{"id":26806,"date":"2016-05-19T16:50:09","date_gmt":"2016-05-19T21:50:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-esperanza-sigue-brillante-a-pesar-de-las-pruebas\/"},"modified":"2016-05-19T16:50:09","modified_gmt":"2016-05-19T21:50:09","slug":"mi-esperanza-sigue-brillante-a-pesar-de-las-pruebas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-esperanza-sigue-brillante-a-pesar-de-las-pruebas\/","title":{"rendered":"Mi esperanza sigue brillante a pesar de las pruebas"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>Mi esperanza sigue brillante a pesar de las pruebas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">RELATADO POR ANDREJ HAN\u00c1K<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sa\">1943, en plena II Guerra Mundial. Me encontraba encarcelado en Budapest, la capital de Hungr\u00eda, debido a mi neutralidad. Cierto d\u00eda, un barbudo sacerdote ortodoxo me ofreci\u00f3 su Biblia a cambio de mi raci\u00f3n de tres d\u00edas de pan. Yo\u00a0estaba sumamente hambriento, pero tengo la convicci\u00f3n de que hice un buen canje.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">CUANDO los nazis ocuparon nuestro pa\u00eds en la II Guerra Mundial, mantener una buena conciencia cristiana se convirti\u00f3 en todo un desaf\u00edo. Luego vinieron m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de gobierno comunista, en los que tambi\u00e9n represent\u00f3 una verdadera lucha servir a nuestro Creador, Jehov\u00e1 Dios, sin renunciar a los principios b\u00edblicos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"sb\">Antes de contarles lo que implic\u00f3 en aquel entonces mantener integridad piadosa, perm\u00edtanme que les hable un poco de m\u00ed. Sin duda les parecer\u00e1 interesante saber lo que los testigos de Jehov\u00e1 aguantaron en aquellos a\u00f1os. Empezar\u00e9 por hablarles de la situaci\u00f3n religiosa que me llev\u00f3 a hacerme preguntas sobre las religiones m\u00e1s influyentes de la zona donde me cri\u00e9.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"ss\"><strong>Una desconcertante pregunta religiosa<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">Nac\u00ed el 3 de diciembre de\u00a01922 en P\u00e1cin, pueblo h\u00fangaro cercano a la frontera con Eslovaquia, pa\u00eds que entonces constitu\u00eda la secci\u00f3n oriental de Checoslovaquia. Cuando la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se anexion\u00f3 gran parte de Checoslovaquia tras la II Guerra Mundial, la frontera con Ucrania se traslad\u00f3 a unos 30\u00a0kil\u00f3metros de P\u00e1cin.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Yo fui el segundo de los cinco hijos de un matrimonio muy cat\u00f3lico. Cuando ten\u00eda 13 a\u00f1os, ocurri\u00f3 algo que me hizo pensar seriamente en la religi\u00f3n. Acompa\u00f1\u00e9 a mi madre en una peregrinaci\u00f3n de 80\u00a0kil\u00f3metros hasta el pueblo h\u00fangaro de M\u00e1riap\u00f3cs. Fuimos caminando porque cre\u00edamos que Dios nos bendecir\u00eda m\u00e1s por ello. A\u00a0aquel lugar acud\u00edan tanto los cat\u00f3licos de la Iglesia Romana como los de la Griega. Al\u00a0principio pensaba que estas dos iglesias formaban algo as\u00ed como una religi\u00f3n cat\u00f3lica unida, pero no\u00a0tardar\u00eda en comprobar que estaba en un error.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">Dio la casualidad de que la misa cat\u00f3lica griega se celebr\u00f3 primero, as\u00ed que asist\u00ed a ella. Cuando mi madre lo supo, se enfad\u00f3 mucho. Un\u00a0poco desconcertado, le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfQu\u00e9 importa a qu\u00e9 misa vaya? \u00bfEs que no\u00a0comulgamos todos del mismo cuerpo de Cristo?