{"id":26653,"date":"2016-05-19T16:31:01","date_gmt":"2016-05-19T21:31:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cartago-la-ciudad-que-casi-derroco-a-roma\/"},"modified":"2016-05-19T16:31:01","modified_gmt":"2016-05-19T21:31:01","slug":"cartago-la-ciudad-que-casi-derroco-a-roma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cartago-la-ciudad-que-casi-derroco-a-roma\/","title":{"rendered":"Cartago, la ciudad que casi derroc\u00f3 a Roma"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Cartago, la ciudad que casi derroc\u00f3 a Roma<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN FRANCIA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EN LA costa septentrional de \u00c1frica, a las afueras de T\u00fanez (capital del pa\u00eds con el mismo nombre), reposan las ruinas de la antigua ciudad de Cartago. El turista que las pase por alto tiene excusa, porque no\u00a0hay mucho que llame la atenci\u00f3n. Sin embargo, el emplazamiento alberga los restos de una de las mayores urbes de la antig\u00fcedad, que estuvo a punto de derrotar a la poderosa Roma. Seg\u00fan el historiador romano Tito Livio, \u201cesta confrontaci\u00f3n entre los dos pueblos m\u00e1s poderosos de la tierra centraba la atenci\u00f3n de todos los reyes y todas las naciones\u201d, pues estaba en juego nada menos que la dominaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"ss\"><strong>La fundaci\u00f3n de la ciudad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">En el segundo milenio antes de nuestra era, los fenicios solo ocupaban una estrecha franja de tierra a lo largo del litoral mediterr\u00e1neo, la cual se extend\u00eda al norte y al sur del L\u00edbano moderno. Como eran buenos navegantes, pusieron su punto de mira en Occidente, en busca de oro, plata, hierro, esta\u00f1o y plomo. A cambio, ofrec\u00edan madera (como la de los famosos cedros del L\u00edbano), telas te\u00f1idas de rojo p\u00farpura, perfumes, vino, especias y dem\u00e1s productos manufacturados.*<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">En sus viajes a Occidente, los fenicios establecieron asentamientos en las costas de \u00c1frica, Sicilia, Cerde\u00f1a y el sur de la actual Espa\u00f1a, que tal vez corresponda a la Tarsis mencionada en la Biblia (1\u00a0Reyes 10:22; Ezequiel 27:2,\u00a012). Seg\u00fan la tradici\u00f3n, Cartago se fund\u00f3 en 814 antes de nuestra era, unos sesenta a\u00f1os antes que su rival, Roma. Serge Lancel, experto en cultura norteafricana del mundo antiguo, se\u00f1ala: \u201cLa fundaci\u00f3n de Cartago, hacia el final del siglo\u00a0IX a.C., fue un factor decisivo durante varias centurias en el destino pol\u00edtico y cultural de la cuenca del Mediterr\u00e1neo occidental\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>La g\u00e9nesis de un imperio<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Cartago comenz\u00f3 a forjar su imperio en una pen\u00ednsula con forma de \u201cancla gigante adentrada en el mar\u201d, en palabras del historiador Fran\u00e7ois Decret. Edificada sobre la base que pusieron sus antepasados fenicios, extendi\u00f3 su red comercial \u2014en especial la importaci\u00f3n de metales\u2014 hasta convertirse en un gigantesco monopolio, gracias a su poderosa flota y a las tropas de mercenarios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Los cartagineses, que no\u00a0se dorm\u00edan en los laureles, siempre andaban a la caza de nuevos mercados. Por ejemplo, se afirma que alrededor de 480 a.E.C., el navegante Himilc\u00f3n arrib\u00f3 a Cornualles, regi\u00f3n del Reino Unido rica en esta\u00f1o; asimismo, unos treinta a\u00f1os despu\u00e9s, Hann\u00f3n, miembro de una de las familias m\u00e1s prominentes de Cartago, encabez\u00f3 una expedici\u00f3n de 30.000 personas a bordo de 60 embarcaciones con la intenci\u00f3n de establecer nuevas colonias. Hann\u00f3n atraves\u00f3 el estrecho de Gibraltar y naveg\u00f3 por la costa africana, tal vez hasta el golfo de Guinea o incluso Camer\u00fan.