{"id":26721,"date":"2016-05-19T16:45:28","date_gmt":"2016-05-19T21:45:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cebra-el-caballo-salvaje-de-africa\/"},"modified":"2016-05-19T16:45:28","modified_gmt":"2016-05-19T21:45:28","slug":"la-cebra-el-caballo-salvaje-de-africa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-cebra-el-caballo-salvaje-de-africa\/","title":{"rendered":"La cebra, el caballo salvaje de \u00c1frica"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>La cebra, el caballo salvaje de \u00c1frica<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN \u00c1FRICA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">UNAS mil cebras galopan libremente por la llanura africana. Sus rayados costados suben y bajan mientras sus cuellos crinados se balancean al ritmo de los vigorosos movimientos. Por toda la llanura retumba el ruido de los cascos que machacan la tierra reseca, y la nube rojiza de polvo que levanta la manada puede divisarse a kil\u00f3metros de distancia. Libres e ind\u00f3mitas, corren sin saber lo que es la restricci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Como obedeciendo una se\u00f1al invisible, aminoran la velocidad y se detienen para arrancar el pasto seco con sus gruesos y fuertes dientes. Pero la manada se mantiene alerta, observando, escuchando y olfateando el aire de vez en cuando. El\u00a0viento hace llegar a sus o\u00eddos el lejano rugir de un le\u00f3n; se ponen tensas, conocen muy bien ese sonido. Con las orejas levantadas y la hierba colgando inm\u00f3vil entre los dientes, miran hacia el lugar de donde provino el gemido. No\u00a0perciben peligro inmediato, de modo que doblan el cuello de nuevo y siguen pastando.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Reinician la marcha cuando arrecia el calor del sol. Esta vez es el olor del agua lo que atrae a los caballos salvajes al r\u00edo. Se detienen en un terrapl\u00e9n desde donde contemplan las calmadas aguas de color pardo, resoplando y piafando sobre el polvo reseco. Est\u00e1n indecisas, conscientes de los peligros que pueden esconderse bajo la tranquila superficie de la corriente. Pero la sed es fuerte, as\u00ed que algunas comienzan a avanzar. En\u00a0un arranque de decisi\u00f3n, la manada se lanza a la orilla del r\u00edo. Una a una, las cebras beben hasta saciarse; luego se vuelven hacia el campo abierto.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Al atardecer, el reba\u00f1o se mueve sin prisa por entre la hierba alta. Es\u00a0una vista magn\u00edfica: sus siluetas se recortan contra el intenso resplandor rojizo del sol que se oculta, enmarcadas por la belleza de la meseta africana.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"ss\"><strong>Un sociable animal rayado<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">La rutina diaria de las cebras es siempre la misma, pues la b\u00fasqueda continua de alimento y agua las mantiene en constante movimiento. Pastan en las llanuras abiertas, donde se las puede ver con sus cuerpos limpios, rollizos y musculosos y su piel rayada tirante. Sus llamativas bandas blanquinegras son \u00fanicas, y hay quien afirma que no\u00a0existen dos ejemplares con rayado id\u00e9ntico. Aunque el dise\u00f1o les da una apariencia extra\u00f1a al lado de los dem\u00e1s animales de la llanura, su aspecto, que posee la mism\u00edsima esencia del \u00c1frica salvaje, sigue siendo atractivo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Las cebras son muy sociables por naturaleza y establecen entre ellas fuertes v\u00ednculos que duran toda la vida. Una manada grande tal vez ascienda a varios miles de ejemplares, pero est\u00e1 dividida en muchos grupos familiares menores formados por un semental y sus yeguas. Dentro del peque\u00f1o grupo existe un estricto orden jer\u00e1rquico. La\u00a0hembra dominante determina hacia d\u00f3nde avanzar\u00e1 la familia. Ella va a la cabeza, y las dem\u00e1s yeguas y sus potrillos la siguen en fila, en el orden que les corresponde seg\u00fan su rango. Sin embargo, el verdadero responsable del clan es el semental: cuando quiere que la familia cambie de rumbo, se acerca a la yegua gu\u00eda y la empuja suavemente hacia la nueva direcci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">A las cebras les encanta acicalarse mutuamente, por lo que resulta frecuente verlas frot\u00e1ndose y