{"id":26642,"date":"2016-05-19T16:30:00","date_gmt":"2016-05-19T21:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-hermandad-a-prueba-de-terremotos\/"},"modified":"2016-05-19T16:30:00","modified_gmt":"2016-05-19T21:30:00","slug":"una-hermandad-a-prueba-de-terremotos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-hermandad-a-prueba-de-terremotos\/","title":{"rendered":"Una hermandad a prueba de terremotos"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Una hermandad a prueba de terremotos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN EL SALVADOR<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">El 13 de enero de 2001, a las once y treinta y cuatro de la ma\u00f1ana, un sismo de 7,6 grados en la escala de Richter sacudi\u00f3 todo El Salvador, y se sintieron sus efectos desde Panam\u00e1 hasta M\u00e9xico. Pocos olvidar\u00e1n jam\u00e1s lo que estaban haciendo en ese momento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">\u201cCUANDO ces\u00f3 la sacudida m\u00e1s fuerte, miramos hacia arriba y vimos partirse la cima de la monta\u00f1a y quedarse como congelada por unos segundos \u2014recuerda M\u00edriam Quezada\u2014. Entonces mi hija grit\u00f3: \u2018\u00a1Mam\u00e1! \u00a1Corre! \u00a1Corre!\u2019.\u201d Al\u00a0instante, la ladera se derrumb\u00f3 y se precipit\u00f3 hacia donde ellas estaban. Unas quinientas personas murieron en Las Colinas \u2014comunidad de Nueva San Salvador, o Santa Tecla\u2014, y alrededor de trescientos hogares quedaron sepultados.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">\u201cEn el momento del terremoto, yo acababa de salir de mi casa y estaba esperando en la parada del autob\u00fas \u2014relata Roxana S\u00e1nchez\u2014. Cuando el suelo dej\u00f3 de temblar, ayud\u00e9 a una se\u00f1ora a recoger las bolsas que llevaba y pens\u00e9: \u2018Mejor regreso a la casa porque deben estar preocupados por m\u00ed\u2019.\u201d Al doblar la esquina, vio que su calle acababa abruptamente a los pies de una monta\u00f1a de tierra. Su\u00a0hogar hab\u00eda desaparecido.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>Ayuda inmediata<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">El Salvador cuenta con m\u00e1s de veintiocho mil testigos de Jehov\u00e1. De\u00a0hecho, en la zona de la cat\u00e1strofe, que se extiende a lo largo de la costa salvadore\u00f1a, viven miles de ellos, muchos de los cuales se centraron enseguida en socorrer a los dem\u00e1s, a pesar de que a\u00fan estaban afectados por lo sucedido. Mario Su\u00e1rez, superintendente viajante de los testigos de Jehov\u00e1 que sirve en Santa Tecla, dice: \u201cAproximadamente una hora despu\u00e9s del sismo, recib\u00ed una llamada de auxilio. Me comunicaron que unos hermanos cristianos se hab\u00edan quedado atrapados en sus casas. De\u00a0modo que organizamos de inmediato un grupo de voluntarios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">\u201dPensamos que tal vez se habr\u00edan derrumbado algunas paredes y que solo tendr\u00edamos que quitar escombros y abrir una v\u00eda para que pudieran salir. Ninguno de nosotros pod\u00eda imaginarse la magnitud del desastre. De\u00a0hecho, cuando llegamos al lugar del siniestro, preguntamos d\u00f3nde estaban las viviendas. La\u00a0respuesta nos dej\u00f3 horrorizados: est\u00e1bamos sobre ellas. Casas de dos plantas se encontraban sepultadas bajo tres metros de tierra. Era desolador.