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Merced a su esp\u00edritu emprendedor y a una aguda visi\u00f3n mercantil, Cartago se convirti\u00f3, seg\u00fan se cree, en la urbe m\u00e1s rica del mundo antiguo. \u201cA principios del siglo\u00a0III [antes de nuestra era], la pericia t\u00e9cnica, la flota y la proyecci\u00f3n comercial de la ciudad\u00a0[&#8230;] la colocaron en un lugar preeminente\u201d, afirma el libro <em>Carthage. <\/em>El\u00a0historiador Apiano dijo de sus habitantes: \u201cSu imperio rivaliz\u00f3 con el de los griegos en poder, y en riqueza estuvo cercano al de los persas\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>A la sombra de Baal<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Aunque los fenicios estaban esparcidos por todo el Mediterr\u00e1neo occidental, los un\u00eda la religi\u00f3n cananea, que legaron a sus descendientes, los cartagineses. Durante siglos, Cartago despach\u00f3 cada a\u00f1o una delegaci\u00f3n a Tiro para ofrecer sacrificios en el templo del dios Melqart. Las principales deidades de la nueva ciudad las constitu\u00edan la pareja divina de Baal Hamm\u00f3n (\u201cSe\u00f1or del brasero\u201d) y Tanit, a la que se relaciona con Astart\u00e9.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">El rasgo m\u00e1s notable de la religi\u00f3n p\u00fanica era el sacrificio de infantes. Diodoro S\u00edculo informa que durante un ataque a la ciudad en 310\u00a0a.E.C., se sacrificaron m\u00e1s de doscientos ni\u00f1os de noble nacimiento para apaciguar a Baal Hamm\u00f3n. \u201cLa ofrenda de una criatura inocente en calidad de v\u00edctima vicaria supon\u00eda un acto supremo de propiciaci\u00f3n, dirigido con toda probabilidad a garantizar el bienestar de la familia y la comunidad\u201d, indica <em>The Encyclopedia of Religion.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">En 1921, los arque\u00f3logos descubrieron lo que denominaron el tofet, nombre tomado de la expresi\u00f3n b\u00edblica de 2\u00a0Reyes 23:10 y Jerem\u00edas 7:31. Las excavaciones revelaron m\u00faltiples niveles de urnas \u2014se\u00f1alizadas por estelas votivas\u2014 que conten\u00edan los restos calcinados de ni\u00f1os de tierna edad y de animales, estos \u00faltimos ofrecidos como sustitutos. Se calcula que el lugar alberga las cenizas de m\u00e1s de veinte mil infantes que fueron sacrificados en tan solo doscientos a\u00f1os. Ciertos historiadores revisionistas afirman que el tofet no\u00a0era m\u00e1s que un cementerio para criaturas que hab\u00edan nacido muertas o que hab\u00edan fallecido a muy corta edad y que no\u00a0recibieron sepultura en la necr\u00f3polis. No\u00a0obstante, seg\u00fan el historiador Lancel, citado antes, \u201cla situaci\u00f3n actual no\u00a0nos autoriza a negar categ\u00f3ricamente la realidad del sacrificio humano cartagin\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"ss\"><strong>La lucha por la supremac\u00eda<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Tras el declive de Tiro en el siglo\u00a0VI a.E.C., Cartago se erigi\u00f3 en l\u00edder de los fenicios occidentales con no\u00a0poca oposici\u00f3n. Los mercaderes p\u00fanicos y griegos llevaban tiempo disput\u00e1ndose la hegemon\u00eda de los mares, hasta que alrededor de 550 a.E.C. estall\u00f3 la guerra. En 535 a.E.C., los cartagineses y sus aliados etruscos expulsaron a los griegos de la isla de C\u00f3rcega y asumieron el control de Cerde\u00f1a,* lo que recrudeci\u00f3 el conflicto entre Cartago y Grecia por el control de Sicilia, isla que gozaba de una destacada posici\u00f3n estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Al mismo tiempo, Roma comenz\u00f3 a mostrar su poder\u00edo. Cartago, gracias a los acuerdos que estableci\u00f3 con esa potencia, se asegur\u00f3 de no\u00a0perder sus privilegios comerciales y mantuvo a Sicilia fuera del alcance de los romanos. Sin embargo, cuando Roma subyug\u00f3 a la pen\u00ednsula it\u00e1lica, consider\u00f3 una amenaza la creciente influencia de Cartago, tan pr\u00f3xima a Italia. Polibio, historiador griego del siglo\u00a0II a.E.C., escribi\u00f3: \u201cLos romanos\u00a0[&#8230;] ve\u00edan tambi\u00e9n que los cartagineses hab\u00edan sometido no\u00a0s\u00f3lo los territorios de \u00c1frica,* sino adem\u00e1s muchos de Espa\u00f1a, que eran due\u00f1os de todas las islas del mar de Cerde\u00f1a y del mar Tirreno. Los romanos consideraban con raz\u00f3n que, si los cartagineses se apoderaban, por a\u00f1adidura, de Sicilia, les resultar\u00edan vecinos temibles y excesivamente gravosos, pues les tendr\u00edan rodeados y ejercer\u00edan presi\u00f3n sobre todas las regiones de Italia\u201d. Por ello, ciertas facciones del Senado romano, movidas por intereses econ\u00f3micos, ejercieron presi\u00f3n para que se interviniera en Sicilia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"ss\"><strong>Las guerras p\u00fanicas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">En 264 a.E.C., la crisis que estall\u00f3 en Sicilia