mordisque\u00e1ndose unas a otras los costados, la cruz y el lomo. Esta pr\u00e1ctica, al parecer, fortalece los v\u00ednculos familiares y se inicia cuando los potrillos tienen unos cuantos d\u00edas de edad. Si una cebra siente comez\u00f3n y no\u00a0tiene cerca a otro miembro de la familia, buscar\u00e1 alivio revolc\u00e1ndose en la tierra o restregando su cuerpo contra un \u00e1rbol, un termitero u otro objeto fijo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>La lucha por la supervivencia<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">La vida de una cebra est\u00e1 plagada de peligros. Este mam\u00edfero de 250\u00a0kilos es una buena presa para los leones, perros cazadores, hienas, leopardos y cocodrilos. Aunque en carrera corta puede alcanzar los 55\u00a0kil\u00f3metros por hora, a veces se descuida y cae presa de los depredadores que se valen del factor sorpresa y del sigilo: el le\u00f3n que espera en emboscada, el cocodrilo que acecha debajo de las aguas turbias o el leopardo que esp\u00eda al amparo de la noche.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Sus defensas dependen de la vigilancia y el trabajo colectivos de la manada. Mientras la familia duerme de noche, algunas cebras se mantienen despiertas en todo momento, escuchando y vigilando. Si\u00a0descubren a un depredador al acecho, dan un bufido de alarma para alertar a las dem\u00e1s. Cuando alg\u00fan miembro de la manada enferma o envejece y le es dif\u00edcil mantenerse al paso, con frecuencia la familia entera aminora la marcha intencionalmente o incluso se detiene, hasta que el animal lento logra reintegrarse al grupo. Si amenaza el peligro, el semental se ubica sin ning\u00fan temor entre el depredador y las yeguas, mordiendo y pateando al enemigo, lo que da tiempo a la manada para huir.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">El naturalista Hugo van Lawick presenci\u00f3 en la llanura africana del Serengeti una sobresaliente escena que ilustra el grado de cohesi\u00f3n que existe en el grupo familiar. Relata que una jaur\u00eda de perros cazadores persegu\u00edan a un reba\u00f1o de cebras y lograron aislar a una hembra, su potrillo y un potro de un a\u00f1o, mientras el resto de la manada se bat\u00eda en retirada. La\u00a0madre y el potro valientemente mantuvieron a raya a los perros, pero al poco rato, los perros se volvieron m\u00e1s agresivos, y la yegua y el potro comenzaron a dar muestras de fatiga. El\u00a0fin parec\u00eda seguro. Van Lawick recuerda la situaci\u00f3n desesperada: \u201cDe pronto sent\u00ed vibrar la tierra y, al volverme, descubr\u00ed con asombro que diez cebras se aproximaban r\u00e1pidamente y en unos instantes cerraban filas en torno a la madre y las dos cr\u00edas. Entonces, sin abrir el c\u00edrculo protector, todas giraron y galoparon en la direcci\u00f3n en la que hab\u00edan venido. Los perros siguieron la persecuci\u00f3n por unos 50\u00a0metros m\u00e1s, pero no\u00a0pudieron penetrar en la manada y pronto se dieron por vencidos\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"ss\"><strong>El cuidado de las cr\u00edas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">La yegua tiende a ser protectora con su reci\u00e9n nacido, y al principio lo mantiene apartado de la manada. Este per\u00edodo de aislamiento \u00edntimo le permite al potrillo apegarse a su progenitora y memorizar el dise\u00f1o exclusivo de las l\u00edneas blanquinegras de ella. A\u00a0partir de ese momento reconocer\u00e1 la llamada, el olor y las rayas de la madre, y rechazar\u00e1 a cualquier otra hembra.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Las rayas de los reci\u00e9n nacidos no\u00a0son negras sobre blanco como las de sus padres, sino de un color casta\u00f1o rojizo que se oscurece con el tiempo. Los potrillos de los diferentes grupos familiares que componen la manada m\u00e1s amplia se re\u00fanen para retozar, echar carreras y perseguirse unos a otros, d\u00e1ndose patadas y correteando entre los adultos, que de vez en cuando participan en sus juegos. A\u00a0los potrillos les divierte tambi\u00e9n perseguir p\u00e1jaros y otros animales peque\u00f1os. Es\u00a0un verdadero deleite contemplar a estas hermosas criaturas de patas largas y delgadas, enormes ojos negros y brillante pelaje suave.