\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Incapaz de responder, se limit\u00f3 a decirme: \u201cHijo m\u00edo, hacer preguntas como esas es pecado\u201d. Sin embargo, aquel interrogante sigui\u00f3 perturb\u00e1ndome.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>Se responden mis preguntas<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">A la edad de 17 a\u00f1os, poco despu\u00e9s de comenzar la II Guerra Mundial en\u00a01939, me mud\u00e9 a Streda nad Bodrogom, peque\u00f1a ciudad situada a unos pocos kil\u00f3metros, en lo que hoy es la zona oriental de Eslovaquia. Aunque fui a la casa de un herrero para ser su aprendiz, all\u00ed aprend\u00ed algo de mucho m\u00e1s valor que forjar herraduras o fabricar piezas de metal fundido.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">M\u00e1ria Pankovics, la esposa del herrero, era testigo de Jehov\u00e1, as\u00ed que \u00e9l me ense\u00f1aba su oficio durante el d\u00eda, y por las noches yo estudiaba la Biblia y asist\u00eda a las reuniones de los Testigos del lugar. Al\u00a0ser aprendiz de herrero, llegu\u00e9 a apreciar m\u00e1s plenamente las palabras del Salmo 12:6: \u201cLos dichos de Jehov\u00e1 son dichos puros, como plata refinada en un horno de fundici\u00f3n de tierra, clarificada siete veces\u201d. Guardo un recuerdo entra\u00f1able de aquellas noches en que examinaba los dichos de Jehov\u00e1 y encontraba respuesta a mis preguntas sobre la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"sb\">Poco me imaginaba que muy pronto, al cobrar \u00edmpetu la II Guerra Mundial, mi reci\u00e9n adquirida fe se ver\u00eda sometida a prueba.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"ss\"><strong>En prisi\u00f3n debido a mi fe<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">No mucho despu\u00e9s de empezar a trabajar de aprendiz de herrero, se llam\u00f3 a los j\u00f3venes de Hungr\u00eda para recibir instrucci\u00f3n militar, pero yo decid\u00ed obedecer el principio b\u00edblico expuesto en Isa\u00edas 2:4 de \u2018no aprender m\u00e1s la guerra\u2019, por lo que me condenaron a diez d\u00edas de c\u00e1rcel. Cuando sal\u00ed en libertad, segu\u00ed estudiando la Biblia, y el 15 de julio de\u00a01941 simbolic\u00e9 mi dedicaci\u00f3n a Jehov\u00e1 bautiz\u00e1ndome en agua.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"sb\">Para entonces, la Alemania nazi hab\u00eda invadido la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y Europa oriental se hallaba sumida en la contienda. Se intensific\u00f3 la propaganda de guerra, y con ella, los sentimientos nacionalistas. Sin embargo, los testigos de Jehov\u00e1 permanecieron neutrales, en armon\u00eda con sus convicciones basadas en la Biblia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">En agosto de\u00a01942 fuimos el blanco de un ataque feroz. Las autoridades prepararon diez lugares en los que reunieron a los Testigos, j\u00f3venes y mayores por igual, e incluso a quienes no\u00a0se hab\u00edan bautizado a\u00fan, pero que se sab\u00eda que se relacionaban con nosotros. Yo estuve entre los confinados en la prisi\u00f3n de S\u00e1rospatak, ciudad ubicada a unos 20\u00a0kil\u00f3metros de P\u00e1cin, mi pueblo natal.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">El preso m\u00e1s joven tan solo contaba tres meses de edad, y lo hab\u00edan encarcelado junto con su madre Testigo. Cuando solicitamos que por lo menos nos dieran algo de comida para el beb\u00e9, nuestro carcelero replic\u00f3: \u201cD\u00e9jenlo llorar. As\u00ed aprender\u00e1 a ser un Testigo fuerte\u201d. Sent\u00edamos l\u00e1stima por el peque\u00f1o, pero tambi\u00e9n nos entristec\u00eda que la propaganda nacionalista hubiera endurecido tanto el coraz\u00f3n de aquel joven guardia.