{"id":2673,"date":"2015-12-01T00:52:17","date_gmt":"2015-12-01T05:52:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pobre-en-espiritu-parte-i\/"},"modified":"2015-12-01T00:52:17","modified_gmt":"2015-12-01T05:52:17","slug":"pobre-en-espiritu-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/pobre-en-espiritu-parte-i\/","title":{"rendered":"\u00bfPobre en esp\u00edritu?, Parte I"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify; font-style: italic; \">por Jos\u00e9 Belaunde M.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"copete\" style=\"text-align: justify;\">El serm\u00f3n del monte es una de las ense\u00f1anzas m\u00e1s estudiadas por parte de los cristianos contempor\u00e1neos. A pesar de las tantas interpretaciones, \u00bfa qu\u00e9 se refer\u00eda Jes\u00fas cuando dijo: \u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu\u00bb? \u00bfQui\u00e9nes son los pobres en esp\u00edritu? \u00bfSer\u00e1 usted un pobre de esp\u00edritu? El siguiente art\u00edculo puede ayudarlo a responder esa pregunta.<\/p>\n<p class=\"texto\">\n<p><P align=justify>Jes\u00fas dio comienzo al serm\u00f3n del monte con las as\u00ed llamadas \u00abBienaventuranzas\u00bb que todo el mundo conoce (Mt 5.3\u009612). Las Bienaventuranzas constituyen un programa de vida que desaf\u00eda a la filosof\u00eda del mundo. Expresan una concepci\u00f3n de la existencia que es lo m\u00e1s opuesto que se pueda imaginar a la que suscriben la mayor\u00eda de los hombres y mujeres. Todo cristiano debe impregnarse de su mensaje si quiere que se cumpla en \u00e9l aquello a lo que Pablo nos exhorta cuando escribe: \u00abNo os conform\u00e9is a este siglo sino transformaos por la renovaci\u00f3n de vuestra mente.\u00bb (Ro12.2). Transformarse por la renovaci\u00f3n de nuestra mente quiere decir cambiar de manera de pensar y de contemplar las cosas. Dejarlas de ver como las ve la mentalidad del mundo, sino empezar a verlas tal como las ve Jes\u00fas. Por ello todo cristiano, si quiere ser digno de ese nombre, debe conocer, estudiar y asimilar el mensaje de las bienaventuranzas. Debe hacerlo si quiere dejar de ser esclavo del mundo y sus deseos pasajeros, y pertenecer realmente a Cristo.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>La primera bienaventuranza dice as\u00ed: \u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu, porque de ellos es el reino de los cielos.\u00bb La expresi\u00f3n \u00abpobre en esp\u00edritu\u00bb ha dado lugar a muchas discusiones y malas interpretaciones. Aqu\u00ed Jes\u00fas no se refiere a la riqueza material, al menos en primer t\u00e9rmino. Tampoco est\u00e1 condenando a los ricos ni mostrando una preferencia especial por los despose\u00eddos o indigentes. \u00c9l habla de otra cosa.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>\u00c9l emplea la palabra \u00abpobres\u00bb (anawim en hebreo, ptojoi en griego) en el sentido que le dieron los profetas del Antiguo Testamento, en particular los tard\u00edos como Sofon\u00edas: los humillados y sumisos a la voluntad de Dios (2.3). Jes\u00fas, qui\u00e9n desde ni\u00f1o conoc\u00eda muy bien las Escrituras, como todos sabemos, debe haber tenido en mente la frase de Isa\u00edas: \u00abMirar\u00e9 al que es pobre y humilde esp\u00edritu.\u00bb (66.2). La uni\u00f3n de estos dos t\u00e9rminos: \u00abpobre\u00bb y \u00abhumilde\u00bb, nos da el sentido en que Jes\u00fas emplea la palabra \u00abpobre\u00bb. \u00abPobre\u00bb es el que se humilla ante Dios, el que reconoce su pobreza y necesidad espiritual, su pobreza en el reino del esp\u00edritu, aunque sea rico materialmente. Pobre es el manso, el piadoso, el que est\u00e1 disponible ante Dios.(1)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Para subrayar el car\u00e1cter espiritual de esta pobreza Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3 \u00aben esp\u00edritu\u00bb. Para ser pobre en esp\u00edritu hay que desprenderse de algo. \u00bfDe qu\u00e9? La riqueza de la que deba desprenderse el que quiera ser \u00abpobre en esp\u00edritu\u00bb no es necesariamente la riqueza material, sino la riqueza del yo, del ego. Es decir, la autosuficiencia del que est\u00e1 satisfecho de s\u00ed mismo, del que est\u00e1 lleno de orgullo (y \u00bfqui\u00e9n no lo est\u00e1?), la soberbia del que tiene una alta opini\u00f3n de s\u00ed mismo (y \u00bfqui\u00e9n no la tiene o trata desesperadamente de tenerla y de que los otros la tengan?). Aqu\u00ed es donde vemos c\u00f3mo esta bienaventuranza choca con la mentalidad usual.