{"id":26734,"date":"2016-05-19T16:46:08","date_gmt":"2016-05-19T21:46:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-keas-juguetones-loros-alpinos\/"},"modified":"2016-05-19T16:46:08","modified_gmt":"2016-05-19T21:46:08","slug":"los-keas-juguetones-loros-alpinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-keas-juguetones-loros-alpinos\/","title":{"rendered":"Los keas, juguetones loros alpinos"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Los keas, juguetones loros alpinos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">DE NUESTRO CORRESPONSAL EN NUEVA ZELANDA<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EL KEA, loro que habita en las regiones monta\u00f1osas de Nueva Zelanda, tiene un incontenible af\u00e1n de divertirse. Sus payasadas han entretenido \u2014y en algunos casos exasperado\u2014 a mucha gente.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">Imag\u00ednese que, tras caminar durante todo el d\u00eda por las monta\u00f1as, llega por fin exhausto a un refugio. Despu\u00e9s de tomar una buena comida, lo \u00fanico que quiere hacer es acostarse y dormir pl\u00e1cidamente. Pero un grupo de keas tiene otros planes. Se posan en el albergue y concluyen que deslizarse por el ondulado techo de l\u00e1minas de cinc debe ser sumamente divertido. El\u00a0ruido que hacen con las garras al ara\u00f1ar el metal les suena a m\u00fasica celestial. Les gusta tanto, que chillan de alegr\u00eda mientras bajan. Entonces, batiendo las alas, trepan con dificultad hasta el punto de partida y repiten el ruidoso ritual.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Sin embargo, para unos amantes de la diversi\u00f3n como los keas, hasta este juego puede llegar a ser aburrido, as\u00ed que enseguida idean otra forma de entretenerse. Dejan caer piedras por el techo y bajan tras ellas emitiendo agudos gritos. Para ver la reacci\u00f3n de los ocupantes del refugio, se cuelgan cabeza abajo y miran por la ventana. Parecen esperar que los cansados excursionistas disfruten del espect\u00e1culo. Pero antes de decidir si las travesuras de estos papagayos alpinos merecen el calificativo de payasadas, aprendamos un poco m\u00e1s sobre ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">El nombre <em>kea <\/em>refleja el estridente reclamo que el ave emite en vuelo. Estos loros son oriundos de Nueva Zelanda y solo se encuentran en la Isla del Sur. Viven en las zonas m\u00e1s altas de los bosques montanos, casi donde termina la vegetaci\u00f3n, y se alimentan principalmente de frutos y brotes.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Los keas son robustos y fuertes. El\u00a0macho llega a pesar hasta 1,2\u00a0kilos y a medir 50\u00a0cent\u00edmetros de longitud. Su\u00a0color predominante es el verde. Aunque se funden con los tonos de su h\u00e1bitat, no\u00a0dejan de ser muy llamativos. Su\u00a0intrepidez, su grito inconfundible, su gran tama\u00f1o y el rojo brillante de la cara inferior de sus alas, los distinguen del resto de las aves.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Cuando vuelan, suelen jugar aprovechando las variables corrientes de aire de la monta\u00f1a. Verlos planear entre los barrancos, persigui\u00e9ndose y eludi\u00e9ndose unos a otros como si compitieran, constituye una magn\u00edfica vista. El\u00a0kea es considerado una de las aves m\u00e1s inteligentes del mundo. Tal vez por eso le guste tanto la diversi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"ss\"><strong>Sus ansias de juego<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">El travieso comportamiento de estos loros forma parte de su car\u00e1cter. Dado que poseen una insaciable curiosidad, investigan todo lo que hay dentro de su territorio, especialmente si es nuevo o extra\u00f1o. Pero no\u00a0se limitan a mirar, sino que, utilizando su fuerte pico, examinan el objeto y juguetean con \u00e9l hasta que se aburren o lo destrozan.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"sb\">En una estaci\u00f3n de ferrocarril ubicada en un puerto de monta\u00f1a, se vio a un kea examinando dos c\u00e1ntaras llenas de leche que hab\u00eda en el and\u00e9n. El\u00a0atrevido papagayo destap\u00f3 una de ellas e introdujo la cabeza para beber. Al\u00a0momento lo espantaron y aseguraron la tapa pasando una varilla de metal por ambas asas, pero \u00e9l no\u00a0desisti\u00f3. Regres\u00f3, estudi\u00f3 el \u201cdispositivo de seguridad\u201d durante un par de minutos y a continuaci\u00f3n empuj\u00f3 h\u00e1bilmente la varilla con la punta del pico. Despu\u00e9s, con absoluto descaro, volvi\u00f3 a destapar la c\u00e1ntara y a tomar otro trago. Estos loros son unos bribones, pero \u00a1qu\u00e9 simp\u00e1ticos!<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"ss\"><strong>Los keas y los campistas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">Los campistas que est\u00e1n cerca de sus pertenencias para protegerlas ser\u00e1n cautivados por las c\u00f3micas travesuras de estas sorprendentes aves. Pero si dejaran el campamento sin vigilancia, los destrozos podr\u00edan ser incre\u00edbles. Con su fuerte pico, los keas son capaces de hacer trizas las tiendas de campa\u00f1a y convertir en un instante los sacos de dormir en una nube de plumas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Cualquier objeto redondo es perfecto para hacerlo rodar por la ladera m\u00e1s cercana, y todo lo que brille llega a ser su m\u00e1s preciada posesi\u00f3n. Ahora bien, lo que realmente les fascina es jugar con los cordones de las botas. Tambi\u00e9n les gusta recoger cosas del suelo y soltarlas desde gran altura, seg\u00fan parece, por el placer de verlas caer.