suministr\u00f3 la excusa a los romanos para actuar. Pese a constituir una violaci\u00f3n del acuerdo, Roma despach\u00f3 un destacamento, acci\u00f3n que desencaden\u00f3 lo que hoy llamamos la primera guerra p\u00fanica. El conflicto, caracterizado por algunos de los mayores combates navales de la antig\u00fcedad, se extendi\u00f3 durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os. Al final, en 241 a.E.C., Roma derrot\u00f3 a los cartagineses y los expuls\u00f3 de Sicilia. Las islas de C\u00f3rcega y Cerde\u00f1a tambi\u00e9n acabaron perteneciendo a la potencia romana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">A fin de compensar estas p\u00e9rdidas, el general cartagin\u00e9s Am\u00edlcar Barca acometi\u00f3 la tarea de restaurar el poder a Cartago iniciando la configuraci\u00f3n de un imperio en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica. En la costa sudoriental de esta se fund\u00f3 Carthago Nova (hoy Cartagena), y a los pocos a\u00f1os, las riquezas de la miner\u00eda del lugar hab\u00edan vuelto a llenar los cofres de la capital africana. Semejante expansi\u00f3n condujo de forma inevitable a un conflicto con Roma que desemboc\u00f3 en\u00a0218\u00a0a.E.C. en una nueva guerra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Al mando del ej\u00e9rcito cartagin\u00e9s figuraba uno de los hijos de Am\u00edlcar, An\u00edbal, cuyo nombre significa \u201cFavorecido por Baal\u201d. Parti\u00f3 de Carthago Nova en mayo de 218\u00a0a.E.C. y, junto con soldados africanos e iberos, adem\u00e1s de casi cuarenta elefantes, emprendi\u00f3 una marcha \u00e9pica a trav\u00e9s de Iberia, la Galia y los Alpes. Los desprevenidos romanos sufrieron diversas derrotas aplastantes. El 2 de agosto de 216 a.E.C., en la batalla de Cannas \u2014\u201cuno de los desastres m\u00e1s espantosos de la historia del ej\u00e9rcito romano\u201d\u2014, las tropas cartaginesas comandadas por An\u00edbal aniquilaron a una fuerza militar que contaba con el doble de sus efectivos. Dieron muerte a casi setenta mil enemigos y solo perdieron 6.000 hombres.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Roma estaba al alcance de la mano. Sin embargo, lejos de rendirse, hostig\u00f3 a las tropas de An\u00edbal en una guerra de desgaste que dur\u00f3 trece a\u00f1os. Cuando Roma destac\u00f3 el ej\u00e9rcito a \u00c1frica, Cartago, abandonada por sus aliados y derrotada en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica y Sicilia, se vio obligada a llamar a An\u00edbal. Al a\u00f1o siguiente, en 202 a.E.C., el general romano Escipi\u00f3n el Africano venci\u00f3 a An\u00edbal en Zama, al sudoeste de Cartago. A la ciudad p\u00fanica, cuya armada se vio forzada a rendirse, se le neg\u00f3 la independencia militar, y se le grav\u00f3 con una enorme indemnizaci\u00f3n que deb\u00eda pagar durante cincuenta a\u00f1os. M\u00e1s tarde, alrededor de\u00a0183\u00a0a.E.C., An\u00edbal se suicid\u00f3 en el exilio.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"ss\"><strong><em>\u201cDelenda est Carthago\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">La paz devolvi\u00f3 la prosperidad a Cartago a tal grado que a los diez a\u00f1os la ciudad ofreci\u00f3 saldar la deuda. Sus implacables enemigos vieron en esa vitalidad y en las reformas pol\u00edticas una grav\u00edsima amenaza. Todos los discursos que pronunci\u00f3 el envejecido senador romano Cat\u00f3n durante los dos a\u00f1os que precedieron a su muerte conclu\u00edan con la frase <em>\u201cDelenda est Carthago\u201d <\/em>(Hay que destruir Cartago).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Por fin, en 150 a.E.C., una supuesta infracci\u00f3n del tratado\u00a0de paz proporcion\u00f3 a los\u00a0romanos la excusa esperada para declarar la guerra a Cartago, un conflicto calificado de \u201cguerra de exterminio\u201d. Durante tres a\u00f1os sitiaron la ciudad con unos 30\u00a0kil\u00f3metros de fortificaci\u00f3n, parte de la cual superaba los 12\u00a0metros de altura. Finalmente, en\u00a0146\u00a0a.E.C., las tropas romanas abrieron una brecha, avanzaron por las calles estrechas bajo una lluvia de proyectiles y entablaron un violento combate cuerpo a cuerpo. Los huesos que han hallado los arque\u00f3logos bajo los bloques de piedra esparcidos constituyen un espantoso testimonio de lo sucedido.