},"modified":"2015-12-01T00:51:49","modified_gmt":"2015-12-01T05:51:49","slug":"no-las-confunda-pero-tampoco-las-separe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-las-confunda-pero-tampoco-las-separe\/","title":{"rendered":"No las confunda, pero tampoco las separe"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por J. C. Ryle<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfEn qu\u00e9 concuerdan y en qu\u00e9 difieren la justificaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n? Esta distinci\u00f3n es important\u00edsima, aunque quiz\u00e1s a primera vista no lo parezca. Por lo general las personas muestran cierta predisposici\u00f3n a considerar s\u00f3lo lo superficial de la fe, y a relegar las distinciones teol\u00f3gicas como \u00abmeras palabras\u00bb que en realidad tienen poco valor. Me atrevo a exhortar a aquellos que se preocupan por sus almas a que se afanen por obtener nociones claras sobre la santificaci\u00f3n y la justificaci\u00f3n. Acord\u00e9monos siempre de que aunque la justificaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n son dos cosas distintas, en ciertos puntos concuerdan.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p>                    <P align=justify>Distinci\u00f3n entre la justificaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n <\/P><br \/>\n<P align=justify>\u00bfEn qu\u00e9 concuerdan y en qu\u00e9 difieren? Esta distinci\u00f3n es important\u00edsima, aunque quiz\u00e1s a primera vista no lo parezca. Por lo general las personas muestran cierta predisposici\u00f3n a considerar s\u00f3lo lo superficial de la fe, y a relegar las distinciones teol\u00f3gicas como \u00abmeras palabras\u00bb que en realidad tienen poco valor. Me atrevo a exhortar a aquellos que se preocupan por sus almas a que se afanen por obtener nociones claras sobre la santificaci\u00f3n y la justificaci\u00f3n. Acord\u00e9monos siempre de que aunque la justificaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n son dos cosas distintas, en ciertos puntos concuerdan. <\/P><br \/>\n<P align=justify>Ve\u00e1moslo en detalle:<\/P><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Puntos concordantes<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>Ambas proceden de y tienen su origen en la libre gracia de Dios.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nAmbas son parte del gran plan de salvaci\u00f3n que Cristo, en el pacto eterno, tom\u00f3 sobre s\u00ed en favor de su pueblo. Cristo es la fuente de vida de donde fluyen el perd\u00f3n y la santidad. La ra\u00edz de ambas est\u00e1 en Cristo.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nAmbas se aplican en la misma persona. Los que son justificados son tambi\u00e9n santificados, y aquellos que han sido santificados, han sido primeramente declarados justos. Dios las ha unido y no pueden separarse.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nAmbas comienzan al mismo tiempo. En el momento en que una persona es justificada, empieza tambi\u00e9n a ser santificada, aunque al principio quiz\u00e1 no se percate de ello.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nAmbas son necesarias para la salvaci\u00f3n. Jam\u00e1s nadie entrar\u00e1 en el cielo sin un coraz\u00f3n regenerado y sin el perd\u00f3n de sus pecados; sin la sangre de Cristo y sin la gracia del Esp\u00edritu; sin una disposici\u00f3n apropiada para gozar de la gloria y sin el t\u00edtulo para la misma.<\/LI><\/UL><br \/>\n<B><br \/>\n<P align=justify>Puntos en que difieren<\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n<\/B>Por la justificaci\u00f3n, la justicia de otro \u0096en este caso de Jesucristo\u0096 es imputada, puesta en la cuenta del pecador. Por la santificaci\u00f3n el pecador convertido experimenta en su interior una obra que lo va haciendo justo en su car\u00e1cter y personalidad. En otras palabras, por la justificaci\u00f3n se nos declara justos, mientras que por la santificaci\u00f3n se nos hace justos.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa justicia de la justificaci\u00f3n no es propia, sino que es la justicia eterna y perfecta de nuestro maravilloso mediador Cristo Jes\u00fas, la cual nos es imputada y hacemos nuestra por la fe. La justicia de la santificaci\u00f3n es la nuestra, impartida, inherente e influida en nosotros por el Esp\u00edritu Santo, pero mezclada con flaqueza e imperfecci\u00f3n.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nEn la justificaci\u00f3n no hay lugar para nuestras obras. Pero en la santificaci\u00f3n la importancia de nuestras propias obras es inmensa, de ah\u00ed que Dios nos ordene a luchar, a orar, a velar, a que nos esforcemos, afanemos y trabajemos.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa justificaci\u00f3n es una obra acabada y completa: en el momento en que una persona cree es justificada, perfectamente justificada. La santificaci\u00f3n es una obra relativamente imperfecta; ser\u00e1 perfecta cuando estemos en el cielo.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa justificaci\u00f3n no admite crecimiento ni es susceptible de aumento. En el momento de acudir a Cristo por la fe, el creyente goza de la misma justificaci\u00f3n de la que gozar\u00e1 por toda la eternidad. La santificaci\u00f3n es una obra eminentemente progresiva, y admite un crecimiento continuo mientras el creyente viva aqu\u00ed en la tierra.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa justificaci\u00f3n hace referencia a la persona del creyente, a su posici\u00f3n delante de Dios y a la absoluci\u00f3n de su culpa. La santificaci\u00f3n, en cambio, se refiere a la naturaleza del creyente, y a la renovaci\u00f3n moral del coraz\u00f3n.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa justificaci\u00f3n nos da el t\u00edtulo de acceso al cielo, y confianza para entrar. La santificaci\u00f3n nos prepara para el cielo, y nos previene para sus goces.<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nLa justificaci\u00f3n es un acto de Dios en referencia al creyente, y no es discernible para los otros. La santificaci\u00f3n es una obra de Dios dentro del creyente que no puede dejar de manifestarse a los ojos de los dem\u00e1s.<\/LI><\/UL><\/p>\n<p><P align=justify>Ponemos estas distinciones a la atenta consideraci\u00f3n de los lectores. Estamos persuadidos de que gran parte de las tinieblas, confusi\u00f3n e incluso sufrimiento de algunas personas muy sinceras se deben a que se confunde y no se distingue la santificaci\u00f3n de la justificaci\u00f3n. Nunca se podr\u00e1 enfatizar demasiado el hecho de que son dos cosas distintas, aunque en realidad no pueden separarse, y que el que participa de una ha de participar ineludiblemente de la otra. Pero nunca, nunca, se las debe confundir, ni se debe olvidar la distinci\u00f3n que existe ente las dos.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify> \u00a9 Apuntes Pastorales, 1993.Los Temas de Apuntes Pastorales, volumen 2, n\u00famero 3<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por J. C. Ryle \u00bfEn qu\u00e9 concuerdan y en qu\u00e9 difieren la justificaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n? Esta distinci\u00f3n es important\u00edsima, aunque quiz\u00e1s a primera vista no lo parezca. 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