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">En el transcurso de la tarde llegaron unos doscientos cincuenta Testigos de congregaciones vecinas para ayudar. Trataron desesperadamente de encontrar a los sobrevivientes cavando con picos, palas, cuencos de pl\u00e1stico y hasta con las manos. Sin embargo, muy poca gente fue rescatada con vida en Santa Tecla. Entre los cientos de personas que perecieron \u2014asfixiadas o aplastadas bajo toneladas de tierra\u2014, se encontraban cinco testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Las labores de socorro<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">Las congregaciones de todo el pa\u00eds colaboraron en las tareas de auxilio. En vista de que muchos Testigos de Comasagua, Ozatl\u00e1n, Santa Elena, Santiago de Mar\u00eda y Usulut\u00e1n hab\u00edan perdido sus hogares, se utilizaron Salones del Reino y casas particulares como centros de distribuci\u00f3n. \u201cEl apoyo fue enorme \u2014comenta Edwin Hern\u00e1ndez, superintendente de circuito\u2014. Los hermanos donaron alimento, ropa, colchones, medicinas y hasta dinero para costear los gastos de entierro.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">El comit\u00e9 de socorro organizado por la sucursal salvadore\u00f1a de los testigos de Jehov\u00e1 form\u00f3 grupos con las congregaciones menos perjudicadas para que atendieran las necesidades inmediatas de quienes se hallaban en peores circunstancias. Al\u00a0mismo tiempo se crearon equipos de entre diez y veinte Testigos para que llevaran a cabo las reparaciones necesarias.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Adem\u00e1s, los Comit\u00e9s Regionales de Construcci\u00f3n de los testigos de Jehov\u00e1, que normalmente se ocupan de la construcci\u00f3n de Salones del Reino, organizaron equipos con el prop\u00f3sito de edificar viviendas provisionales para los que se quedaron sin techo. Puesto que en El Salvador se dispar\u00f3 el precio de las l\u00e1minas de cinc, la sucursal de los testigos de Jehov\u00e1 de Guatemala don\u00f3 generosamente un gran cargamento de ese material. Por otro lado, las sucursales de Estados Unidos y Honduras proporcionaron madera para construir el armaz\u00f3n de los refugios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Mientras ten\u00eda lugar toda esta actividad, los temblores continuaban. Comunidades enteras dorm\u00edan en la calle bajo toldos de pl\u00e1stico o s\u00e1banas viejas. Reinaba un gran nerviosismo. Para el 12 de febrero se hab\u00edan registrado 3.486 r\u00e9plicas del terremoto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"ss\"><strong>Un segundo sismo de importancia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">A las ocho y veintid\u00f3s de la ma\u00f1ana del 13\u00a0de febrero de\u00a02001, un mes despu\u00e9s del primer terremoto, sacudi\u00f3 el centro de El Salvador un segundo sismo, de intensidad 6,6 en la escala de Richter. De\u00a0nuevo, los testigos de Jehov\u00e1 llevaron a cabo r\u00e1pidamente las labores de rescate y socorro. Un anciano de congregaci\u00f3n llamado No\u00e9 Iraheta cuenta: \u201cCada conductor de Estudio de Libro de Congregaci\u00f3n busc\u00f3 a los Testigos asignados a su grupo para asegurarse de que se encontraban bien\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Las ciudades de San Vicente y Cojutepeque, as\u00ed como sus alrededores, sufrieron muchos da\u00f1os. Las localidades de San Pedro Nonualco, San Miguel Tepezontes y San Juan Tepezontes quedaron en ruinas. En\u00a0Candelaria, departamento de Cuscatl\u00e1n, donde la destrucci\u00f3n fue casi total, m\u00e1s de veinte ni\u00f1os murieron al derrumbarse una escuela parroquial. Salvador Trejo, un Testigo de la localidad, relata: \u201cComo una hora despu\u00e9s escuch\u00e9 una voz que me llamaba desde la calle: \u2018\u00a1Hermano Trejo!