{"id":26835,"date":"2016-05-19T16:51:46","date_gmt":"2016-05-19T21:51:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/proteja-su-oido\/"},"modified":"2016-05-19T16:51:46","modified_gmt":"2016-05-19T21:51:46","slug":"proteja-su-oido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/proteja-su-oido\/","title":{"rendered":"\u00a1Proteja su o\u00eddo!"},"content":{"rendered":"\n<p align=\"justify\" id=\"p1\" data-pid=\"1\" class=\"st\"><strong>\u00a1Proteja su o\u00eddo!<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p2\" data-pid=\"2\" class=\"sa\">\u201cM\u00e1s de ciento veinte millones de personas en el mundo padecen alg\u00fan tipo de deficiencia auditiva incapacitante.\u201d (Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p3\" data-pid=\"3\" class=\"sb\">EL SENTIDO del o\u00eddo es un don sumamente valioso. Sin embargo, lo vamos perdiendo a medida que envejecemos. La\u00a0sociedad moderna, con la gran variedad de sonidos y ruidos que la caracterizan, parece haber acelerado ese proceso. Uno de los cient\u00edficos principales del Central Institute for the Deaf, una instituci\u00f3n para sordos de San Luis (Misuri, EE.UU.), se\u00f1al\u00f3: \u201cAlrededor del setenta y cinco por ciento de la p\u00e9rdida auditiva que padece un norteamericano de t\u00e9rmino medio se debe al trato que ha dado a los o\u00eddos a lo largo de su vida, y no\u00a0solo al envejecimiento\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p4\" data-pid=\"4\" class=\"sb\">La exposici\u00f3n intensa a sonidos fuertes, aunque sea breve, puede perjudicar los delicados mecanismos del o\u00eddo interno. No\u00a0obstante, la p\u00e9rdida auditiva suele producirse por \u201cel efecto acumulativo de trabajos ruidosos, aficiones ruidosas y diversiones ruidosas\u201d, indica la doctora Margaret Cheesman, ot\u00f3loga. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer a fin de proteger el o\u00eddo? Para responder a esta pregunta, necesitamos tener ciertas nociones de su funcionamiento.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p5\" data-pid=\"5\" class=\"ss\"><strong>Los sonidos que o\u00edmos<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p6\" data-pid=\"6\" class=\"sb\">Se dir\u00eda que el entorno en el que vivimos es cada vez m\u00e1s ruidoso. Un gran n\u00famero de personas sufren a diario agresiones ac\u00fasticas de diversas intensidades, desde el estr\u00e9pito de los autom\u00f3viles, autobuses y camiones de la calle, hasta el constante estruendo de las herramientas el\u00e9ctricas del lugar donde trabajan.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p7\" data-pid=\"7\" class=\"sb\">A veces agravamos el problema subiendo el volumen de los aparatos de sonido. Un m\u00e9todo com\u00fan de escuchar m\u00fasica es a trav\u00e9s de los auriculares de un reproductor port\u00e1til de discos compactos o de casetes. Seg\u00fan Marshall Chasin, cofundador de los centros Musicians\u2019 Clinics de Canad\u00e1, ciertos estudios realizados en Canad\u00e1 y Estados Unidos revelan que cada vez m\u00e1s j\u00f3venes sufren p\u00e9rdida auditiva a consecuencia de usar los auriculares a todo volumen.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p8\" data-pid=\"8\" class=\"sb\">Ahora bien, \u00bfcu\u00e1ndo est\u00e1 el volumen demasiado fuerte? Podemos tener en cuenta tres factores: la duraci\u00f3n del sonido, su frecuencia (tono) y su amplitud (intensidad). La\u00a0duraci\u00f3n se refiere sencillamente al espacio de tiempo en que un sonido es perceptible. La\u00a0frecuencia se mide en ciclos por segundo, o hertzios. Un o\u00eddo normal, sano, solo percibe los sonidos cuyas frecuencias est\u00e1n comprendidas entre 20 y 20.000 ciclos por segundo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p9\" data-pid=\"9\" class=\"sb\">La unidad de medida de la intensidad se denomina decibel (dB). Una conversaci\u00f3n normal tiene una intensidad de alrededor de 60 decibeles. Los audi\u00f3logos dicen que cuanto m\u00e1s tiempo permanezcamos expuestos a sonidos superiores a 85 decibeles, mayor ser\u00e1 la p\u00e9rdida auditiva, y cuanto m\u00e1s fuerte sea una emisi\u00f3n sonora, con mayor rapidez se da\u00f1ar\u00e1 nuestro o\u00eddo. Un informe publicado en la revista <em>Newsweek <\/em>se\u00f1al\u00f3: \u201cEl o\u00eddo soporta el ruido de un taladro (100 dB) durante dos horas sin posibles repercusiones, pero no\u00a0m\u00e1s de treinta minutos en una ensordecedora sala de videojuegos (110 dB). Cada 10 decibeles de aumento se multiplica por diez el ruido que azota nuestros o\u00eddos\u201d. Las pruebas confirman que el sonido ocasiona dolor a partir de los 120 decibeles aproximadamente. Aunque parezca incre\u00edble, algunos equipos estereof\u00f3nicos dom\u00e9sticos pueden superar los 140 decibeles (v\u00e9ase el recuadro adjunto).