{"id":26670,"date":"2016-05-19T16:31:58","date_gmt":"2016-05-19T21:31:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-camiones-microscopicos-de-nuestro-cuerpo\/"},"modified":"2016-05-19T16:31:58","modified_gmt":"2016-05-19T21:31:58","slug":"los-camiones-microscopicos-de-nuestro-cuerpo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-camiones-microscopicos-de-nuestro-cuerpo\/","title":{"rendered":"Los \u201ccamiones\u201d microsc\u00f3picos de nuestro cuerpo"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Los \u201ccamiones\u201d microsc\u00f3picos de nuestro cuerpo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">CINCO d\u00edas atr\u00e1s, esta c\u00e9lula pose\u00eda un n\u00facleo, pero lo ha expulsado tras un intenso per\u00edodo de vigorosas contracciones propias de la fase de maduraci\u00f3n y multiplicaci\u00f3n. Ahora es un reticulocito. \u00bfQu\u00e9 es eso? Un gl\u00f3bulo rojo en desarrollo que est\u00e1 listo para incorporarse al torrente sangu\u00edneo. En dos o tres d\u00edas m\u00e1s habr\u00e1 madurado por completo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Esa peque\u00f1a c\u00e9lula es comparable a un cami\u00f3n, que transporta su \u201ccarga\u201d vali\u00e9ndose de la hemoglobina, prote\u00edna portadora de ox\u00edgeno. Se calcula que, durante sus cuatro meses de vida, recorrer\u00e1 unos 250\u00a0kil\u00f3metros por nuestro organismo. El cuerpo humano contiene unos diez mil millones de capilares (min\u00fasculos vasos sangu\u00edneos) que, unidos, medir\u00edan el doble que la circunferencia terrestre. Como vemos, hacen falta millones de millones de eritrocitos (gl\u00f3bulos rojos maduros) para hacer llegar el ox\u00edgeno a todos los \u00f3rganos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Estos diminutos \u201ccamiones\u201d casi siempre est\u00e1n en movimiento por el aparato circulatorio, variando la velocidad seg\u00fan las circunstancias. Por ejemplo, alcanzan un m\u00e1ximo de 1.200 mil\u00edmetros por segundo en la \u201cautopista\u201d que parte del coraz\u00f3n: la arteria aorta. No\u00a0obstante, al incorporarse a las \u201ccarreteras secundarias\u201d, desaceleran poco a poco, hasta situarse a un promedio de 0,3 mil\u00edmetros por segundo en los capilares terminales.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>El origen de los gl\u00f3bulos rojos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">La m\u00e9dula \u00f3sea de un adulto sano produce todos los d\u00edas la inmensa mayor\u00eda de los eritrocitos: por cada kilo de peso corporal elabora unos dos mil quinientos millones, adem\u00e1s de 1.000 millones de granulocitos (gl\u00f3bulos blancos) y 2.500 millones de plaquetas. De\u00a0este modo compensa la p\u00e9rdida diaria correspondiente, pues <em>cada segundo <\/em>mueren y son sustituidos millones de gl\u00f3bulos rojos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Para penetrar en la corriente sangu\u00ednea, el reticulocito se aproxima a la pared externa de peque\u00f1os vasos (sinusoides) de la m\u00e9dula \u00f3sea, pasa a presi\u00f3n por un peque\u00f1o orificio de migraci\u00f3n y emerge en la sangre. La fabricaci\u00f3n de hemoglobina durar\u00e1 unos tres d\u00edas m\u00e1s, hasta que se convierta en un eritrocito.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"ss\"><strong>Circulaci\u00f3n mayor y circulaci\u00f3n menor<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">La ciencia m\u00e9dica del siglo\u00a0XVII estableci\u00f3 la existencia de dos tipos de circulaci\u00f3n sangu\u00ednea. En la <em>circulaci\u00f3n mayor, <\/em>los \u201ccamiones\u201d microsc\u00f3picos (gl\u00f3bulos rojos) parten del coraz\u00f3n hacia los diferentes tejidos, donde entregan ox\u00edgeno y recogen los desechos (entre ellos di\u00f3xido de carbono). Este proceso se conoce como <em>respiraci\u00f3n interna. <\/em>A continuaci\u00f3n emprenden su regreso al coraz\u00f3n, donde toman la <em>circulaci\u00f3n menor, <\/em>con destino a los pulmones. Una vez all\u00ed, descargan los desperdicios y recargan ox\u00edgeno; por consiguiente, la circulaci\u00f3n menor permite intercambiar gases entre la sangre y el exterior.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"ss\"><strong>Cuando no\u00a0hay suficientes c\u00e9lulas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">En ocasiones, el n\u00famero de gl\u00f3bulos rojos est\u00e1 por debajo de lo normal, carencia denominada <em>anemia. <\/em>Las causas son variadas, como: 1) defectos en la producci\u00f3n o la maduraci\u00f3n de los gl\u00f3bulos rojos, 2) eliminaci\u00f3n de eritrocitos a paso acelerado y 3) hemorragias graves. Tambi\u00e9n pudiera deberse a inflamaciones de tipo cr\u00f3nico y tumores.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Tanto el exceso como la deficiencia de hierro conllevan dificultades. La escasez impedir\u00e1 que los gl\u00f3bulos rojos maduren por completo, de modo que ser\u00e1n m\u00e1s peque\u00f1os y p\u00e1lidos de lo normal, problema que se corrige muchas veces con tratamientos a base de hierro. En otras ocasiones, la concentraci\u00f3n de hierro es demasiado elevada, tal vez porque los eritrocitos son fr\u00e1giles y se rompen, liberando el metal en el torrente sangu\u00edneo, lo que contamina gradualmente todos los \u00f3rganos. De especial gravedad es que resulte afectado el coraz\u00f3n, pues casi siempre se desencadenar\u00e1 la muerte por insuficiencia card\u00edaca cr\u00f3nica.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Har\u00edan falta much\u00edsimos vol\u00famenes para explicar todo el trabajo que realizan los gl\u00f3bulos rojos, pero con la rese\u00f1a parcial que hemos presentado queda patente que su maravillosa complejidad exalta la sabidur\u00eda del Dise\u00f1ador y Creador de la vida. De tan grandioso e inteligente Hacedor dijo lo siguiente uno de sus adoradores de la antig\u00fcedad: \u201cPor \u00e9l tenemos vida y nos movemos y existimos\u201d (Hechos 17:28).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los \u201ccamiones\u201d microsc\u00f3picos de nuestro cuerpo CINCO d\u00edas atr\u00e1s, esta c\u00e9lula pose\u00eda un n\u00facleo, pero lo ha expulsado tras un intenso per\u00edodo de vigorosas contracciones propias de la fase de maduraci\u00f3n y multiplicaci\u00f3n. Ahora es un reticulocito. \u00bfQu\u00e9 es eso? Un gl\u00f3bulo rojo en desarrollo que est\u00e1 listo para incorporarse al torrente sangu\u00edneo. En dos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-camiones-microscopicos-de-nuestro-cuerpo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLos \u201ccamiones\u201d microsc\u00f3picos de nuestro cuerpo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26670","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26670"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26670\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}