\u2019. Al\u00a0principio no\u00a0pod\u00eda ver nada a causa del polvo. Entonces, de repente, aparecieron ante mis ojos los hermanos de Cojutepeque. Hab\u00edan venido a ver c\u00f3mo est\u00e1bamos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Las congregaciones vecinas se reorganizaron para cubrir las necesidades de las v\u00edctimas de este segundo desastre. Siguieron el ejemplo de los cristianos macedonios del siglo primero que suplicaron tener el privilegio de contribuir, pese a su propia indigencia. Por ejemplo, las congregaciones de Santiago Texacuangos, que hab\u00edan sufrido grandes p\u00e9rdidas a causa del primer terremoto, prepararon comida caliente para los hermanos de la cercana poblaci\u00f3n de San Miguel Tepezontes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Se calcula que, a consecuencia de los sismos, m\u00e1s de mil doscientas personas murieron en El Salvador y, seg\u00fan informes, otras ocho fallecieron en la vecina Guatemala.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"ss\"><strong>Se agradece la ayuda<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">La ayuda que prestaron los Testigos a los damnificados no\u00a0pas\u00f3 inadvertida a otros grupos de socorro. Un veh\u00edculo del Comit\u00e9 de Emergencia Nacional llev\u00f3 provisiones a un Sal\u00f3n del Reino que se utilizaba como lugar de albergue. Una representante de dicho comit\u00e9 se\u00f1al\u00f3: \u201cDe todos los refugios que hemos visitado, este es el primero en el que hay orden. Los felicito\u201d. No\u00a0se produjeron aglomeraciones frente al cami\u00f3n ni\u00a0empujones, como en otros centros. De\u00a0hecho, las personas mayores fueron las primeras en recibir los donativos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Los Testigos no\u00a0se limitaron a socorrer a sus hermanos en la fe. En\u00a0San Vicente, por ejemplo, decenas de vecinos no\u00a0Testigos buscaron asilo en los terrenos del Sal\u00f3n del Reino. \u201cAqu\u00ed, en el Sal\u00f3n del Reino de los Testigos de Jehov\u00e1 \u2014dice Regina Dur\u00e1n de Ca\u00f1as\u2014, la gente tiene un coraz\u00f3n de oro. Nos abrieron las puertas y nos dijeron: \u2018\u00a1Pasen!\u2019, y aqu\u00ed estamos. Incluso se turnan para vigilar por la noche mientras dormimos.\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"ss\"><strong>Nuevas viviendas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Tras evaluar los da\u00f1os, se notific\u00f3 a la sucursal la necesidad de construir nuevas viviendas. De\u00a0modo que se empezaron a edificar casas provisionales para los que se hab\u00edan quedado sin hogar. Adem\u00e1s, se repararon las que hab\u00edan resultado parcialmente da\u00f1adas. Los laboriosos y eficientes grupos de construcci\u00f3n llamaron mucho la atenci\u00f3n de los vecinos, quienes se acercaban para verlos trabajar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Una mujer, creyendo que los trabajadores eran los que el municipio hab\u00eda prometido enviar hac\u00eda tiempo, se quej\u00f3 de que ninguno de ellos hab\u00eda acudido en su ayuda para remover escombros. Los ni\u00f1os del vecindario le explicaron: \u201cNo, se\u00f1ora, no\u00a0son los del municipio, son los del Reino\u201d. Mois\u00e9s Antonio D\u00edaz, que tampoco es Testigo, coment\u00f3: \u201cEs maravilloso ver a los testigos de Jehov\u00e1 ayudar a los necesitados. Todos est\u00e1n muy unidos y, gracias a Dios, tienen la buena voluntad de socorrernos a nosotros, los pobres. He trabajado con ellos y pienso seguir haci\u00e9ndolo\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Una cristiana a quien se le construy\u00f3 una vivienda provisional dijo llorando: \u201cMi esposo y yo no\u00a0tenemos palabras para expresar nuestro agradecimiento, primero a Jehov\u00e1 y despu\u00e9s a estos hermanos que, aun sin conocernos, acudieron enseguida en nuestro auxilio\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">A mediados de abril, los Testigos hab\u00edan edificado 567 hogares provisionales para los damnificados del terremoto, y casi cien familias m\u00e1s hab\u00edan recibido materiales para reparar sus casas. Una vez que las familias necesitadas tuvieron una puerta y un techo que las protegieran, los hermanos centraron su atenci\u00f3n en los 92\u00a0Salones del Reino que hab\u00eda que restaurar o reconstruir.