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Juzgado y sentenciado a dos a\u00f1os, me trasladaron a la prisi\u00f3n de Budapest situada en el n\u00famero 85 de Margit K\u00f6r\u00fat. En\u00a0las celdas, de cuatro por seis metros, nos hacin\u00e1bamos de cincuenta a sesenta personas. All\u00ed vivimos ocho meses, sin cuarto de ba\u00f1o ni\u00a0instalaciones para el aseo personal. No\u00a0pod\u00edamos ducharnos ni\u00a0ba\u00f1arnos, y mucho menos lavarnos la ropa. Todos est\u00e1bamos infestados de piojos, y por la noche sent\u00edamos a los par\u00e1sitos recorrer nuestros mugrientos cuerpos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">Ten\u00edamos que levantarnos a las cuatro de la ma\u00f1ana, y para el desayuno solo nos daban una taza peque\u00f1a de caf\u00e9. Al\u00a0mediod\u00eda nos serv\u00edan esa misma cantidad de sopa y un poco de pan con papilla. Por la noche, nada en absoluto. Aunque a mis 20 a\u00f1os gozaba de buena salud, me debilit\u00e9 tanto que era incapaz de caminar. Los prisioneros empezaron a morir a causa del hambre y las infecciones.<\/p>\n<div id=\"p22\" data-pid=\"22\">\n<p align=\"justify\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">En aquellos d\u00edas lleg\u00f3 un nuevo preso a mi celda: el barbudo sacerdote ortodoxo que mencion\u00e9 al principio. No\u00a0le hab\u00edan quitado la Biblia, y yo ard\u00eda en deseos de leerla, pero cuando le ped\u00ed que me la prestara, se neg\u00f3. M\u00e1s tarde, sin embargo, se acerc\u00f3 a m\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\" data-pid=\"22\" class=\"sb\">  \u2014\u00a1Eh, muchacho! \u2014me dijo\u2014. Si quieres mi Biblia, puedes compr\u00e1rmela.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sb\">\u2014\u00bfCompr\u00e1rsela? \u00bfCon qu\u00e9? \u2014pregunt\u00e9\u2014. No\u00a0tengo dinero.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"sb\">Entonces fue cuando me la ofreci\u00f3 por mi raci\u00f3n de tres d\u00edas de pan, un cambio que result\u00f3 sumamente rentable. Aunque hambriento en sentido f\u00edsico, tuve alimento espiritual que nos ayud\u00f3 a m\u00ed y a otros prisioneros a soportar las pruebas de aquellos tiempos tan duros. He conservado esa Biblia hasta este mismo d\u00eda (Mateo 4:4).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"ss\"><strong>Se pone a prueba nuestra neutralidad<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"sb\">En junio de\u00a01943 nos llevaron a unos ciento\u00a0sesenta varones j\u00f3venes Testigos de toda Hungr\u00eda a la ciudad de J\u00e1szber\u00e9ny, cercana a Budapest. Cuando nos negamos a ponernos la gorra militar y un brazalete tricolor, nos transportaron en vagones de carga a la estaci\u00f3n ferroviaria de Budapest-K\u0151b\u00e1nya, donde tres oficiales nos hicieron salir uno a uno llam\u00e1ndonos por nombre para exigirnos que nos enrol\u00e1ramos en el ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"sb\">Nos mandaron decir <em>\u201cHeil Hitler\u201d, <\/em>que significa \u201cSalve, Hitler\u201d<em>. <\/em>Cuando cada Testigo rehusaba hacerlo, lo apaleaban brutalmente. Los que as\u00ed nos torturaban fueron cans\u00e1ndose, de modo que uno de ellos dijo: \u201cMuy bien, solo uno m\u00e1s, pero vamos a darle tal paliza que no\u00a0vivir\u00e1 para contarlo\u201d.