{"id":26711,"date":"2016-05-19T16:44:54","date_gmt":"2016-05-19T21:44:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-fascinante-visita-al-parque-nacional-olympic\/"},"modified":"2016-05-19T16:44:54","modified_gmt":"2016-05-19T21:44:54","slug":"una-fascinante-visita-al-parque-nacional-olympic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/una-fascinante-visita-al-parque-nacional-olympic\/","title":{"rendered":"Una fascinante visita al Parque Nacional Olympic"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Una fascinante visita al Parque Nacional Olympic<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sb\">COMO me cri\u00e9 cerca del monte Olimpo (en el sur de Europa), era l\u00f3gico que sintiera curiosidad por las \u201col\u00edmpicas\u201d caracter\u00edsticas de una pen\u00ednsula norteamericana que penetra en el Pac\u00edfico, a miles\u00a0de kil\u00f3metros de Grecia. Los comentarios de un amigo sobre los bosques lluviosos de aquella remota regi\u00f3n (a\u00a08.000\u00a0kil\u00f3metros al noroeste de la pluviselva amaz\u00f3nica) bastaron para persuadirme a visitar el Parque Nacional Olympic.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">Realic\u00e9 una breve investigaci\u00f3n previa que revel\u00f3 que las 350.000 hect\u00e1reas de parque, situadas en el estado de Washington \u2014en el extremo noroccidental de Estados Unidos\u2014, albergan una sorprendente variedad de maravillas naturales. Bajo la neblina proveniente del Pac\u00edfico, que envuelve el litoral y la espesura, se pueden descubrir enormes \u00e1rboles, una costa escarpada y uno de los climas m\u00e1s h\u00famedos del planeta. El\u00a0parque cuenta con altas monta\u00f1as coronadas de nieve y de lentos glaciares, adem\u00e1s de bosques lluviosos tan misteriosos y sombr\u00edos como los de la Amazonia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">En 1788, un capit\u00e1n ingl\u00e9s bautiz\u00f3 el pico m\u00e1s alto (poco menos de 2.500\u00a0metros) con el nombre de monte Olympus, en honor de la legendaria morada de los dioses de la mitolog\u00eda griega. Con objeto de conservar este agreste espacio natural, se cre\u00f3 en\u00a01938 el Parque Nacional Olympic.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>\u00bfExisten pluviselvas en Norteam\u00e9rica?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Una agradable ma\u00f1ana de oto\u00f1o, mi esposa y yo nos reunimos con Mike, gu\u00eda oriundo de la zona, en las oficinas de la administraci\u00f3n del parque, en Port Angeles. Este hombre alto y fornido se enorgullece de ense\u00f1ar a personas como nosotros los tesoros del bosque lluvioso. \u201cLos bosques lluviosos, o pluviselvas, son quiz\u00e1 el fen\u00f3meno m\u00e1s extraordinario del parque \u2014dice entusiasmado\u2014. El\u00a0t\u00e9rmino suele aplicarse a las selvas tropicales. De\u00a0los bosques de latitudes templadas, los nuestros se hallan entre los de menor extensi\u00f3n.\u201d Al preguntarle por qu\u00e9 los catalogan as\u00ed, Mike recurre veloz a las estad\u00edsticas: \u201cLos bosques se benefician de las precipitaciones excepcionalmente abundantes que caen en las laderas occidentales de las monta\u00f1as Olympic, y que oscilan entre los 2.000 mil\u00edmetros al a\u00f1o en la zona costera hasta los 4.000 mil\u00edmetros, como m\u00ednimo, en los valles fluviales de las estribaciones monta\u00f1osas. La\u00a0mayor\u00eda de estas masas forestales se concentran en tres valles atravesados por sus respectivos r\u00edos: el Hoh, el Queets y el Quinault\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">El medio metro de humus sobre el que caminamos amortigua el sonido de nuestros pasos. El\u00a0espesor de la fronda impide que pase el viento; incluso la lluvia, tan frecuente aqu\u00ed, se filtra a trav\u00e9s del follaje como una especie de neblina te\u00f1ida de verde. La\u00a0escasa luz solar que penetra dibuja en