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"ss\"><strong>Rehacen su vida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">Adem\u00e1s de agradecer la reconstrucci\u00f3n de edificios y viviendas, muchos hermanos mostraron especial agradecimiento por el apoyo emocional y espiritual que recibieron.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">\u201cEn esas circunstancias, como los temblores no\u00a0cesaban, hubo momentos en que me traicionaron los nervios, pero los hermanos fueron una fuente constante de cari\u00f1o y \u00e1nimo \u2014dice M\u00edriam, mencionada antes\u2014. \u00bfD\u00f3nde estar\u00edamos sin ellos?\u201d<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">El cuidado amoroso que Jehov\u00e1 brind\u00f3 mediante la congregaci\u00f3n motiv\u00f3 a los damnificados a actuar de forma sorprendente. En\u00a0Comasagua, casi todas las casas de los Testigos resultaron da\u00f1adas o destruidas por el primer terremoto. Sin embargo, doce de los diecisiete Testigos de la localidad participaron en el ministerio de tiempo completo durante los meses de abril y mayo, y dos de ellos se hicieron precursores regulares.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">Las congregaciones del departamento de Cuscatl\u00e1n, una de las zonas m\u00e1s afectadas por el segundo sismo, tuvieron su d\u00eda especial de asamblea en marzo. Este cont\u00f3 con una asistencia sin precedentes de 1.535 personas, de las cuales se bautizaron veintid\u00f3s. Para sorpresa de los organizadores de la reuni\u00f3n, los concurrentes donaron al Sal\u00f3n de Asambleas una considerable cantidad de dinero pese a que muchos de ellos acababan de perder su casa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">Haci\u00e9ndose eco de la gratitud que muchos sent\u00edan, un Testigo de San Vicente dijo: \u201cHe le\u00eddo en las publicaciones c\u00f3mo responde la organizaci\u00f3n cuando ocurre alguna cat\u00e1strofe, pero ahora lo he vivido personalmente, he sentido el apoyo de la hermandad y he visto el amor cristiano en acci\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 privilegio tenemos de formar parte de este pueblo unido!\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">El derrumbe causado por el terremoto sepult\u00f3 m\u00e1s de trescientas casas de Las Colinas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">Parte inferior de las p\u00e1gs. 23-25: por gentileza de <em>El Diario de Hoy<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">Los habitantes de la localidad utilizaron picos, palas y cubos en las labores de rescate<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\">Por gentileza de <em>La Prensa Gr\u00e1fica <\/em>(fotograf\u00eda de Milton Flores\/Alberto Morales\/F\u00e9lix Amaya)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sc\">Ruinas del Sal\u00f3n del Reino de Tepecoyo<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sc\">Los hermanos de Tepecoyo erigieron inmediatamente un refugio donde celebrar sus reuniones<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"sc\">Los Testigos enseguida reconstruyeron los Salones del Reino y edificaron m\u00e1s de\u00a0quinientas viviendas provisionales<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 26]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"sc\">Una agradecida madre sola y su hija observan la reconstrucci\u00f3n de su hogar<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una hermandad a prueba de terremotos DE NUESTRO CORRESPONSAL EN EL SALVADOR El 13 de enero de 2001, a las once y treinta y cuatro de la ma\u00f1ana, un sismo de 7,6 grados en la escala de Richter sacudi\u00f3 todo El Salvador, y se sintieron sus efectos desde Panam\u00e1 hasta M\u00e9xico. 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