<\/p>\n<div id=\"p28\" data-pid=\"28\">\n<p align=\"justify\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">Tibor Haffner, un Testigo de m\u00e1s edad y experiencia que hab\u00eda conseguido una lista de los Testigos que est\u00e1bamos en el tren, me susurr\u00f3: \u201cHermano, t\u00fa eres el siguiente. \u00a1Ten valor! Conf\u00eda en Jehov\u00e1\u201d. En\u00a0ese momento me llamaron. Como estaba de pie a la puerta del vag\u00f3n de carga, me ordenaron bajar. \u201cNo hay por d\u00f3nde pegarle a este enclenque\u201d, anunci\u00f3 uno de los soldados. Luego se dirigi\u00f3 a m\u00ed y me dijo:<\/p>\n<p align=\"justify\" data-pid=\"28\" class=\"sb\">  \u2014Si te alistas como se te ha ordenado, nos encargaremos de que te destinen a la cocina a preparar comidas. Si no\u00a0te alistas, morir\u00e1s.<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"sb\">\u2014No me alistar\u00e9 en el ej\u00e9rcito \u2014respond\u00ed\u2014. Quiero volver a los vagones con mis hermanos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"sb\">Apiad\u00e1ndose de m\u00ed, un soldado me agarr\u00f3 y me arroj\u00f3 dentro del vag\u00f3n. No\u00a0le result\u00f3 dif\u00edcil, pues yo pesaba menos de 45\u00a0kilos. El\u00a0hermano Haffner se acerc\u00f3 y, pas\u00e1ndome el brazo por los hombros y la mano por la mejilla, me cit\u00f3 el Salmo 20:1: \u201cQue Jehov\u00e1 te responda en el d\u00eda de angustia. Que te proteja el nombre del Dios de Jacob\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"ss\"><strong>En un campo de trabajos forzados<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"sb\">Despu\u00e9s de aquello nos metieron en un barco y nos trasladaron por el r\u00edo Danubio a Yugoslavia. En\u00a0julio de\u00a01943 llegamos al campo de trabajos forzados cercano a la ciudad de Bor, la cual pose\u00eda una de las minas de cobre m\u00e1s grandes de Europa. Con el tiempo, la poblaci\u00f3n del campo ascendi\u00f3 a sesenta mil internos de numerosas nacionalidades, entre ellos seis mil jud\u00edos y unos ciento sesenta testigos de Jehov\u00e1.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"sb\">Los Testigos est\u00e1bamos juntos en un gran barrac\u00f3n con mesas y bancos en el centro, y all\u00ed celebr\u00e1bamos las reuniones dos veces a la semana. Estudi\u00e1bamos las revistas <em>La\u00a0Atalaya <\/em>que se introduc\u00edan clandestinamente en el campo y le\u00edamos la Biblia que compr\u00e9 con mi raci\u00f3n de pan. Tambi\u00e9n enton\u00e1bamos c\u00e1nticos y or\u00e1bamos juntos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sb\">Procur\u00e1bamos llevarnos bien con los dem\u00e1s prisioneros, y eso nos benefici\u00f3. En\u00a0cierta ocasi\u00f3n, uno de los hermanos ten\u00eda fuertes dolores intestinales, pero los guardias no\u00a0quisieron ayudarlo. Cuando empeor\u00f3, un recluso jud\u00edo que era m\u00e9dico accedi\u00f3 a operarlo. Le dio un anest\u00e9sico improvisado y con el mango afilado de una cuchara llev\u00f3 a cabo la intervenci\u00f3n. El\u00a0hermano se recuper\u00f3 y, al concluir la guerra, pudo volver a casa.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"sb\">El trabajo en las minas era agotador, y la comida, escasa. Dos Testigos murieron en accidentes mientras trabajaban, y una enfermedad se cobr\u00f3 la vida de otro. En\u00a0septiembre de\u00a01944, con el ej\u00e9rcito ruso acerc\u00e1ndose, se decidi\u00f3 evacuar el campo. Lo que sucedi\u00f3 entonces me resultar\u00eda dif\u00edcil de creer si no\u00a0lo hubiera visto con mis propios ojos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"ss\"><strong>Una marcha cargada de horror<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"sb\">Tras una fatigosa semana de marcha, llegamos a Belgrado junto con muchos prisioneros jud\u00edos. Luego continuamos varios d\u00edas hasta el pueblo de Cservenka.