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p10\" data-pid=\"10\" class=\"sb\">Para entender por qu\u00e9 nos lastiman los sonidos fuertes, examinemos lo que sucede cuando las ondas sonoras llegan a nuestros o\u00eddos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p11\" data-pid=\"11\" class=\"ss\"><strong>C\u00f3mo funciona el aparato auditivo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p12\" data-pid=\"12\" class=\"sb\">La oreja, parte carnosa del o\u00eddo externo denominada tambi\u00e9n pabell\u00f3n auricular, tiene una forma concebida para captar las ondas sonoras y dirigirlas a trav\u00e9s del conducto auditivo, por donde llegan enseguida al t\u00edmpano. Las ondas hacen que el t\u00edmpano vibre, el cual, a su vez, hace vibrar los tres huesecillos del o\u00eddo medio. Las vibraciones pasan entonces al o\u00eddo interno, constituido por un laberinto membranoso lleno de l\u00edquido encerrado en una cavidad \u00f3sea. Las vibraciones se desplazan por el fluido que hay en la parte del o\u00eddo interno con forma de espiral, denominado caracol, que contiene las c\u00e9lulas ciliadas. El\u00a0fluido del caracol activa la parte superior de dichas c\u00e9lulas, las cuales convierten las vibraciones en impulsos nerviosos. Estos se transmiten al cerebro, donde se descodifican e interpretan como sonidos.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p13\" data-pid=\"13\" class=\"sb\">El sistema l\u00edmbico ayuda al cerebro a determinar a qu\u00e9 sonidos prestar atenci\u00f3n y a cu\u00e1les no. Por ejemplo, una madre tal vez no\u00a0sea consciente del ruido que normalmente hace su hijo mientras juega, pero responde de inmediato a su voz de alarma. Al\u00a0tener dos o\u00eddos, escuchamos en est\u00e9reo, lo cual es muy \u00fatil pues nos permite identificar de d\u00f3nde proviene el sonido. Ahora bien, cuando se trata del habla, el cerebro solo es capaz de comprender un mensaje a la vez. \u201cPor esa raz\u00f3n, cuando estamos hablando con alguien por tel\u00e9fono, nos cuesta captar lo que nos dice la persona que est\u00e1 a nuestro lado\u201d, observa el libro <em>The Senses <\/em>(Los sentidos).<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p14\" data-pid=\"14\" class=\"ss\"><strong>C\u00f3mo nos perjudica el ruido<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p15\" data-pid=\"15\" class=\"sb\">Para entender c\u00f3mo los sonidos fuertes perjudican nuestros o\u00eddos, sirva la siguiente comparaci\u00f3n. Un informe sobre seguridad laboral asemeja las c\u00e9lulas ciliadas a un trigal, y las ondas sonoras que entran en el o\u00eddo, al viento. Una suave brisa, al igual que un sonido d\u00e9bil, mueve la punta del trigo, pero no\u00a0lo da\u00f1a. Ahora bien, si aumenta la velocidad del viento, este ejerce m\u00e1s presi\u00f3n sobre los tallos. Una r\u00e1faga de aire extremadamente fuerte y repentina o la exposici\u00f3n constante y prolongada a vientos de menor intensidad pueden da\u00f1ar los tallos de modo irreparable y matar la planta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p16\" data-pid=\"16\" class=\"sb\">Algo parecido sucede con el ruido y las diminutas y delicadas c\u00e9lulas ciliadas del o\u00eddo interno. Un\u00a0fuerte sonido explosivo puede rasgar en un instante los tejidos del o\u00eddo interno y dejar cicatrices que ocasionen una p\u00e9rdida auditiva permanente. Por otro lado, exponer nuestros o\u00eddos a niveles peligrosos de ruido durante un per\u00edodo prolongado puede da\u00f1ar para siempre nuestras delicadas c\u00e9lulas ciliadas. Una vez que se han da\u00f1ado, no\u00a0les es posible regenerarse, lo que tal vez ocasione tinnitus, que es un zumbido, ta\u00f1ido o rugido en los o\u00eddos o en la cabeza.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p17\" data-pid=\"17\" class=\"ss\"><strong>Proteja el o\u00eddo y lo conservar\u00e1 por m\u00e1s tiempo<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p18\" data-pid=\"18\" class=\"sb\">Aunque la p\u00e9rdida auditiva a veces se hereda y otras veces es causada por un accidente, es posible tomar precauciones para proteger el valioso sentido del o\u00eddo y conservarlo por m\u00e1s tiempo. De\u00a0modo que es aconsejable saber con antelaci\u00f3n qu\u00e9 pudiera da\u00f1arlo. Como dijo una audi\u00f3loga, \u201cesperar a que surja un problema para tomar medidas es como aplicarse bronceador despu\u00e9s de quemarse\u201d.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p19\" data-pid=\"19\" class=\"sb\">A menudo lo importante es <em>c\u00f3mo <\/em>escuchamos, y no\u00a0qu\u00e9 escuchamos. Por ejemplo, si utiliza auriculares est\u00e9reos, no\u00a0suba tanto el volumen que no\u00a0pueda o\u00edr lo que sucede a su alrededor. Si el equipo de sonido del autom\u00f3vil o de la casa est\u00e1 tan alto que es imposible hablar a un volumen normal, es se\u00f1al de que pudiera da\u00f1arle los o\u00eddos. Los expertos advierten que exponerse durante dos o tres horas a un sonido de 90 decibeles puede perjudicar la audici\u00f3n. Por ello es recomendable usar tapones para los o\u00eddos u otras formas de protecci\u00f3n siempre que se est\u00e9 en un entorno ruidoso.