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"ss\"><strong>Salvaje y asombrosa<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Todav\u00eda pueden verse en la actualidad grandes reba\u00f1os de cebras galopando en total libertad por los vastos y dorados pastizales de \u00c1frica, una vista espectacular.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">\u00bfQui\u00e9n puede negar que con su exclusivo dise\u00f1o en blanco y negro, su tenaz lealtad a la familia y su car\u00e1cter ind\u00f3mito, la cebra es una criatura admirable y asombrosa? Al conocer a este animal, se obtiene la respuesta a una pregunta que se plante\u00f3 miles de a\u00f1os atr\u00e1s: \u201c\u00bfQui\u00e9n envi\u00f3 libre a la cebra?\u201d (Job 39:5). La\u00a0respuesta es obvia: el Dise\u00f1ador de todos los seres vivos, Jehov\u00e1 Dios.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 14]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sc\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 tienen rayas las cebras?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\">  Los defensores de la evoluci\u00f3n no\u00a0pueden explicar satisfactoriamente la existencia de las rayas de la cebra. Algunos de ellos piensan que funcionan como mecanismo de advertencia; sin embargo, est\u00e1 claro que no\u00a0intimidan en lo m\u00e1s m\u00ednimo ni\u00a0a los leones ni\u00a0a los dem\u00e1s depredadores grandes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sc\">  Otros suponen que las bandas tienen un atractivo sexual, pero, dado que todas las cebras poseen dise\u00f1os parecidos y las rayas no\u00a0son exclusivas de uno u otro sexo, tampoco parece ser una buena explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sc\">  Una teor\u00eda m\u00e1s es que el dise\u00f1o blanquinegro evolucion\u00f3 para disipar el calor producido por el candente sol africano. Pero \u00bfpor qu\u00e9, entonces, no\u00a0tienen rayas los dem\u00e1s animales?<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sc\">  Una de las hip\u00f3tesis que prevalecen es que la cebra desarroll\u00f3\u00a0las franjas como parte de su camuflaje. Los cient\u00edficos han descubierto que el calor ascendente de las llanuras africanas efectivamente distorsiona y emborrona la figura del animal, resultando dif\u00edcil distinguirlo a cierta distancia. Sin embargo, tal recurso le proporcionar\u00eda poca ventaja, pues el le\u00f3n, su principal enemigo, solo ataca de cerca.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">  Tambi\u00e9n se ha afirmado que, en una estampida, la masa de cuerpos listados en movimiento confunde a los leones que est\u00e1n de cacer\u00eda, ya que interfieren con su capacidad de concentrarse en un solo ejemplar. Pero los estudios de fauna salvaje han demostrado que los leones son tan buenos cazando cebras como lo son con cualquier otro animal.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"sc\">  La confusi\u00f3n se agrava por el hecho de que en ocasiones las franjas parecen volverse en contra de su poseedor: de noche, en plena llanura a la luz de la luna, las bandas blancas y negras hacen que la cebra se distinga mejor que los animales de un solo color. Dado que los leones por lo com\u00fan cazan de noche, eso la pondr\u00eda en clara desventaja.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">  As\u00ed que, \u00bfde d\u00f3nde sac\u00f3 la cebra sus rayas? La clave se halla en una sencilla afirmaci\u00f3n: \u201cLa misma mano de Jehov\u00e1 ha efectuado esto\u201d (Job 12:9). As\u00ed es, el Creador dise\u00f1\u00f3 los seres vivos que habitan la Tierra con atributos y rasgos distintivos que, por razones que el ser humano no\u00a0entiende a plenitud, los equipan asombrosamente para la vida. El\u00a0maravilloso dise\u00f1o de los seres vivos cumple otro prop\u00f3sito: produce felicidad, placer y deleite al coraz\u00f3n humano. De\u00a0hecho, la belleza de la creaci\u00f3n ha infundido en muchos hoy d\u00eda sentimientos como los del rey David de la antig\u00fcedad: \u201c\u00a1Cu\u00e1ntas son tus obras, oh Jehov\u00e1! Con sabidur\u00eda las has hecho todas. La\u00a0tierra est\u00e1 llena de tus producciones\u201d (Salmo 104:24).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cebra, el caballo salvaje de \u00c1frica DE NUESTRO CORRESPONSAL EN \u00c1FRICA UNAS mil cebras galopan libremente por la llanura africana. 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