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"sb\">Una vez all\u00ed nos ordenaron a los testigos de Jehov\u00e1 que nos form\u00e1ramos en filas de a cinco y tomaron a uno de cada dos filas. Miramos con l\u00e1grimas en los ojos a los que se llevaban, pues pens\u00e1bamos que los iban a ejecutar. Sin embargo, al cabo de un rato los hermanos regresaron. \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda sucedido? Los soldados alemanes hab\u00edan pretendido que cavaran tumbas, pero un comandante h\u00fangaro intercedi\u00f3 por ellos diciendo que llevaban una semana sin comer y que estaban muy d\u00e9biles para trabajar.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"sb\">Aquella noche nos llevaron a todos los Testigos al desv\u00e1n de un edificio utilizado para secar ladrillos. Un oficial alem\u00e1n nos dijo: \u201cQu\u00e9dense aqu\u00ed callados. Esta va a ser una noche de perros\u201d. Entonces cerr\u00f3 la puerta con llave, y a los pocos minutos o\u00edmos gritar a los soldados: \u201c\u00a1Deprisa, deprisa!\u201d. Luego se escuch\u00f3 un sonido de ametralladoras, seguido de un silencio aterrador. De\u00a0nuevo o\u00edmos \u201c\u00a1Deprisa, deprisa!\u201d, y m\u00e1s disparos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"sb\">A trav\u00e9s del tejado pudimos ver lo que pasaba. Los soldados colocaban a decenas de prisioneros jud\u00edos de pie al borde de una fosa y abr\u00edan fuego contra ellos, para luego arrojar granadas de mano a los montones de cad\u00e1veres. Al\u00a0despuntar el alba, solo quedaban ocho jud\u00edos con vida. Los alemanes hab\u00edan huido, y nosotros est\u00e1bamos destrozados, tanto f\u00edsica como mentalmente. J\u00e1nos T\u00f6r\u00f6k y J\u00e1n Bali, quienes a\u00fan siguen vivos, estuvieron entre los Testigos que presenciaron las ejecuciones.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"ss\"><strong>Conservamos la vida<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sb\">Con los soldados h\u00fangaros custodi\u00e1ndonos, proseguimos la marcha hacia el oeste y hacia el norte. En\u00a0repetidas ocasiones nos pidieron que realiz\u00e1ramos actividades militares, pero nos mantuvimos neutrales y aun as\u00ed sobrevivimos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sb\">En abril de\u00a01945 nos hallamos entre el ej\u00e9rcito alem\u00e1n y el ruso, en la ciudad de Szombathely, cerca de la frontera entre Hungr\u00eda y Austria. Ante el anuncio de un ataque a\u00e9reo, nuestro guardi\u00e1n, un capit\u00e1n h\u00fangaro, nos pregunt\u00f3: \u201c\u00bfPuedo acompa\u00f1arlos al refugio? Se\u00a0nota que Dios est\u00e1 con ustedes\u201d. Cuando acab\u00f3 el bombardeo, abandonamos la ciudad avanzando entre cad\u00e1veres de animales y personas.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sb\">Viendo que el fin de la guerra era inminente, aquel mismo capit\u00e1n nos reuni\u00f3 para decirnos: \u201cGracias por el respeto que me han mostrado. Aqu\u00ed tengo un poco de t\u00e9 y az\u00facar para cada uno. Al\u00a0menos es algo\u201d. Le expresamos nuestra gratitud por el trato humano que nos dispens\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sb\">A los pocos d\u00edas llegaron los rusos, y emprendimos el regreso a casa en peque\u00f1os grupos, pero nuestros problemas de ning\u00fan modo hab\u00edan terminado. Una vez en Budapest, los rusos nos apresaron con la intenci\u00f3n de reclutarnos, esta vez para