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p20\" data-pid=\"20\" class=\"sb\">Los padres deben recordar que los ni\u00f1os son m\u00e1s sensibles al ruido que los adultos; por tanto, han de tener presente el peligro que suponen los juguetes ruidosos. Aunque parezca incre\u00edble, algunos sonajeros emiten sonidos de hasta 110 decibeles.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p21\" data-pid=\"21\" class=\"sb\">El o\u00eddo es un peque\u00f1o, delicado y maravilloso mecanismo. Gracias a \u00e9l percibimos la gran variedad de hermosos sonidos del mundo que nos rodea. Sin lugar a dudas, merece la pena que protejamos este valioso don.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p22\" data-pid=\"22\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p23\" data-pid=\"23\" class=\"sc\"><strong>Intensidad aproximada de algunos sonidos comunes<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p24\" data-pid=\"24\" class=\"su\">\u2022 Respiraci\u00f3n: 10 decibeles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p25\" data-pid=\"25\" class=\"su\">\u2022 Susurro: 20 decibeles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p26\" data-pid=\"26\" class=\"su\">\u2022 Conversaci\u00f3n: 60 decibeles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p27\" data-pid=\"27\" class=\"su\">\u2022 Tr\u00e1fico en hora punta: 80 decibeles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p28\" data-pid=\"28\" class=\"su\">\u2022 Licuadora: 90 decibeles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p29\" data-pid=\"29\" class=\"su\">\u2022 Tren: 100 decibeles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p30\" data-pid=\"30\" class=\"su\">\u2022 Motosierra: 110 decibeles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p31\" data-pid=\"31\" class=\"su\">\u2022 Avi\u00f3n de reacci\u00f3n: 120 decibeles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p32\" data-pid=\"32\" class=\"su\">\u2022 Disparo de escopeta: 140 decibeles<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p33\" data-pid=\"33\" class=\"se\"><strong>[Recuadro de la p\u00e1gina 21]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p34\" data-pid=\"34\" class=\"sc\"><strong>Es posible que se est\u00e9 quedando sordo si:<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p35\" data-pid=\"35\" class=\"su\">\u2022 sube el volumen de la radio o la televisi\u00f3n y a los dem\u00e1s les molesta.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p36\" data-pid=\"36\" class=\"su\">\u2022 constantemente le tiene que pedir a su interlocutor que repita lo que ha dicho.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p37\" data-pid=\"37\" class=\"su\">\u2022 a menudo frunce el ce\u00f1o, se inclina hacia adelante y gira la cabeza a fin de escuchar a quien le habla.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p38\" data-pid=\"38\" class=\"su\">\u2022 le cuesta trabajo o\u00edr lo que se dice en reuniones p\u00fablicas o cuando hay ruido de fondo, como en las reuniones sociales o en una tienda concurrida.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p39\" data-pid=\"39\" class=\"su\">\u2022 con frecuencia depende de que los dem\u00e1s le repitan lo que se dijo.<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p40\" data-pid=\"40\" class=\"se\"><strong>[Ilustraci\u00f3n de la p\u00e1gina 20]<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p41\" data-pid=\"41\" class=\"sc\">(Para ver el texto en su formato original, consulte la publicaci\u00f3n)<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p42\" data-pid=\"42\" class=\"sc\">Pabell\u00f3n auricular<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p43\" data-pid=\"43\" class=\"sc\">Los tres huesecillos del o\u00eddo medio<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p44\" data-pid=\"44\" class=\"sc\">T\u00edmpano<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p45\" data-pid=\"45\" class=\"sc\">Caracol<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p46\" data-pid=\"46\" class=\"sc\">Nervios que env\u00edan se\u00f1ales al cerebro<\/p>\n<p align=\"justify\" id=\"p47\" data-pid=\"47\" class=\"sb\">\n<p>Fuente: \u00a1Despertad!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Proteja su o\u00eddo! \u201cM\u00e1s de ciento veinte millones de personas en el mundo padecen alg\u00fan tipo de deficiencia auditiva incapacitante.\u201d (Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud.) 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