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">Tras seis horribles d\u00edas se rindieron los 50.000 ciudadanos hambrientos que se hab\u00edan refugiado en Birsa, ciudadela fortificada ubicada en una colina. Hubo quienes se encerraron en el templo del dios E\u0161mun y lo incendiaron para no\u00a0ser ejecutados o esclavizados. Los\u00a0romanos prendieron fuego a lo que quedaba de la ciudad, la arrasaron, la declararon ceremonialmente maldita y prohibieron que volviera a ser habitada.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">De ese modo, en ciento veinte a\u00f1os, Roma acab\u00f3 con los sue\u00f1os imperialistas de Cartago. \u201cLa verdadera consecuencia de la segunda guerra p\u00fanica iba a ser la forma que cobrara el pr\u00f3ximo estado universal hel\u00e9nico: ser un Imperio Cartagin\u00e9s o un Imperio Romano\u201d, se\u00f1al\u00f3 el historiador Arnold Toynbee. \u201cDe haber vencido An\u00edbal \u2014dice la <em>Encyclop\u00e6dia Universalis<\/em>\u2014, con toda seguridad habr\u00eda fundado un imperio universal an\u00e1logo al de Alejandro.\u201d Result\u00f3 que las guerras p\u00fanicas marcaron el despegue del imperialismo de Roma, lo que la llev\u00f3 a la dominaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"ss\"><strong>El \u201c\u00c1frica romana\u201d<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">Cartago parec\u00eda haber llegado a su destino final. Sin embargo, solo un siglo despu\u00e9s, Julio C\u00e9sar decidi\u00f3 establecer all\u00ed una colonia. En su honor se la llam\u00f3 Colonia Julia. Los ingenieros romanos movieron unos 100.000\u00a0metros c\u00fabicos de tierra hasta nivelar el terreno con la colina de Birsa y formar una enorme plataforma que borrara los vestigios del pasado. En ella se erigieron templos y edificios p\u00fablicos ornamentados. Con el paso del tiempo, Cartago se convirti\u00f3 en \u2018una de las ciudades m\u00e1s opulentas del mundo romano\u2019, la segunda de Occidente en tama\u00f1o, despu\u00e9s de Roma. Para satisfacer las demandas de sus 300.000\u00a0habitantes, se construy\u00f3 un teatro, un anfiteatro, unos enormes ba\u00f1os termales, un acueducto de 132\u00a0kil\u00f3metros y un circo con capacidad para 60.000 espectadores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">A mediados del siglo\u00a0II de nuestra era, el cristianismo lleg\u00f3 a Cartago y experiment\u00f3 un r\u00e1pido crecimiento. Tertuliano, famoso te\u00f3logo y apologista, naci\u00f3 all\u00ed sobre el a\u00f1o\u00a0155. A\u00a0consecuencia de sus escritos, el lat\u00edn se convirti\u00f3 en el idioma oficial de la Iglesia occidental. Cipriano, obispo de Cartago del siglo\u00a0III, quien concibi\u00f3 una jerarqu\u00eda clerical de siete grados, muri\u00f3 en la ciudad como m\u00e1rtir en 258. Otro norteafricano, Agust\u00edn (354-430), considerado el mayor pensador de la antig\u00fcedad cristiana, desempe\u00f1\u00f3 un papel decisivo en la fusi\u00f3n de la doctrina eclesi\u00e1stica con la filosof\u00eda griega. La influencia de la Iglesia norteafricana fue tal que un cl\u00e9rigo afirm\u00f3: \u201cEres t\u00fa, oh \u00c1frica, la que adelanta con el mayor ardor la causa de nuestra fe. Lo\u00a0que t\u00fa decides lo aprueba Roma y lo siguen los amos de la Tierra\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sb\">Sin embargo, los d\u00edas de Cartago estaban contados. Su destino volvi\u00f3 a verse unido al de Roma. A medida que el Imperio romano entraba en decadencia, se iba consumando el declive de Cartago. En 439, los v\u00e1ndalos la capturaron y la saquearon. Un siglo despu\u00e9s cay\u00f3 a manos de los bizantinos, lo que aplaz\u00f3 por poco tiempo su ejecuci\u00f3n, pero finalmente la ciudad no\u00a0consigui\u00f3 resistir a los \u00e1rabes que se extend\u00edan por el norte de \u00c1frica. En 698 fue tomada, y sus piedras se utilizaron para edificar T\u00fanez. Durante los siguientes siglos, el m\u00e1rmol y el granito que en un tiempo la adornaron fueron saqueados y acabaron formando parte de las catedrales italianas de G\u00e9nova y Pisa, y quiz\u00e1 hasta de la de Canterbury (Inglaterra). Cartago pas\u00f3 de ser una de las ciudades m\u00e1s ricas y poderosas de anta\u00f1o, un imperio que estuvo a punto de dominar el mundo, a verse reducida a un mont\u00f3n de escombros irreconocibles.