{"id":2666,"date":"2015-12-01T00:52:04","date_gmt":"2015-12-01T05:52:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ya-que-eres-esposa-de-un-pastor\/"},"modified":"2015-12-01T00:52:04","modified_gmt":"2015-12-01T05:52:04","slug":"ya-que-eres-esposa-de-un-pastor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/ya-que-eres-esposa-de-un-pastor\/","title":{"rendered":"Ya que eres esposa de un pastor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Abigail Mir\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">Ser mentora es uno de los desaf\u00edos m\u00e1s importantes para toda sierva del Se\u00f1or. Formar a otras en el ministerio requiere sensibilidad, constancia, vivir cerca de la otra, revisar nuestros principios y saber c\u00f3mo transmitirlos. Este es un ejemplo de c\u00f3mo ser una mentora.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Querida Cristina, mi hija en el Se\u00f1or:<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Estamos muy contentos de que tu querido esposo, Benjam\u00edn, y t\u00fa, hayan sido llamados al ministerio pastoral. No sabes cu\u00e1nta alegr\u00eda me da que me pidieras que fuera tu mentora para asesorarte en esta nueva fase de tu vida. Con la ayuda de Dios, intentar\u00e9 contestar cualquier pregunta y transmitirte la clase de sabidur\u00eda que viene de veintiocho a\u00f1os de estar en el ministerio con mi esposo. Lo que lamento es que nadie se ofreci\u00f3 para ayudarme a m\u00ed cuando comenzamos nuestro ministerio.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Con relaci\u00f3n a tus preguntas, empecemos con tu responsabilidad <B>como esposa<\/B> de un pastor. Tu posici\u00f3n como esposa es sujetarte a tu esposo. Pablo escribe \u00abLa cabeza de todo var\u00f3n es Cristo, y la cabeza de la mujer es el hombre, y la cabeza de Cristo es Dios\u00bb (1 Co. 11:3). La mejor manera de entender esta relaci\u00f3n es estudiar en el evangelio de Juan la relaci\u00f3n que Cristo gozaba con su Padre. Pablo afirma que la cabeza de Cristo es Dios Padre. \u00bfQu\u00e9 significa? Hay 4 elementos que aclaran la relaci\u00f3n.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En primer lugar Cristo dice: \u00abYo y mi Padre uno somos\u00bb (Jn. 10:30). Las Escrituras ense\u00f1an que cuando un hombre y una mujer se casan, se convierten en una sola carne (Gn. 2.24). Es una nueva creaci\u00f3n; una unidad.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Segundo, Jes\u00fas dice: \u00abMi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo\u00bb (Jn. 5:17). Ellos trabajaron juntos; hab\u00eda mutua o rec\u00edproca cooperaci\u00f3n. Luego quiero hablar de la importancia de que trabajes al lado de Benjam\u00edn y le ayudes. Basta decir aqu\u00ed que cuando Jes\u00fas estuvo aqu\u00ed en la tierra, Cristo y el Padre trabajaron unidos en el cumplimiento de una misi\u00f3n espec\u00edfica.<\/P><br \/>\n<P align=justify>En tercer lugar, en Jn. 8.49, leemos que Jes\u00fas siempre honr\u00f3 a su Padre. El Padre, por su parte, honra al Hijo (Mt. 3.17). Honor compartido. Si s\u00f3lo recuerdas poco de esta carta, te pido que recuerdes la importancia de honrar y respetar a tu esposo (Ef 5.33; 1 P 31\u00962).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Pasamos ahora a tu relaci\u00f3n con tu esposo <B>como coheredera de la gracia de la vida<\/B> (1 P 3.7). Pedro indica que ustedes como esposos gozan de igualdad espiritual. Como coheredera de la gracia divina debes estar siempre presente en su vida, darle ideas y hasta cr\u00edticas positivas (tal vez en sus mensajes) y aconsejarle con sabidur\u00eda piadosa. Es esencial que el consejo que le des est\u00e9 revestido de la sabidur\u00eda que comienza con el temor de Dios (Pr 1.5). Una esposa sabia percibe c\u00f3mo y cu\u00e1ndo dar consejos a su esposo para que \u00e9ste tome decisiones correctas en los momentos cr\u00edticos de la vida. Es entonces que puede surgir la tentaci\u00f3n de influenciarlo para que cumpla un deseo personal tuyo o siga una norma cultural que no sea b\u00edblica.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Seguramente recuerdas la historia de Sara quien, bajo enorme presi\u00f3n personal y cultural para tener descendencia, le aconsej\u00f3 a su esposo que procreara un hijo con la sierva (Gn. 16:1-2). Parec\u00eda algo bueno porque Dios mismo les asegur\u00f3 que iban a tener un hijo. Adem\u00e1s en ese entonces era la manera culturalmente aceptada de solucionar el problema de no tener hijos. Sin embargo, nosotros sabemos que no es la manera b\u00edblica de resolver el dilema, y las consecuencias todav\u00eda atormentan a nuestro mundo. Hasta el d\u00eda de hoy existe enemistad entre la descendencia de la sierva (los \u00e1rabes) y la descendencia de la esposa (los jud\u00edos).