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Habr\u00eda que preguntarse \u00bfpor qu\u00e9 Jes\u00fas comienza a exaltar la pobreza en esp\u00edritu, que es humildad, y no el amor al pr\u00f3jimo, o la misericordia o la pureza de coraz\u00f3n, o alguna otra virtud? Porque la pobreza en esp\u00edritu es condici\u00f3n indispensable para recibir el mensaje del evangelio, esto es, para creer y entrar en el reino. El que es pobre en esp\u00edritu, acepta el mensaje de Jes\u00fas y cree. El que no lo es, exige pruebas, argumentos, razones. Esto es algo que vemos todo el tiempo, y es una de las razones por las que mucha gente de gran cultura, conocimientos e inteligencia, no acepta el evangelio. Esas personas no son pobres sino ricas en esp\u00edritu, y esa riqueza \u0097que el mundo tanto valora\u0097 es un obst\u00e1culo para la fe.(2)<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>De ah\u00ed que Jes\u00fas, al comienzo de su ministerio, en la sinagoga de Nazaret, leyera ese pasaje, tambi\u00e9n de Isa\u00edas, que empieza as\u00ed: \u00abEl esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque me ha ungido para anunciar la buena nueva a los pobres&#8230;\u00bb (Lc 4.16\u009619; Is 61.1,2a) \u00bfPor qu\u00e9 anunciar la buena nueva \u0097esto es, el evangelio\u0097 a los pobres, a los \u00faltimos y despreciados, y no a los pecadores ricos, o a los buenos, o a los capaces, a los pudientes, a los que valen y cuentan? \u00bfPor qu\u00e9? Porque s\u00f3lo los que est\u00e1n vac\u00edos de s\u00ed mismos, es decir, los pobres en esp\u00edritu, pueden recibir su mensaje. Los que est\u00e1n llenos de s\u00ed mismos lo rechazan. No lo necesitan.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>El ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 respecto de la clase de gente que llenaba las iglesias de su tiempo: \u00abMirad hermanos&#8230; que no sois muchos sabios seg\u00fan la carne, ni muchos poderosos ni muchos nobles\u0085\u00bb (1Co 1.26). (3) Hay muchos cristianos que tropiezan en las Bienaventuranzas porque les parece que Jes\u00fas est\u00e1 eliminando la necesidad de la fe para salvarse. Y, en efecto, no se menciona una sola vez la fe en las bienaventuranzas. De ah\u00ed a deducir que Jes\u00fas est\u00e1 predicando una salvaci\u00f3n por obras, hay poca distancia. \u00bfEs posible que se contradigan las Escrituras? <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Sin embargo, no hay contradicci\u00f3n alguna. La primera bienaventuranza describe la condici\u00f3n en que debe estar el coraz\u00f3n humano para creer. Porque el que es rico en conocimientos, en sabidur\u00eda del mundo, en \u00e9xitos materiales, se resiste a creer en algo tan absurdo como un redentor que muri\u00f3 en la cruz. Para \u00e9l o ella es absurdo una salvaci\u00f3n que se obtiene por el sacrificio de un solo hombre que pag\u00f3 por todos los dem\u00e1s; en un salvador humano que fue concebido sin intervenci\u00f3n de var\u00f3n; en un salvador que muri\u00f3 humillado y despreciado; en un salvador derrotado, vencido. (4) El evangelio es una locura para su intelecto. Bien lo dijo Pablo: \u00abla palabra de la cruz es locura para los que se pierden.\u00bb (1Co 1.18). <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Y el que es rico en virtudes, en cualidades morales, no est\u00e1 dispuesto a admitir que tiene necesidad de arrepentirse, de ser perdonado, o de ser ense\u00f1ado por otro quiz\u00e1 menos sabio o culto que \u00e9l. \u00bfPara qu\u00e9? Si \u00e9l es bueno, si no hace mal a nadie, sino todo lo contrario, practica la caridad y lleva una vida honesta, salvo uno que otro pecadillo sin importancia, seg\u00fan cree. S\u00f3lo el que es pobre en esp\u00edritu, el que se siente miserable en su interior por muchos que sean sus m\u00e9ritos o sus buenas obras, est\u00e1 dispuesto a admitir su necesidad de Dios. El que comprende que su riqueza material, intelectual o moral no le sirve para nada delante de Dios.<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esto es lo que ense\u00f1a claramente tambi\u00e9n la par\u00e1bola del fariseo y del publicano (Lc 18.10ss). Jes\u00fas narra que dos hombres subieron al templo a orar y uno de ellos, el fariseo, est\u00e1 de pie delante dici\u00e9ndole a Dios: \u00abTe doy gracias porque no soy como los otros hombres, que son ladrones, injustos y ad\u00falteros, ni como este publicano. Yo ayuno dos veces por semana y doy el diezmo de todo lo que gano. Pero el publicano que se qued\u00f3 detr\u00e1s, no se atrev\u00eda ni siquiera a alzar sus ojos, sino que se golpeaba el pecho diciendo: Dios m\u00edo, s\u00e9me propicio que soy un pecador.\u00bb (Lc 18.11\u009613).