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sf\"><strong>[Notas]<\/strong><\/p>\n<div id=\"fn1\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\">El nombre <em>fenicio <\/em>se deriva del vocablo griego <em>f\u00f3inix, <\/em>que significa tanto \u201crojo p\u00farpura\u201d como \u201cpalmera\u201d. En lat\u00edn se emple\u00f3 <em>poenus, <\/em>que dio lugar al adjetivo <em>p\u00fanico, <\/em>sin\u00f3nimo de \u201ccartagin\u00e9s\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn2\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\">Fue tan estrecha la relaci\u00f3n que durante siglos rein\u00f3 entre cartagineses y etruscos, que Arist\u00f3teles afirm\u00f3 que ambas naciones parec\u00edan un solo estado. La revista <em>\u00a1Despertad! <\/em>del 8 de noviembre de 1997, p\u00e1gs.\u00a024-27, contiene m\u00e1s informaci\u00f3n sobre los etruscos.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"fn3\" class=\"fcc\">\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\">\u201cLos cartagineses llamaron \u00c1frica al territorio que circundaba Cartago, nombre que design\u00f3 despu\u00e9s a todas las regiones conocidas del continente. Los romanos lo conservaron cuando convirtieron el territorio cartagin\u00e9s en una provincia romana.\u201d <em>(Dictionnaire de l\u2019Antiquit\u00e9\u2014Mythologie, litt\u00e9rature, civilisation.)<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"se\"><strong>[Mapa de la p\u00e1gina 14]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sc\">ROMA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\"><em>MAR MEDITERR\u00c1NEO<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sc\">CARTAGO <em>(ruinas)<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 14]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">Restos de los ba\u00f1os termales romanos<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sc\">Transporte de cedros del L\u00edbano en embarcaciones fenicias<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\">Mus\u00e9e du Louvre (Par\u00eds)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 15]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"sc\">Colgantes de cristal empleados como amuletos de la buena suerte<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sc\">Mus\u00e9e du Louvre (Par\u00eds)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sc\">Los cartagineses colocaban m\u00e1scaras funerarias en las tumbas para ahuyentar a los malos esp\u00edritus<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" data-pid=\"54\" class=\"sc\">Mus\u00e9e du Louvre (Par\u00eds)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p55\" data-pid=\"55\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 16]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p56\" data-pid=\"56\" class=\"sc\">El asesinato de infantes formaba parte del culto que los cartagineses heredaron de los cananeos. En la imagen, estela que indica el sacrificio de un ni\u00f1o<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p57\" data-pid=\"57\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p58\" data-pid=\"58\" class=\"sc\">Ruinas de la ciudad p\u00fanica, conquistada por los romanos en\u00a0146 a.E.C.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p59\" data-pid=\"59\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 17]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p60\" data-pid=\"60\" class=\"sc\">An\u00edbal, considerado uno de los mayores estrategas militares<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p61\" data-pid=\"61\" class=\"sc\"><strong>[Reconocimiento]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p62\" data-pid=\"62\" class=\"sc\">Alinari\/Art Resource, NY<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p63\" data-pid=\"63\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cartago, la ciudad que casi derroc\u00f3 a Roma DE NUESTRO CORRESPONSAL EN FRANCIA EN LA costa septentrional de \u00c1frica, a las afueras de T\u00fanez (capital del pa\u00eds con el mismo nombre), reposan las ruinas de la antigua ciudad de Cartago. El turista que las pase por alto tiene excusa, porque no\u00a0hay mucho que llame la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cartago-la-ciudad-que-casi-derroco-a-roma\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCartago, la ciudad que casi derroc\u00f3 a Roma\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26653","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26653","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26653"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26653\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26653"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26653"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26653"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}