el suelo diminutas formas borrosas. Los trinos m\u00e1s suaves se oyen con facilidad, y de vez en cuando se ven ciervos que, como oscuros fantasmas, cruzan fugazmente por entre los troncos recubiertos de musgo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"ss\"><strong>\u00c1rboles que engendran \u00e1rboles<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">En vista del denso manto de humus que cubre la tierra, las semillas casi nunca tienen la oportunidad de germinar, raz\u00f3n por la cual la mayor\u00eda de los grandes \u00e1rboles brotaron de tallos nodriza, es decir, troncos ca\u00eddos que se hallan en estado de descomposici\u00f3n y que sirven de terreno f\u00e9rtil a las semillas que se depositan sobre ellos. No\u00a0es raro ver varios espec\u00edmenes grandes crecer alineados a lo largo de uno de estos gigantes ca\u00eddos. La\u00a0abundancia de dichos tallos nodriza explica la existencia espor\u00e1dica de columnatas de \u00e1rboles, que dan la impresi\u00f3n de haberse plantado en meticulosas filas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">A medida que dejamos atr\u00e1s los caminos llanos y ascendemos por las monta\u00f1as, la floresta cambia su fisonom\u00eda y empieza a poblarse de abetos plateados y abetos subalpinos del Pac\u00edfico \u2014las especies predominantes\u2014 de extraordinario tama\u00f1o. Por las faldas del monte Olympus descienden siete glaciares con un espesor de 300\u00a0metros en algunos lugares, y m\u00e1s de cincuenta coronan los dem\u00e1s picos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>Cumbres abruptas y murallas de hielo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">Ten\u00edamos que recuperar las calor\u00edas que quemamos en la agotadora caminata, de modo que al d\u00eda siguiente tomamos un copioso desayuno en una cafeter\u00eda de Port Angeles. A\u00a0Arlene, la amable camarera que nos atendi\u00f3, le gustaba mucho m\u00e1s la nieve que la lluvia, por lo que insisti\u00f3 en que visit\u00e1ramos las tierras altas cubiertas de nieve, en el este del parque, o de lo contrario nos perder\u00edamos las maravillas de estos montes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Despu\u00e9s de tomar la carretera que parte de Port Angeles hacia Deer Park \u2014en direcci\u00f3n este\u2014, no\u00a0tardamos en desembocar en una pista, casi toda de tierra, con muchos tramos empinados y un sinf\u00edn de curvas muy cerradas. Nos recompensaron las magn\u00edficas vistas al norte y al sur: una a trav\u00e9s del estrecho de Juan de Fuca hasta la isla de Vancouver y otra hacia el majestuoso coraz\u00f3n helado de las monta\u00f1as Olympic. En\u00a0los prados alpinos vimos numerosos ciervos y algunas plantas delicadas que no\u00a0se dan en otra parte de la Tierra, entre ellas, la <em>Campanula piperi <\/em>y la <em>Viola fletti.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Luego fuimos a Hurricane Ridge. No\u00a0es dif\u00edcil comprender por qu\u00e9 esta buena carretera es una de las m\u00e1s transitadas del parque, ya que empieza cerca de las oficinas de la administraci\u00f3n y termina a 1.755\u00a0metros de altitud, en medio de pastos floridos justo frente a las Olympic. A\u00a0partir de ah\u00ed, el macizo se extiende hacia el sur, con una sucesi\u00f3n de cumbres nevadas y valles cubiertos de glaciares. Mientras observ\u00e1bamos la panor\u00e1mica, penetraron por el oeste grandes masas nubosas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Los primeros <em>Erythronium montanum <\/em>(planta lili\u00e1cea) aparecen en los prados cuando empieza el deshielo, dando paso durante los siguientes tres meses a una colorida eclosi\u00f3n de flores. Es\u00a0f\u00e1cil ver ciervos paciendo con las espl\u00e9ndidas monta\u00f1as como tel\u00f3n de fondo, y, a veces, tambi\u00e9n se avistan cabras monteses saltando por los riscos que dan a la carretera.