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Durante a\u00f1os me aflig\u00ed por un mal consejo que le di a mi esposo. Desde su oficina me llam\u00f3 por tel\u00e9fono para leerme una carta sarc\u00e1stica que \u00e9l hab\u00eda escrito al contador de nuestro ministerio. En vez de buscar lo correcto ante los ojos de Dios, me dej\u00e9 llevar por la carne y alent\u00e9 a mi esposo a que mandara la carta tal como estaba. Cuando \u00e9l lleg\u00f3 a casa aquella noche, con delicia hice referencia a la seguramente aguda reacci\u00f3n del contador al leer la carta. Mi esposo me mir\u00f3 apenado y confes\u00f3: \u00abTir\u00e9 la carta. Nunca debiera haberla escrito con enojo y con el orgullo herido. Te llam\u00e9 para que me ayudaras a resistir la tentaci\u00f3n de mandarla. Me decepcion\u00f3 que no lo hicieras\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Como coheredera de la gracia divina tambi\u00e9n soy responsable de relacionarme con mi esposo como hermana en el Se\u00f1or, y de darle consejos sabios y a veces \u00abhasta restaurarlo con esp\u00edritu de mansedumbre\u00bb (G\u00e1 6.1).<\/P><br \/>\n<P align=justify>Dios tambi\u00e9n te ha capacitado <B>como ayuda id\u00f3nea<\/B> (Gn 2.18). Como tal, Dios te ha llamado a ser compa\u00f1era, a arrimarte al lado de Benjam\u00edn y trabajar de la mano. No hay nada que una tanto dos corazones como tener que resolver conflictos juntos durante tiempos dif\u00edciles. Del otro lado de la resoluci\u00f3n te espera un gozo inefable. A veces las situaciones dif\u00edciles abarcan a varias personas en la congregaci\u00f3n. Tu esposo tiene que saber que puede confiar en ti, que puedes manejar informaci\u00f3n delicada. \u00c9l precisa a alguien de confianza con quien hablar de temas delicados. Sin embargo, conviene una palabra de advertencia. Si otra mujer toma el lugar de confidente en estas cuestiones y como resultado no participas en las luchas con tu marido, no ser\u00e1s la persona que comparte el gozo de las soluciones y, peor todav\u00eda, no ser\u00e1s la mujer unida a su esposo. Como dice el Se\u00f1or \u00abel que tiene o\u00eddos para o\u00edr, oiga\u00bb.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Otra cara de tu responsabilidad como compa\u00f1era es entender c\u00f3mo amar a tu esposo. Pablo dice que las ancianas deben \u00abense\u00f1ar a las j\u00f3venes a amar a sus esposos\u00bb (Tit. 2:4). Nos muestra dos realidades: <\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nExisten momentos en que las esposas no aman a sus maridos y,<\/LI><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\nSe puede ense\u00f1ar a amar a una persona. <\/LI><\/UL><br \/>\n<P align=justify>Notar\u00e1s que las indicaciones para el matrimonio en Efesios 5 no incluyen el mandato de que la esposa ame a su esposo, sino que el amor se presenta como responsabilidad de los hombres: \u00abMaridos amad a vuestras esposas\u00bb (5:25). Aqu\u00ed Pablo emplea la palabra \u00abamad\u00bb (agape) que describe c\u00f3mo Dios ama (agape) al mundo (Jn. 3:16). En Tito 2:4 el ap\u00f3stol utiliza otra palabra (fileo) para expresar el amor. Fileo comunica la idea de amor fraternal, de mantener comuni\u00f3n entre dos personas, de un coraz\u00f3n tierno y una persona dispuesta a ayudar. Significa que una mujer puede ser capacitada para llegar a tener una amistad profunda con su esposo. Poniendo en pr\u00e1ctica fileo, descubrir\u00e1s los sue\u00f1os de Benjam\u00edn, sus deseos, su sentido del humor, sus h\u00e1bitos, sus puntos fuertes y d\u00e9biles. Considera sus sue\u00f1os y deseos como los de un amigo precioso.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Cristina, sin duda habr\u00e1 ocasiones en los a\u00f1os venideros cuando Benjam\u00edn se sentir\u00e1 solo y estar\u00e1 desanimado. Estoy segura de que \u00e9l siempre podr\u00e1 confiar en el amor, la amistad y la fidelidad de su mejor amiga, su esposa.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Hasta la pr\u00f3xima.<\/P><br \/>\n<P align=justify>Tu amiga en el Se\u00f1or,<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Abiga\u00edl<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Apuntes Pastorales, 1996. Apuntes Pastorales Volumen XIV \u0096 n\u00famero 2<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Abigail Mir\u00f3n Ser mentora es uno de los desaf\u00edos m\u00e1s importantes para toda sierva del Se\u00f1or. Formar a otras en el ministerio requiere sensibilidad, constancia, vivir cerca de la otra, revisar nuestros principios y saber c\u00f3mo transmitirlos. Este es un ejemplo de c\u00f3mo ser una mentora. 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