el ej\u00e9rcito sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sb\">El encargado de los tr\u00e1mites era doctor en Medicina, un oficial ruso de alto rango. Cuando entramos en la sala no\u00a0lo reconocimos, pero \u00e9l s\u00ed nos record\u00f3. Hab\u00eda estado con nosotros en el campo de trabajos forzados de Bor, y era uno de los pocos jud\u00edos que hab\u00edan sobrevivido al genocidio nazi. Al\u00a0vernos, orden\u00f3 a los guardias: \u201cDejen a estos ocho hombres irse a su casa\u201d. Le dimos las gracias a \u00e9l, pero sobre todo a Jehov\u00e1 por habernos protegido.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"ss\"><strong>Mi esperanza sigue brillante<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p48\" data-pid=\"48\" class=\"sb\">El 30 de abril de\u00a01945 por fin llegu\u00e9 a mi hogar en P\u00e1cin, y poco despu\u00e9s regres\u00e9 con el herrero de Streda nad Bodrogom para terminar mi aprendizaje. Los Pankovics me hab\u00edan dado mucho: no\u00a0solo un oficio con el que ganarme la vida, sino algo m\u00e1s importante, las verdades b\u00edblicas que cambiaron mi vida. Pero entonces recib\u00ed de ellos otro regalo, pues su encantadora hija, Jolana, lleg\u00f3 a ser mi esposa el 23 de septiembre de\u00a01946.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p49\" data-pid=\"49\" class=\"sb\">Jolana y yo continuamos con nuestra actividad regular de dirigir estudios b\u00edblicos y predicar, y en\u00a01948 tuvimos otra bendici\u00f3n: el nacimiento de nuestro hijo, Andrej. Sin embargo, la felicidad de disfrutar de libertad religiosa no\u00a0dur\u00f3 mucho. Los comunistas no\u00a0tardaron en controlar el pa\u00eds y lanzar otra ola de persecuci\u00f3n contra nosotros. Fui llamado a filas en\u00a01951, esta vez por las autoridades comunistas checoslovacas. La\u00a0historia se repiti\u00f3: el juicio, la sentencia de c\u00e1rcel, la prisi\u00f3n, los trabajos forzados y el hambre, pero con la ayuda de Dios sobreviv\u00ed de nuevo. Gracias a una amnist\u00eda, sal\u00ed en libertad en\u00a01952 y me reun\u00ed con mi familia en Ladmovce (Eslovaquia).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p50\" data-pid=\"50\" class=\"sb\">A pesar de la proscripci\u00f3n que pesaba sobre el ministerio cristiano, la cual se extendi\u00f3 por unos cuarenta a\u00f1os, segu\u00edamos llevando a cabo nuestro servicio sagrado. De 1954 a 1988 tuve el privilegio de servir de superintendente viajante. Los fines de semana visitaba congregaciones de testigos de Jehov\u00e1 y animaba a los hermanos a permanecer \u00edntegros, mientras que los d\u00edas laborables atend\u00eda a mi familia y trabajaba para mantenernos. Todo ese tiempo percibimos la direcci\u00f3n amorosa de Jehov\u00e1. Comprob\u00e9 la veracidad de las palabras del salmista b\u00edblico: \u201cDe no\u00a0haber sido porque Jehov\u00e1 result\u00f3 estar por nosotros cuando hombres se levantaron contra\u00a0nosotros, entonces nos habr\u00edan tragado aun vivos, cuando la c\u00f3lera de ellos ard\u00eda contra nosotros\u201d (Salmo 124:2,\u00a03).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p51\" data-pid=\"51\" class=\"sb\">Con el paso del tiempo, a Jolana y a m\u00ed nos alegr\u00f3 ver a Andrej casarse y convertirse en un superintendente cristiano maduro. Su\u00a0esposa, Eli\u0161ka, y sus dos hijos, Radim y Daniel, tambi\u00e9n se hicieron evangelizadores celosos. En 1998 sufr\u00ed una terrible p\u00e9rdida: mi querida Jolana falleci\u00f3. De\u00a0todas las pruebas que he afrontado, esta ha sido la m\u00e1s dif\u00edcil de sobrellevar. No\u00a0pasa un solo d\u00eda sin que la extra\u00f1e, pero me consuela la inestimable esperanza de la resurrecci\u00f3n (Juan 5:28,\u00a029).