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>El embate del Pac\u00edfico<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">No se accede a las mejores playas del parque en autom\u00f3vil, sino a pie. Partiendo de excursi\u00f3n desde el pueblo de Forks, al oeste, caminamos a trav\u00e9s del bosque y llegamos a las playas, cuyas charcas de marea bull\u00edan con una vida marina que no\u00a0dej\u00f3 de fascinarnos. M\u00e1s all\u00e1 del cabo Teahwhit, nos encontramos con el Giants Graveyard (Cementerio de los Gigantes), litoral irregular jalonado de formaciones rocosas retorcidas contra las que rompe el potente oleaje del Pac\u00edfico. Los \u00e1rboles de estas costas adoptan formas casi horizontales debido al constante azote del viento marino. Mientras avanz\u00e1bamos por la orilla en contra del fuerte viento, iban apareciendo ante nuestros ojos maderas de bellas formas que el mar hab\u00eda arrastrado hasta la playa y piedras finamente pulidas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">En el Parque Nacional Olympic disfrutamos sobre todo de una naturaleza agreste y atemporal que nos llen\u00f3 de admiraci\u00f3n por el Creador, \u201cAquel en cuya mano est\u00e1n las m\u00e1s rec\u00f3nditas profundidades de la tierra, y a quien pertenecen los picos de las monta\u00f1as; a quien pertenece el mar, que \u00e9l mismo hizo, y cuyas propias manos formaron la tierra seca misma\u201d (Salmo 95:4,\u00a05).<em>\u2014Colaboraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sc\"><strong>\u00bfA qu\u00e9 obedece la gran pluviosidad?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sc\">  Las nubes cargadas de humedad que penetran en el continente \u2014transportadas por una corriente templada de la costa del Pac\u00edfico\u2014 se ven obligadas a ascender al encontrarse con la elevada cordillera de las Olympic. Su\u00a0temperatura disminuye con la altitud, lo que produce la condensaci\u00f3n y las fuertes precipitaciones de lluvia o nieve. De\u00a0modo que la vertiente occidental recibe m\u00e1s de 3.500 mil\u00edmetros de lluvia anuales, y el monte Olympus, 5.000 mil\u00edmetros, la mayor\u00eda en forma de nieve. Por el contrario, el territorio situado en el lado oriental \u2014resguardado de las lluvias\u2014 permanece relativamente seco.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"se\"><strong>[Mapa de la p\u00e1gina 22]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sc\"><em>OC\u00c9ANO PAC\u00cdFICO<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">CANAD\u00c1<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">EE.UU.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">PARQUE NACIONAL OLYMPIC<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">El Olympus, coronado de glaciares, desciende hasta el bosque lluvioso de Hoh<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">El lago Home, en la cabecera del valle del r\u00edo Dungeness<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sc\">En los prados alpinos abundan los ciervos y\u00a0plantas \u00fanicas, como\u00a0la <em>Viola fletti<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de las p\u00e1ginas 24 y 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sc\">Playa de Kalaloch, en la costa del Pac\u00edfico<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sc\">Cascada del Sol Duc<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 25]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sc\">Maderas arrastradas por el mar en la playa de Rialto<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una fascinante visita al Parque Nacional Olympic COMO me cri\u00e9 cerca del monte Olimpo (en el sur de Europa), era l\u00f3gico que sintiera curiosidad por las \u201col\u00edmpicas\u201d caracter\u00edsticas de una pen\u00ednsula norteamericana que penetra en el Pac\u00edfico, a miles\u00a0de kil\u00f3metros de Grecia. 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