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Jes\u00fas dice que el publicano sali\u00f3 justificado, mas no as\u00ed el fariseo. El publicano sale justificado porque reconoce sus pecados y se arrepiente. El fariseo s\u00f3lo se jacta de sus m\u00e9ritos. No reconoce que, pese a su fidelidad a las pr\u00e1cticas de la ley, \u00e9l puede ser un pecador. El publicano, en cambio, es pobre de esp\u00edritu y reconoce su miseria. El fariseo es aqu\u00ed ejemplo del hombre que es rico en esp\u00edritu y que no siente la necesidad de pedir perd\u00f3n a Dios. A \u00e9l se pueden aplicar las palabras que dirige el Esp\u00edritu al \u00e1ngel de la iglesia de Laodicea en Apocalipsis: T\u00fa dices: \u00abYo soy rico y me he enriquecido; y no sabes que eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.\u00bb (Ap 3.17).<\/P><\/p>\n<p><P align=justify>A este prop\u00f3sito quisiera hacer la siguiente observaci\u00f3n: \u00bfCu\u00e1ntas veces no hemos escuchado en la radio o en la televisi\u00f3n entrevistas a algunos personajes famosos, sea de la pol\u00edtica, o de la far\u00e1ndula, o del deporte, y hemos escuchado que hablan de s\u00ed mismos, de sus logros y aciertos con gran orgullo y suficiencia? En nuestra habla popular la frase clich\u00e9 que simboliza esta actitud es aquella que dice: \u00abYo mismo soy\u00bb. <\/P><\/p>\n<p><P align=justify>Esa actitud tan com\u00fan en personajes famosos, hombres y mujeres por igual, pero tambi\u00e9n en muchas personas comunes y corrientes, es una manifestaci\u00f3n de la riqueza en esp\u00edritu de que hacen gala muchos. Dicha manifestaci\u00f3n es tan contraria a la pobreza de esp\u00edritu que estamos comentando y que Jes\u00fas recomienda. A estas personas pueden ciertamente aplicarse, parafrase\u00e1ndolas, las palabras de Apocalipsis que acabamos de citar: \u00abT\u00fa dices que eres muy inteligente, despierto, que todo lo has logrado por tu propio esfuerzo. Pero no te das cuenta de que eres miserable y pobre; que todo lo bueno que hay en ti te lo ha dado Dios, a quien desconoces; que sin \u00e9l no ser\u00edas nada. Arrepi\u00e9ntete pues y reconoce el enga\u00f1o en que vives, antes que se descubra tu verdadera desnudez y tu miseria.\u00bb<\/P><br \/>\n<P align=justify>Notas: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><\/P><br \/>\n<UL><\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(1) Pobre tambi\u00e9n es, seg\u00fan los profetas, el que es perseguido por su fidelidad a Dios y el oprimido. Jes\u00fas retoma ese sentido al formular la \u00faltima bienaventuranza (Mt 5.10)<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(2) De otro lado, es cierto que la predicaci\u00f3n corriente en nuestras iglesias se dirige en general a un nivel cultural m\u00e1s bien bajo, popular, y que no ha sabido encontrar un estilo que atraiga tambi\u00e9n a los sectores profesionales y empresariales de nuestra sociedad.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(3)Tambi\u00e9n en las iglesias de nuestro pa\u00eds predominan los pobres sobre los pertenecientes a la clase media, y son muy escasos los que pertenecen a las clases m\u00e1s altas. El Evangelio no les atrae y, en general desprecian a los que creen en \u00e9l.<\/p>\n<li style=\"text-align: justify;\">\n(4) Jes\u00fas venci\u00f3 a la muerte resucitando, despu\u00e9s de haberse dejado vencer por ella (Hb 2.14).<\/LI><\/UL><br \/>\n<P align=justify>Acerca del autor:Jos\u00e9 Belaunde M. naci\u00f3 en los Estados Unidos pero creci\u00f3 y se educ\u00f3 en el Per\u00fa donde ha vivido pr\u00e1cticamente toda su vida. Participa activamente en programas evangel\u00edsticos radiales, es maestro de cursos b\u00edblicos es su iglesia en Per\u00fa y escribe en un semanario local abordando temas societarios desde un punto de vista cristiano. Desde 1999 publica el bolet\u00edn semanal \u00abLa Vida y la Palabra\u00bb, el cual es distribuido a miles de personas de forma gratuita en las iglesias de su pa\u00eds. Para m\u00e1s informaci\u00f3n puede escribir al hno. Jos\u00e9 a jbelaun@terra.com.pe<\/P>\n                    <\/p>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify; font-style: italic; \"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Jos\u00e9 Belaunde M. El serm\u00f3n del monte es una de las ense\u00f1anzas m\u00e1s estudiadas por parte de los cristianos contempor\u00e1neos. A pesar de las tantas interpretaciones, \u00bfa qu\u00e9 se refer\u00eda Jes\u00fas cuando dijo: \u00abBienaventurados los pobres en esp\u00edritu\u00bb? \u00bfQui\u00e9nes son los pobres en esp\u00edritu? \u00bfSer\u00e1 usted un pobre de esp\u00edritu? 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