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p52\" data-pid=\"52\" class=\"sb\">Ahora, a mis 79 a\u00f1os, sirvo de anciano en el pueblo eslovaco de Slovensk\u00e9 Nov\u00e9 Mesto, y mi mayor alegr\u00eda es llevar a mis vecinos la preciosa esperanza que la Biblia ofrece. Al\u00a0reflexionar en el pasado y en m\u00e1s de sesenta a\u00f1os de servicio a Jehov\u00e1, tengo la convicci\u00f3n de que con su ayuda podemos superar cualquier obst\u00e1culo o prueba. Mi deseo y mi esperanza coinciden con las palabras del Salmo 86:12: \u201cTe elogio, oh Jehov\u00e1 Dios m\u00edo, con todo mi coraz\u00f3n, y ciertamente glorificar\u00e9 tu nombre hasta tiempo indefinido\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p53\" data-pid=\"53\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p54\" data-pid=\"54\" class=\"sc\">La Biblia que consegu\u00ed a cambio de mi raci\u00f3n de pan<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p55\" data-pid=\"55\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p56\" data-pid=\"56\" class=\"sc\">Tibor Haffner me\u00a0anim\u00f3 durante mis pruebas<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p57\" data-pid=\"57\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 22]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p58\" data-pid=\"58\" class=\"sc\">Testigos en el campo de trabajos forzados de Bor<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p59\" data-pid=\"59\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 22]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p60\" data-pid=\"60\" class=\"sc\">Funeral de un Testigo en\u00a0el campo de trabajos forzados de Bor, con soldados alemanes presentes<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p61\" data-pid=\"61\" class=\"se\"><strong>[Ilustraciones de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p62\" data-pid=\"62\" class=\"sc\">J\u00e1nos T\u00f6r\u00f6k y J\u00e1n Bali (en el recuadro) tambi\u00e9n presenciaron la masacre<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p63\" data-pid=\"63\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 23]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p64\" data-pid=\"64\" class=\"sc\">Jolana lleg\u00f3 a ser mi esposa en septiembre de\u00a01946<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p65\" data-pid=\"65\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 24]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p66\" data-pid=\"66\" class=\"sc\">Con mi hijo, su esposa y mis nietos<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p67\" data-pid=\"67\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi esperanza sigue brillante a pesar de las pruebas RELATADO POR ANDREJ HAN\u00c1K 1943, en plena II Guerra Mundial. Me encontraba encarcelado en Budapest, la capital de Hungr\u00eda, debido a mi neutralidad. Cierto d\u00eda, un barbudo sacerdote ortodoxo me ofreci\u00f3 su Biblia a cambio de mi raci\u00f3n de tres d\u00edas de pan. Yo\u00a0estaba sumamente hambriento, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mi-esperanza-sigue-brillante-a-pesar-de-las-pruebas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMi esperanza sigue brillante a pesar de las pruebas\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-26806","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26806"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26806\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26806"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}