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Con su habilidad innata para hacer payasadas y entretener, los keas se granjean el cari\u00f1o de todo el que tiene la oportunidad de observarlos. Teniendo en cuenta sus travesuras, es comprensible por qu\u00e9 los llaman los monos voladores de Nueva Zelanda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"ss\"><strong>Los keas y los esquiadores<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">A estos papagayos les encanta reunirse donde hay p\u00fablico, como por ejemplo, en las estaciones de esqu\u00ed. De\u00a0hecho, el juguet\u00f3n loro alpino es hoy d\u00eda un atractivo adicional para los esquiadores. Parece que los keas no\u00a0quieren perderse la diversi\u00f3n. Siguen a la gente danzando y saltando o se deslizan por las pistas de esqu\u00ed. Esto \u00faltimo les gusta mucho. Para aminorar la velocidad de su descenso, disponen las patas en forma de uve, igual que hacen los esquiadores con los esqu\u00eds. Es\u00a0como si los muy descarados nos recordaran que la nieve no\u00a0es solo para el disfrute de los seres humanos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Debido a su af\u00e1n por divertirse, hacen multitud de travesuras que pueden ocasionar desde irritaci\u00f3n hasta peque\u00f1os destrozos. Los trabajadores de las estaciones de esqu\u00ed tienen que emplear equipo a prueba de keas. Por ejemplo, las m\u00e1quinas importantes est\u00e1n revestidas o dentro un lugar cerrado, y se emplean cables en vez de cuerdas (lo que todav\u00eda no\u00a0se ha logrado inventar es un cubo de basura que se les resista). Por otro lado, los esquiadores deben tomar ciertas precauciones para proteger sus pertenencias de estos simp\u00e1ticos granujas, como vigilar siempre la c\u00e1mara de fotos para que no\u00a0se convierta en su nuevo juguete.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">Tambi\u00e9n deben proteger sus autom\u00f3viles cubri\u00e9ndolos con una malla adecuada. \u00bfPor qu\u00e9? Parece ser que los keas se sienten impulsados a comprobar la calidad y durabilidad de todos los veh\u00edculos. No\u00a0hay nada que les guste m\u00e1s que destrozar los limpiaparabrisas y las tiras de goma, y romper el pl\u00e1stico de las luces traseras. Si se queda abierta una de las ventanas, se adue\u00f1ar\u00e1 del autom\u00f3vil una cuadrilla alada de demolici\u00f3n que, sentada en su interior, gritar\u00e1 de alegr\u00eda mientras destroza sistem\u00e1ticamente todo lo que no\u00a0est\u00e9 guardado. Con raz\u00f3n se ha dicho que los keas son la \u00fanica banda callejera protegida que hay en Nueva Zelanda.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"ss\"><strong>En los solares<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Tambi\u00e9n les gusta hacer de las suyas en los solares de las monta\u00f1as. Cuando se estaba edificando un nuevo complejo de refugios para quienes recorren el famoso sendero neozeland\u00e9s de Milford, a los keas de la localidad se les despert\u00f3 el inter\u00e9s. Uno de ellos empez\u00f3 a robarle los clavos a un alba\u00f1il. Mientras el hombre, exasperado, espantaba al ladr\u00f3n, otro kea le quitaba los cigarrillos y los hac\u00eda trizas entre los estridentes chillidos de aprobaci\u00f3n de sus compa\u00f1eros. Estos loros son las criaturas m\u00e1s curiosas y descaradas del mundo de las aves. Desde el momento en que un ser humano se introduce en su territorio, lo rodean y lo siguen como si tuvieran miedo de que les robara.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">Los keas no\u00a0pueden resistir la tentaci\u00f3n de examinar e investigar cuanto hay a su alrededor. Lo que para un observador ocasional es una simp\u00e1tica travesura, para quienes conviven con ellos tal vez resulte una fechor\u00eda intolerable. Si bien es cierto que estos animales despiertan amor y odio a la vez, nadie puede negar que son aves alegres y sociables. Puesto que constituyen una especie protegida, se dice que son los principales ciudadanos alpinos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"ss\"><strong>Les gusta hacer payasadas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Si alguna vez tropieza con estas inteligentes y divertidas criaturas, concordar\u00e1 con nosotros. Los keas disfrutan de la compa\u00f1\u00eda de todo aquel que se aventura a entrar en su h\u00e1bitat monta\u00f1oso, y lo demuestran con sus picard\u00edas. Da gusto observar sus ganas de vivir y su capacidad para jugar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"sb\">Sin duda, su intuici\u00f3n, su alegr\u00eda y sus frecuentes payasadas nos recuerdan que son parte de la creaci\u00f3n de Jehov\u00e1, el Dios feliz (1\u00a0Timoteo 1:11).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 19]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sc\">Un kea atacando un paraguas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sc\">Keas destrozando un autom\u00f3vil<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"se\"><strong>[Reconocimiento de la p\u00e1gina 18]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"sc\">Gentileza de la Reserva Natural de Willowbank (Christchurch, Nueva Zelanda)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los keas, juguetones loros alpinos DE NUESTRO CORRESPONSAL EN NUEVA ZELANDA EL KEA, loro que habita en las regiones monta\u00f1osas de Nueva Zelanda, tiene un incontenible af\u00e1n de divertirse. 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